Conciliación laboral/personal – Esa otra gran mentira

Otra de las grandes mentiras de la modernidad, o del progresismo, que viene a ser lo mismo, está detrás del término de la “conciliación laboral – personal”… Y esa gran mentira es muy grave puesto que está afectando negativamente a actitudes humanas esenciales, como la maternidad y la relación entre las parejas.

Primero de todo, definición: ¿Qué se entiende como conciliación entre la vida laboral y personal?

¿Qué es la conciliación laboral/personal?

Primero de todo, decir que la conciliación entre la vida laboral y personal es un concepto introducido por el movimiento feminista de última fase. Nace del hecho de que la mujer tiene problemas en el mercado laboral, específicos a su género, concretamente debido a su condición de madre, si lo es. Ya se advierte, por lo tanto, que existe una discriminación de partida hacia el hombre, como si éste no necesitara conciliar también (en alguna medida) su faceta laboral con su faceta personal.

Como la mujer se ha incorporado plenamente al mercado laboral bastante más tarde que el hombre, ha sido muy evidente que existen diferencias laborales respecto del trato a una mujer y un hombre. Básicamente, estas diferencias se basan en que si una mujer, por el hecho de ser madre, necesita más tiempo personal, horarios más flexibles, etc; eso supone una carga empresarial importante que a priori, el empresario como es lógico desde un punto de vista de eficiencia, no quiere asumir.

Desde el punto de vista feminista, las madres deberían tener privilegios especiales que les ayudaran a cumplir con sus responsabilidades maternales, sin que eso afectara lo más mínimo a sus sueldos, mediante una adecuación de los horarios laborales y cualquier otro beneficio que permitiera que ellas siguieran siendo tan eficaces como si no fueran madres. Estos privilegios se deberían incluso incrementar si se trata de madres solteras o con algún otro problema personal que les impidiera dedicar el mismo tiempo que, en general, pueden dedicar los hombres a trabajar, sean padres o no.

Una primera contradicción en el movimiento feminista (como otras tantas que tienen) es que exigir conciliación especialmente para las mujeres y no evitar las causas de los problemas que les empujan a pedir conciliación, es algo contradictorio con la ambición de igualdad que se supone persigue el feminismo: No se debería pedir conciliación desde el feminismo, se debería pedir que las condiciones personales de hombres y mujeres sean iguales…. Pero claro, eso es imposible, para empezar por las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres (la mujer da el pecho, por ejemplo). E intentar minimizar esas diferencias tampoco le parece suficiente al feminismo. Entonces, el “plan B” es exigir la conciliación!

La conciliación en términos generales

Vamos a tratar el concepto de conciliación desde un punto de vista general, para ambos sexos, como esa necesidad de conciliar la vida laboral y la personal, sea cual sea esa vida personal (familiar u otra cualquiera).

Para empezar, ¿qué se pretende exactamente con ese concepto? ¿que un empresario le pague igual a una persona por trabajar menos, simplemente porque tiene familia o cualquier otra circunstancia personal que sea considerada (por alguien!) como importante y/o necesaria?! ¿o que sea la sociedad en su defecto la que pague ese “extra” salarial? ¿qué idiotez se enmascara mediante la tradicional demagogia socialista este término tan “bonito y justo”?

La conciliación es un concepto inventado inexistente en su sentido más estricto. Es un intento infantil de que los OTROS (empresario, estado..) nos ayuden a simultanear el trabajo remunerado con el trabajo no remunerado que todos debemos hacer para poder vivir cada día. Y la verdad (la cruda realidad) es que ese intento de simultanear ambos trabajos sólo depende de nosotros y de nuestra capacidad de negociación laboral, planificación, capacidad de trabajo, de sufrimiento, de lo que queremos comprometer de ambas facetas vitales, etc.

Si a una persona le interesa tener más tiempo libre o tenerlo condensado o tener un horario especial, lo único que debe hacer es NEGOCIARLO con su jefe, junto con el resto de parámetros laborales habituales (sueldo, el mas usual). Eso es todo. El resto es pura demagogia, intento de manipular las mentes más débiles, inculcándoles que si ellos no tienen tiempo para la familia no es su responsabilidad y que existen culpables a los que enfrentarse por ello (principalmente el empresario o un gobierno de derechas, por ejemplo).

