Debate y EGO, mala combinación.

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Se produce un “extraño efecto” sobre muchas personas que ante la falta de argumentos en un debate, se sienten atacadas… El “ataque de la Verdad” se podría llamar…

Lo más humilde sería analizar realmente esos argumentos y si comprobamos que no podemos rebatirlos, tenemos dos opciones:

1) Si nuestro “INSTINTO” nos dice que aún así esos argumentos fallan, simplemente abandonar el debate. Una forma elegante y educada es decir “mira, no te lo puedo replicar, pero algo me dice que no tienes razón, por lo tanto, abandono el debate”… 😉 Otra forma es, simplemente “desaparecer”… (la más utilizada).

2) Y si entendes esos argumentos y compruebas que rebaten los tuyos, deberíamos dejar de lado nuestro ORGULLO y darle la razón a nuestro contertulio, sin más. Bueno, los más humildes hasta podrían dar las gracias, claro, jejeje.. Por desgracia, ninguna de las dos opciones son habituales. El Ego, en este caso, es el principal culpable de esta actitud.

En fin, ya lo decía mi abuela que en paz descanse: “Di las verdades y perderás las amistades!” Lo más curioso es que esas verdades no tienen porque afectar directamente a la persona, sino también a sus ideas… Y es que al final, somos lo que pensamos… 😉

¡Qué mal amigo soy! ;)

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Soy un pedazo de cabrón, jajaja! Ale, “pisando fuerte”, como diría Alejandro Sanz, jajaja!

¿Qué diablos le pasa a la gente que no acepta que puedan estar haciendo algo mal y se enfadan muchísimo cuando sus amigos se lo dicen?

Si en algo se caracteriza un amigo es precisamente en que es SINCERO contigo, nooo? Entonces, deberíamos, lo primero, AGRADECER las muestras de sinceridad evidentes (qué mayor sinceridad que te llamen “gilipollas” a la cara?!, jajaja!). Después, deberíamos CONTENER nuestro EGO enfurecido por el resultado nefasto de algo tan bueno como es un acto de sinceridad, jejeje… Más tarde, una vez relajados, pedir EXPLICACIONES… 😉 Seguidamente, si vemos incoherencias en esas explicaciones, REPLICAR con nuestras propias ideas… Eso podría llevar a un DEBATE, apasionado incluso… Finalmente, cuando no hay pretensión de GANAR, el debate suele derivar en una VARIACIÓN de la ideología de ambas partes…

Con todo ese fantástico proceso COMUNICATIVO, iniciado con una aparente “agresión” (que no lo es, dadas las explicaciones posteriores), uno consigue incrementar más el AFECTO por su amigo… Milagro!…, lo que empezó con una aparente agresión, resulta que ha acabado incrementando la amistad! 🙂

Por otro lado, si todo ese proceso COMUNICATIVO no se establece, la amistad se resiente e incluso se ROMPE… Lo más lamentable de todo es que nuestros mejores amigos son los que pueden aportar más a nuestras vidas… y alguien “igual” a nosotros no nos aportará nada nuevo… Es decir, con esa actitud nos quedaremos sin verdaderos amigos…

La conclusión es muy interesante: Ante alguien que te moleste por sus ideas, no te enfades, PREGÚNTALE… De eso depende de que podáis ser grandes y verdaderos amigos o grandes y verdaderos enemigos… Como muchas veces se ha dicho, LO OPUESTO A LA AMISTAD, NO ES LA ENEMISTAD, ES LA INDIFERENCIA… 😉

Corolario: Sin SINCERIDAD (aunque sea “molesta) sólo obtendremos amigos “de pacotilla”… Yo paso de amigos de pacotilla, y tú? 😉

Corolario 2: Por eso vivimos en una sociedad tan superficial, aparente y artificial: La gente no es sincera… Y la gente no es sincera porque no tienen valores… (si no tengo criterios, no tengo argumentos con los que sincerarme). Vaya dramática conclusión, no es cierto? :O

Información, la clave para actuar con coherencia.

Ignora este llamamiento. Se consecuente con TUS ideas, no con tus actos.

INFORMACIÓN => ANÁLISIS => CONCIENCIACIÓN => ACTUACIÓN

Ese es el proceso natural que seguimos las personas para llegar a actuar. Aunque, lamentablemente hay muchos que simplemente actúan, MANEJADOS por la conciencia de otros… Por eso, es tan importante INFORMAR. Y se puede informar de la forma que uno quiera en función de la capacidad de ANÁLISIS que los demás posean.

