La piscina vacía…

Ahora lo veo claro. Fui un crío. Fui un crío que se lanzó a una piscina sin comprobar si tenía ni siquiera un metro de agua. Y de cabeza. Eso me dejó totalmente expuesto. Dejó mi persona al descubierto, no frente a una auténtica desconocida, sino a la Vida, a la Naturaleza, a la Diversidad.. En este caso, la diversidad Humana… Las apariencias engañan y no podemos dejarnos llevar por una apariencia “bonita”, en cualquiera de sus sentidos. Si lo hacemos, nos exponemos, sobretodo a perder lo más valioso de nuestras vidas: El tiempo. Si fuera posible volver a “rebobinar nuestras vidas” no tendría mayor importancia. Pero no es así. Nuestro tiempo es oro. Nuestra vida se acaba. Debemos priorizar mucho…. Sino, al final, nos sentimos traicionados por nosotros mismos… La peor de las traiciones…

Los que menos me conocen me tachan de ser frío, analítico e, incluso, distante en las relaciones pesonales. Definitivamente, no me conocen bien. Porque el error que cometí en esta relación fue por todo lo contrario. Fui cálido, impulsivo y muy próximo… Pero tendría que haber mantenido las distancias… Esas distancias me hubieran permitido ver la situación con mayor realismo. Es posible incluso que esa “toma de realidad” hubiera encaminado esa relación por otros “derroteros vitales”. Unas vivencias que, a lo mejor no serían tan emocionantes pero seguro, más verdaderas. La piscina no estaría totalmente llena pero, a lo mejor, nos hubiera permitido nadar con suficiente comodidad… Incluso, a lo mejor, podríamos haberla llenado entre ambos, con sacrificio, paciencia e ilusión mutuas…

Pero no. La piscina estaba vacía por completo. Y la lesión que ambos sufrimos nos destrozó casi por completo. En esa trágica situación sólo es factible preocuparse por la propia subsistencia, y no la subsistencia de la relación… Por lo tanto, la relación acabó y  aún me estoy recuperando de aquel trágico “accidente sentimental”…

Todo empezó con aquel encuentro deseado. Sonrisas emocionadas. Ojos iluminados por la luz de esa templada tarde estival. Primeras frases después de tanta contención… Frases sinceras, naturales, alegres y desbordantes de ilusión… Acto seguido, un beso profundo y dulce, totalmente abstraído de las miradas y comentarios de los conductores que por nuestro punto de encuentro pasaban… No existía nada más en ese momento para ambos… Nada importaba. Nada podía perturbar ese instante tan especial…

Trasladamos ese universo que ambos recreamos a aquella pequeña y algo asilvestrada playa… Sonrisa amplia que también se veía en sus preciosos ojos, brillantes de la emoción… Sonrisa que seguía radiante cuando la miraba mientras “bailábamos al son de atardecer”, dentro del agua, girando suavemente sobre nosotros mismos, dejando los rayos del sol pasar a entre nuestros rostros… El baile más sensual y emotivo de mi vida.. En ese instante y lugar, todo parecía tan real, tan tangible, tan perfecto…

Ahora, desde la distancia, me arrepiento de no haberme ido a casa después de aquella maravillosa tarde de verano en la que intimamos por primera vez… Aquello tenía que haber sido el primer capítulo de una verdadera historia de amor. Sin embargo resultó ser el inicio de una trepidante película “romanticoide” al más puro estilo norteamericano… De esas películas que, cuando acaban (bien, por supuesto) siempre piensas “claro, es una película..”…

Sólo espero que, si se me brinda otra oportunidad parecida en mi vida, tenga el valor, la fortaleza y la serenidad para “cerrar capítulos” en lugar de intentar vivir alguna de esas estúpidas películas de domingo por la tarde que te hacen creer en el “amor gratuito”, aquel que se puede conseguir con un chasquido de dedos o poco más…

En fin… Un capítulo más en mi vida que debo cerrar definitivamente… Empezó como una gran historia de Amor. Acabó como una simple película romántica, pero esta vez, sin final feliz…

2 Comments

  1. Hola Alberto, soy Silvia. Si q es verdad q hay q aprender d cada relacion, pero nunca hay q dejar d ser uno mismo y seguro q tropezaras otra vez cn la misma piedra, porque eres Alberto, lo q cambian son las personas, no cambies nada q no haya sido un error, solo vive y relajate cn las personas, no evalúes continuamente. Eres casi perfecto, único e intransferible, no lo olvides, y no dejes q t digan lo contrario, se equivocan.

    Responder

    1. Hola Silvia! Gracias por tus consejos. Los tengo en cuenta. Pero yo pienso que “nunca somos uno mismo”. Me explico: Evolucionamos o, al menos, eso sería lo interesante, creo yo. Y evolucionamos con la experiencia y con nuestros pensamientos, nuestras deducciones… En ese sentido, ya sabes que pedirme a mí que “no evalúe continuamente” es casi como pedirme que no respire, jejeje… Me podrías decir que puedo cambiar ese aspecto excesivamente analítico que muchos me atribuyen. Y es cierto, según lo que he comentado. Pero la cuestión es que yo no necesito cambiarlo. Me siento bien así. Me siento “Alberto” así. Si cambiara eso sería…, no sé…, “un Juan, un Alfonso…” pero no YO, Alberto…😉 Por lo tanto, evolución sí, pero la evolución que cada uno crea apropiada, no la que otros crean apropiada. Particularmente, ya sabemos los dos a qué “otros” te refieres, jejeje… Gracias por tus halagos Silvia. Besotes.

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s