En resumen, debemos empezar a entender que para analizar un puesto de trabajo, no sólo cuenta el salario que nos ofrecen, sino otros parámetros, como son el horario, la forma de trabajar (por proyectos u horas, por ejemplo), etc. Incluso, para una persona muy interesada en “conciliar”, debería ser más importante el tiempo destinado al trabajo que el propio salario.

Ah!, pero llegamos al verdadero problema que nos enfrentamos aquí! El problema real es que los “amantes de la conciliación”, pretenden que el empresario les pague lo mismo por trabajar incluso más o por rendir menos, sólo con la excusa de que tienen familia! Alucinante! Y es que se lo creen! Jajaja! Perdonad la carcajada, pero es que hay cosas del progresismo que son absolutamente ridículas…

Por lo tanto, desde un punto de vista general, tanto para hombres como mujeres, exigir un trato privilegiado sólo porque tenemos unas circunstancias personales “especiales” es absurdo a todas luces.

“Conciliación feminista”

Como la conciliación a nivel general es un absurdo basado en un proceso demagógico elaborado por ciertos lobbies progresistas, una especificación de este término lo sigue siendo, como no podía ser de otra manera, siguiendo la lógica más elemental: Si en general es absurdo, cualquier concreción sigue siendo absurda. Pero veamos las razones específicas de por qué pedir conciliación para las madres y mujeres en general, con problemas para conciliar su vida laboral con la familiar, sigue siendo absurdo e injusto.

Si bien es cierto que existen bastantes prejuicios empresariales que indican que la mujer, por sus condiciones específicas (cuidado de los niños, embarazos, menstruación, etc), son menos productivas que los hombres, lo cierto es que en la sociedad actual, eso es lógico que sea así. En caso contrario, estaríamos hablando de seres “super-poderosos” en comparación con los hombres, que no tienen asignadas esas tareas específicas (justa o injustamente, ese es otro tema). Y como se supone que ambos, mujeres y hombres, tenemos de partida, las mismas capacidades laborales, pues quien tenga más impedimentos para realizarlas, tendrá peores resultados. Todo esto, haciendo un análisis muy superficial del mercado laboral actual.

Pero por otra parte, no conviene dar por bueno el actual mercado laboral actual… Es decir, puede contener defectos “históricos” que afectan a la mujer y que se han mantenido porque la mujer se ha incorporado muy recientemente plenamente al mercado laboral. Quiero decir que, es muy probable que el mercado laboral actual tenga muy en cuenta los inconvenientes muy aparentes de contratar a una mujer en lugar de a un hombre, y sin embargo, no tenga en cuenta las ventajas, simplemente porque es algo muy nuevo y poco analizado desde muchos puntos de vista: ¿Qué ventajas aporta la naturaleza (psicológica, sobre todo) específicamente femenina al sistema económico en el que está inmerso el empresario y su empresa?

Esta última pregunta es crucial y nos daría la respuesta para que la “conciliación femenina” no fuera necesaria en absoluto. Porque la clave está en encontrar los beneficios que una mujer puede aportar más fácilmente que un hombre. El problema para que el feminismo “vea” esta realidad es que para el feminismo no existen diferencias más allá de las físicas y, por lo tanto, no hay nada que explorar en ese sentido. Ahí radica el verdadero error de la “conciliación femenina”. Puede que no sea fácil encontrar esas “características femeninas” que pudieran beneficiar a una empresa y cómo evaluarlas después, pero eso no significa que no sea una realidad que mujeres y hombres tenemos características concretas que nos hacen muy buenos para algunas tareas y no tanto para otras. Y los sexos tienen características diferenciales muy claras, no sólo fisiológicas, digan lo que digan las feministas.

