¿Cuándo empezamos a ser nosotros mismos?

¿Alguna vez os habéis parado a pensar por qué nos gusta ser diferentes a los demás?

Nuestras diferencias nos hacen existir…, ratifican nuestra existencia… Mis rasgos diferenciadores me definen… Cuanto más nos parecemos a los demás, menos definidos estamos, menos “existimos”, menos vivos estamos… Por otro lado, sentirse parte de un grupo y, por lo tanto, perder cierta parte de esas diferencias personales, nos gusta… porque nos hace más fuertes… Y muchas veces, cuando pertenecemos a un grupo, sentimos deseos irrefrenables de “hacer valer nuestra pertenencia”, intentado dirigir al grupo en algún sentido y así compatibilizar ambas fuerzas internas…

Es decir, como otras tantas cosas en la vida, parece que siempre estaremos en una eterna “lucha interior” entre ser diferentes a los demás y no serlo tanto, con tal de ser bienvenido a algún grupo social, en el que sentirnos más arropados.

¿Pero qué es más importante, ser “uno” o ser “grupo”? ¿O depende de cada cual?… ¿De qué depende eso?… ¿Es posible que los que se sienten menos “uno”, necesiten compensar esa carencia, siendo más “grupo”? ¿Es posible que en el fondo de la cuestión radique el concepto de PERSONALIDAD, que todos necesitamos y, cuando no lo conseguimos “destilar” de nosotros mismos (en su mayor medida) intentamos adoptarlo de algún grupo más o menos popular, sin plantearnos demasiado si va realmente con lo que nosotros somos potencialmente?

Muchas preguntas se me ocurren al respecto de este tema. Seguramente sin una respuesta clara y evidente.

Lo que sí tengo clarísimo es que el inicio de esas diferencias personales, a partir del cual se creará nuestra personalidad particular, empieza en un momento clave de nuestra vida: La concepción…, donde se genera un código genético ÚNICO y estable durante el resto de toda nuestra vida…

Por eso esencialmente estoy contra el aborto: Porque se mata a un ser DIFERENCIADO…, el único anhelo real, aunque muy inconsciente, que TODOS tenemos… Y claro, ¡también es inconsciente para el propio embrión, por supuesto!, pero eso no significa que lo podamos aniquilar, porque ni nosotros mismos, adultos, somos realmente conscientes de este detalle tan importante… Nuestra vida, o nuestra vida “diferenciada”, empieza justamente en un hecho diferencial que nos acompañará toda nuestra vida (si nos dejan): Nuestro ADN… ¡Déjalo vivir!

Abortos Falsos y Abortos Verdaderos

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Después de documentarme de una forma exhaustiva (aunque sólo desde Internet), voy a romper una lanza a favor del aborto.

Hechos científicos:

  1. La fecundación no es instantánea, una que vez un espermatozoide ha penetrado en el óvulo.
  2. Se calcula que la fecundación tarda algo menos de un día en completarse (20-22 horas). Se considera que la fecundación se completa cuando se crea el ADN del nuevo individuo. Hasta ese momento, técnicamente hablando, sólo existen dos células, de dos individuos diferentes (madre y padre), intentando combinarse, para crear una nueva.
  3. Por lo tanto, a partir del segundo día desde el inicio de la fecundación, ya se tiene la primera célula completa del NUEVO individuo: El CIGOTO.

Conclusión: Atendiendo a la evidencia científica, legalmente, se debería considerar que la vida del nuevo individuo empieza el segundo día después del inicio de la fecundación y NO justo en el momento en el que empieza la fecundación.

