¿Qué nos hace verdaderamente felices?

Hace ya muchos años formulé una teoría que me lleva inspirando desde entonces. La “Teoría de la Expansión Personal”, la llamé, de una forma no demasiado comercial tengo que admitir. Lo cierto es que me siento muy orgulloso por ese ejercicio filosófico que, en aquel momento, no conocía, al menos en los parámetros básicos que yo formulé.

He sido un perezoso…, un humano perezoso, eso sí. Quiero decir, que no quiero fustigarme por mi falta de voluntad para seguir investigando esa hipótesis, para darle publicidad, para incluso volverme mi fan número uno… Pero lo cierto, es que, a pesar de creer muy seriamente en toda esa teoría, y de lo profunda que era, no he sido coherente con ese “descubrimiento” tan esencial sobre la Vida y he continuado siendo un “mortal más”, consolándome con eso de que “solo soy un hombre más”…

Pero acabo de ver una película realmente inspiradora: “Living proof”… Una película de las que te hacen reflexionar profundamente sobre tu vida y sobre la de los demás, sobre todo, los más queridos… Sobre el sentido final de la Vida, sobre mi teoría… Sobre si hago realmente lo correcto, lo que “se supone” que debo hacer… Sobre si no tengo la obligación de hacer algo realmente importante, es decir, algo que realmente pueda ayudar a mucha gente, cuando tengo la certeza, la intuición e incluso la seguridad de que puedo hacerlo. Y cuando, en lugar de esforzarme, aunque sea mucho, me dejo llevar por el estúpido “sólo soy un hombre más”…

No sé…, quizás este escrito sólo sea uno más de los “arranques de caballo”, al que le siguen “llegadas de burro”, que supongo tenemos todos en nuestras vidas, al menos en algunas pocas ocasiones a lo largo de la vida… Y posiblemente, mañana, pasado o el otro, volveré a ser “uno más”, que se deja llevar por la “inercia social” que es la auténtica muerte del individuo… Es que hay muchas muestras de que las comunidades “aborregan”, más que ayudan. Basta ver las pandillas de adolescentes, en las que todos parecen idiotas y que, individualmente, esos chicos tienen muchísimo potencial que, lamentablemente, muchos perderán por el camino, para convertirse en “uno más”… “Uno más” que acabará su vida siendo “uno menos”… en el “libro del olvido” de la historia humana… ¡Cuántos “Einstein”, “Da Vinci”, etc… se han perdido por el camino!

O quizás no… Quizás me ha llegado el momento en mi vida, a mis casi ya 48 años de vida, de no rendirse a esa “inercia social” que parece susurrarte al oído lo minúsculo que eres y que lo que mejor puedes hacer es seguir la corriente general…

Nunca he sido “un trasto”…, siempre he intentado ser un hombre de principios, honesto conmigo mismo, luchador, voluntarioso… Ahora tengo mucho más claros y ratificados mis ideales, muchos de los cuales, he macerado durante muchos años ya. Pero también es cierto que me he ido “desinflando” a lo largo de mis años de madurez. Me he dejado llevar por esta inercia social que, inevitablemente, a todos nos envuelve más pronto que tarde. Y esa inercia no es nada buena, creo yo. Te hace más “perrito”, más “obediente” y, por lo tanto, te evita problemas, pero también evita algo muy triste: Que seamos nosotros mismos. Y es muy frustrante ver como, sin dejar de pensar en tus principios, cada vez los respetas menos, dejándote llevar por esta inercia social, que nos idiotiza a todos, en mayor o menor medida. ¿Y es que es muy cómodo verdad? “Si lo hacen todos, será porque no es tan malo”, pensamos, para consolar nuestra pereza infinita, nuestra auto-traición infinita…

Pero es que luego, películas como esa, nos “tiran a la cara” la cruda realidad: Que lo establecido y aceptado por la sociedad, es una farsa… y además una farsa muy peligrosa, que acaba con nuestras vidas, no sólo desde un punto de vista emocional, espiritual, intelectual… sino físicamente! Farmacéuticas compradas, que viven de las donaciones robadas a los incautos que creen en el Sistema y de las subvenciones de gobiernos más corruptos si cabe… Farmacéuticas que no dudan en denunciarte y hacerte la vida imposible por denunciar su repugnante actitud…