Otra alternativa, en lugar de enfrascarse en un complejo estudio psicológico sobre las diferencias entre hombres y mujeres que afecten a su desarrollo laboral/profesional, es simplemente aceptar los “inconvenientes femeninos”, sin rebajas salariales, confiando en que existirán como contrapartida “ventajas femeninas” que los compensarán suficientemente e independientemente de la mujer y sus circunstancias personales. Lo que es mucha confianza y suposición, claro. Pero sería una alternativa, digamos bastante lógica y “humanística” ya que ignoraría por completo el sexo de los empleados. Pero en un mundo tan analítico, exigir que las empresas se pongan una venda en los ojos y se tiren a esa “piscina” es también mucho exigir, sobre todo, porque al final, el empresario tiene toda la libertad de invertir SU DINERO donde y como él decida, con o sin “vendas”.

En definitiva, se ve claramente que ambas conciliaciones, la general, que afecta a hombres y mujeres por igual, como la específica hacía las mujeres, son absurdos desde el minuto uno.

Conclusiones

  • La conciliación laboral/personal existe pero es sólo nuestra responsabilidad lograrla. No es responsabilidad del empresario o del Estado o cualquier otra entidad similar.
  • La conciliación laboral real (la que nosotros nos diseñamos) debe considerar nuestras PRIORIDADES y negociarlas con quien nos contrata en cualquier momento, ya sea en la fase de contratación o posteriormente, si nuestras prioridades cambian.
  • No podemos pretender que nuestra condición de padre o madre sean como un “bonus” que los demás deben considerar a la hora de tratarnos laboralmente. Este “bonus” se debe negociar laboralmente, con sus correspondientes inconvenientes (los beneficios se pagan, obviamente).
  • En definitiva, tener familia es casi tan natural como trabajar y ambas actividades SIEMPRE deberán sincronizarse y simultanearse y la forma en que eso se haga debe depender únicamente de nosotros y nuestras interacciones con nuestro entorno (nuestra capacidad de negociación, sobre todo).
  • No podemos pretender ser “super-humanos” y hacerlo todo y bien. Es necesario priorizar nuestro tiempo, ser realistas con nuestras necesidades y asumir que si queremos abarcar mucho, por ejemplo trabajar fuera y tener familia, no podremos ser ni trabajadores perfectos ni padres o madres perfectos.
  • En consecuencia, que yo no pueda ser un buen padre o buena madre porque tengo que trabajar no es culpa en absoluto de mi jefe o el empresario o del Estado… Es mi decisión, es mi responsabilidad final y única.
  • Un jefe puede tener más o menos “mano izquierda” a la hora de enfrentar problemas de índole familiar de uno de sus empleados. Pero eso siempre se debe entender en términos de eficiencia final del empleado: Un empleado contento con la empresa siempre será mucho más eficiente que no uno que no lo esté, porque no le dejan salir a recoger a su hijo al colegio, por ejemplo. En cualquier momento, si un empleado no rinde mucho en términos generales, un jefe puede dejar de tener esa mano izquierda, precisamente por la misma razón: No le compensa lo que obtiene por ese empleado, con o sin “mano izquierda”.
  • Para acabar, el feminismo, como otras tantas veces, vuelve a echar mano del supremacismo femenino al intentarnos convencer que las mujeres son mucho más eficientes que los hombres ya que pueden ser madres y trabajadoras a la vez y sin perder un ápice de su eficiencia laboral, en comparación con los hombres. Y que, por lo tanto, deberían cobrar lo mismo (o incluso más!) Es una muestra más de que el actual feminismo es en realidad hembrismo o, dicho de una forma más coloquial, feminazismo; esa gran lacra socia de nuestros días.
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Progresismo versus Humanismo

https://www.actuall.com/criterio/vida/caballero-sin-espada/?mkt_tok=eyJpIjoiTWpoaFkyVXpZMkV3TURFMiIsInQiOiJJd3NUUTV4XC92cVBRVmZoXC85bGE4cFp0UDh5bG5qdzdEUE94cldhVGtUa3VSNnBFU0NBRDg3eUdxMlUwTzJid2VPZDQrSU4ybXBhOFNCZ05mMkZSNEhVOGp1b0UxYk4yeHpQcCtUc3RXdHI4cnhQcGl3alRjYXBTNDM1ZVMzZFB4In0%3D

