Libertad e Ingeligencia

La LIBERTAD es una bendición… y una maldición! 😉

Aparentemente, la libertad parece como una de esas facultades totalmente positivas. Pero la libertad implica un nivel de RESPONSABILIDAD que va creciendo proporcionalmente al nivel de libertad:

LIBERTAD => RESPONSABILIDAD

¿Y cómo se ejerce la responsabilidad? A mi sólo se me ocurre de una manera: Con conocimiento, es decir, conociendo el entorno vital que nos rodea… A mayor conocimiento de nuestro entorno, con más responsabilidad podremos obrar. “Podremos”, no “obraremos”. Porque para que esa posibilidad se materialice es necesario otro importante factor: La inteligencia. La inteligencia procesa los datos que nos llegan, para tener un conocimiento funcional (que sea realmente útil). Por lo tanto, la cadena de implicaciones es la siguiente:

LIBERTAD => RESPONSABILIDAD =>

=> CONOCIMIENTO => VIDA + INTELIGENCIA

Y vida e inteligencia es justo lo que más nos define como Seres Humanos. Vivimos y por eso podemos “absorber” nuestro entorno (mediante nuestros sentidos). Pero también podemos procesar esos datos para que tengan algún sentido. El propósito final de todo esto es que podamos vivir en libertad, sin instintos, y aún así subsistamos. Yo siempre digo que somos un experimento natural, que aún estamos en fase de prueba, por cierto.

Un ser no inteligente no puede ser responsable de nada y, por lo tanto, no puede tener ninguna libertad real, es decir la consciente (consciente de ser libre). Por eso, esencialmente, los niños ni son responsables ni son libres: Aunque sean biológicamente muy inteligentes, aún no disponen del conocimiento funcional y deben ser guiados. Hay muchos otros ejemplos similares, pero vayamos al grano.

Pero suena raro aún que libertad e inteligencia deban ir siempre de la mano… Eso significaría que los más inteligentes en una sociedad deberían ser más libres que los menos inteligentes… POR SUPUESTO! El problema es que no hay ningún marcador objetivo de inteligencia y entonces esa posibilidad se anula. De todos modos, los individuos más inteligentes suelen actuar más libremente, aunque eso implique saltarse las normas (leyes) mucho más. Otro tema diferente es si esa percepción de la inteligencia propia es objetiva y qué riesgo se asume al equivocarse.

Llegados a este punto, parece ser que el nivel de libertad de un individuo dado, le permite vivir de una forma óptima en su entorno. Es decir, libertad es el sustituto o el complemento (depende de las proporciones y su uso) del instinto. En realidad, la cadena de implicaciones anterior, provienen de una cadena de “consecuencias”:

vida + inteligencia => conocimiento => responsabilidad => libertad =>
=> infinidad de opciones vitales

Es decir, lo que nos ha dado la libertad es nuestra capacidad racional, no al revés, obviamente. De la misma forma, en el caso de la ausencia de inteligencia, la anterior cadena parece simplificarse como sigue:

vida + instintos => opciones vitales muy limitadas

Por lo tanto, parece admisible que el fin último de la inteligencia en la Naturaleza, a través del Ser Humano, es acelerar su proceso de Evolución, ya que, al experimentar mucho más (más opciones) el Ser Humano se enfrenta a muchas más variantes en su entorno, que aceleran la Selección Natural de una forma exponencial… Es decir, el Hombre actual, puede volar, por ejemplo. Esa experiencia le reporta tanto beneficios como inconvenientes. Esos inconvenientes (cáncer debido a las radiaciones solares, por ejemplo), le pueden hacer evolucionar en ciertos sentidos que, si no hubiera sido libre/inteligente, nunca hubieran aparecido.

…el fin último de la inteligencia en la Naturaleza, a través del Ser Humano, es acelerar su proceso de Evolución…
Por lo tanto, una primera e interesante conclusión es que la inteligencia no fue introducida en la Naturaleza de forma arbitraria, aunque las leyes de la Evolución natural puedan parecer arbitrarias en sí mismas. En cualquier caso, parece que la inteligencia no contradice a la propia Evolución de las especies, como a veces parece. Pero este no era el tema que yo quería desarrollar.

Los límites de la libertad

Otro punto interesante, más político, es que la libertad es un MEDIO no un FIN en sí mismo. Es decir, la libertad, como se ha visto antes, es una herramienta de la evolución, como son las mutaciones genéticas espontáneas que se dan entre generaciones. Por lo tanto, al ser un medio y no un fin, se debe “modular” su importancia. Es decir, la libertad para el Ser Humano no debería tener un valor absoluto, sino relativo, muy relativo. Esta relativización implica directamente, que existe un factor más importante y/o absoluto que la propia libertad. Y recordando el objetivo fundamental que persigue la libertad (o inteligencia), que no es más que favorecer la vida al Ser Humano, posibilitando más y mejor su evolución natural, parece ser claro que libertad sin un sentido práctico no tiene razón de ser. Un sentido práctico que realmente mejore la vida de los individuos.

Por lo tanto, la libertad debe siempre ir de la mano de la “eficiencia vital”, o natural. La libertad puede dar resultados negativos que sólo sirven a NIVEL DE ESPECIE para poder explorar otras opciones evolutivas. Pero esos resultados negativos no sirven de nada al nivel del individuo que los sufre. Por lo tanto, la libertad debería siempre estar modulada por la inteligencia.

Se establecen, por lo tanto, dos relaciones contrarias entre inteligencia y libertad, que establecen una rango de libertad para el individuo que la ejerce:

la INTELIGENCIA permite la LIBERTAD
la INTELIGENCIA limita la LIBERTAD

Esta relación, mediante la que limitamos nuestro nivel de libertad mediante la inteligencia se ejemplifica muy fácilmente: No nos tiramos “libremente” por un precipicio porque sabemos (inteligencia) que nos mataríamos. Es decir, no somos libres totalmente ya que nuestro propio cuerpo y entorno físicos nos imponen unas limitaciones infranqueables. Y si insistimos en ignorar esas limitaciones entonces morimos.

En definitiva, la relación entre inteligencia y libertad es de “amor/odio” ya que la inteligencia es el factor que permite la inteligencia pero a la vez es el factor que la restringe.

Además, esa limitación de la inteligencia no impide que la libertad pueda dar resultados negativos para el individuo, pero “asumibles”. Es decir, no son resultados catastróficos para el propio individuo, como el tirarse por un precipicio, por ejemplo. Es decir, comprobamos que la aplicación de la inteligencia para limitar la libertad no impide el objetivo esencial de la libertad, la evolución de la especie. Es más, sólo los menos inteligentes (los idiotas) son los que no tienen ese límite a su propia libertad y por ello, muchos de ellos se “extinguen”, utilizando la terminología evolutiva aplicada a cierto ADN. Es decir, sólo los “tontos se extinguen”. Por lo tanto, vemos que la característica “inteligencia” se protege a sí misma, lo que también viene a confirmar toda esta teoría.

La Ley es para los tontos

¿No podríamos ser solidarios con los “tontos” y limitarles su libertad individual acorde con su capacidad intelectual para así evitar que se extingan y así permitir que sus descendientes, ya no tan “tontos” tengan la oportunidad de vivir, ya con más libertad y así, con todo, la Evolución sea aún más rápida y eficiente?… Es una pregunta muy larga, pero creo que se puede entender bastante bien. Y creo que la respuesta es un rotundo SÍ…

Si limitamos la libertad de los individuos de una sociedad en relación a su capacidad intelectual hacemos una triple “buena acción”:

  • Al propio individuo, al que lo protegemos ante su propia irresponsabilidad.
  • A los otros individuos, protengiéndolos de los más irresponsables.
  • Y a la especie, permitiendo que los descendientes de un individuo poco inteligente (responsable, libre, etc) tenga la opción de ser más inteligente (…) si sus mutaciones de ADN así lo permiten.