¿Qué estamos haciendo? En la Naturaleza, los seres vivos forman comunidades que les ayudan a sobrevivir, les ayudan a ser más “felices”, aunque sea a su manera muy especial. Pero a nosotros, los seres humanos, nuestra sociedad nos está matando, desde todos los puntos de vista…

¿Quienes de vosotros recuerda eso de que nuestra generación (tengo 47 ahora) iba a ser la primera en vivir 100 años de media? ¿Dónde queda esa “promesa” ahora que veo morir a bastantes conocidos y amigos de terribles enfermedades, como el cáncer y otras similares y a edades muy tempranas? También oí recientemente que ya las generaciones nuevas tendrán menos esperanza de vida que las de sus padres!…

¿Qué más pruebas queremos de que estamos idiotizados por unas reglas sociales que nos están arruinando la vida? Empezando por lo más esencial: Nuestros hábitos culinarios…, nuestro sedentarismo… Pero sin descuidar nuestro intelecto… o nuestra ausencia de él, donde ya mucha gente se cree que piensa por sí misma, pero no hacen más que repetir como loros lo que otros, que son casi tan idiotas como ellos, dicen.

Es realmente alarmante, la idiotez profunda a la que estamos llegando y en todos los niveles y áreas de nuestras vidas. Y todo porque se ha perdido el sentido del INDIVIDUO… Nos hemos aborregado todos, como los adolescentes pandilleros, que pueden cometer cualquier idiotez, al estar arropados por la pandilla. En nuestros caso, nos sentimos arropados por la “masa”… Una falsa protección, dados los datos más reales, aunque no oficiales, puesto que la “oficialidad” es la menos interesada en que despertemos de nuestra idiotez profunda, claro.

En fin, todo este “descargue emocional” viene porque, de nuevo, estoy cansado de seguir a la manada y abandonar cada vez más a ese proyecto de Ser Humano que se llama Alberto y que cada vez está más decepcionado de mi actitud personal ante la vida… No puedo seguir dejándome llevar por esta inercia social y menos cuando ya tengo muchísimas pruebas de que no lleva a ningún lado bueno…

Tengo ideas muy interesantes que aportar a una sociedad, para volverla más sana y no tan inercial, tan aborregada, “pastosa”… Ideas en todos los ámbitos y niveles…, tantos que no sé bien por donde empezar y que posiblemente sea uno de los motivos por no haber empezado aún… Pero sea por donde sea, debo empezar. Supongo que el inicio más coherente, es por mí mismo, al intentar ser más estricto con mi propia salud, que siempre he cuidado bastante y que, paradójicamente ahora, que ya soy “mayor” y que debería ser más cuidadoso, estoy haciendo todo lo contrario… Debo mejorar mi alimentación, volver a hacer el deporte que regularmente siempre había hecho… Paralelamente, plasmar en algo concreto todas mis ideas humanísticas y técnicas…

También una tarea que me persigue en los últimos tiempos: Intentar ayudar con todas mis posibilidades a mis padres, concretamente a mi padre, que sufre de Alzheimer… Ya no confío casi nada en las instituciones, ni las médicas… No puedo, tampoco en este área, seguir confiando en que se está haciendo lo mejor para mi padre. Para empezar, el Estado no es más que un escollo que ni ayuda a mi padre, ni deja que la familia le podamos ayudar… Y el tiempo pasa y cada vez se “aleja” más y más… Es realmente patético como el Estado, de nuevo, en lugar de ayudar, no hace más que fastidiar la vida de la gente, y además, tenemos que mostrarnos agradecidos… Confiar en estados corruptos e ineficientes como el nuestro es quizás la idiotez más grande que nos infesta a todos…