A muchos retrógrados (sí, eso quería decir) les sonará a retrógrado (otra vez, no me equivoco) que alguien esté contra los anticonceptivos. Sí, claro, eso ya ha “sido superado” por el “stablisment social” que lleva ya tantos años creando adeptos, creando zombis, incapaces de ABRIRSE realmente a la reflexión y el análisis profundo de las “modernidades” que durante años se nos han planteado en nuestra sociedad occidental. Esos son los verdaderos retrógrados del siglo XXI. Los que, sin el más mínimo análisis profundo, se siguen aferrando a ideas “modernas” de hace más de medio siglo.

Hay una serie de puntos incuestionables:

1) Yo también sucumbí a la manipulación progresista y fui un adolescente descerebrado, o mejor dicho, con el cerebro en mi pene…

2) Por suerte, yo nunca he sido un idiota manipulable indefinidamente y sólo lo pudieron hacer durante mi infancia, adolescencia y “juventud adulta”.

3) Hoy en día, después de muchos años (¡décadas!) de vida como soltero “empedernido”, ávido de placer sexual “per se”, he tenido la suerte de disfrutar del sexo como es debido: Con sentimiento, con amor, con compromiso, con respeto, con lealtad… con HUMANIDAD, en definitiva.

Y es que no pasa ni una vez que, haciendo el amor con mi amada, no piense en esa implicación directa que conlleva el sexo: La procreación de un ser humano… y la consideración mística, mágica, espiritual que conlleva eso… La conexión entre lo terrenal y lo místico es muy clara durante la relación sexual sentimental. Corromper esa realidad es eso, la base de la corrupción social. Y eso es lo que se ha promovido desde ya hace muchísimas décadas de falso progresismo…

Definitivamente, es cierto, los anticonceptivos fueron el primer ataque al Humanismo más esencial. Fueron el primer paso a la trivialización del sentido básico de la Vida, a la destrucción humanística del individuo, del triunfo del egoísmo por encima de los intereses sociales del mismo individuo (no hablo de un altruismo naif).

En fin, a mis 47 años cada día evoluciono y no, no soy un retrógrado que echa de menos tiempos pasados. Simplemente porque NO los viví. Sólo soy un hombre que PIENSA y ANALIZA los hechos de mi propia vida, mis sensaciones como persona y como hombre y los contrasta y compara con mi entorno más cercano y el más alejado, mediante la exposición de las ideas y valores que hay detrás de todo comportamiento (muchas veces ideas y valores inexistentes). Y todo eso me ha llevado a evolucionar, a hacerme a mí mismo y a no caer en las redes de la ignorancia y la arrogancia humana que, de seguir así, será sin duda alguna, la que nos lleve a nuestra autodestrucción como especie…

¿Derechos? No, gracias.

Como fiel “creyente” en las leyes de la Naturaleza, no creo en ningún tipo de DERECHO, para ningún ser vivo, ni siquiera para los Seres Humanos.

En su lugar, yo creo en la Ley de la Evolución y/o de Seleccion Natural… En estas leyes, no se da por hecho ningun tipo de VENTAJA REAL, ni todo lo contrario. Cualquier individuo debe LUCHAR por su propia vida/bienestar/FELICIDAD… sin importar si es “feo/guapo”, “tonto/inteligente”, etc, etc, etc; que no son más que “etiquetas humanas” (sociales) para poder simplificar la parte de la Naturaleza que nos afecta. En el “fondo de los fondos”, NADA es “bueno o malo”.

Sólo nuestra falta de perspectiva general (universal) nos hace creer casi dogmaticamente en esas etiquetas sociales, que finalmente pueden arruinar nuestras vidas o todo lo contrario; puesto que, dependiendo de nuestro nivel de POSITIVISMO, podemos pensar que no tenemos remedio o que debemos luchar para mejorar… actitudes totalmente opuestas que pueden darse por las mismas causas. He aquí una gran paradoja que oculta una gran verdad, importante de ser descubierta.