El problema sería pues, identificar a los “tontos” para poder limitarles su libertad, es decir, aplicándoles leyes, que a los otros no les serían aplicadas (no las necesitarían). El problema para esta hipotética situación es que aún no sabemos valorar objetivamente el nivel de inteligencia de un individuo y, por lo tanto, no podemos aplicar leyes de forma selectiva, y éstas deben ser de aplicación general, tanto a los “listos” como a los “tontos”.

Por lo tanto, para acabar, no queda otra opción (al parecer) que crear leyes muy generales, y por lo tanto, muy poco restrictivas, pero muy obvias (objetivas) que sean de aplicación segura a cualquier individuo de una sociedad. Los inteligentes ni deberían pensar en ellas (aunque por humildad estaría bien que las conocieran, por si no son tan inteligentes…) y los menos inteligentes podrían aferrarse a esas leyes para poder vivir seguros y, al mismo tiempo, convivir en paz con los demás individuos.

Por lo tanto, de toda esta argumentación, se deduce que la libertad absoluta no es en absoluto un objetivo a perseguir y que, sin embargo, hay que establecer leyes que la coarten. Eso sí, esas leyes siempre deben ser “de mínimos” para no interferir en la libertad individual que la Naturaleza le confiera a todo ser, regulada por su inteligencia.

Gobierno de inteligentes: Científicos y sabios (Tecnocracia + Sofocracia)

Las leyes, que ya se ha visto son necesarias, serían totalmente anecdóticas para un individuo muy inteligente, ya que él mismo las deduciría. Y son precisamente estos individuos más inteligentes los que deberían instaurarlas, imponerlas. Pero deberían ser leyes muy “naturales” para que cualquiera que las siguiera al pie de la letra estuviera seguro que no está infringiendo ninguna norma esencial o natural. Es el problema de las leyes positivas actuales: Que muchas están muy alejadas de las leyes naturales y que, por lo tanto, son muy peligrosas para la convivencia de una sociedad.

Una ley debe ser muy “natural”, es decir, representar a alguna ley natural que afecte al comportamiento social de los Hombres. Pero eso es muy complicado ya que el comportamiento social es un concepto muy subjetivo y difícil de simplificar en una ley… Por eso, es necesario acudir a los datos más objetivos que existan para legislar. Y lo más objetivo que tenemos a nuestro alcance son los resultados científicos. Es decir, el buen legislador debería ser muy científico.

Pero a parte de ser muy técnico (científico), un legislador debe entender muy bien las consecuencias y/o implicaciones sociales de los resultados científicos y eso no lo sabe hacer por definición el mejor de los científicos. Por lo tanto, hay que buscar otra categoría personal que englobe tanto la capacidad técnica como la capacidad de integrar multitud de datos técnicos y sacar conclusiones sociales de ellos. Podríamos hablar de sabios, para referenciar este tipo de personas.

Los equipos de gobierno podrían estar liderados por este tipo de “inteligencias sociales”, sabios, rodeadas de “inteligencias técnicas”, técnicos. Los técnicos tendrían dos misiones esenciales:

  • Asesorar a sus líderes, sabios pero no infalibles a nivel técnico.
  • Controlar a sus líderes, sabios pero humanos, ante los errores técnicos más evidentes.

Con este tipo de gobiernos se podrían legislar efectivamente sobre temas tan controvertidos como los siguientes:

  • El aborto o la eutanasia: Serían regulados por médicos, biólogos, antropólogos, genetistas y los líderes sabios correspondientes. Decidirían entre todos si es aceptable matar a un embrión o no y bajo qué circunstancias exactas.
  • La economía, debería estar dirigida por reconocidos economistas, empresarios, etc; que tuvieran experiencias en este sector y pudieran argumentar sus opiniones suficientemente.
  • Cambio climático.
  • Demografía.

Y todos los individuos deberían acatar las normas (leyes) que salieran de estos gobiernos, sin discusión. Estos gobiernos se deberían renovar con la incorporación de nuevos y mejores científicos periódicamente. El problema es cómo elegirlos si no es a través del sufragio universal (democracia). Deberían existir restricciones legales como la formación universitaria obligatoria y especializada para cada ministerio. Además, se deberían pedir responsabilidades ante programas electorales incumplidos y otras similares.

Democracia y demagogia

La democracia es todo lo contrario a un gobierno “de inteligentes”. Democracia implica dejar que la parte más ignorante de la sociedad dicte las leyes para todos, incluso a los muy inteligentes. Una verdadera burrada.
Contra los efectos devastadores de la democracia, el medio menos malo para seleccionar a nuestros políticos, lo único que queda es que los intelectuales (los más inteligentes) INSTRUYAN a la sociedad y ésta, descarte a los más ignorantes del gobierno.

Lo que ocurre es que los ignorantes utilizan muy bien un recurso para protegerse de la inteligencia: La DEMAGOGIA. Son idiotas, pero su nivel de idiotez les es suficiente para manejar la demagogia suficientemente bien. Ante esta arma, los intelectuales deben también utilizar la demagogia para llevarse a los “borregos” a su redil y allí, empezar la instrucción propiamente dicha. De nada sirve intentar instruir a una masa aborregada que está siendo bombardeada con argumentos demagogos, ya que éstos llegan antes al sistema emocional de las personas y anulan sus procesos de razonamiento.

Por eso estamos presenciando una guerra demagógica actualmente, en la que es complicado ver a priori quién tiene la razón (el intelectual) y quien es el ignorante que se cree con la razón. El intelectual debe, por lo tanto, provocar, atacar al ignorante manipulador, para traerse a su redil a las mentes más débiles y luego, en esa posición de seguridad, instruirlas para que se puedan enfrentar a la demagogia por sí mismas. Es lo que hacemos con nuestros propios hijos: “si ves a un desconocido que te regala un caramelo, no lo cojas”, y luego les explicamos por qué no deben cogerlo. Pero lo primero es sacar del “campo de batalla” a la gente inocente y luego instruirla para su propia auto-defensa, si sirve la analogía.

La demagogia es el acto violento por excelencia en nuestra era y hay que combatirla con más y mejor demagogia, para luego pasar a la instrucción.
La demagogia es el acto violento por excelencia en nuestra era y hay que combatirla con más y mejor demagogia, para luego pasar a la instrucción. Esta fase, la instrucción no existe en los demagogos ignorantes. En este caso, la fase de instrucción se sustituye por una fase de “instrucción manipuladora”, donde se formarn los nuevos manipuladores. La evidencia es que esta gente no sabe razonar lo más mínimo y repiten como loros las consignas demagogas (“bonitas”) que les dictan sus manipuladores. En general, hay que desconfiar de todos los “caramelos” gratuitos que nos ofrezcan. Si alguien se nos acerca y nos “vende” algo (un bien por otro) entonces es más creible. El problema es el que hemos mencionado: Un ignorante que no conoce ni esa norma mínima (un bien por otro) sólo responde a actitudes demagogas y es por ahí por donde hay que “cazarlo”.

Conclusiones

Hecho este largo inciso, sobre las formas de gobierno, creo que se puede confirmar que la libertad absoluta es una utopía absoluta y que siempre serán necesarias leyes de aplicación generalista y no sólo acuerdos voluntarios entre individuos, como pretende el liberalismo/libertarismo. Y el problema de cómo elegir a los legisladores pasa por combatir la demagogia con más demagogia, pero en este caso más efectiva al salir de seres más inteligentes. Y seguidamente, a diferencia de los reales manipuladores, instruir al ignorante. El problema hasta ahora es que los intelectuales han intentado convencer a los que no querían razones, sino sólo emociones.

Ya aterrizando en el panorama político español, VOX es el único partido que intenta instaurar leyes naturales (inteligencia) y además utiliza la emotividad para “captar” a los ignorantes que han sido hipnotizados por aquellos “ingenieros sociales” que han instaurado leyes positivas muy alejadas de las leyes naturales y que, por lo tanto, están llevando al caos a la sociedad española, de una forma muy alarmante.