¿Y qué tiene que ver todo este “rollo” con conocer el “santo grial” de la felicidad? Pues ni más ni menos, que SER UNO MISMO… Ya, esa “tontería” que dicen algunos pero que, ni significa mucho ni es realmente práctica, cual pastilla que te tomas para quitarte el dolor de cabeza, no? Jejeje…

Y es que, realmente, “ser uno mismo” significa mucho y es realmente muy práctico. Lo que pasa es que hemos llegado a tal nivel de idiotez y “bajeza intelectual” que ya muy poca gente es capaz de entender qué significa “ser uno mismo”. Y mucho menos, estamos dispuestos a invertir nuestra entera vida para ver que, ser uno mismo, es realmente algo muy práctico para ser felices… Es más, es la única vía para la felicidad. La única vía práctica, no sólo teórica.

Pero yo ya tengo la mitad del camino recorrido para “ser yo mismo”: Sé quién esa persona que quiero ser… Bueno, yo creo que es más de la mitad del camino, dado lo complicado que suele resultar saber eso, para la gran mayoría de personas… perdón “borreguitos”, que circulan por esta manada, llamada sociedad…

Pero me cuesta seguir en el camino para cumplir con esa última parte de él. Supongo que sufro de “perfeccionismo” también: Esa “enfermedad” que te impide llevar a cabo un plan porque siempre lo ves defectuoso… Entre este problema, la pereza, la inercia social y otras banalidades mundanas, mi proyecto personal (“Alberto”) no avanza, sino me temo que todo lo contrario, porque a determinadas edades (como la mía) parece que si no avanzas, retrocedes… Y entonces, parece lógica la alarma: ¿Quiero empezar a envejecer también a nivel psíquico? ¿O quiero seguir en esa lucha que nunca dejé incluso cuando era un jovencito enérgico y sano? No nos mata la edad, nos mata pensar que ya debemos parar de luchar… esa falsa creencia que, por cierto, también intenta inocularnos el repugnante estado (jubilados).

Yo decido Vivir… y con eso decido ser feliz… Así de simple se consigue ser feliz: Viviendo… pero no la vida de los otros, ni de un “otro” inexistente, representado por una sociedad idiotizada que nos lleva a barranco…

Para ser feliz el único camino es vivir tu vida propia, con tus propias “reglas”, con tus propios retos y, por lo tanto con tus propias luchas, unas ganadas o otras no tanto…, pero que siempre te dejarán el buen sabor de boca de haber hecho todo lo posible, de haber luchado hasta es final… No existe la felicidad como objetivo final, sino como un camino personal, un camino en el que puedes arroparte con los demás, pero que no debes “colgarte” de nadie… Punto y final… 😉

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Progresismo y periodismo basura

http://cadenaser.com/ser/2018/05/30/economia/1527682808_217854.html?sma=newsEditorialSER_generico20180530

¿Cómo es posible que haya tanto idiota en puestos de tanta responsabiidad? Desde el analista del Banco Mundial, que extrae esos datos; como su jefe, que le permite hacerlos públicos; pasando por toda la cadena de “intermediarios informadores”, hasta llegar a medios informativos, como la SER que, en lugar de analizar, contrastar, valorar… la información que le llega, no hace más que “vomitarla” directamente en sus canales de [des]información, como si se tratara de información “celestial” que no necesita ni el más mínimo análisis…

Y es que una MENTIRA repetida miles de veces, acaba siendo verdad…, al menos para los más idiotas de la sociedad, que se lo tragan todo, con guarnición aceitosa y refrita incluida. Y una mentira tan grave como decir que los hombres somos, en general, todos machistas y que hemos subyugado a la mujer durante toda la Historia… es una mentira muy importante, no les parece????!!!!

No me cansaré de repetir que, la media de los sueldos de los hombres es superior a la media de los sueldos de la mujeres por muchas razones, pero la más importante es que, a los hombres les suele importar más el dinero que a las mujeres (en parte porque aún hay mujeres que valoran a los hombres por eso mismo!) y se dedican a profesiones mejor remuneradas que ellas. Pero también (como no?!) hay factores biológicos como es la maternidad, que hace que las mujeres no puedan dedicarle tantas horas al trabajo como la media de los hombres (los niños aún son paridos, amamantados, etc, por mujeres). En fin, muchas RAZONES nada machistas y sí realistas que OBLIGAN a que los sueldos serán SIEMPRE superiores en los hombres a no ser que el FASCISMO de izquierdas pueda imponer algún día lo contrario.

