¿Qué problema hay en que los niños jueguen con coches y las niñas con muñecas?

citizengo-no_a_adoctrinamiento_en_ideologia_de_genero_hzNo hay igualdad entre sexos por una simple razón: No existe… No existe porque somos distintos, y no sólo en nuestra anatomía (lo más evidente). Nuestra psicología es también muy diferente. Pero todas esas diferencias, más o menos obvias, no implican que haya un sexo mejor que el otro. Y ese es el problema esencial en todo este tema: Pensar que la diferencia (desigualdad) es mala y, por lo tanto, hay que eliminarla, es decir, homogeneizarnos a todos. Esto es de lo que trata la ideología de género: Igualarnos a todos, ignorando nuestras evidentes diferencias, con el fin de evitar los problemas que conllevan.

La libertad individual nos debe asegurar que cada uno haga lo que le dé relativamente la gana (mientras no dañe a su prójimo, obviamente). Pero esas diferencias también implican que un sexo sea GENERALMENTE mejor que el otro en según qué tareas, nos guste o no aceptarlo. Por lo tanto, según la generalidad, uno podría ser realista al emprender unos u otros retos en su vida. Y para que esa libertad individual sea real, lo primero es conocer esa realidad.

La expresión “tareas típicamente de hombres”, lejos de ser un concepto machista, yo creo que es un concepto realista; al igual que las “tareas típicamente de mujeres”. Nuestras evidentes diferencias físicas y las no tan evidentes psicológicas, así lo confirman. Y no pasa nada. No debería pasar nada en un mundo Humanista, donde el “DINERO FÁCIL” (mucho y rápido) no fuera la prioridad número uno en casi el 99% de la población. El problema es que estamos bastante lejos de esa sociedad ideal y, en su lugar, tenemos una sociedad donde los parámetros generales de los varones son los que permiten alcanzar ese objetivo (dinero fácil) de una forma más efectiva.

En este modelo de sociedad basada en el “dinero fácil”, todo lo que no sea directamente productivo es prácticamente inútil. Los equipos de desarrolladores, que no son directa o inmediatamente productivos, suelen tener salarios proporcionalmente mucho más bajos que los equipos comerciales; cuando los comerciales son meros intermediarios entre el “productor” y el “consumidor”. La razón es que el trabajo de un desarrollador suele tener su efecto con el tiempo, no inmediatamente. Es más, mientras los productos no estén acabados, un desarrollador es sólo un gasto a los ojos de la gran mayoría de las empresas (lamentablemente, claro).

El ejemplo de los desarrolladores mal pagados (sobre todo en sociedades como la española) es solo un ejemplo de una sociedad enfermizamente capitalista (dinero fácil). Yo lo he sufrido en mis propias carnes, lo tengo muy claro. Pero otro ejemplo muchísimo más polémico pero en la misma línea es el del trabajo “típicamente femenino”, véase por (por orden de prioridades), embarazo, lactancia, educación infantil… cuidado del hogar… Sí, ya sé, a medida que me he ido alejando de las tareas más asociadas a la propia biología femenina (embarazo y lactancia) a muchos les salen salpullidos al llegar a leer que el “cuidado del hogar” es una tarea típicamente femenina. Pero la pregunta, antes de la típica “¿porqué las mujeres estamos más preparadas para eso?”, es ¿por qué seguimos denigrando a cualquiera (hombre y mujer) que se dedique a eso de forma más o menos regular? La respuesta es la misma que para los desarrolladores en las empresas: Es una tarea que no da dinero directamente. Pero eso no significa que, al igual que el trabajo de un desarrollador, el cuidado de un hogar no sea realmente muy importante. Posiblemente es unas de las tareas más complejas, duras e importantes que el Ser Humano puede realizar en su vida. Pero posiblemente nuestra mentalidad obsesivamente capitalista (dinero fácil) no nos permite ver esa realidad.

Después de esa reflexión anterior, seguramente, la otra pregunta más típica ya habrá perdido toda su importancia y, además, todos empezaremos a aceptar que una mujer, por su “estructura mental” se adapta mucho mejor al cuidado del hogar que un hombre.

Y es que, al igual que los desarrolladores y los comerciales, ambos necesarios, y no debemos caer en el estúpido error de pensar que los directivos en una empresa (varones) son mejores que sus mujeres, trabajando exclusivamente “cuidando del hogar y de los niños”. Y simplemente porque ellos son los que “llevan el dinero a casa”. Sí, ellos son los que lo llevan a casa, pero sólo eso: En realidad, un matrimonio dónde sólo él trabaje, es un “equipo con componentes especializados”, donde ninguno tiene realmente más valor que el otro. Es exactamente el mismo ejemplo que los equipos de desarrolladores y comerciales de una empresa.

