¿Qué nos hace verdaderamente felices?

Hace ya muchos años formulé una teoría que me lleva inspirando desde entonces. La “Teoría de la Expansión Personal”, la llamé, de una forma no demasiado comercial tengo que admitir. Lo cierto es que me siento muy orgulloso por ese ejercicio filosófico que, en aquel momento, no conocía, al menos en los parámetros básicos que yo formulé.

He sido un perezoso…, un humano perezoso, eso sí. Quiero decir, que no quiero fustigarme por mi falta de voluntad para seguir investigando esa hipótesis, para darle publicidad, para incluso volverme mi fan número uno… Pero lo cierto, es que, a pesar de creer muy seriamente en toda esa teoría, y de lo profunda que era, no he sido coherente con ese “descubrimiento” tan esencial sobre la Vida y he continuado siendo un “mortal más”, consolándome con eso de que “solo soy un hombre más”…

Pero acabo de ver una película realmente inspiradora: “Living proof”… Una película de las que te hacen reflexionar profundamente sobre tu vida y sobre la de los demás, sobre todo, los más queridos… Sobre el sentido final de la Vida, sobre mi teoría… Sobre si hago realmente lo correcto, lo que “se supone” que debo hacer… Sobre si no tengo la obligación de hacer algo realmente importante, es decir, algo que realmente pueda ayudar a mucha gente, cuando tengo la certeza, la intuición e incluso la seguridad de que puedo hacerlo. Y cuando, en lugar de esforzarme, aunque sea mucho, me dejo llevar por el estúpido “sólo soy un hombre más”…

No sé…, quizás este escrito sólo sea uno más de los “arranques de caballo”, al que le siguen “llegadas de burro”, que supongo tenemos todos en nuestras vidas, al menos en algunas pocas ocasiones a lo largo de la vida… Y posiblemente, mañana, pasado o el otro, volveré a ser “uno más”, que se deja llevar por la “inercia social” que es la auténtica muerte del individuo… Es que hay muchas muestras de que las comunidades “aborregan”, más que ayudan. Basta ver las pandillas de adolescentes, en las que todos parecen idiotas y que, individualmente, esos chicos tienen muchísimo potencial que, lamentablemente, muchos perderán por el camino, para convertirse en “uno más”… “Uno más” que acabará su vida siendo “uno menos”… en el “libro del olvido” de la historia humana… ¡Cuántos “Einstein”, “Da Vinci”, etc… se han perdido por el camino!

O quizás no… Quizás me ha llegado el momento en mi vida, a mis casi ya 48 años de vida, de no rendirse a esa “inercia social” que parece susurrarte al oído lo minúsculo que eres y que lo que mejor puedes hacer es seguir la corriente general…

Nunca he sido “un trasto”…, siempre he intentado ser un hombre de principios, honesto conmigo mismo, luchador, voluntarioso… Ahora tengo mucho más claros y ratificados mis ideales, muchos de los cuales, he macerado durante muchos años ya. Pero también es cierto que me he ido “desinflando” a lo largo de mis años de madurez. Me he dejado llevar por esta inercia social que, inevitablemente, a todos nos envuelve más pronto que tarde. Y esa inercia no es nada buena, creo yo. Te hace más “perrito”, más “obediente” y, por lo tanto, te evita problemas, pero también evita algo muy triste: Que seamos nosotros mismos. Y es muy frustrante ver como, sin dejar de pensar en tus principios, cada vez los respetas menos, dejándote llevar por esta inercia social, que nos idiotiza a todos, en mayor o menor medida. ¿Y es que es muy cómodo verdad? “Si lo hacen todos, será porque no es tan malo”, pensamos, para consolar nuestra pereza infinita, nuestra auto-traición infinita…