Pero en el fondo de la cuestión está aún una pregunta mucho más importante: ¿Por qué la izquierda anda siempre tan preocupada por el DINERO? Esta fatídica obsesión deja en evidencia a la izquierda, que se “olvida” del valor real de las personas, y que no depende (sólo!) de su dinero. Quiero decir que, las antiguas “amas de casa” tenían seguramente mucho más valor que la mejor de las nuevas “super-ejecutivas-solteronas-y-forradas”…, y el hecho de que fuera su “maridito” el que la mantuviera a ella y a los hijos, no infravalora ni menosprecia a esa mujer, en todo caso, todo lo contrario. Otra cosa es que este tipo de relaciones/ACUERDOS se rompa y el hombre, por lo tanto, tenga que correr con TODOS los gastos derivados, incluido la MITAD exacta de todo su patrimonio, que ya le corresponde a la mujer, incluso antes de esa posible ruptura.

En resumen, no se es mejor persona por ganar mucho dinero y un socialismo verdadero no debería estar tan obsesionado por el reparto del dinero sino por mejorar la educación de las personas, independientemente de que eso signifique que tengan más o menos dinero. Un hippy pobre, en su caravana destartalada, a lo mejor es “mejor persona” (en su concepto más general, que le permite también ser más feliz) que un yuppy forrado de pasta… Por lo tanto, es de lo menos si las mujeres ganan más o menos dinero que los hombres, la pregunta importante es ¿son las mujeres más infelices por tener un sueldo medio inferior al de los hombres? NO, por supuesto que no… Pero esa pregunta y su respuesta evidente no le importa a la izquierda fascista y manipuladora que nos ametralla día y noche con miles de informaciones falsas, demagógicas, etc…

Iros a la mierda, cadena SER. Sois la definición de periodismo basura.

Progresismo versus Humanismo

https://www.actuall.com/criterio/vida/caballero-sin-espada/?mkt_tok=eyJpIjoiTWpoaFkyVXpZMkV3TURFMiIsInQiOiJJd3NUUTV4XC92cVBRVmZoXC85bGE4cFp0UDh5bG5qdzdEUE94cldhVGtUa3VSNnBFU0NBRDg3eUdxMlUwTzJid2VPZDQrSU4ybXBhOFNCZ05mMkZSNEhVOGp1b0UxYk4yeHpQcCtUc3RXdHI4cnhQcGl3alRjYXBTNDM1ZVMzZFB4In0%3D

A muchos retrógrados (sí, eso quería decir) les sonará a retrógrado (otra vez, no me equivoco) que alguien esté contra los anticonceptivos. Sí, claro, eso ya ha “sido superado” por el “stablisment social” que lleva ya tantos años creando adeptos, creando zombis, incapaces de ABRIRSE realmente a la reflexión y el análisis profundo de las “modernidades” que durante años se nos han planteado en nuestra sociedad occidental. Esos son los verdaderos retrógrados del siglo XXI. Los que, sin el más mínimo análisis profundo, se siguen aferrando a ideas “modernas” de hace más de medio siglo.

Hay una serie de puntos incuestionables:

1) Yo también sucumbí a la manipulación progresista y fui un adolescente descerebrado, o mejor dicho, con el cerebro en mi pene…

2) Por suerte, yo nunca he sido un idiota manipulable indefinidamente y sólo lo pudieron hacer durante mi infancia, adolescencia y “juventud adulta”.

3) Hoy en día, después de muchos años (¡décadas!) de vida como soltero “empedernido”, ávido de placer sexual “per se”, he tenido la suerte de disfrutar del sexo como es debido: Con sentimiento, con amor, con compromiso, con respeto, con lealtad… con HUMANIDAD, en definitiva.