Lamentablemente, no mucha gente es capaz de hacer un análisis objetivo de cualquier circunstancia. Por eso, es necesario acudir directamente a la EMOCIÓN que también activa directamente la CONCIENCIA. Una información impactante consigue ese efecto: Concienciar de forma directa. Eso, mientras la información sea VERAZ, no tiene nada de malo, aunque lo ideal es siempre llegar a hacer un análisis propio y lo más objetivo posible. Los manipuladores se las saben todas y pueden llegar a falsear la información para conseguir concienciar directamente y así evitar el análisis que los delataría. Pero si la información es “pura y dura”, no hay nada que temer, por muy impactante que pueda ser.

Yo he detectado mucha manipulación en mi entorno de la que yo no era consciente (como la gran mayoría). Pero un día me propuse “SALIRME DEL REBAÑO” y empezar a ANALIZAR cualquier situación “sospechosa”… Después, de forma natural, llegó la CONCIENCIACIÓN y, finalmente, la ACTUACIÓN.

Yo ya hace mucho que estoy ACTUANDO y no por eso, dejo de INFORMAR; porque soy consciente que para ARREGLAR PROBLEMAS graves y generales, necesitamos unirnos y luchar por esos objetivos comunes. Pero nuestros enemigos (los manipuladores) lanzan este tipo de “campañas” para romper esa unión y así seguir con su imperio totalitario basado en la mentira edulcorada.

Por lo tanto, por mi parte, seguiré subiendo a mis perfiles (facebook y twitter) todas las foto-denuncia que crea necesarias y “orientadas a todas las capacidades analíticas” (más o menos impactantes). El día que no fastidien a nadie será cuando ya no sean necesarias y entonces dejaré de hacerlo.

La “traición racional” y la manipulación social: Los caminos menos evidentes para llegar al error.

humildadCreo que todos estaremos de acuerdo con el hecho de que para no equivocarse lo mas sencillo es ser bastante racional. Pensar en definitiva. Los más defensores de la intuición pensarán que eso no es cierto: Que para no equivocarnos, debemos sobretodo, seguir nuestra intuición.

Pero el objetivo de este artículo no es valorar la capacidad de la razón y la intuición para llegar a la mejor alternativa. No. Particularmente pienso que ambas son dos buenas herramientas para llegar a la mejor solución.

El objetivo de este artículo es evidenciar dos situaciones bastante habituales que conducen al error de una forma también muy habitual y que nada tienen que ver con el uso de la intuición. Esas dos situaciones son las siguientes:

  • El exceso de confianza en la capacidad de deducción.
  • La manipulación social sobre los individuos.

A continuación explico mejor esos dos puntos anteriores y cómo evitarlos.

El exceso de confianza en la capacidad de deducción

Cuando tenemos un exceso de confianza en la capacidad de deducción podemos cometer gravísimos errores, tanto por su trascendencia como por su dificultad para desenmascararlos.

Si hemos llegado a una situación errónea por el camino de la deducción, es muy difícil salir de ella porque esa misma naturaleza racional nos impide dudar en algún momento de su validez: ¿Cómo voy a cuestionar a la Razón?, parecemos decirnos a nosotros mismos cuando se nos reclama una reflexión acerca de una decisión ya tomada. Si mi decisión se basara en banalidades como la intuición, la opinión de los demás, etc… pues sí, podría cuestionarla pero si es racional y además mía… es una soberana estupidez. Sí ese es el pensamiento del soberbio, del que cree que su razonamiento es irrefutable e incuestionable.

El principal problema para llegar a la situación descrita en el párrafo anterior es la soberbia intelectual: Pensar que la Razón es siempre válida, que siempre tenemos todos los parámetros necesarios para conocer la Verdad… Y eso nunca se puede asegurar, por muy sencillo y simple que parezca el problema a resolver. Además, el añadido del EGO, que nos hace sobrevalorar nuestros razonamientos personales, hace que el error cometido pueda permanecer anclado por mucho tiempo, sin que seamos capaces ni siquiera de advertirlo (ni hablar de corregirlo!).

La manipulación social sobre los individuos

La manipulación social es otro importante camino para llegar al error. Curiosamente, es un camino totalmente opuesto al anterior aunque más evidente: Se llega al error por una ausencia importante de razonamiento y también de intuición… En estos casos, si hay intuición, se suele ignorar también.

Ante la falta de razonamiento e intuición, el individuo puede adoptar los razonamientos de otros que, además de incorrectos, muchas veces sólo buscan algún interés muy egoísta o provienen de esa soberbia intelectual mencionada antes. Esa situación es muy habitual porque las soluciones a problemas complejos, no suelen ser muy evidentes. En su lugar, aparecen alternativas mucho más simples pero, dada la complejidad del problema, habitualmente muy incorrectas.