Pero es que luego, películas como esa, nos “tiran a la cara” la cruda realidad: Que lo establecido y aceptado por la sociedad, es una farsa… y además una farsa muy peligrosa, que acaba con nuestras vidas, no sólo desde un punto de vista emocional, espiritual, intelectual… sino físicamente! Farmacéuticas compradas, que viven de las donaciones robadas a los incautos que creen en el Sistema y de las subvenciones de gobiernos más corruptos si cabe… Farmacéuticas que no dudan en denunciarte y hacerte la vida imposible por denunciar su repugnante actitud…

¿Qué estamos haciendo? En la Naturaleza, los seres vivos forman comunidades que les ayudan a sobrevivir, les ayudan a ser más “felices”, aunque sea a su manera muy especial. Pero a nosotros, los seres humanos, nuestra sociedad nos está matando, desde todos los puntos de vista…

¿Quienes de vosotros recuerda eso de que nuestra generación (tengo 47 ahora) iba a ser la primera en vivir 100 años de media? ¿Dónde queda esa “promesa” ahora que veo morir a bastantes conocidos y amigos de terribles enfermedades, como el cáncer y otras similares y a edades muy tempranas? También oí recientemente que ya las generaciones nuevas tendrán menos esperanza de vida que las de sus padres!…

¿Qué más pruebas queremos de que estamos idiotizados por unas reglas sociales que nos están arruinando la vida? Empezando por lo más esencial: Nuestros hábitos culinarios…, nuestro sedentarismo… Pero sin descuidar nuestro intelecto… o nuestra ausencia de él, donde ya mucha gente se cree que piensa por sí misma, pero no hacen más que repetir como loros lo que otros, que son casi tan idiotas como ellos, dicen.

Es realmente alarmante, la idiotez profunda a la que estamos llegando y en todos los niveles y áreas de nuestras vidas. Y todo porque se ha perdido el sentido del INDIVIDUO… Nos hemos aborregado todos, como los adolescentes pandilleros, que pueden cometer cualquier idiotez, al estar arropados por la pandilla. En nuestros caso, nos sentimos arropados por la “masa”… Una falsa protección, dados los datos más reales, aunque no oficiales, puesto que la “oficialidad” es la menos interesada en que despertemos de nuestra idiotez profunda, claro.

En fin, todo este “descargue emocional” viene porque, de nuevo, estoy cansado de seguir a la manada y abandonar cada vez más a ese proyecto de Ser Humano que se llama Alberto y que cada vez está más decepcionado de mi actitud personal ante la vida… No puedo seguir dejándome llevar por esta inercia social y menos cuando ya tengo muchísimas pruebas de que no lleva a ningún lado bueno…

Tengo ideas muy interesantes que aportar a una sociedad, para volverla más sana y no tan inercial, tan aborregada, “pastosa”… Ideas en todos los ámbitos y niveles…, tantos que no sé bien por donde empezar y que posiblemente sea uno de los motivos por no haber empezado aún… Pero sea por donde sea, debo empezar. Supongo que el inicio más coherente, es por mí mismo, al intentar ser más estricto con mi propia salud, que siempre he cuidado bastante y que, paradójicamente ahora, que ya soy “mayor” y que debería ser más cuidadoso, estoy haciendo todo lo contrario… Debo mejorar mi alimentación, volver a hacer el deporte que regularmente siempre había hecho… Paralelamente, plasmar en algo concreto todas mis ideas humanísticas y técnicas…

También una tarea que me persigue en los últimos tiempos: Intentar ayudar con todas mis posibilidades a mis padres, concretamente a mi padre, que sufre de Alzheimer… Ya no confío casi nada en las instituciones, ni las médicas… No puedo, tampoco en este área, seguir confiando en que se está haciendo lo mejor para mi padre. Para empezar, el Estado no es más que un escollo que ni ayuda a mi padre, ni deja que la familia le podamos ayudar… Y el tiempo pasa y cada vez se “aleja” más y más… Es realmente patético como el Estado, de nuevo, en lugar de ayudar, no hace más que fastidiar la vida de la gente, y además, tenemos que mostrarnos agradecidos… Confiar en estados corruptos e ineficientes como el nuestro es quizás la idiotez más grande que nos infesta a todos…