Y es que no pasa ni una vez que, haciendo el amor con mi amada, no piense en esa implicación directa que conlleva el sexo: La procreación de un ser humano… y la consideración mística, mágica, espiritual que conlleva eso… La conexión entre lo terrenal y lo místico es muy clara durante la relación sexual sentimental. Corromper esa realidad es eso, la base de la corrupción social. Y eso es lo que se ha promovido desde ya hace muchísimas décadas de falso progresismo…

Definitivamente, es cierto, los anticonceptivos fueron el primer ataque al Humanismo más esencial. Fueron el primer paso a la trivialización del sentido básico de la Vida, a la destrucción humanística del individuo, del triunfo del egoísmo por encima de los intereses sociales del mismo individuo (no hablo de un altruismo naif).

En fin, a mis 47 años cada día evoluciono y no, no soy un retrógrado que echa de menos tiempos pasados. Simplemente porque NO los viví. Sólo soy un hombre que PIENSA y ANALIZA los hechos de mi propia vida, mis sensaciones como persona y como hombre y los contrasta y compara con mi entorno más cercano y el más alejado, mediante la exposición de las ideas y valores que hay detrás de todo comportamiento (muchas veces ideas y valores inexistentes). Y todo eso me ha llevado a evolucionar, a hacerme a mí mismo y a no caer en las redes de la ignorancia y la arrogancia humana que, de seguir así, será sin duda alguna, la que nos lleve a nuestra autodestrucción como especie…

¿Derechos? No, gracias.

Como fiel “creyente” en las leyes de la Naturaleza, no creo en ningún tipo de DERECHO, para ningún ser vivo, ni siquiera para los Seres Humanos.

En su lugar, yo creo en la Ley de la Evolución y/o de Seleccion Natural… En estas leyes, no se da por hecho ningun tipo de VENTAJA REAL, ni todo lo contrario. Cualquier individuo debe LUCHAR por su propia vida/bienestar/FELICIDAD… sin importar si es “feo/guapo”, “tonto/inteligente”, etc, etc, etc; que no son más que “etiquetas humanas” (sociales) para poder simplificar la parte de la Naturaleza que nos afecta. En el “fondo de los fondos”, NADA es “bueno o malo”.

Sólo nuestra falta de perspectiva general (universal) nos hace creer casi dogmaticamente en esas etiquetas sociales, que finalmente pueden arruinar nuestras vidas o todo lo contrario; puesto que, dependiendo de nuestro nivel de POSITIVISMO, podemos pensar que no tenemos remedio o que debemos luchar para mejorar… actitudes totalmente opuestas que pueden darse por las mismas causas. He aquí una gran paradoja que oculta una gran verdad, importante de ser descubierta.

Bajo estas premisas, no, ningun ser humano, al igual que ningun ser vivo, no solo no tiene ningun derecho sino que es contraproducente creer que los tiene…

Pensar que uno tiene derechos es el primer paso para ACOMODARSE y esperar a que los demás le REGALEN esos supuestos derechos… Es decir, creer en derechos humanos sólo hace que las personas dejen de luchar por su propia vida, lo que corrompe el mismo hecho natural de la Vida… Es decir, instaurar derechos, en realidad deshumaniza, mas que humaniza…

Respecto a los que no tienen “SUERTE”, se puede entender que es mas de lo mismo: Ese término es totalmente social, pero no Natural… Eso implica que, en realidad, no existe la suerte y que, creer en eso, de nuevo, sólo sirve para “corromper” al individuo, al igual que lo hacen las etiquetas tipicas como “bueno/malo”. Por lo tanto, y siguiendo la Ley de la Selección Natural, a los que no saben adaptarse a las circunstancias, sean “buenas o malas”, solo les queda “extinguirse”, sin mayores dramatismos, que es lo que ha ocurrido durante MILLONES DE AÑOS, desde que se sabe de la existencia de la VIDA en la Tierra.