Para acabar, en cuanto al intercambio de papeles, sólo decir que, como cualquier regla, existen sus excepciones; siempre muy respetables pero que se deben etiquetar como eso, excepciones, y no seguir generalizando engañosamente a millones de hombres y mujeres, que llegando a una edad adulta avanzada incluso, se sienten totalmente frustrados y engañados por un modelo mal llamado progresista que sólo ha jugado con sus vidas y, finalmente, con su felicidad. Lamentable.

La DIFERENCIA no es MALA

El título de este artículo parece muy obvio y respetable para casi toda la gente (al menos los más civilizados y democráticos). En particular, esa simple frase les encanta a los progresistas (o izquierdistas).

Pero los progresistas no son consecuentes con esa frase, en absoluto: Porque sólo buscan anular la diferencia, buscando y forzando la igualdad en cualquier área:

– Género: Hombres y mujeres iguales.
– De orientación sexual: Heterosexuales y homosexuales.
– Económica: Ricos y pobres.
– Etc.

¿Y por qué los progresistas están obsesionados en anular las diferencias si por un lado aceptan que las diferencias son buenas?

Simplemente porque no aceptan que cualquier opción tiene su parte negativa, al menos relativamente negativa:

– No aceptan que ser mujer pueda tener inconvenientes.
– No aceptan que ser homosexual pueda tener inconvenientes.
– No aceptan que no ser rico no tiene porque ser tan malo y que ser pobre puede ser, en gran parte, una decisión (por estimación de prioridades).
– Etc.

En general, los progresistas son individuos muy NEGATIVOS y bastante obsesivos porque se centran en los aspectos más negativos de cualquier opción. Al obsesionarse con esos aspectos negativos y olvidar casi por completo los aspectos positivos, los progresistas no pueden más que ver una gran INJUSTICIA. Finalmente, no saben hacer otra cosa más que liquidar esa injusticia, liquidando de un zarpazo aquello que aparentemente la ha creado: Las diferencias.

Al eliminar/ignorar/ocultar las diferencias, los progresistas, no sólo engañan a la sociedad, sino que son radicalmente INTOLERANTES con esos individuos diferentes, aunque paradójicamente, esos mismos individuos les están agradecidos por su labor:

– Las mujeres se sienten agradecidas al ser tratadas como hombres…
– Los homosexuales se sienten agradecidos al ser tratados como heterosexuales…
– Los pobres se sienten agradecidos al ser “forzados” a un modelo de extremo capitalismo, donde “no tener dinero” es considerada una gravísima condición…

En general, los grupos o individuos diferentes se pueden llegar a sentir muy agradecidos a los movimientos progresistas de Igualdad, puesto que los deja al mismo nivel que los SUPUESTOS individuos privilegiados de la sociedad. Y es ahí dónde radica el problema de su argumentación: Los progresistas son los que realmente SUPONEN que las mujeres, homosexuales, pobres, etc; son realmente individuos inferiores por sus diferencias. Por lo tanto, de nuevo, eliminando/ignorando/ocultando esas diferencias, ya no existen individuos inferiores…

Y es que el quid de la cuestión es NO suponer que los individuos puestos como ejemplos son realmente “débiles” en algún sentido. Si una mujer parece débil en la sociedad seguramente será porque la sociedad tiene deficiencias que se deben eliminar para que no sea así: Una mujer, al igual que un hombre tiene su papel en la sociedad y NINGUNO es mejor, ni es más afortunado, ni más privilegiado que el otro.

Lo mismo con los otros ejemplos. Pero es que el grave problema de toda esta trama de incoherencias es que se está limitando la DIVERSIDAD de una forma alarmante, forzando a los individuos a ser iguales entre ellos. Evidentemente, eliminar/ignorar la diferencia, no sólo es un gravísimo error conceptual sino que es extremadamente AUTORITARIO el hecho de fijar un valor homogéneo para toda la sociedad, sin respetar las diferencias existentes.