VOX es un partido que apuesta por esa libertad comedida y ajustada a la ley natural e impuesta por líderes sabios, rodeados de técnicos que garantizan la naturalidad en esas leyes.

El resto de partidos, sólo pretenden inventarse una “realidad” (Naturaleza) inexistente pero muy “bonita” y crear leyes que se adecuen a esa realidad simulada, con lo que las consecuencias son desastrosas, como estamos viendo en la actualidad y en multitud de campos socio-políticos.

Naturofobia

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#Naturofobia: Dícese de la actitud de cierta parte de la sociedad, que con mucha arrogancia, desprecia la Naturaleza, porque dentro de su ignorancia profunda, le parece cruel y, por lo tanto, han decidido cambiarla a base de la manipulación y adoctrinamiento masivo de la sociedad.

El cerebro humano es muy PLÁSTICO y esto significa que puede ser manipulado incluso para ir contra su propio beneficio. Aquí radica el verdadero peligro de este movimiento que se extiende como si se tratara de una SECTA INTERNACIONAL… y que atropella hasta lo más sagrado, como es el derecho de los padres para decidir la educación de sus hijos…

El movimiento progresista o de izquierdas se ha erigido como el máximo exponente de este movimiento que, de no ser zanjado pronto, amenaza a la especie humana; no a la naturaleza que, realmente es mucho más potente de lo que estos estúpidos se creen.

Aborto libre, ideología de género, manipulación genética de embriones… :O

¿Vamos a hacer algo para evitar que esta gentuza acabe con nuestra Civilización? ¿O mejor dejamos que la imbecilidad profunda inunde nuestra sociedad y se hagan realidad esas películas apocalípticas donde el Hombre había perdido todo el sentido de la realidad y se reproducían todos con probetas o que, por conseguir los niños más guapos, se había perdido toda la capacidad de adaptación a los cambios del ecosistema?

Madre mía cuánta imbecilidad veo estos días… :O

Y finaliza otro año decadente…

deca

Finaliza el 2016 y ahí van mis reflexiones…

Ha finalizado una etapa personal que ha sido bastante dura para mí: Mi expatriación… En 2013 me marché a Australia, ya cansado de la falta de reacción de la sociedad española ante una situación económica y social muy crítica y que ya me afectaba al bolsillo de una forma muy objetiva. Desde Australia, en 2014, me marché a Kuwait con la promesa de poder ahorrar para asegurarme una vida un poco más confortable y, sobre todo, asegurarme una jubilación digna, esa que el Estado español cada vez asegura menos y promete más… Y ahora, a finales de 2016 “he vuelto a casa por Navidad” e indefinidamente.

Pero lo cierto es que sigo viendo una sociedad española bastante… decadente?

Cuando me fui de España veía una sociedad esencialmente ignorante, terriblemente manipulada… Una sociedad que andaba impasible hacia un destino que no era el suyo, sino un destino elegido por un grupo de iluminados que eran de todo menos sabios o gente comprometida socialmente. Una clase política que ya se vislumbraba como un grupo social muy mediocre y a la altura del betún, más que a la altura de una sociedad en crisis, desde muchos puntos de vista.

Y es que la falta de principios esenciales es ya muy evidente en nuestra sociedad. Una carencia que no sólo afecta al bolsillo como resultado más evidente, sino también a la actitud general de los individuos y que no excluye, como es lógico, a la clase política, totalmente corrupta y cada día más carente de principios y super-populista, al servicio de la ignorancia social. Bajo estas condiciones, la Democracia ha dejado de ser el “menos malo de los sistema de gobierno”, para ser un sistema nefasto de gobierno, donde la manipulación reinante hace que la Democracia compita alarmantemente con el peor de los totalitarismos del pasado.

En lugar de Principios Fundamentales, la sociedad, en masa, está acogiendo en su seno unos pseudo-principios que ni entienden ni son realmente los que la sociedad necesita. No lo digo yo, con mis principios particulares, sino el nivel objetivo de contradicción, paradoja y enfrentamiento social, casi siempre acompañado de un enfrentamiento individual interno de muchas personas. En muchos ámbitos sociales estamos matando moscas a cañonazos y aún estamos muy lejos de llegar a detectar semejante error. Por lo tanto, la solución está aún más lejana… El drama del maltrato que muchas parejas sentimentales están sufriendo es sólo uno de los ejemplos más hirientes y que me crea más impotencia… El aborto, con su generalizada aceptación, otro. El desprecio indirecto (y no tan indirecto) que está sufriendo la Familia es otro ejemplo más… Millones de personas están sufriendo por semejantes errores y billones de personas los sufrirán en el futuro… Y será responsabilidad de los adultos que formamos la generación actual… Nuestros descendientes tendrán mucho que reprocharnos; muchísimo!

Nos estamos adentrando cada vez más y con un paso más firme y arrogante en un callejón sin salida… o mejor, una jungla repleta de predadores que nos van a fagotizar si no reaccionamos a tiempo.

Pero el único camino para el verdadero cambio social sólo puede venir de la Educación, una Educación que, como no podía ser menos, está en el momento de más decadencia de la historia reciente de la Humanidad. Países modelo en el ámbito educativo, como Suecia, resulta que tienen los mayores índices de suicidio adolescente del mundo… Pero claro, en una sociedad totalmente manipulada como la actual, sólo se da publicidad a los datos que interesa a esa jauría de individuos intolerantes, totalitarios, obsesivos con unas ideas absurdas que no aguantan ni un primer combate en la lucha de la lógica, la moral, la ética… Pero es igual, hasta los que presumen de ser los sabios de nuestra sociedad, han sucumbido al poder del miedo de ser tachados como elementos anti-progresismo… con todos los calificativos que son usados habitualmente por este movimiento para acallar cualquier voz discordante… Es realmente dantesco el panorama que se nos avecina.

Estamos llegando a tal nivel de sinrazón en la sociedad moderna actual que, aunque en nuestra vida más particular, personal e íntima; actuemos de una forma radicalmente distinta, seguimos defendiendo absurdos que, sólo porque parezcan “bonitos”, merecen la consideración de dogma de fe religioso… Otra de las paradojas de esta sociedad progresista actual: El perseguir las religiones (especialmente la católica) y demostrar actitudes emocionales, casi siempre muy alejadas de la racionalidad y la objetividad… Es definitivamente el triunfo de las apariencias: “Si es bonito, será bonito”, sin más análisis ni consideración… Realmente patético en una sociedad de individuos que se auto-definen como seres racionales… (ja!)

Algo que modera mi decepción de la sociedad española es comprobar que es una tendencia occidental: Europa, Estados Unidos y gran parte de Latino-América están en una situación muy parecida. Asia, de momento, se está librando pero si no hay un cambio radical de dirección, sólo es cuestión de tiempo que Asia también una al “pelotón de la sinrazón”… Para entonces sólo cabe una conclusión: El inicio de un proceso paulatino pero relativamente rápido de extinción de la raza humana… Sí…, no creo exagerar en absoluto. Es tal la locura reinante en la Humanidad actual que no creo que ni la super-población actual pueda aguantar semejante situación. No sé si esta extinción (o casi extinción) vendrá precedida de la tan temida tercera guerra mundial o si esta guerra será el colofón final a una sociedad mundial totalmente desquiciada e inestable… o si simplemente las absurdas políticas contra la familia y la procreación “se pasarán de frenada” y no sólo evitarán la super-población mundial (su objetivo oculto pero ya muy claro para los que pensamos un poco), sino que, por inercia, la gente dejará de reproducirse… para sólo disfrutar mucho de su sexualidad “libre” y sin compromisos… Pobres estúpidos, dirá ese Dios tan discutido que, en caso de existir y tener un mínimo de conciencia, debe de estar ya preparando la versión x.1 de ese experimento que se llama Ser Humano…

En fin… que sí, he vuelto… con más dinero y con una vida personal bastante más agradable puesto que estoy felizmente enamorado de una chica maravillosa que, a pesar de todo, es una muestra muy clara de cómo el poder de la manipulación es brutal y no se achanta ni ante los más inteligentes… De la forma más humilde y cariñosa posible intento sacarla de este sectarismo tan poderoso, pero muchas veces me veo totalmente impotente. Lo que sé seguro es que, al igual que la gran inmensa mayoría, el fondo de esta excepcional persona es eso, muy valioso y es una gran pena que los que podríamos ser el motor de esta “recuperación humana” estemos perdidos también en un mar de contradicciones y paradojas que sólo nos enfrentan, en lugar de ponernos a trabajar todos juntos en la tan ansiada recuperación humana.