El “buenismo” actual es sólo una estupida moda social que, de no ser eliminada muy pronto (pocas generaciones), obedeciendo a la Ley de Selección Natural, acabará con nuestra especie, puesto que habremos eliminado el mecanismo fundamental de evolución/adaptación que la Naturaleza siempre ha empleado, durante millones de años y para miles de especies, muchas ya extintas, por falta de adaptación…

Por lo tanto, en la actualidad, parece estar en nuestras manos el mismísimo futuro de nuestra especie, y para eso, lo primero será erradicar esta epidemia de absurdo “buenismo” y empezar a educar a las generaciones venideras en vedadero POSITIVISMO, que llevará asociado muchos otros valores esenciales, como el respeto a las diferencias, como un hecho intelectual y no emocional. Es decir, respetar las diferencias es un acto inteligente, no ético…

Nacionalismos: El cáncer del Ser Humano…

Tarde de museo, ayer. Lo más interesante, esta petición se anulación de nacionalidad por parte de una catalana…, absoluta, no sólo la española (no es indepentista):

Y me encanta, la verdad. Lo siento mis queridos amigos patriotas o españolistas… Me explico brevemente.

Cada vez tengo más claro, al igual que la chica de este escrito, que el concepto de Estado (o Estado-nación) no es más que una CONSTRUCCIÓN artificiosa, que sólo busca controlar a la población.

Y el ejemplo más claro de lo que digo es, sin duda, el propio proceso independentista catalán. Los independentistas dicen querer deshacerse de un Estado totalitario, corrupto y que no los representa indentitariamente… Y estoy totalmente de acuerdo con eso, incluso con el concepto de identidad: Basta haber viajado un poco fuera de nuestra cultura más común, para darse cuenta ha de que nuestra identidad como individuo puede estar más cerca de un australiano que de un”español medio”…

Por lo tanto, donde se equivoca totalmente el catalanismo es en la solución: Un estado catalán no solucionaría el problema que denuncia. El catalanismo incluso agravaría el problema por un hecho fundamental: El independentismo catalán es más totalitario, corrupto y manipulador que el Estado español. Sólo el hecho de que se base en una ideología de izquierdas, bastante radical, le otorgaría muchísima autoridad a ese nuevo estado catalán.

Conclusión: ¿Por qué no aprovechamos este debate actual para iniciar un PROCESO DE DESAPEGO NACIONAL, sea cual sea la nación a la que nos sentimos emocionalmente ligados?

Yo mismo siempre me he sentido muy español… Si yo puedo estar proponiendo esto, cualquiera puede, sólo es necesario analizar bien la situación, dejado la “emoción nacional” un poco de lado. En el fondo no existe tal emoción: Es una construcción maquiavélica por parte de nuestros captores…

¿Y después qué?!

¿Y qué hacemos después, una vez hayamos rechazado el patriotismo como un sentimiento natural, como nos han hecho creer?

Mi propuesta es seguir desenmascarado los mitos “pro nacionales”. Me refiero a la creencia instaurada de que necesitamos gobernantes que nos AYUDEN A VIVIR… No es cierto.

Lo único que necesitamos es a unos buenos PADRES, que nos eduquen correctamente, creando individuos realmente AUTÓNOMOS y que, a la vez, sepan DIALOGAR con sus semejantes para conseguir todo aquello que no pueden conseguir por si mismos. Ya sea mediante una correcta NEGOCIACIÓN, ya sea mediante procesos de ASOCIACIONISMO, para luchar juntos. A eso se le llama LIBERTARISMO… Bienvenidos… 😉

¿Cuándo empezamos a ser nosotros mismos?

¿Alguna vez os habéis parado a pensar por qué nos gusta ser diferentes a los demás?

Nuestras diferencias nos hacen existir…, ratifican nuestra existencia… Mis rasgos diferenciadores me definen… Cuanto más nos parecemos a los demás, menos definidos estamos, menos “existimos”, menos vivos estamos… Por otro lado, sentirse parte de un grupo y, por lo tanto, perder cierta parte de esas diferencias personales, nos gusta… porque nos hace más fuertes… Y muchas veces, cuando pertenecemos a un grupo, sentimos deseos irrefrenables de “hacer valer nuestra pertenencia”, intentado dirigir al grupo en algún sentido y así compatibilizar ambas fuerzas internas…

Es decir, como otras tantas cosas en la vida, parece que siempre estaremos en una eterna “lucha interior” entre ser diferentes a los demás y no serlo tanto, con tal de ser bienvenido a algún grupo social, en el que sentirnos más arropados.