La solución pasa por la ACEPTACIÓN de las diferencias, en lugar de su ocultación. Aceptar las diferencias no significa resignarse a los puntos débiles que impliquen esas diferencias, sino a la POTENCIACIÓN de los puntos fuertes y la HUMILDAD ante los puntos débiles, para dejar paso a aquellos otros individuos que sí los “dominan”.
En los ejemplos indicados anteriormente se podría plantear que la actitud correcta sería la siguiente:

– Mujeres: Promover sus valores femeninos generales en lugar de forzar los masculinos en ellas mismas. La mujer valora mucho la seguridad, el afecto, el respeto, los resultados a largo plazo, etc. El hombre valora mucho más otros aspectos; como la competitividad, el riesgo, los resultados inmediatos, etc. Ambos conjuntos de valores son interesantes en cualquier área de la vida y, casi seguro que son complementarios. Por eso, ambos “mundos”, el femenino y el masculino, son necesarios, no sólo uno de ellos, y en particular el masculino. Igualar a las mujeres (o “masculinizarlas”) no sólo no es bueno para ellas (por lo evidente) sino para toda la sociedad en su conjunto.

– Homosexuales: Tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Y ambos se centran esencialmente en el aspecto reproductivo: Al no reproducirse naturalmente (véase “naturalmente” de forma general, no sólo física), disponen de mucho más tiempo libre y libertad general que los heteros, que sí se reproducen naturalmente. El inconveniente evidente deriva del mismo hecho: No se pueden reproducir naturalmente. Este inconveniente debería ser aceptado y no reclamar un cambio de legislación para “igualarse” en ese derecho a los heterosexuales, mediante la adopción legal.

– “Pobres”: Hay mucha gente que, afortunadamente, no valora el dinero de la misma forma que, habitual y lamentablemente, se valora en las sociedades capitalistas actuales. Por lo tanto, estas personas no necesitan ninguna “ayuda” excepcional. En general, los gobiernos deben poner a disposición de todos los individuos los mecanismos para elegir qué opciones quieren para si mismos. Pero el gobierno no debe regalar dinero a los individuos por el simple hecho de no tenerlo.

En fin, el progresismo es una ideología muy negativa. cerrada. autoritaria y manipuladora que lleva a las sociedades a unos modelos monolíticos, donde las diferencias son ocultadas para no crear problemas sociales. entre los mismos individuos pero que también buscan facilitar su control por parte de quien les gobierna. Ejemplo de estas sociedades se ven en el progresismo radical o comunismo, que lleva esta intolerancia a lo diferente hasta el extremo.

¿Igualar lo desigual es igualdad?

mentes_thumb1Yo creo que intentar igualar lo que no lo es, es cualquier cosa menos igualdad. Y la esencia de esa necesidad es no entender el concepto de RESPETO.

Quien sabe lo que es el respeto, no siente esa necesidad imperiosa de igualar lo que de echo es diferente. El que entiende el concepto de respeto y también es humilde, intenta entender lo diferente pero no lo elimina para ocultar su incapacidad de entendimiento.

Un claro ejemplo y muy tradicional de diferencias en la sociedad, es la “guerra de sexos”: En términos generales, los hombres, asociadas a nuestro género, tenemos virtudes generales así como defectos generales también. Las mujeres más de lo mismo. Ambos, en términos generales siempre, somos bastante distintos en muchas facetas de nuestra personalidad. Pero lo esencial es respetar todas esas virtudes y defectos en lugar de intentar homogeneizarnos a todos.

La “ideología de género” pretende ignorar las diferencias naturales y evidentes entre hombres y mujeres para no afrontar las dificultades que ello conlleva. Un grave error que nos conduce al fracaso en muchas facetas de nuestras vidas y que crispa la sociedad desde sus bases esenciales (educación).

Acepta y respeta lo diferente y no necesitarás tanta “igualdad” en ningún sentido ni en ningún área.

La diferencia no es mala…

… ¿Lo asumiremos algún día?

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La gran mayoría asumimos que las diferencias no son malas, sino más bien todo lo contrario. Pero esa obviedad implica otra más: La diferencia conlleva DERECHOS y DEBERES diferentes también. Aparecen problemas cuando las diferencias no son muy evidentes. En este caso hay que aplicar baremos generales que sean superados por cualquiera para acceder a cierto derechos y comprometerse con ciertos deberes.

Pero esta sociedad tiene un problema muy real e importante a mis ojos: Muchas veces las diferencias son muy EVIDENTES y sin embargo, seguimos negándolas para poder seguir aprovechándonos de aquellos derechos que, debido a esas diferencias, no tenemos. Eso sí, también nos preocupamos mucho de ignorar aquellos deberes que implican esa opción que “fraudulantemente” hemos tomado. Vamos, todo un ejemplo de comportamiento! (es sarcasmo claro).