¿Y qué tiene que ver todo este “rollo” con conocer el “santo grial” de la felicidad? Pues ni más ni menos, que SER UNO MISMO… Ya, esa “tontería” que dicen algunos pero que, ni significa mucho ni es realmente práctica, cual pastilla que te tomas para quitarte el dolor de cabeza, no? Jejeje…

Y es que, realmente, “ser uno mismo” significa mucho y es realmente muy práctico. Lo que pasa es que hemos llegado a tal nivel de idiotez y “bajeza intelectual” que ya muy poca gente es capaz de entender qué significa “ser uno mismo”. Y mucho menos, estamos dispuestos a invertir nuestra entera vida para ver que, ser uno mismo, es realmente algo muy práctico para ser felices… Es más, es la única vía para la felicidad. La única vía práctica, no sólo teórica.

Pero yo ya tengo la mitad del camino recorrido para “ser yo mismo”: Sé quién esa persona que quiero ser… Bueno, yo creo que es más de la mitad del camino, dado lo complicado que suele resultar saber eso, para la gran mayoría de personas… perdón “borreguitos”, que circulan por esta manada, llamada sociedad…

Pero me cuesta seguir en el camino para cumplir con esa última parte de él. Supongo que sufro de “perfeccionismo” también: Esa “enfermedad” que te impide llevar a cabo un plan porque siempre lo ves defectuoso… Entre este problema, la pereza, la inercia social y otras banalidades mundanas, mi proyecto personal (“Alberto”) no avanza, sino me temo que todo lo contrario, porque a determinadas edades (como la mía) parece que si no avanzas, retrocedes… Y entonces, parece lógica la alarma: ¿Quiero empezar a envejecer también a nivel psíquico? ¿O quiero seguir en esa lucha que nunca dejé incluso cuando era un jovencito enérgico y sano? No nos mata la edad, nos mata pensar que ya debemos parar de luchar… esa falsa creencia que, por cierto, también intenta inocularnos el repugnante estado (jubilados).

Yo decido Vivir… y con eso decido ser feliz… Así de simple se consigue ser feliz: Viviendo… pero no la vida de los otros, ni de un “otro” inexistente, representado por una sociedad idiotizada que nos lleva a barranco…

Para ser feliz el único camino es vivir tu vida propia, con tus propias “reglas”, con tus propios retos y, por lo tanto con tus propias luchas, unas ganadas o otras no tanto…, pero que siempre te dejarán el buen sabor de boca de haber hecho todo lo posible, de haber luchado hasta es final… No existe la felicidad como objetivo final, sino como un camino personal, un camino en el que puedes arroparte con los demás, pero que no debes “colgarte” de nadie… Punto y final… 😉

Nacionalismos: El cáncer del Ser Humano…

Tarde de museo, ayer. Lo más interesante, esta petición se anulación de nacionalidad por parte de una catalana…, absoluta, no sólo la española (no es indepentista):

Y me encanta, la verdad. Lo siento mis queridos amigos patriotas o españolistas… Me explico brevemente.

Cada vez tengo más claro, al igual que la chica de este escrito, que el concepto de Estado (o Estado-nación) no es más que una CONSTRUCCIÓN artificiosa, que sólo busca controlar a la población.

Y el ejemplo más claro de lo que digo es, sin duda, el propio proceso independentista catalán. Los independentistas dicen querer deshacerse de un Estado totalitario, corrupto y que no los representa indentitariamente… Y estoy totalmente de acuerdo con eso, incluso con el concepto de identidad: Basta haber viajado un poco fuera de nuestra cultura más común, para darse cuenta ha de que nuestra identidad como individuo puede estar más cerca de un australiano que de un”español medio”…

Por lo tanto, donde se equivoca totalmente el catalanismo es en la solución: Un estado catalán no solucionaría el problema que denuncia. El catalanismo incluso agravaría el problema por un hecho fundamental: El independentismo catalán es más totalitario, corrupto y manipulador que el Estado español. Sólo el hecho de que se base en una ideología de izquierdas, bastante radical, le otorgaría muchísima autoridad a ese nuevo estado catalán.