Bajo estas premisas, no, ningun ser humano, al igual que ningun ser vivo, no solo no tiene ningun derecho sino que es contraproducente creer que los tiene…

Pensar que uno tiene derechos es el primer paso para ACOMODARSE y esperar a que los demás le REGALEN esos supuestos derechos… Es decir, creer en derechos humanos sólo hace que las personas dejen de luchar por su propia vida, lo que corrompe el mismo hecho natural de la Vida… Es decir, instaurar derechos, en realidad deshumaniza, mas que humaniza…

Respecto a los que no tienen “SUERTE”, se puede entender que es mas de lo mismo: Ese término es totalmente social, pero no Natural… Eso implica que, en realidad, no existe la suerte y que, creer en eso, de nuevo, sólo sirve para “corromper” al individuo, al igual que lo hacen las etiquetas tipicas como “bueno/malo”. Por lo tanto, y siguiendo la Ley de la Selección Natural, a los que no saben adaptarse a las circunstancias, sean “buenas o malas”, solo les queda “extinguirse”, sin mayores dramatismos, que es lo que ha ocurrido durante MILLONES DE AÑOS, desde que se sabe de la existencia de la VIDA en la Tierra.

El “buenismo” actual es sólo una estupida moda social que, de no ser eliminada muy pronto (pocas generaciones), obedeciendo a la Ley de Selección Natural, acabará con nuestra especie, puesto que habremos eliminado el mecanismo fundamental de evolución/adaptación que la Naturaleza siempre ha empleado, durante millones de años y para miles de especies, muchas ya extintas, por falta de adaptación…

Por lo tanto, en la actualidad, parece estar en nuestras manos el mismísimo futuro de nuestra especie, y para eso, lo primero será erradicar esta epidemia de absurdo “buenismo” y empezar a educar a las generaciones venideras en vedadero POSITIVISMO, que llevará asociado muchos otros valores esenciales, como el respeto a las diferencias, como un hecho intelectual y no emocional. Es decir, respetar las diferencias es un acto inteligente, no ético…

¿Cuándo empezamos a ser nosotros mismos?

¿Alguna vez os habéis parado a pensar por qué nos gusta ser diferentes a los demás?

Nuestras diferencias nos hacen existir…, ratifican nuestra existencia… Mis rasgos diferenciadores me definen… Cuanto más nos parecemos a los demás, menos definidos estamos, menos “existimos”, menos vivos estamos… Por otro lado, sentirse parte de un grupo y, por lo tanto, perder cierta parte de esas diferencias personales, nos gusta… porque nos hace más fuertes… Y muchas veces, cuando pertenecemos a un grupo, sentimos deseos irrefrenables de “hacer valer nuestra pertenencia”, intentado dirigir al grupo en algún sentido y así compatibilizar ambas fuerzas internas…

Es decir, como otras tantas cosas en la vida, parece que siempre estaremos en una eterna “lucha interior” entre ser diferentes a los demás y no serlo tanto, con tal de ser bienvenido a algún grupo social, en el que sentirnos más arropados.

¿Pero qué es más importante, ser “uno” o ser “grupo”? ¿O depende de cada cual?… ¿De qué depende eso?… ¿Es posible que los que se sienten menos “uno”, necesiten compensar esa carencia, siendo más “grupo”? ¿Es posible que en el fondo de la cuestión radique el concepto de PERSONALIDAD, que todos necesitamos y, cuando no lo conseguimos “destilar” de nosotros mismos (en su mayor medida) intentamos adoptarlo de algún grupo más o menos popular, sin plantearnos demasiado si va realmente con lo que nosotros somos potencialmente?

Muchas preguntas se me ocurren al respecto de este tema. Seguramente sin una respuesta clara y evidente.