Por todo lo cual, sí, he vuelto; pero ya no debería decir que he vuelto a casa, porque ya no siento España como mi casa, debo ser sincero y honesto. Ni siquiera ya creo a ciegas en el proyecto europeo. Europa sólo está demostrando ser el control central de una sociedad progresista, en su peor acepción: Intolerancia, adoctrinamiento, falta de libertad individual, etc. Y a pesar de eso, Europa sigue siendo el salvavidas para España y otras muchas naciones europeas… Lamentable que nuestra primera opción sea más o menos la misma “receta” que nos ha llevado a la actual situación de decadencia. Muy pocos países europeos están resistiendo el envite del progresismo y el “monstruo progresista europeo” sigue acechándoles de una forma insistente.

Y aquí estoy yo, en una España igual de patética o incluso más que cuando la dejé, con la única alternativa de volver a emigrar, esta vez a una Europa que no es ni mucho menos la solución definitiva… Me gustaría desconectar de esta perdida sociedad y hacer mi vida personal y profesional, sin dejar de intentar influir con mis ideas en la sociedad.  Pero sigo sin encontrar el punto medio que me permita vivir con paz interior y luchar socialmente, sin desesperar de impotencia e indignación al ver televisiones-secta o periódicos-secta, que no cesan de decir estupideces casi a gritos y sin nadie que ya les replique, en parte por ignorancia pero también por miedo legal a ser demandado y el miedo social a ser apartado… Es realmente una situación decepcionante e impotente.

En fin, me queda el consuelo (de tontos) de recordar que la sociedad kuwaití, o la árabe asentada (con dinero), es aún mucho más decadente que la sociedad occidental… Pero es un consuelo a medias, puesto que cuando a este tipo de sociedades (Kuwait, Arabia Saudí, etc) se les acabe su verdadero Dios (el dinero)… espero que el verdadero Dios (si es que existe!) nos pille confesados a todos los occidentales… Si el Jihadismo aún está bajo control es porque parte de unos grupos realmente minoritarios, que se han quedado sin su Dios real (el dinero) y acuden a uno muy incierto (Alá) para así tener la excusa perfecta para resarcir su frustración, con bases aún mucho más absurdas que las que están asolando el mundo occidental. Pero insisto, cuando el dinero desparezca del Medio Oriente adinerado, prepárense a sufrir la verdadera Jihad señores… Será la Tercera Guerra Mundial?…. Quién sabe, pero ya son muchos los analistas que han hablado de esta posibilidad, no es ninguna de mis particulares locuras…, en absoluto.

Ni siquiera Australia, un verdadero paraíso comparado con Kuwait o España, se libra del terrible análisis de la sociedad mundial que he realizado… Se podría resumir diciendo que Australia es un país de “niños de papá” que han explotado una tierra con muchísimos recursos naturales pero que ya hace unos años le están viendo las orejas al lobo y que, como verdaderos niños mimados que son, son incapaces de reaccionar y darse cuenta de sus errores. No llegan al nivel de estupidez español, donde a un tipo con coleta, diciendo sandeces monumentales, le votan millones de ignorantes, pero no son ni mucho menos el modelo social a seguir y, donde el populismo se está haciendo también su lugar.

En fin, será difícil, pero ojalá 2017 obre el milagro (en su versión más religiosa o laica) y la sociedad global, al menos la más occidental, empiece a despertar de su ignorancia y arrogancia y podamos empezar a hablar de una real y verdadera recuperación humanista.

Feliz año 2017; nunca se necesitó más ese deseo…

Eternidad versus Humanidad y Cotidianidad

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Siempre se nos plantea el concepto de Eternidad como algo muy alejado de nuestras vidas cotidianas. Sobre todo para los laicos y ateos, la eternidad es algo irreal, o cuando menos, tan subjetivo que no puede estar en ningún tipo de debate formal. Yo no lo creo y además creo que la Eternidad tiene una implicación importantísima en nuestro día a día y por lo tanto, en nuestro propio carácter, actitud, principios… Nuestra personalidad en definitiva. No es un debate sin sentido, ni mucho menos. Veamos.

El egoísmo

A efectos filosóficos yo soy de los que no cree en el Egoísmo. Yo creo más bien que todo lo hacemos por “puro y duro” interés personal, incluso cuando ese interés es ayudar a nuestro prójimo. La razón es que, sean cuales sean nuestros ideales vitales, lo que está claro es que buscan nuestra propia felicidad. La cuestión se reduce pues, a decidir qué nos hace felices a cada uno: A una persona le hará feliz un buen coche y a otro ayudar a los demás, por poner dos ejemplos muy simples pero evidentes.

Por lo tanto, no hay egoístas sino, hasta cierto punto, “opciones vitales”. Pero ese “hasta cierto punto” intenta subrayar que “no todo vale” para llegar a la felicidad personal. Y ese límite se establece, casi milagrosamente, considerando un concepto intrínseco a la propia Vida que, por desgracia, muy poca gente lo tiene asimilado: Todos somos uno y uno somos todos, y además eternamente; es decir que no sólo estamos intrínsecamente unidos a nuestros semejantes ahora, en vida; sino también después de nuestra muerte… Es decir, somos realmente eternos…

La Eternidad

Hay muchas evidencias científicas que nos encaminan hacia la consideración de que somos realmente eternos (no metafóricamente). La más evidente es que la biología podría generar individuos “biológicamente eternos”. Es decir, morimos porque así lo decide nuestro cuerpo. TODAS las células de nuestro cuerpo se renuevan muchas veces durante toda nuestra “vida biológica” (incluso las neuronas), hasta que esas células deciden dejar de renovarse.

Hay muchas paradojas relacionadas con el anterior hecho científico, como es el hecho de que nosotros realmente morimos “físicamente” varias veces en nuestra vida y ni siquiera nos damos cuenta; puesto que nuestro cuerpo “físico” desaparece varias veces antes de nuestra “muerte final” porque TODAS las células que lo componen mueren antes de ese momento… Curioso, ¿verdad?

Pero también hay una contradicción esencial importante: ¿Cómo se explica que sea la Vida la que programe nuestra muerte al dejar de auto-regenerarse las células? Sólo existe una explicación a esta otra paradoja: Que eso no sea cierto… Es decir, esa contradicción sólo puede ser explicada considerando que nuestra muerte no es tal, sino una etapa más de la Vida, ya considerada como un “todo”, que nos aglutina junto a todos nuestros antepasados y a nuestros descendientes en un único Ser… Y eso, incluye no sólo a los seres vivos humanos, sino al resto de seres vivos también…

La ignorancia nos conduce al egoísmo

Yo creo que lo que todos entendemos cotidianamente como Egoísmo, no es más que ignorancia sobre nuestra propia “naturaleza vital”: Si somos aparentemente egoístas es sólo porque no conocemos las verdaderas raíces de nuestro ser. Y una de las más importantes es nuestro carácter eterno, tal y como he expuesto.