¿Pero qué es más importante, ser “uno” o ser “grupo”? ¿O depende de cada cual?… ¿De qué depende eso?… ¿Es posible que los que se sienten menos “uno”, necesiten compensar esa carencia, siendo más “grupo”? ¿Es posible que en el fondo de la cuestión radique el concepto de PERSONALIDAD, que todos necesitamos y, cuando no lo conseguimos “destilar” de nosotros mismos (en su mayor medida) intentamos adoptarlo de algún grupo más o menos popular, sin plantearnos demasiado si va realmente con lo que nosotros somos potencialmente?

Muchas preguntas se me ocurren al respecto de este tema. Seguramente sin una respuesta clara y evidente.

Lo que sí tengo clarísimo es que el inicio de esas diferencias personales, a partir del cual se creará nuestra personalidad particular, empieza en un momento clave de nuestra vida: La concepción…, donde se genera un código genético ÚNICO y estable durante el resto de toda nuestra vida…

Por eso esencialmente estoy contra el aborto: Porque se mata a un ser DIFERENCIADO…, el único anhelo real, aunque muy inconsciente, que TODOS tenemos… Y claro, ¡también es inconsciente para el propio embrión, por supuesto!, pero eso no significa que lo podamos aniquilar, porque ni nosotros mismos, adultos, somos realmente conscientes de este detalle tan importante… Nuestra vida, o nuestra vida “diferenciada”, empieza justamente en un hecho diferencial que nos acompañará toda nuestra vida (si nos dejan): Nuestro ADN… ¡Déjalo vivir!

Mercado libre monetario

A ver… seamos coherentes por una vez, amigos libertarios… 😉

¿Qué sentido tiene que, para pasar de un modelo de trueque a uno basado en la moneda, que sirve esencialmente para poder “modular” los intercambios comerciales, adquiriendo justamente lo que uno necesita, uno deba “truequear” primero sus bienes con oro u otro bien que, inicialmente no le interesa para nada?!

Puede parecer una pregunta muy enrevesada, pero no lo es, en absoluto. Es esencial y su respuesta creo que demuestra que el patrón oro es un error en la actual filosofía económica del liberalismo económico.

¿No sería más sencillo que, en esa supuesta fase de transición de un modelo económico basado en el trueque a uno basado en la moneda, se inventara un nuevo producto, llamado “moneda” y que tuviera la utilidad que hoy mismo tiene (adquirir sólo lo que uno realmente quiere y deshacerse de los bienes que no necesita) sin necesidad de seguir utilizando el trueque primero, en este caso, con el oro?

Que eso sea una operación compleja no significa que no sea la única válida desde un punto de vista formal.

Caso práctico

Yendo a un caso práctico, si yo soy un pizzero y necesito una silla, pero ya no quiero producir 100 pizzas para obtener una silla, porque, entre otras cosas, a lo mejor no encuentro nadie que acepte ese trueque, ¿Por qué debería tener que encontrar a un vendedor de oro que sí acepte pizzas a cambio de oro?!

Trasladando la pregunta al momento actual: ¿Por qué un banco debería aceptar una pizza a cambio de darnos 10 euros? Un banquero no tiene porqué salirse del mercado y si vende un producto (dinero, en este caso) tiene toda la lógica que también espere un rendimiento en forma de dinero (el interés del préstamo), como todo el mundo espera en un sistema comercial monetario…. ¿O no?!

¿Es difícil integrar el sistema bancario en el Mercado Libre? Sí, eso parece, pero esa dificultad no implica que no se pueda realizar esa integración, de alguna manera.

El que no se diera una integración bancaria dentro del Mercado Libre en los tiempos en los que se inventó la moneda, no significa que ese modelo antiguo de transición, basado en el patrón oro, sea el más correcto. No debemos de olvidarnos de la tecnología actual, de nuestra mayor capacidad intelectual, etc.