Por lo tanto, VOY A RECTIFICAR MI POSTURA RESPECTO DEL ABORTO:

  1. El aborto real sólo se da durante el proceso de fecundación, que dura algo menos de 24 horas. Entonces, se hablaría de aborto del proceso de fecundación, no de todo el embarazo, como se sobreentiende erróneamente ahora mismo. El actual concepto de “aborto” es falso, consecuentemente.
  2. Según el punto anterior, no veo ninguna objeción moral o legal para abortar durante las primeras 24 horas (píldora abortiva, DIU, etc.)
  3. Después de que la fecundación se haya completado, ya EXISTE EL NUEVO INDIVIDUO, aunque sea en una etapa muy inmadura.
  4. Por lo tanto, después del primer día de gestación, cualquier muerte provocada de esa nueva vida, y sin razón objetiva y justificada (riesgo de muerte muy elevado de la madre, por ejemplo), debería considerarse ASESINATO a todos los efectos morales y legales y por lo tanto, deberían ser castigados debidamente todos los responsables involucrados en ese hecho; desde la madre, hasta el abortista que realiza el aborto, pasando por el padre, si ha apoyado, animado o presionado a la madre para realizar ese falso aborto (homicidio, en realidad).

Como siempre, me encantaría recibir comentarios al respecto de este artículo.

Abstenerse intolerantes que sólo buscan imponer su criterio a toda costa, sin entrar en ningún tipo de debate argumentado.

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Referencias:

El fruto de una violación

1301944354_Sad WomanAcabo de saber que uno de mis amigos ES consecuencia de una violación… Sí, “ES” en mayúsculas. Porque una persona es eso, un SER… Algo tan complejo que referirse a ella de una forma integral es tan difícil que al final nos conformamos con sólo eso: Un verbo, con o sin conjugar, que lo representa… Curiosa e interesante situación que no coincidencia.

Es una persona entrañable. Con sus “cosas” claro, como todos. Pero esa “personalidad actual” no existiría ahora mismo si su madre, que lo quiere como a cualquier otro hijo, lo hubiera abortado. Hubiera existido claro, pero en una fase de crecimiento muy prematuro. Su ADN era el mismo que el que tiene ahora y el mismo que tendrá con 80 años… Es el mismo Ser, sólo que en distintas fases de crecimiento/envejecimiento. Nada más.

Su infancia fue dura, muy dura. Muchos dirían que, con esa infancia y gran parte de su pubertad e incluso madurez, NO NECESITABA VIVIR… Estos individuos suelen añadir a su típico comentario el adjetivo “pobre, desgraciado” o algo similar, para dejar claro que no es su propia arrogancia sino un supuesto altruismo el que los mueve a decir semejante barbaridad: Que para esa vida miserable mejor que su madre lo hubiera abortado… (Una frase tan salvaje como extendida!).

Sí, por desgracia no exagero lo más mínimo. Muchos piensan así. Estoy cansado de oír esos comentarios acerca de qué tipo de vida merece ser vivida y qué tipo de vida no merece ser vivida… Estas personas creen ser una especie de “jueces vitales” que lo saben todo acerca de la Vida, el fenómeno más misterioso y asombroso de la Naturaleza… Prepotentes y arrogantes, eso es lo que son…

Hoy día, “este casi aborto” es una persona FELIZ… Gracias al amor de su pareja y mucha fuerza de voluntad, consiguió cambiar su vida miserable… Consiguió rechazar todo el odio que albergaba hacia su padre violador… Ahora lo ve como un enfermo. Como el enfermo en el que también podría haberse convertido él mismo… Pero consiguió reintegrarse en la sociedad que lo había visto crecer como un “residuo” de un acto abominable, del que él era sólo una víctima más…

Y no sólo es feliz! Posiblemente esa persona hoy en día, es mucho más humana que los afortunados que no somos consecuencia de una violación… ¿Quién es el afortunado pues?… De hecho, estoy seguro que las personas más interesantes, entrañables, buenas…, en una palabra, Humanas, son las que más han sufrido en su pasado (típicamente la infancia)… Mira por donde, con el aborto, podemos estar matando a las personas más humanas…, como mi amigo… Terrible deducción a la que llegamos sólo “pensando un poco”.

En fin, bienvenidos a mi vida todos aquellos que, como yo, hemos sufrido de niños pero que hemos sabido reconducir nuestras vidas por el sendero más humano posible… Posiblemente, mucho más que algunos que fueron concebidos con el mayor de los deseos y tuvieron una feliz infancia… Paradojas de la vida que los pro-abortistas deberían algún día considerar “en sus adentros”.

Saludos.