Uno de los efectos más claros de ese “egoísmo ignorante” es que, al no considerar nuestra naturaleza eterna, nuestras acciones están diseñadas para “80 años vista”, o el tiempo que pensemos que nos quede de vida, sin importarnos lo que sucederá después, porque después realmente no existiremos, en ningún sentido o aspecto. La ignorancia es pues, la verdadera y esencial fuente de egoísmo en la sociedad, sin duda.

Las personas que, de un modo u otro, consiguen asimilar que sus vidas no acaban nunca, son las que realmente se preocupan de hacer lo correcto según sus ideales, incluso aunque esos ideales atropellen sus propios intereses personales actuales. Por eso, no existen ideales reales si no se cree en la eternidad de algún modo. Es decir, no hay modo objetivo de que una persona sea “de fiar” si no cree en la eternidad.

El ejemplo del moribundo

Pongamos un ejemplo extremo pero muy gráfico: ¿Podemos realmente confiar en la palabra de un moribundo que no cree en algún tipo de eternidad? No, por supuesto que no. ¿Por qué vamos a confiar en la palabra de una persona que cree que no va recibir ningún tipo de represalia por sus errores propios? ¿Qué interés real puede tener esa persona que cree que haga lo que haga, ella misma no va disfrutar de su acierto o no va a sufrir por su error?

Habrá quien responda que la creencia en el Amor es una alternativa a la de la Eternidad, y que ese moribundo sería una persona “de principios” sólo porque ama a su prójimo; a sus hijos, por ejemplo. Pero haciendo una introspección profunda, nos daríamos cuenta de que la naturaleza última del amor es la creencia en la eternidad. Por ejemplo, ¿qué sentido tiene desear la felicidad a nuestros hijos una vez nos hayamos muerto si no vamos a “conocer/disfrutar” de su felicidad de ninguna forma? De nuevo, no tiene ningún sentido final y real para un “no creyente en la eternidad”.

Lo que ocurre es que, sobre todo cuando se acerca el momento de nuestra muerte, todos creemos en la existencia de “algo más”. Si una persona muere con la firme convicción real de que no hay nada después, su muerte es necesariamente una etapa extremadamente angustiosa, básicamente porque ya no tiene sentido que ame a nadie… Y ese absurdo absoluto sobre algo tan importante como es el amor, le hace asimilar el concepto de eternidad, aunque sea inconscientemente… Se podría llegar a decir que creer en la Eternidad es creer en el Amor y viceversa. De ahí nacen muchas equipararaciones religiosas entre Eternidad y Amor.

Otra evidencia de que la Eternidad es una realidad, es que está impresa en TODOS los seres vivos a excepción del Ser Humano…  Para un animal cualquiera, no existe el concepto de muerte. Hasta ahora yo pensaba que eso nos hacía más inteligentes que ellos, pero ahora me doy cuenta de que lo estúpidos somos nosotros, al haber considerar lo contrario.

 

Consciencia versus Eternidad

La principal réplica de los “no creyentes en la eternidad” es que no somos conscientes después de morir… Aunque ese es un debate mucho más complejo, donde discutir la verdadera esencia o definición de Ser Humano (los únicos seres creemos en la muerte como un fin absoluto), puedo dar algunos puntos importantes. En este debate debería aparecer la excesiva importancia que le damos a nuestra consciencia, nuestra forma de percibir nuestra propia existencia.

Si lo pensamos detalladamente, ¿tiene realmente tanta importancia ser conscientes de nuestros actos para decidir que vivimos o no?… Es decir, si el problema para aceptar que no existe la muerte es que después de ella no somos conscientes de nada, habría que preguntarse algunas cuestiones importantes:

  1. ¿Qué papel juega la inconsciencia en todo este juego de la vida y la muerte? ¿Es posible que esos seres que nos reemplazan tengan un tipo de inconsciencia heredada de forma genética? Yo creo que es mucho más que probable. De hecho, la intuición o el instinto se podría considerar que forman parte de esa inconsciencia heredada genéticamente…
  2. ¿Mueren y vuelven a nacer realmente aquellos individuos que, por las causas que sean, no recuerdan NADA de su pasado a partir de cierta fecha y que, por lo tanto, no tienen consciencia de su vida pasada? La respuesta es obvia pero sus implicaciones muy importantes: La consciencia no es realmente un factor decisivo a la hora de valorar si se vive o no…
  3. Realmente no es cierto que nosotros tengamos asimilado el concepto de muerte. Al menos no tanto como los laicos y ateos piensan. Es decir, el hecho espiritual es intrínseco a la naturaleza del Ser Humano y eso se demuestra en que desde siempre el Ser Humano ha necesitado creer en la Eternidad, aunque no supiera como demostrar su existencia. La razón de esta obstinación es que realmente es cierto: La Eternidad realmente existe, aunque posiblemente nunca conseguiremos demostrar ese hecho de una forma totalmente lógica y científica. Por eso existen las religiones.

La Eternidad en nuestro día a día

Volviendo a las implicaciones cotidianas que tiene no creer en la Eternidad y siguiendo el razonamiento expuesto, un “no creyente en la eternidad” se convierte en una persona cada vez más egoísta a medida que su vida se va consumiendo; porque sus intereses reales cada vez tienen más corto plazo y más allá de este plazo, no tiene realmente ningún interés en nada, porque según estas personas, ellos desaparecen total y absolutamente.

Este razonamiento nos lleva a pensar que la creencia en la eternidad de los seres vivos debe forzosamente ser un parámetro muy importante en la personalidad de cualquier individuo. Porque los que tenemos este “horizonte vital eterno” consideramos todos los factores a la hora de tomar decisiones, no sólo el “aquí y ahora”, sino también el “allí y mañana”… Y ese “allí” podría estar a millones de kilómetros de distancia y ese “mañana” a muchos milenios vista…

Conclusiones

¿Qué pasaría si todos nosotros tomáramos consciencia de nuestra vida eterna?

  • Respeto máximo entre nosotros…
  • Cooperación máxima por lograr un futuro mejor para nosotros mismos…
  • Respeto a todas las otras criaturas del mundo, que ahora ya no serían ajenos a nuestra propia esencia, sino nosotros mismos…
  • Abolición de sentimientos artificiales creados para unirnos ante la ausencia de eternidad, como son el patriotismo y los nacionalismos…
  • Abolición de las leyes y las religiones, como mecanismo artificiales de dotarnos de principios universales para mantener la paz y la justicia…
  • Se acabarían las luchas de las dos tendencias esenciales en política: Los que luchan por la sociedad (social-comunismo) y los que luchan por el individuo (liberalismo). Ambas luchas quedarían integradas de forma automática en todos los individuos y cada individuo colaboraría personalmente en conseguir un equilibrio de los esos dos campos..

En fin, un mundo totalmente diferente, ¿verdad? Pero lo más esperanzador (me gusta ser positivo) es que, a pesar de la trascendencia de la afirmación esencial de este escrito, toda esta exposición se basa en hechos objetivos, no subjetividades varias, que son las que han inundado nuestras vidas hasta ahora para poder auxiliarnos ante nuestra ignorancia esencial: Considerar que la vida no era realmente eterna.. 😉

¿Buenos y malos?

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Siempre he dicho que los CREADORES DEL MAL, son los que creen en él.

Los que creen en el Mal, buscan protegerse del mismo, obviamente. Algunos de ellos, se auto proclaman como los heroes del momento, y “salen” a defender los que como ellos, son los “buenos”, pero a diferencia de ellos, son débiles para defenderse solos… Estos auto-proclamados héroes son los llamados comunistas.

Un comunista es un auto-proclamado héroe que busca instaurar un “reino de Bondad”, luchando despiadadamente contra las “fuerzas del mal”, que está convencidísimo existen.

Por eso, la primera regla “del buen comunista” es pensar que si no estás con él, estás contra él. Por eso son totalitarios: Su palabra es “palabra de Dios” y si vas contra ella, debes morir o, por lo menos, deben destruir tu actividad maligna y nociva.