En este punto, la demagogia hace acto de presencia, intentando convencer con argumentos sencillos a los que piensan “poco” y que tampoco se dejan llevar por su intuición. En este caso, estas personas, ayudadas por su soberbia, ratifican el error e incluso lo acentúan para no dejar evidenciar su hipotética ignorancia (es el ego funcionando “a toda máquina”).

Por todo lo expuesto, es mucho peor calificar de manipulado a alguien que de ignorante: El manipulado, además de ignorante y poco intuitivo, necesita también ser muy soberbio para no dejar en evidencia esas carencias personales (capacidad de deducción e intuición). Consecuentemente, parece ser que la manipulación es un cáncer que se auto-reproduce cuando “infecta” a cualquiera: Un manipulado se convierte automáticamente en manipulador también.

CONCLUSIONES

De toda esta exposición se deducen algunas cuestiones interesantes:

  • Racionalidad sí… pero Humildad más aún… Esto implica que, ante un razonamiento humilde (no impositivo) uno debe escuchar siempre. Y si no puede escuchar (falta de tiempo, por ejemplo), uno nunca debe rechazar el razonamiento del prójimo. Y en el caso de un razonamiento impositivo, simplemente ignorarlo pero no imponer el nuestro.
  • Ausencia de racionalidad sí… pero Humildad también… Esto implica que si uno SABE que “no es de pensar mucho” (aquellos que incitan a no pensar demasiado, por ejemplo), entonces debe ser humilde y no imponer tampoco… En este caso se incluyen también los defensores de la intuición: La intuición es propia e intransferible. Jamás se debe imponer la Intuición!

En definitiva, “no hay mayor sordo que el que no quiere escuchar…”. Es un gran dicho popular que nos indica que de nada sirve imponer nuestro criterio por mucha razón que parezca que uno tiene… Consecuente la mayor y mejor conclusión general es que la humildad siempre debe existir, tanto si se tiene razón como si no se tiene.

“…es igual, está claro que ni yo te voy a convencer a ti, ni tu a mí…”

Me fastidia especialmente esa frase… En los últimos tiempos ya me la han soltado varias veces y, finalmente, he decidido meditar sobre la misma y el por qué me rechina tanto en mi mente…

A ver, ¿qué puñetas quiere decir el individuo que te contesta así a tus réplicas en un debate cualquiera? No sé… A priori, parece una muestra de tolerancia por su parte pero también se aprecia todo lo contrario (“ni tu a mí”)…

También denota “cansancio argumental”. Es decir, parece indicar que el contertulio ya no quiere seguir debatiendo y, en lugar de intentar concluir el debate (lo más correcto), intenta zanzarlo de una manera abrupta y de forma unilateral… Poco respeto demuestra eso…

También se advierte el autoritarismo en que demuestra que la predisposción al cambio de opinión es nula por su parte. Y lo más grave es que te acusa directamente a ti de lo mismo! y sin pedir tu opinión al respeto!: “no te voy a convencer a ti”…

Por otra parte, la frase dichosa implica una gran parte de irresponsabilidad ya que no muestra ningún interés en defender sus opiniones y, por lo tanto, los derechos que de éstas se deriven… O quizás, demuestra un alto grado de soberbia o prepotencia, al pretender que todo le sea favorable a pesar de tu opinión contraria: “éste que diga lo que quiera, al final se hará lo que yo diga, así que para qué tanto discutir?…”.

O a lo mejor, se trata de un simple “toca-narices” que se mete en un debate sin tener ni idea de lo que habla y que, por orgullo no quiere admitir su error y quiere cambiar de tema para no quedarse en evidencia…

La única opción no tan negativa es que el individuo en cuestión se crea esa gran tontería de que la realidad no existe de forma absoluta y que, por lo tanto, cualquier debate es estúpido e inútil… En fin, es la menos negativa porque no hay maldad por su parte, sólo una gran dosis de ignorancia… Pero en este caso, agradecería a estas “eminencias intelectuales” que se abstuvieran de hacer perder el tiempo a los que creemos que hablar, debatir, analizar y concluir sobre temas diversos sí es interesante… y hasta necesario!

Es impresionante lo que se puede extraer de una frase tan corta! Y más impresionante lo negativa que es, cuando en apariencia, es totalmente “inofensiva”…

En fin, es posible que sea demasiado negativo al analizar el fondo de esa frase… Así que, si a alguien se le ocurre algo positivo que extraer de la misma, por favor, hacedmelo saber antes de que abofetee al siguiente que me lo diga! jajaja! 😉

Saludos! 🙂