Lo que sí tengo clarísimo es que el inicio de esas diferencias personales, a partir del cual se creará nuestra personalidad particular, empieza en un momento clave de nuestra vida: La concepción…, donde se genera un código genético ÚNICO y estable durante el resto de toda nuestra vida…

Por eso esencialmente estoy contra el aborto: Porque se mata a un ser DIFERENCIADO…, el único anhelo real, aunque muy inconsciente, que TODOS tenemos… Y claro, ¡también es inconsciente para el propio embrión, por supuesto!, pero eso no significa que lo podamos aniquilar, porque ni nosotros mismos, adultos, somos realmente conscientes de este detalle tan importante… Nuestra vida, o nuestra vida “diferenciada”, empieza justamente en un hecho diferencial que nos acompañará toda nuestra vida (si nos dejan): Nuestro ADN… ¡Déjalo vivir!

Conferencia sobre ideología de género de un padre con hija transexual

Experiencia de un padre de niña transexual y sexólogo

Me lo he tragado enterito, para conocer mejor los argumentos contrarios…

Primero decir que admiro la faceta paternal de este hombre y me compadezco de su sufrimiento como padre, por ver que su hija está en esta situación.

También tengo que decir que siento, aunque me apedreen muchos, que esta niña tenga este PROBLEMA… Como dice su propio padre “incluso ella querría ser un niño y así no tener más problemas de todo tipo”.

En definitiva, no creo que, al igual que la homosexualidad, la transexualidad sea un “vicio” o cualquier otro tipo de maldad o actitud persona por la que se deba discriminar de ninguna manera. Al contrario, al considerarlo un grave problema personal, considero que estas personas, más si son niños, deben estar muy acompañados y queridos, por todos, no sólo por sus padres, sino la sociedad al completo.

Dicho lo cual, paso a comentar este vídeo:

  • Critica que se hable de forma ABSOLUTISTA (“un niño tiene pene”) pero, al mismo tiempo, generaliza una grandísima excepción como es la transexualidad. Es decir, en cierto modo, “absolutiza” una parte de la sociedad que es mínima, sólo porque a él le parece moralmente correcto; es decir, comete el mismo error que critica con el agravante de que se trata de una parte que NO representa a la mayoría (no es una actitud democrática).
  • Miente al decir que 1 de cada 1000 son transexuales. Según las fuentes consultadas, como mucho, 1 de cada 10.000 son transexuales.
  • Dice amar la DIVERSIDAD individual, sin embargo ataca las diferencias obvias (y muy mayoritarias) entre hombres y mujeres. La diversidad individual empieza en la diversidad por grupos sociales. Es decir, somos diferentes como individuos, entre otras cosas, porque el 50% son hombres y el 50% mujeres. No se entiende (incoherencia) que amen la diversidad y al mismo tiempo quieran uniformar a los dos sexos (aunque es muy difuso en este concepto tan de ideología de género).
  • Respecto de la tolerancia a la DIVERSIDAD individual es muy demagógico decir que se debe aceptar sin ningún límite porque en ese caso, deberíamos aceptar sin reparos cualquier tipo de malformación y enfermedades, puesto que son los mecanismos naturales para conseguir mucha más diversidad y selección natural.
  • Yo también creo que deberíamos dejar actuar más a la naturaleza para ser mucho más diversos en todos los sentidos (genéticamente, para empezar). Pero también parece razonable que tengamos en cuenta algunos cánones esenciales para facilitarle la vida a las personas. En esos cánones entra la función reproductiva que un transexual, por definición, tiene alterada.
  • Basa la diversidad individual en el proceso de “sexuamiento”, cuando eso sólo es uno de tantos procesos que intervienen en generar individuos diversos y a lo largo de toda la vida.
  • Mayoritario versus normal versus correcto… Es cierto que no tenemos argumentos finales a favor de lo que es normal o correcto, por eso sólo tenemos el valor estadístico para poder saber cuán saludable es una persona… Sin embargo, la alternativa es ignorar la mayoría (decidida por la Naturaleza) e INVENTARSE una nueva distribución de variedades, acorde con un pensamiento u otro. Es lo que se llama ingeniería social, al margen de la Evolución Natural de cualquier especie, no sólo la humana. Eso es lo que pretenden estas personas, los “ingenieros sociales”, que usan la demagogia (“pobrecitos los transexuales tan discriminados siempre”) y otras formas de manipulación, para lograr modificar las reglas esenciales de la naturaleza, reflejadas en la sociedad.
  • Es cierto que el cerebro también se puede “sexuar”… Y ese es el caballo de troya de los ingenieros sociales: Manipulación para logar sus objetivos ideológico-sociales.
  • “Uno se sentirá hombre o mujer”… ¿Por qué, de repente, es necesaria esa clasificación? ¿No defendían la diversidad individual, en una especie de caos de género? ¿Es naturalmente práctico ese caos de género para mantener una especie? ¿No es acaso muy lógico que lo “normal” es que ambos géneros se diferencien bastante para que no haya dudas sobre eso y así poder asegurarse la perpetuación de la especie? Son preguntas muy retóricas evidentemente.
  • “Ese recién nacido va ir creciendo en función de esas expectativas (su sexo asignado)”… Falso, ellos mismos reconocen que en muchos casos (todos?) los niños con problemas de transexualidad enseguida empiezan a destacar… Es decir, esas expectativas no influyen (manipulan) en nada.
  • “Prohibimos que nos regalaran ropa rosa, el cuarto lo pintamos de naranja… pero al final la niña se decantó por un “estilo femenino” (hablando de su niña mayor, no la transexual)… Eso demuestra la obsesión de estos ingenieros sociales por negar la mayor: Las niñas y los niños son (muy) diferentes y sólo intentan MANIPULARLOS constantemente en pro de sus absurdas ideologías… Por suerte, la Naturaleza suele ser más poderosa que estos manipuladores…
  • “Gente que no quiere hacer caso a un niño que dice ‘guapo no guapa'”…. A ver, los niños COPIAN e IMITAN constantemente y además no entienden conceptos lingüísticos como el género o el sexo… Qué argumentos más vacíos!!!
  • “Con 5 y 6 años se traumatizaba al vestirse como niño”… A esa edad, se puede usar ropa unisex… Qué sarta de mentiras o medias verdades, como mucho!
  • “Me siento un traidor al decir ‘pregúntale a XXX si es niño o niña'”… ¿Por qué? Si amas la diversidad, no debería suponerte ningún trauma que tus hijos sean tan “diversos” y así presumir de tener una sexualidad tan mixta…. (es un discurso lleno de incoherencias).
  • “Mientras yo lo le vea como niña, XXX no será vista”…. Es decir, la sexualidad sí depende de factores externos, no de uno mismo…. (más incoherencia). Por otro lado, si es algo tan ambiguo, lo correcto es permanecer al margen, aunque seas su propio padre. El problema de estos padres es no asimilar que sus hijos tienen realmente un PROBLEMA personal muy grave y acusar constantemente a la sociedad de su normal confusión.
  • “La identidad es algo que sale de dentro y uno no puede decidir”… ¿Por qué será que los procesos bioquímicos si pueden definir claramente los rasgos físicos y no los psicológicos?… Hablar poéticamente no es una buena justificación de nada. Sin embargo, lo más razonable es pensar que si un niño tiene todos los rasgos físicos de niño entonces si ese niño se identifica con una niña es que ese niño tiene algún problema de mayor o menor complejidad. Eso es lo coherente y razonable. El resto sólo son patrañas de padres irresponsables que no quieren asimilar que su hijo tiene un grave problema personal.
  • “La homosexualidad no es cambiable” Rotundamente falso. Conozco más de un caso personalmente y sin lugar a ninguna duda.
  • Por otra parte, antes dijo que todos estamos “sexuandonos” constantemente… por lo tanto, ¿porque no se puede cambiar tanto la orientación sexual como la identidad sexual?… 😉 La verdad, su discurso es tremendamente incoherente.
  • Si todos somos en gran parte hombres y mujeres, y si uno es un niño físicamente, ¿No es mejor “encaminar” a esa persona a la masculinidad? Si realmente se creen que somos enormemente diversos y que el género no es tan importante, ¿para qué complicarse la vida y complicársela al niño/a? Es de nuevo “inventarse las reglas sociales”, al margen de la Naturaleza. Son verdaderos ingenieros sociales!
  • En la adolescencia, sin bloqueos hormonales, la persona podría recobrar una identidad sexual diferente y acorde con su físico. ¿Qué locura es esa de bloquear el proceso de hormonación natural en un adolescente sin tener la certeza de cuál es su identidad sexual final?! Qué locuras proponen estos ingenieros sociales!!!