A partir de esta concepción básica, muy infantil e inmadura, que es la creencia en el Bien y el Mal como conceptos ABSOLUTOS, estos personajes montan todo su “circo comunista”.

En el circo comunista, cualquier “travesura” es tachada de “maldad” y se busca al culpable para tacharlo y destruirlo de la forma que sea. El ejemplo más típico es la dualidad rico-pobre (malo-bueno): Si eres rico, existiendo pobres, por fuerza tienes que ser muy mala persona y debes pagar por eso.

El carácter tremendamente místico del comunismo (creencia en lo bueno-malo) es paradójico con su obsesión continua: El dinero (misticismo versus materialismo?) Un comunista, reduce sus criterios para saber si algo es bueno o malo al dinero: Si tienes más que los demás eres malo (cuanto más, más malo). Contrariamente, eres bueno (con la misma proporcionalidad). De esa forma, la misión esencial del comunista es robarle al rico par dárselo al pobre y de nuevo con la misma proporcionalidad: Le robará más al más rico. Pero robar siempre robarán, en función de tu nivel de bienestar. Otra cosa, es que para conseguir votos, te digan que sólo robarán a los super-super-malos y que a ti, que sólo eres un “poco malo” te dejarán tranquilo, jeje… Y vas tú y te lo crees, jeje…

Un comunista, siempre te robará, si tienes esa “desgracia” de ser lo que ellos consideren “no pobre”. Porque, simplemente, lo más ricos se escaparán de las zarpas del comunista y entonces te “tocará la china”.

Con el tiempo, siguiendo ese modelo de robar a ricos y no tan ricos, para dárselo a los pobres, habrá cada vez más pobres por la cuenta que les trae (dinero gratis) y, obviamente, menos ricos, que o bien habrán sido arruinados por el comunista o bien se habrán podido escapar de ese infierno a tiempo.

Y mientras tanto, ¿quien produce? Nadie.

Los pobres andan muy ilusionados con su Papá-Mesías que les trae las sobras a la boca, para que sólo tengan que masticar esa basura. Y los pocos ricos que aún queden (cada vez menos) andan muy asustados como para producir de una forma realmente eficaz.

Es decir, o bien el comunista se pone muy serio y esclaviza a toda la sociedad (obligandola a trabajar por el régimen) o el sistema comunista colapsa. Normalmente, tarde o temprano colapsa, aunque hay ejemplos de sociedades que ya han nacido siendo esclavas y no reaccionan porque no conocen la libertad y entonces esos regímenes comunistas pueden perpetuarse (Cuba).

Por lo tanto, si os fijáis, los comunistas, como fieles seguidores de la creencia en la dualidad Maldad-Bondad en la sociedad, acaban siendo aquello que supuestamente querían eliminar: La Maldad en la sociedad.

Desde el planteamiento contrario, no pensamos que los comunistas sean malos (caeríamos en su misma trampa). Sólo pensamos que son muy ignorantes al no ver unas de las máximas naturales esenciales: La inexistencia de esa dualidad a efectos generales. Si a esa ignorancia le sumamos una carga de EGO importante, tanchannn…, ya tenemos el “malo perfecto”: El que se ha auto-proclamado el defensor de los buenos y débiles, el comunista!.. 😉

Érase una vez un barquito…

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La situación es de extrema gravedad pero sólo lo sabemos los que conocemos realmente a Podemos. El resto es sólo una jauría de abducidos por el populismo mafioso de este grupo de fanáticos y manipuladores profesionales, que nos arrastrarán a todos al abismo.

Yo ya doy por hecho que Podemos gobernará en coalición con PSOE y nacionalistas. Vamos, el peor gobierno para España, no de toda su democracia, sino de toda su historia como nación. Y por eso la harán desaparecer, no sin antes mucho sufrimiento por todas las partes.

Por lo tanto, por poco que puedas, Español, VETE.

España no es un Titanic en medio de icebergs que puede ser hundido en cualquier momento. España es un barquito ruinoso que había empezado a soñar con su prosperidad y que se ha metido en un inferno naval, lleno de icebergs, afilados como cuchillos.

Pronto se les acabará a Podemos el poco dinero que ahora queda en el Estado. Entonces, España será una trampa MORTAL para todos los que se hayan quedado. Y ya será muy tarde para “abandonar el barquito ruinoso”. Porque en cuanto Podemos se quede sin dinero, no permitirá que su locura de proyecto desaparezca sin luchar hasta la última gota de su sangre. Estos fanáticos han hipotecado su vida entera para materializar su modelo de sociedad, tan absurdo como imposible y no pararán hasta conseguirlo. Es decir, no pararán NUNCA… Sólo morirán de inanición cuando ya no quede nada más que destruir.

Ni manifestaciones, ni huelgas, ni la desgracia de muchísimos, ni nada… conseguirá aplacar el avance de este monstruo que se seguirá alimentado de la ignorancia y de la desesperación de tantos.

España es, ahora mismo, como un hijo drogadicto en fase avanzada: Esa fase que no acabará con el drogadicto a corto plazo, pero sí con sus padres, si no se alejan de él pronto.

No soy partidario de la educación con apego. A veces llega un momento en la vida, en el que amor sólo te destruye. Llega un momento en la vida, en el que tienes que abandonar hasta lo que más quieres. Ese momento ha llegado para millones de españoles.

Por lo tanto, Español, se valiente y VETE, abandona tu patria. Ya no tiene remedio y tu propia vida y la de los tuyos es prioritaria a este concepto amorfo en el que ya se ha convertido España.

España, descanse en paz.

España ya está condenada antes del 26J

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España está totalmente perdida en un universo de corrupción y manipulación (PP-PSOE y Podemos-Nacionalistas, respectivamente).

Ha sido una prueba muy dura que hoy por hoy, ya se sabe que no ha sido superada ni por los miedosos votantes del PP ni por los manipulados votantes de Podemos y partidos nacionalistas.

Sólo somos una minoría los sensatos en este país, que no votarán ni a los unos ni a los otros… Por lo tanto, independientemente del 26J, nuestro futuro ya es muy claro: El desastre total y absoluto. Tanto si ganan los proclamadores del miedo como los manipuladores, ya hemos perdido, TODOS.

La democracia ha fallado estrepitosamente en España porque sólo queda una minoría sensata que votará a partidos por verdaderos principios y convicciones; olvidándose del miedo que el PP proclama y siendo muy críticos para evitar la manipulación que utiliza extensivamente Podemos y nacionalistas.

España sólo se recuperará de esta profunda crisis de valores cuando, POCO A POCO, la cordura, la humildad y la serenidad empiecen a entrar en las mentes de los que han sido manipulados y, por fin, estén preparados para entender a las nuevas generaciones de partidos, realmente de derechas o izquierdas moderadas, y con vocación realmente “españolista-europeísta”, que permitan aunar fuerzas, para finalmente, hacer despegar a España de sus cenizas.

Pero para ese despegue de España aún queda mucho, ya que un problema, primero necesita ser identificado de forma consensuada, después debe ser planificada la recuperación y, finalmente, pasar a la acción. Y ese plan pasa inicialmente por una buena política EDUCATIVA que elimine, por siempre jamás la corrupción y la demagogia de nuestro sistema político. Pero esa “reconstrucción educativa” es un proceso muy lento. Por lo tanto, esa recuperación final aún ni se divisa en el horizonte español…

España, RIP; te esperamos en tu resurrección…

Políticas económicas: Izquierda versus Derecha.

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En mi eterno esfuerzo para entender la política económica de la Izquierda, he llegado a una pregunta, creo que bastante interesante:

¿Tiene realmente más sentido apoyar a los consumidores que a los productores en una sociedad?