Conclusión: ¿Por qué no aprovechamos este debate actual para iniciar un PROCESO DE DESAPEGO NACIONAL, sea cual sea la nación a la que nos sentimos emocionalmente ligados?

Yo mismo siempre me he sentido muy español… Si yo puedo estar proponiendo esto, cualquiera puede, sólo es necesario analizar bien la situación, dejado la “emoción nacional” un poco de lado. En el fondo no existe tal emoción: Es una construcción maquiavélica por parte de nuestros captores…

¿Y después qué?!

¿Y qué hacemos después, una vez hayamos rechazado el patriotismo como un sentimiento natural, como nos han hecho creer?

Mi propuesta es seguir desenmascarado los mitos “pro nacionales”. Me refiero a la creencia instaurada de que necesitamos gobernantes que nos AYUDEN A VIVIR… No es cierto.

Lo único que necesitamos es a unos buenos PADRES, que nos eduquen correctamente, creando individuos realmente AUTÓNOMOS y que, a la vez, sepan DIALOGAR con sus semejantes para conseguir todo aquello que no pueden conseguir por si mismos. Ya sea mediante una correcta NEGOCIACIÓN, ya sea mediante procesos de ASOCIACIONISMO, para luchar juntos. A eso se le llama LIBERTARISMO… Bienvenidos… 😉

Érase una vez un barquito…

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La situación es de extrema gravedad pero sólo lo sabemos los que conocemos realmente a Podemos. El resto es sólo una jauría de abducidos por el populismo mafioso de este grupo de fanáticos y manipuladores profesionales, que nos arrastrarán a todos al abismo.

Yo ya doy por hecho que Podemos gobernará en coalición con PSOE y nacionalistas. Vamos, el peor gobierno para España, no de toda su democracia, sino de toda su historia como nación. Y por eso la harán desaparecer, no sin antes mucho sufrimiento por todas las partes.

Por lo tanto, por poco que puedas, Español, VETE.

España no es un Titanic en medio de icebergs que puede ser hundido en cualquier momento. España es un barquito ruinoso que había empezado a soñar con su prosperidad y que se ha metido en un inferno naval, lleno de icebergs, afilados como cuchillos.

Pronto se les acabará a Podemos el poco dinero que ahora queda en el Estado. Entonces, España será una trampa MORTAL para todos los que se hayan quedado. Y ya será muy tarde para “abandonar el barquito ruinoso”. Porque en cuanto Podemos se quede sin dinero, no permitirá que su locura de proyecto desaparezca sin luchar hasta la última gota de su sangre. Estos fanáticos han hipotecado su vida entera para materializar su modelo de sociedad, tan absurdo como imposible y no pararán hasta conseguirlo. Es decir, no pararán NUNCA… Sólo morirán de inanición cuando ya no quede nada más que destruir.

Ni manifestaciones, ni huelgas, ni la desgracia de muchísimos, ni nada… conseguirá aplacar el avance de este monstruo que se seguirá alimentado de la ignorancia y de la desesperación de tantos.

España es, ahora mismo, como un hijo drogadicto en fase avanzada: Esa fase que no acabará con el drogadicto a corto plazo, pero sí con sus padres, si no se alejan de él pronto.

No soy partidario de la educación con apego. A veces llega un momento en la vida, en el que amor sólo te destruye. Llega un momento en la vida, en el que tienes que abandonar hasta lo que más quieres. Ese momento ha llegado para millones de españoles.

Por lo tanto, Español, se valiente y VETE, abandona tu patria. Ya no tiene remedio y tu propia vida y la de los tuyos es prioritaria a este concepto amorfo en el que ya se ha convertido España.

España, descanse en paz.

Políticas económicas: Izquierda versus Derecha.

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En mi eterno esfuerzo para entender la política económica de la Izquierda, he llegado a una pregunta, creo que bastante interesante:

¿Tiene realmente más sentido apoyar a los consumidores que a los productores en una sociedad?