Naturofobia

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#Naturofobia: Dícese de la actitud de cierta parte de la sociedad, que con mucha arrogancia, desprecia la Naturaleza, porque dentro de su ignorancia profunda, le parece cruel y, por lo tanto, han decidido cambiarla a base de la manipulación y adoctrinamiento masivo de la sociedad.

El cerebro humano es muy PLÁSTICO y esto significa que puede ser manipulado incluso para ir contra su propio beneficio. Aquí radica el verdadero peligro de este movimiento que se extiende como si se tratara de una SECTA INTERNACIONAL… y que atropella hasta lo más sagrado, como es el derecho de los padres para decidir la educación de sus hijos…

El movimiento progresista o de izquierdas se ha erigido como el máximo exponente de este movimiento que, de no ser zanjado pronto, amenaza a la especie humana; no a la naturaleza que, realmente es mucho más potente de lo que estos estúpidos se creen.

Aborto libre, ideología de género, manipulación genética de embriones… :O

¿Vamos a hacer algo para evitar que esta gentuza acabe con nuestra Civilización? ¿O mejor dejamos que la imbecilidad profunda inunde nuestra sociedad y se hagan realidad esas películas apocalípticas donde el Hombre había perdido todo el sentido de la realidad y se reproducían todos con probetas o que, por conseguir los niños más guapos, se había perdido toda la capacidad de adaptación a los cambios del ecosistema?

Madre mía cuánta imbecilidad veo estos días… :O

Totalitarismo cultural: El puñal de nuestra sociedad.

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La sociedad occidental se resquebraja, desde sus bases…

Ya no somos capaces ni de decidir sobre las cuestiones más esenciales, como son la consideración de lo que es una patología importante o no. Es como si, de repente, dejáramos de ayudar a los enfermos de cáncer o a los que nacen ciegos, diciéndoles que eso es “normal” y que deben vivir (o morir) con ello… Es realmente demencial, la verdad.

Y claro, me estoy refiriendo a la p… IDEOLOGÍA DE GÉNERO. Ese pensamiento único e impuesto a golpe de ley que, entre otras estupideces, dice que es normal ser un niño y tener vulva o ser niña y tener pene…

Yo mismo, por denunciar semejante estupidez, me podría caer una sanción… Y es que ya no sólo tenemos que aceptar que se digan barbaridades sin ningún tipo de lógica, sino que no somos libres de expresar nuestra opinión!!! Es decir, estamos llegando a una situación de TOTALITARISMO CULTURAL brutal, donde la “ingeniería-socio-cultural” se ha apoderado de la sociedad y las reglas naturales, tradicionales y lógicas han sido despreciadas y… PROHIBIDAS!!! :O

¿Es ésta la agenda social de los organismos internacionales para limitar la población a nivel planetario? ¿Crear millones de imbéciles que apuesten por su propia auto-destrucción y además con una sonrisa satisfecha en la boca?

Sí, por supuesto que la lógica y el sentido común y la VERDAD triunfarán y esta oleada de estupidez humana pasará a la historia como una era donde la tecnología alcanzó niveles inimaginables y paradójicamente, la Humanística llegó a niveles inimaginablemente estúpidos… La pregunta es CUÁNDO… ¿Será necesario llegar a una casi extinción de la población o será mucho antes? Yo, la verdad, pensaba que estos niveles de “subnormalidad” tan profunda y generalizada eran impensables. Así que ya me espero lo peor de lo peor…

Estoy realmente indignado ante tanta estupidez y manipulación… Que Dios o quien coño sea (soy agnóstico), nos pille bien “confesados” porque nos espera una buena en las generaciones futuras… :O