Y ahora es el momento de los ejemplos. De los ejemplos críticos. Críticos porque creo que hasta ahora, el lector habrá aceptado mayoritariamente todo lo expuesto. Pero cuando uno va a los ejemplos, es cuando el ego de cada uno de nosotros empieza a seleccionar lo que le conviene. En este caso, empieza a decidir lo que es una diferencia evidente y lo que no. Es asombroso el poder del egoísmo para camuflar hasta la más evidente de las realidades, con tal de “salirse con la suya”… No deja de sorprenderme.

Un ejemplo muy evidente y uno de los más polémicos es la diferencia entre Hombres y Mujeres. A nivel fisiológico, las diferencias son evidentes e inapelables. Ya no tanto los derechos y deberes de Hombres y Mujeres, ligados a esas diferencias. Para no entrar en polémicas, sólo voy a lanzar algunas preguntas al aire relacionadas con este tema y algunas otras igual de polémicas. Si algún “valiente” las responde prometo dar mi réplica sincera y respetuosa… 😉 :

  • Las mujeres tienen útero para engendrar a un Ser Humano, pechos para alimentarlo a posteriori y otras diferencias físicas muy evidentes respecto del hombre, sobretodo relacionadas con la función reproductora. Vale, ¿Qué derechos y qué deberes se derivan de estas diferencias tan evidentes? Es decir, ¿qué ventajas especiales tienen las mujeres sobre los hombres? y ¿qué obligaciones especiales tienen las mujeres que no tienen los hombres? Las mismas preguntas respecto del hombre… (Todo eso, relacionado sólo con su diferencias físicas).
  • También creo que todos aceptamos que a nivel psicológico, hombres y mujeres somos también bastante distintos. En mi opinión, la mujer es más emotiva, más sensible, más cariñosa,… También, parece tener una fisiología cerebral que le permite hacer varias tareas a la vez, por ejemplo… Sin embargo, el hombre suele ser más rudo, más “elemental”, más agresivo, más competitivo, etc… Y su cerebro parece mejor diseñado para realizar tareas concretas de forma más secuencial (no paralela). Ni unas características son mejores ni peores que las otras, aunque lo pueda parecer por nuestra educación e influencia socio-cultural. Pues bien, la pregunta es la misma que antes: ¿Qué ventajas especiales deberían tener las mujeres respecto a los hombres por estas diferencias psicológicas? Lo mismo respecto de las obligaciones…
  • Una persona homosexual es físicamente igual a otra heterosexsual. Al menos, en apariencia. Pero creo que todos tenemos claro que la sexualidad es un aspecto importantísimo en la vida de cualquier persona. Consecuentemente, deberíamos aceptar que un homesexual es significativamente diferente a un heterosexual… Otra vez, lanzo las mismas preguntas que en los dos ejemplos anteriores: ¿Derechos y deberes de homosexuales y heterosexuales?
  • En el sistema capitalista está claro que hay que gente valora mucho el “capital” (dinero) y otros que no tanto. Es decir, que habrá siempre “ricos y pobres” pero no por obligación sino por decisión. ¿Suena raro? No lo es. Yo mismo, no soy rico por decisión: El dinero nunca me ha preocupado tanto como otros aspectos de mi vida. El dinero es importante en mi vida, claro. Pero no quiero priorizarlo. Otras personas, sin embargo, y sin entrar en valoraciones, lo “adoran”, lo “necesitan”… Y se esfuerzan muchísimo por conseguir mucho más que lo que necesitan realmente. Pues bien, otra vez, lanzo las mismas preguntas: ¿Qué derechos y obligaciones tienen aquellos que optan por una vida menos “capitalista” y los que optan por una vida más “capitalista”.

Los ejemplos anteriores son quizás de los más polémicos que se podían poner. Soy muy consciente de eso. Y por eso no he querido dar mis opiniones al respecto. Sobretodo, porque tocan mucho el EGO de cada uno. Por lo tanto, al dar nuestras opiniones, poco o muy poco afectan a los demás. Por eso me ha parecido interesante lanzar estas preguntas al aire, a modo de reflexión interna de cada uno… Para ver, si de este modo, todos empezamos a vencer ese ego que nos confunde, nos separa de los demás y que, finalmente, no nos deja evolucionar como sociedad plural, y sólo nos deja hacerlo como sociedad “monolítica” donde las diferencias se están intentando eliminar para evitar afrontar la realidad. Una realidad que, cuanto más tardemos en asumir y considerar, más nos va a “fastidiar” la existencia a todos.