Haciendo de “abogado del diablo” (la izquierda, según mi forma de pensar), he pensado que, eso de apoyar el consumo en lugar de la producción tiene, a priori, bastante sentido, no os lo parece? Veamos pues, por dónde puede estar la contradicción o si es posible que haya visto la lógica en la ideología socialista.

Necesidad, consumo y producción.

¿Para qué producir si no hay consumo? Es decir, parece que aquí no debería haber un dilema tipo “huevo-gallina”: Parece claro que primero es la NECESIDAD (que crea el consumo) y luego el mecanismo para satisfacerla (producción). Voy a analizar ambas posibilidades.

¿Es realmente necesario fomentar el consumo? No parece necesario, verdad? El consumo debería estar guiado exclusivamente por la necesidad real. Una necesidad que estimularía la producción, satisfaciendo cada vez mejor esa necesidad y, posiblemente, creando nuevas necesidades “derivadas”.

Pero, volviendo a hacer de abogado del diablo: ¿Qué ventajas puede tener estimular el consumo, ya sin el empuje natural de la Necesidad? ……..

Después de pensar varios minutos…, ¡no encuentro ninguna ventaja objetiva y general para fomentar el consumo, lo juro! Los únicos que sacan tajada real son los productores de “basura” (cosas innecesarias y de baja calidad). De hecho, fomentar el consumo suele ser (menos mal!) algo muy mal visto desde todos los puntos de vista (derechas e izquierdas). Por lo tanto, a menos de que alguien se le ocurra una “idea feliz”, descartamos la opción de fomentar el consumo, es decir, apoyar a la gente para que consuma; aunque eso es una proclama social-comunista muy habitual y una de las grandes contradicciones progresistas que algún día me gustaría que alguien me explicara.

Inconformismo como motor productivo

Por lo tanto, sólo queda una alternativa para generar verdadera riqueza (lo siento por los progresistas!): Apoyar a los productores. Veamos cómo podría darse esa actitud de una forma racional, objetiva y, a la vez, social.

Primero: Siempre habrá necesidades que cubrir porque el Ser Humano es INCONFORMISTA por naturaleza: “Todos queremos más”, como decía la famosa canción de los años… 80?

Segundo: Si siempre existirán necesidades que satisfacer, siempre habrá un mercado potencial que cubrir. Bajo esta premisa, ¿es realmente necesario fomentar/apoyar la Producción? En realidad, no lo parece, pero quizás (sólo quizás!), el problema no es fomentar la producción, sino no ponerle trabas…, podría ser?!

Llegados a este punto, lo siento mis queridos progresistas, creo que hemos llegado a la conclusión de que el liberalismo económico, en términos generales, es la opción correcta. Pero sigamos con nuestro viaje ideológico.

Un empresario no es avaro, sólo estúpido.

Una empresa no necesita que el gobierno la apoye, porque el estímulo esencial de una empresa es la necesidad de la población, punto. Pero si una empresa no puede obrar con suficiente libertad, asfixiándola a base de impuestos, obligándola a contratar gente que no necesita y otros impedimentos importantes, al final, la empresa no le queda más remedio que cerrar o funcionar “a medio gas”, asegurándose la subsistencia el propio empresario, con lo que la explotación encubierta de sus empleados está a la vuelta de la esquina (hecha le ley, hecha la trampa).

¿Significa esta conclusión que debemos dejar libertad absoluta a los empresarios para dirigir sus empresas? ¿Deben poder hacer absolutamente lo que les de la gana para satisfacer esas necesidades detectadas en la población? NO, evidentemente. Veamos los matices.