El Bitcoin

El Bitcoin representa a la perfección lo que estoy comentando: Con el Bitcoin ya no es necesario el respaldo de la moneda en ningún sentido.

El Bitcoin es un sistema con una gran ventaja y un gran inconveniente asociado a esa ventaja: Tiene la ventaja de que no hace falta confiar en la persona con la que hacer la transacción. El inconveniente es que, para conseguir esa ventaja, el sistema es tremendamente complicado, basándose en encriptación matemática de alta dificultad.

La complejidad del Bitcoin hace que sólo unos pocos confíen en él. Será muy difícil que alguien que no entiende un sistema monetario, deposite su capital en él. Sobre todo, porque huye de un sistema monetario que tampoco entiende muy bien y que también ha resultado ser totalmente fraudulento, como es el sistema bancario-estatal actual.

La gente no puede tener una seguridad total en el Bitcoin porque precisamente nunca lo podrá entender (la gran mayoría). Es decir, yo creo que, por mucho tiempo, seguiremos necesitando un sistema monetario basado en la confianza. Y, por lo tanto, el mercado libre, seguirá jugando un papel fundamental, fulminando a los estafadores y ladrones del sistema, en cuanto se detecten.

Por otra parte, aunque no se deba prohibir, el mercado global o la globalización en sí misma, no es especialmente un tema de interés al Libertarismo, más centrado en la gestión localizada, donde la confianza mutua es muy importante, sencilla y posible.

Libre comercio monetario

Como conclusión, un modelo interesante (aunque aparentemente descabellado) sería eliminar los bancos centrales y dejar que los bancos comerciales intentaran CONVENCER a la gente para que usaran sus préstamos de monedas “BBVA, SANTANDER…” Habría una tabla de cambio para todas las monedas disponibles y su valor interrelacionado iría cambiando en función de que fueran administradas correctamente o no (tal como debería hacer un banco central y que no hace porque está en manos del Estado, inepto, corrupto, etc.)

El proceso sería como sigue:

  1. Yo, como pizzero, me informo y parece que la moneda gestionada por un banco en particular es muy estable en su valor y es admitida por muchas empresas.
  2. Entonces me dirijo a ese banco a pedir un préstamo con la promesa de que voy a devolverlo con los respectivos intereses.
  3. El banco estudia la viabilidad de mi promesa.
  4. El banco me da el préstamo.
  5. Poco a poco voy devolviendo el dinero prestado, más los intereses acordados.
  6. Los intereses acordados, son el beneficio del banco y el resto se anula como dinero en curso.

Ese sería el proceso natural, o uno de los procesos naturales, el supuestamente más habitual.

¿Qué pasaría si yo no puedo devolver el préstamo? Si yo no puedo devolver el préstamo, entonces ese banco tiene más dinero en el sistema de lo que es necesario (yo no he podido darle valor a ese dinero, al no poder devolver el préstamo). Por lo tanto, el valor del dinero de ese banco cae con respecto de las otras monedas, por lo que el beneficio real del banco (el interés que me cobró) también es menos… Por esta razón, el banco es el primer interesado en que se devuelvan todos los préstamos concedidos. Lo que asegura que la gente, ni el banco, harán trampas…

Para que se acabe de entender cómo funcionaría el Mercado Libre del dinero, si un banco da indiscriminadamente préstamos, su moneda se devaluaría enormemente, hasta no valer nada… Eso es lo que pasa en economías muy intervenidas como la venezolana, ahora mismo: El peso ya no vale nada… Por lo tanto, el banco, aunque tuviera muchos “billetes”, en realidad no tendría nada de valor…

Yo creo pues, que el Libertarismo debería caminar hacia ese sistema monetario, basado en pequeños grupos sociales que se relacionan bajo el supuesto de la confianza y de la reacción del mercado, ante el resultado de su ausencia. Y definitivamente, dejar el concepto del patrón oro para cuando no sabíamos hacerlo de otra manera… 😉