Haciendo de “abogado del diablo” (la izquierda, según mi forma de pensar), he pensado que, eso de apoyar el consumo en lugar de la producción tiene, a priori, bastante sentido, no os lo parece? Veamos pues, por dónde puede estar la contradicción o si es posible que haya visto la lógica en la ideología socialista.

Necesidad, consumo y producción.

¿Para qué producir si no hay consumo? Es decir, parece que aquí no debería haber un dilema tipo “huevo-gallina”: Parece claro que primero es la NECESIDAD (que crea el consumo) y luego el mecanismo para satisfacerla (producción). Voy a analizar ambas posibilidades.

¿Es realmente necesario fomentar el consumo? No parece necesario, verdad? El consumo debería estar guiado exclusivamente por la necesidad real. Una necesidad que estimularía la producción, satisfaciendo cada vez mejor esa necesidad y, posiblemente, creando nuevas necesidades “derivadas”.

Pero, volviendo a hacer de abogado del diablo: ¿Qué ventajas puede tener estimular el consumo, ya sin el empuje natural de la Necesidad? ……..

Después de pensar varios minutos…, ¡no encuentro ninguna ventaja objetiva y general para fomentar el consumo, lo juro! Los únicos que sacan tajada real son los productores de “basura” (cosas innecesarias y de baja calidad). De hecho, fomentar el consumo suele ser (menos mal!) algo muy mal visto desde todos los puntos de vista (derechas e izquierdas). Por lo tanto, a menos de que alguien se le ocurra una “idea feliz”, descartamos la opción de fomentar el consumo, es decir, apoyar a la gente para que consuma; aunque eso es una proclama social-comunista muy habitual y una de las grandes contradicciones progresistas que algún día me gustaría que alguien me explicara.

Inconformismo como motor productivo

Por lo tanto, sólo queda una alternativa para generar verdadera riqueza (lo siento por los progresistas!): Apoyar a los productores. Veamos cómo podría darse esa actitud de una forma racional, objetiva y, a la vez, social.

Primero: Siempre habrá necesidades que cubrir porque el Ser Humano es INCONFORMISTA por naturaleza: “Todos queremos más”, como decía la famosa canción de los años… 80?

Segundo: Si siempre existirán necesidades que satisfacer, siempre habrá un mercado potencial que cubrir. Bajo esta premisa, ¿es realmente necesario fomentar/apoyar la Producción? En realidad, no lo parece, pero quizás (sólo quizás!), el problema no es fomentar la producción, sino no ponerle trabas…, podría ser?!

Llegados a este punto, lo siento mis queridos progresistas, creo que hemos llegado a la conclusión de que el liberalismo económico, en términos generales, es la opción correcta. Pero sigamos con nuestro viaje ideológico.

Un empresario no es avaro, sólo estúpido.

Una empresa no necesita que el gobierno la apoye, porque el estímulo esencial de una empresa es la necesidad de la población, punto. Pero si una empresa no puede obrar con suficiente libertad, asfixiándola a base de impuestos, obligándola a contratar gente que no necesita y otros impedimentos importantes, al final, la empresa no le queda más remedio que cerrar o funcionar “a medio gas”, asegurándose la subsistencia el propio empresario, con lo que la explotación encubierta de sus empleados está a la vuelta de la esquina (hecha le ley, hecha la trampa).

¿Significa esta conclusión que debemos dejar libertad absoluta a los empresarios para dirigir sus empresas? ¿Deben poder hacer absolutamente lo que les de la gana para satisfacer esas necesidades detectadas en la población? NO, evidentemente. Veamos los matices.

Un empresario no puede tener libertad absoluta en el control de su empresa por una simple y llana razón: No es absolutamente SABIO. Eso significa que puede equivocarse, siempre hablando en modo muy, muy general y casi filosófico. Aclaro esto último porque muchos ya pensarán que lo que ocurre es que muchos empresarios no son estúpidos, sino avaros. Pero, desde el punto de vista filosófico y atendiendo al contexto expuesto previamente, ser avaro es sinónimo de ser estúpido: Porque si se atiende al 100% una necesidad, el éxito está asegurado y, contrariamente, si engañas a la gente, el fracaso es muy posible…

Por lo tanto, el empresario debe ser auditado para evitar que su “ignorancia acerca de la necesidad real” (o su maldad, para los que prefieran insistir en este término tan negativo), se imponga de una forma muy dañina a parte de la población.

Y aquí llegamos a otro punto muy importante: Debemos evitar que la estupidez de cualquier persona (no sólo empresarios) dañe a cualquiera. Al menos de una forma importante. Es decir, es necesario no pasarse en ese control para preservar un principio fundamental en la sociedad: El de libertad, por supuesto. Y es aquí, como en otros muchos ámbitos, donde encontramos el verdadero problema sobre el control legislativo sobre el empresario.

Perseguir sólo el fraude comercial

Yo creo que el problema del control justo de la actividad empresarial se fundamenta en algo muy simple: El ENGAÑO. Es decir, el Gobierno debería controlar que entre lo que se promete y lo que se vende, no hay diferencias, o son las mínimas posibles. Con esta sencilla premisa, todo sería factible, incluso vender basura, si es que hay gente que realmente la “necesita”. El ejemplo más claro de esto es la comida basura: Yo no creo que el gobierno debiera restringir la actividad de las empresas alimentarias que fabriquen bajos unos estándares de calidad muy bajos: Lo único que el gobierno debería obligar es a informar correctamente sobre la calidad de sus productos de la forma más objetiva posible. Eso implicaría, por supuesto, informar sobre el origen de las materias primas utilizadas (utilización de transgénicos, por ejemplo). En fin, esa sería la estricta [pero dura] labor gubernamental. Sería muy difícil porque el gobierno debería ser experto (o rodearse de ellos) para detectar esas “mentiras”, que es en el fondo, de lo que hablamos. Una vez detectada una “mentira” (en la forma que ya hemos visto), el gobierno debería actuar en forma de asesoría (la más leve), multando (actuación moderada) o con penas de cárcel (actuación más enérgica). Realmente, no parece muy complicado lanzarse a esta tarea. Para eso deberían servir los funcionarios, entre otras cosas.

Pero de ninguna forma, un Gobierno debería entrometerse en ninguna decisión empresarial, que no fuera la de la detección de Mentira, en el sentido expuesto. Por ejemplo, un gobierno no podría decidir el sueldo de los empleados, ni ningún otro aspecto relacionado con el tema laboral. Sí, parece demasiada libertad, cierto? Veamos qué podría pasar en ese supuesto…

Los esclavistas pertenecen a otra época

El objetivo fundamental de una empresa debería ser satisfacer las necesidades de la población. Si ya damos por supuesto, que no miente en los productos o servicios ofrecidos, ¿podemos suponer que la empresa está libre de cualquier otra culpa a parte de la mentira?

Imaginemos el peor caso: Una empresa que esclaviza casi literalmente a sus empleados. Bajo este supuesto, podemos suponer que hay otras empresas que no esclavizan a sus empleados y otro supuesto en el que todas los esclavizan (!). En este último supuesto, los trabajadores trabajarían bajo unas condiciones físicas y psicológicas horribles. ¿Es posible ser eficiente bajo estas circunstancias? Utilizando una analogía muy clara:¿Es posible sacar leche de una vaca que no se le alimenta o cuida mínimamente? El problema pues, se traslada al trato mínimamente aceptable al trabajador. Es decir, se da por hecho que, por propio interés, el empresario no explotará de una forma radical a sus trabajadores.

El trato laboral “justo” se gana, no se exige.