Un empresario no puede tener libertad absoluta en el control de su empresa por una simple y llana razón: No es absolutamente SABIO. Eso significa que puede equivocarse, siempre hablando en modo muy, muy general y casi filosófico. Aclaro esto último porque muchos ya pensarán que lo que ocurre es que muchos empresarios no son estúpidos, sino avaros. Pero, desde el punto de vista filosófico y atendiendo al contexto expuesto previamente, ser avaro es sinónimo de ser estúpido: Porque si se atiende al 100% una necesidad, el éxito está asegurado y, contrariamente, si engañas a la gente, el fracaso es muy posible…

Por lo tanto, el empresario debe ser auditado para evitar que su “ignorancia acerca de la necesidad real” (o su maldad, para los que prefieran insistir en este término tan negativo), se imponga de una forma muy dañina a parte de la población.

Y aquí llegamos a otro punto muy importante: Debemos evitar que la estupidez de cualquier persona (no sólo empresarios) dañe a cualquiera. Al menos de una forma importante. Es decir, es necesario no pasarse en ese control para preservar un principio fundamental en la sociedad: El de libertad, por supuesto. Y es aquí, como en otros muchos ámbitos, donde encontramos el verdadero problema sobre el control legislativo sobre el empresario.

Perseguir sólo el fraude comercial

Yo creo que el problema del control justo de la actividad empresarial se fundamenta en algo muy simple: El ENGAÑO. Es decir, el Gobierno debería controlar que entre lo que se promete y lo que se vende, no hay diferencias, o son las mínimas posibles. Con esta sencilla premisa, todo sería factible, incluso vender basura, si es que hay gente que realmente la “necesita”. El ejemplo más claro de esto es la comida basura: Yo no creo que el gobierno debiera restringir la actividad de las empresas alimentarias que fabriquen bajos unos estándares de calidad muy bajos: Lo único que el gobierno debería obligar es a informar correctamente sobre la calidad de sus productos de la forma más objetiva posible. Eso implicaría, por supuesto, informar sobre el origen de las materias primas utilizadas (utilización de transgénicos, por ejemplo). En fin, esa sería la estricta [pero dura] labor gubernamental. Sería muy difícil porque el gobierno debería ser experto (o rodearse de ellos) para detectar esas “mentiras”, que es en el fondo, de lo que hablamos. Una vez detectada una “mentira” (en la forma que ya hemos visto), el gobierno debería actuar en forma de asesoría (la más leve), multando (actuación moderada) o con penas de cárcel (actuación más enérgica). Realmente, no parece muy complicado lanzarse a esta tarea. Para eso deberían servir los funcionarios, entre otras cosas.

Pero de ninguna forma, un Gobierno debería entrometerse en ninguna decisión empresarial, que no fuera la de la detección de Mentira, en el sentido expuesto. Por ejemplo, un gobierno no podría decidir el sueldo de los empleados, ni ningún otro aspecto relacionado con el tema laboral. Sí, parece demasiada libertad, cierto? Veamos qué podría pasar en ese supuesto…

Los esclavistas pertenecen a otra época

El objetivo fundamental de una empresa debería ser satisfacer las necesidades de la población. Si ya damos por supuesto, que no miente en los productos o servicios ofrecidos, ¿podemos suponer que la empresa está libre de cualquier otra culpa a parte de la mentira?

Imaginemos el peor caso: Una empresa que esclaviza casi literalmente a sus empleados. Bajo este supuesto, podemos suponer que hay otras empresas que no esclavizan a sus empleados y otro supuesto en el que todas los esclavizan (!). En este último supuesto, los trabajadores trabajarían bajo unas condiciones físicas y psicológicas horribles. ¿Es posible ser eficiente bajo estas circunstancias? Utilizando una analogía muy clara:¿Es posible sacar leche de una vaca que no se le alimenta o cuida mínimamente? El problema pues, se traslada al trato mínimamente aceptable al trabajador. Es decir, se da por hecho que, por propio interés, el empresario no explotará de una forma radical a sus trabajadores.

El trato laboral “justo” se gana, no se exige.

¿Sería suficiente esa situación “natural” de no explotación laboral para confiar que los trabajadores reciben un trato laboral justo? De nuevo, entra un parámetro muy subjetivo como es qué se considera “trato laboral justo”…

En general, yo estoy bastante en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos… Me explico… 😉 Esta Declaración Universal, es asimétrica puesto que habla de DERECHOS pero no de DEBERES. Donde hay derechos, debe de haber también deberes, de lo contrario, seguro existirá una descompensación en algún sentido. Además, esa Declaración Universal no es válida “universalmente” porque, muchas ocasiones, entra en conflicto con reglas sociales y culturales, aceptadas por todos los miembros de las sociedades en particular. Finalmente, decide una forma bastante anárquica qué es una “vivienda aceptable” de forma universal (imposición), o cualquier otro parámetro incluido en la vida de cualquier individuo, como la de qué es un “trato laboral justo”… Nada, “no me trago” esa Declaración, para nada…

El anterior inciso era necesario porque es probable que esa declaración “universal” establezca qué es un “trato laboral justo”. Mi planteamiento, más que “universal”, es NATURAL… Y es que la Naturaleza es muy a menudo muy “cruel” con sus individuos, pero, en definitiva, como naturalista que me considero, no puedo dejar de aceptar esa “crueldad natural”. Por otra parte, me gusta esa “decisión natural” puesto que viene apoyada por el Principio Fundamental de la no existencia de la Maldad pura ni de la Bondad pura… Pero ese es otro tema; vuelvo al que nos toca.

Para solucionar el dilema del “trato laboral justo” yo abogo por una actitud NATURAL ante algo que no gusta, en el nivel que sea: Rechazo. Es decir, abogo por la MOTIVACIÓN del trabajador: Es imposible que todas las empresas traten por igual a sus trabajadores. Por lo tanto, se convierte en un DEBER del trabajador (esos omitidos en la Declaración Universal), el buscar otros empleos, en proporción directa con su nivel de insatisfacción laboral y por las causas que sean.

Gobierno facilitador pero no paternalista

Bajo el anterior supuesto, el Gobierno sólo debería facilitar mucho la movilidad laboral de los trabajadores, ayudándoles a encontrar la mejor empresa para su desempeño profesional. Eso haría que las empresas, no sólo compitieran entre ellas por vender sus productos y servicios, sino también para obtener los mejores trabajadores, a los que tendrían que mejorar constantemente sus condiciones laborales, bajo la presión de que se fueran a la competencia… Vaya, eso creo que ya está pasando cuando las condiciones laborales son ya bastante buenas y el gobierno no tiene ninguna competencia… Por lo tanto…. ¿Por qué no hacer extensiva esta regla natural? Muchos dicen que porque hay gente “ignorante” que no sabe/puede mejorar su propia vida por iniciativa propia… ¿Debe actuar el Gobierno como el “papá” de cierto sector de la población ignorante/inmadura? Mi respuesta es muy tajante: NO, por supuesto.

Otros de los DEBERES que también debería aparecer en esa declaración universal (de derechos y deberes, por lo tanto) es la de MADURAR. Es decir, no se puede consentir que la gente se “cuelgue” de forma consciente del Gobierno, lo que, en última instancia, implica que esa gente se “cuelga” de la otra parte de la población que ha DECIDIDO responsabilizarse de su propia vida y “tira adelante con lo que sea”… Es inaceptable por parte de un Gobierno que fomente la pereza, la irresponsabilidad y cualquier otra actitud que vaya en contra de la Sociedad en su conjunto, generando grupos sociales que viven a costa de los demás. Son los parásitos de la Sociedad.

Las sociedades deben fomentar la proactividad, la madurez, la responsabilidad, el compromiso social y frenar todo lo contrario. Por eso, las ayudas sociales deben estar EXTREMADAMENTE controladas y justificadas, por supuesto.

Por lo tanto, y para ir concluyendo, “el trato laboral justo” debería ser uno de los parámetros básicos para fomentar la buena actitud y predisposición laboral de la población, “forzando” a los trabajadores a mejorar día a día ese trato, tanto de forma “interna”, al demostrarle su valía al empresario; como de forma “externa”, buscando alternativas en otras empresas.