¿Sería suficiente esa situación “natural” de no explotación laboral para confiar que los trabajadores reciben un trato laboral justo? De nuevo, entra un parámetro muy subjetivo como es qué se considera “trato laboral justo”…

En general, yo estoy bastante en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos… Me explico… 😉 Esta Declaración Universal, es asimétrica puesto que habla de DERECHOS pero no de DEBERES. Donde hay derechos, debe de haber también deberes, de lo contrario, seguro existirá una descompensación en algún sentido. Además, esa Declaración Universal no es válida “universalmente” porque, muchas ocasiones, entra en conflicto con reglas sociales y culturales, aceptadas por todos los miembros de las sociedades en particular. Finalmente, decide una forma bastante anárquica qué es una “vivienda aceptable” de forma universal (imposición), o cualquier otro parámetro incluido en la vida de cualquier individuo, como la de qué es un “trato laboral justo”… Nada, “no me trago” esa Declaración, para nada…

El anterior inciso era necesario porque es probable que esa declaración “universal” establezca qué es un “trato laboral justo”. Mi planteamiento, más que “universal”, es NATURAL… Y es que la Naturaleza es muy a menudo muy “cruel” con sus individuos, pero, en definitiva, como naturalista que me considero, no puedo dejar de aceptar esa “crueldad natural”. Por otra parte, me gusta esa “decisión natural” puesto que viene apoyada por el Principio Fundamental de la no existencia de la Maldad pura ni de la Bondad pura… Pero ese es otro tema; vuelvo al que nos toca.

Para solucionar el dilema del “trato laboral justo” yo abogo por una actitud NATURAL ante algo que no gusta, en el nivel que sea: Rechazo. Es decir, abogo por la MOTIVACIÓN del trabajador: Es imposible que todas las empresas traten por igual a sus trabajadores. Por lo tanto, se convierte en un DEBER del trabajador (esos omitidos en la Declaración Universal), el buscar otros empleos, en proporción directa con su nivel de insatisfacción laboral y por las causas que sean.

Gobierno facilitador pero no paternalista

Bajo el anterior supuesto, el Gobierno sólo debería facilitar mucho la movilidad laboral de los trabajadores, ayudándoles a encontrar la mejor empresa para su desempeño profesional. Eso haría que las empresas, no sólo compitieran entre ellas por vender sus productos y servicios, sino también para obtener los mejores trabajadores, a los que tendrían que mejorar constantemente sus condiciones laborales, bajo la presión de que se fueran a la competencia… Vaya, eso creo que ya está pasando cuando las condiciones laborales son ya bastante buenas y el gobierno no tiene ninguna competencia… Por lo tanto…. ¿Por qué no hacer extensiva esta regla natural? Muchos dicen que porque hay gente “ignorante” que no sabe/puede mejorar su propia vida por iniciativa propia… ¿Debe actuar el Gobierno como el “papá” de cierto sector de la población ignorante/inmadura? Mi respuesta es muy tajante: NO, por supuesto.

Otros de los DEBERES que también debería aparecer en esa declaración universal (de derechos y deberes, por lo tanto) es la de MADURAR. Es decir, no se puede consentir que la gente se “cuelgue” de forma consciente del Gobierno, lo que, en última instancia, implica que esa gente se “cuelga” de la otra parte de la población que ha DECIDIDO responsabilizarse de su propia vida y “tira adelante con lo que sea”… Es inaceptable por parte de un Gobierno que fomente la pereza, la irresponsabilidad y cualquier otra actitud que vaya en contra de la Sociedad en su conjunto, generando grupos sociales que viven a costa de los demás. Son los parásitos de la Sociedad.

Las sociedades deben fomentar la proactividad, la madurez, la responsabilidad, el compromiso social y frenar todo lo contrario. Por eso, las ayudas sociales deben estar EXTREMADAMENTE controladas y justificadas, por supuesto.

Por lo tanto, y para ir concluyendo, “el trato laboral justo” debería ser uno de los parámetros básicos para fomentar la buena actitud y predisposición laboral de la población, “forzando” a los trabajadores a mejorar día a día ese trato, tanto de forma “interna”, al demostrarle su valía al empresario; como de forma “externa”, buscando alternativas en otras empresas.

¿Réplicas?

En fin, me encantaría que este escrito recibiera muchas criticas, realmente objetivas que me hicieran cambiar o moderar mi actual convencimiento de que la política económica de izquierdas es un error casi total (no digo total para no irme al extremo, aunque así lo sienta). Lamentablemente, si alguien lee totalmente este escrito, será porque en principio, está bastante de acuerdo con él. Me gustará encontrar gente que también esté en lo correcto (según mi pensamiento), pero sería mucho más enriquecedor que alguien encontrara los puntos negros a todo este humilde ensayo sobre política económica. Quién sabe, a lo mejor tengo suerte! Saludos!

NOTA: Prometo que he emprendido la pregunta inicial con la sincera esperanza de encontrar algún punto débil en la teoría del liberalismo económico. “Desgraciadamente”, no lo he he encontrado… 😉

El aborto: ¿Actitud moderna?!

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Cuando yo era adolescente/”adulto joven” también era pro-aborto… Pero yo maduro, evoluciono, pienso, razono y acepto mis errores… Incluso pido perdón si es necesario!, jejeje… Todos éstas, actitudes muy “extrañas” en los tiempos que corren, sobretodo eso tan “raro” de pedir… perdón?! (jejeje…).

Por lo tanto, eso de considerar el movimiento pro-abortista como algo moderno es una falsedad absoluta. De hecho, no sólo se remonta a 10 o 20 años (cuando yo era un adolescente o adulto joven)… El aborto se remonta muchos cientos de años atrás.

La razón esencial que antiguamente impedía que hubiera más abortos era que la TÉCNICA no era tan buena (me niego llamar medicina a un procedimiento para matar a un Ser Humano). Pero la intención abortista (que es lo que cuenta) era incluso peor que la de ahora. Simplemente porque había mucha más ignorancia. Una ignorancia que era muy comprensible porque hasta que ese niño no nacía, apenas NADA se sabía de él, claro.

Aparte de la técnica, lo que también frenó la popularidad del aborto en la antigüedad, fueron las religiones, aunque no todas lo rechazan (el Islam, por ejemplo, lo acepta en bastantes casos). Por eso los pro-aborto, nos tachan a todos los pro-vida de beatos y cosas similares. Es sólo uno de sus argumentos simplistas, que sólo buscan descalificar, sin entrar en debates serios y rigurosos.

Por otra parte, es otro argumento muy simplista considerar que todo lo moderno es “guay”  (bueno) y lo antiguo, por lo tanto, no es tan “guay”… Y es que la ignorancia se sirve de este tipo de argumentos “huecos” para intentar justificarse de forma muy patética constantemente.

La ignorancia es el germen de la maldad, lo tengo clarísimo. Y éste es posiblemente el más claro ejemplo de esa afirmación: Matar a Seres Humanos indefensos por puro egoísmo… Seres Humanos que, además!, son nuestros propios hijos!

Pecados capitales de los nacionalismos

 

 

  • Obsesión territorial instintiva no controlada.
  • Complejos de inferioridad frente a una cultura mayoritaria.
  • Anhelos de grandeza imperial (mediante los que pretenden anexionar partes de otros territorios a base de mentiras y medias verdades).
  • Obsesión por el dinero que les hace menospreciar otros parámetros realmente humanistas y mucho más importantes.
  • En general, “debilidad mental” que les impide llegar a estas evidentes conclusiones y dejarse engañar por todos aquellos que ya llevan mucho tiempo “enfermos”.

Esas son los “pecados capitales” de los nacionalismos en general, y en particular, del catalán, que llevamos sufriendo en mi tierra (Mallorca) ya demasiados años.

¿Algún día recapacitaréis y os iréis a un buen psicólogo que os ayude a eliminar toda esa basura de vuestras mentes corruptas, mis “queridos” nacionalistas? Lamentablemente para vosotros y nosotros, que os tenemos que soportar, creo que la gran mayoría se irá a la tumba con estas miserias en sus débiles mentes. Ojalá me equivocara y fuera realmente sencillo curaros de vuestra terrible enfermedad.

El único “nacionalismo” válido será el Humanismo…