¿Réplicas?

En fin, me encantaría que este escrito recibiera muchas criticas, realmente objetivas que me hicieran cambiar o moderar mi actual convencimiento de que la política económica de izquierdas es un error casi total (no digo total para no irme al extremo, aunque así lo sienta). Lamentablemente, si alguien lee totalmente este escrito, será porque en principio, está bastante de acuerdo con él. Me gustará encontrar gente que también esté en lo correcto (según mi pensamiento), pero sería mucho más enriquecedor que alguien encontrara los puntos negros a todo este humilde ensayo sobre política económica. Quién sabe, a lo mejor tengo suerte! Saludos!

NOTA: Prometo que he emprendido la pregunta inicial con la sincera esperanza de encontrar algún punto débil en la teoría del liberalismo económico. “Desgraciadamente”, no lo he he encontrado… 😉

¿Miedo al caos para cambiar mentalidades?

imagesMuchos de los que tenemos abierta una evidente campaña anti-podemos es cierto que estamos haciendo uso de la emotividad de la gente, es decir, intentamos manipularlos. Hay que reconocerlo. Y lo hacemos, básicamente porque creemos que esa estrategia (la manipulación) les ha funcionado a los de Podemos. Pensamos que ha sido su principal arma “política”: Convencer mediante el uso de la “palabra bonita”, es decir, la demagogia.

Pensamos que Podemos, como partido de extrema izquierda, no tenía otra forma de hacerse un hueco en el panorama político español, más que con la manipulación a través de la típica demagogia de los partidos de izquierdas. Ante la ignorancia, en este caso política, la demagogia da unos resultados asombrosos, como hemos visto a lo largo de la democracia española con el PSOE; y ahora de una forma exagerada, con su versión más radical, Podemos. Unos resultados que no hubieran podido darse si no fuera por la terrible situación económico social que estamos pasando. Podemos, pues, evidencia su papel de oportunista político al aprovecharse de la desesperación de muchas familias y del odio, muchas veces visceral, de muchas otras personas al sistema establecido.

Pero no se puede denunciar la manipulación con más manipulación, en este caso, mediante el miedo. Hay que intentar salir de ese círculo vicioso manipulador en el que nos encontramos en la actualidad y alentado por un panorama político muy incierto, frustrante y angustiante para todos, no sólo los sectores sociales bajos y medios (como asegura Podemos).

Si gobierna Podemos, como ya lo está haciendo en muchos ayuntamientos, las cosas se pueden poner muy feas según mi punto de vista político, en cualquier ámbito. Ahora ya sólo les falta llegar a poder central para que que sea aún mucho peor… Pero esta seguridad personal que tengo no es suficiente para justificar una manipulación de la gente a través del miedo: Miedo al caos. Por la misma razón que denunciamos a Podemos, nuestro intento de manipulación nos da incluso menos credibilidad que la manipulación de Podemos: Ellos manipulan mediante mensajes muy atractivos (demagogia) pero nosotros mediante presagios catastrofistas, que aunque pudieran ser ciertos, convencen mucho menos que las “mentiras bonitas” de Podemos.

Una alternativa al uso del miedo o de la crítica objetiva pero destructiva, es la OPINIÓN POSITIVA de otras formaciones políticas disponibles. Este recurso carece de la falta del empuje de la provocación emocional que supone el miedo al error y del descarte por cuestiones lógicas de organizaciones como Podemos, pero es cierto que, afortunadamente, cada vez hay más gente que se deja seducir por posicionamientos “limpios y positivos” en lugar de críticas destructivas, aunque sean objetivas.

Por lo tanto, a partir de ahora, voy intentar abandonar la crítica destructiva, tanto objetiva como subjetiva (manipuladora), contra Podemos. Sólo utilizaré la crítica destructiva objetiva en los casos que sean realmente flagrantes. Entre otras cosas, eso implicará cotejar mucho la información para no caer en el mensaje manipulador del miedo.

Los números de 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 18.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 7 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.