¿Qué problema hay en que los niños jueguen con coches y las niñas con muñecas?

citizengo-no_a_adoctrinamiento_en_ideologia_de_genero_hzNo hay igualdad entre sexos por una simple razón: No existe… No existe porque somos distintos, y no sólo en nuestra anatomía (lo más evidente). Nuestra psicología es también muy diferente. Pero todas esas diferencias, más o menos obvias, no implican que haya un sexo mejor que el otro. Y ese es el problema esencial en todo este tema: Pensar que la diferencia (desigualdad) es mala y, por lo tanto, hay que eliminarla, es decir, homogeneizarnos a todos. Esto es de lo que trata la ideología de género: Igualarnos a todos, ignorando nuestras evidentes diferencias, con el fin de evitar los problemas que conllevan.

La libertad individual nos debe asegurar que cada uno haga lo que le dé relativamente la gana (mientras no dañe a su prójimo, obviamente). Pero esas diferencias también implican que un sexo sea GENERALMENTE mejor que el otro en según qué tareas, nos guste o no aceptarlo. Por lo tanto, según la generalidad, uno podría ser realista al emprender unos u otros retos en su vida. Y para que esa libertad individual sea real, lo primero es conocer esa realidad.

La expresión “tareas típicamente de hombres”, lejos de ser un concepto machista, yo creo que es un concepto realista; al igual que las “tareas típicamente de mujeres”. Nuestras evidentes diferencias físicas y las no tan evidentes psicológicas, así lo confirman. Y no pasa nada. No debería pasar nada en un mundo Humanista, donde el “DINERO FÁCIL” (mucho y rápido) no fuera la prioridad número uno en casi el 99% de la población. El problema es que estamos bastante lejos de esa sociedad ideal y, en su lugar, tenemos una sociedad donde los parámetros generales de los varones son los que permiten alcanzar ese objetivo (dinero fácil) de una forma más efectiva.

En este modelo de sociedad basada en el “dinero fácil”, todo lo que no sea directamente productivo es prácticamente inútil. Los equipos de desarrolladores, que no son directa o inmediatamente productivos, suelen tener salarios proporcionalmente mucho más bajos que los equipos comerciales; cuando los comerciales son meros intermediarios entre el “productor” y el “consumidor”. La razón es que el trabajo de un desarrollador suele tener su efecto con el tiempo, no inmediatamente. Es más, mientras los productos no estén acabados, un desarrollador es sólo un gasto a los ojos de la gran mayoría de las empresas (lamentablemente, claro).

El ejemplo de los desarrolladores mal pagados (sobre todo en sociedades como la española) es solo un ejemplo de una sociedad enfermizamente capitalista (dinero fácil). Yo lo he sufrido en mis propias carnes, lo tengo muy claro. Pero otro ejemplo muchísimo más polémico pero en la misma línea es el del trabajo “típicamente femenino”, véase por (por orden de prioridades), embarazo, lactancia, educación infantil… cuidado del hogar… Sí, ya sé, a medida que me he ido alejando de las tareas más asociadas a la propia biología femenina (embarazo y lactancia) a muchos les salen salpullidos al llegar a leer que el “cuidado del hogar” es una tarea típicamente femenina. Pero la pregunta, antes de la típica “¿porqué las mujeres estamos más preparadas para eso?”, es ¿por qué seguimos denigrando a cualquiera (hombre y mujer) que se dedique a eso de forma más o menos regular? La respuesta es la misma que para los desarrolladores en las empresas: Es una tarea que no da dinero directamente. Pero eso no significa que, al igual que el trabajo de un desarrollador, el cuidado de un hogar no sea realmente muy importante. Posiblemente es unas de las tareas más complejas, duras e importantes que el Ser Humano puede realizar en su vida. Pero posiblemente nuestra mentalidad obsesivamente capitalista (dinero fácil) no nos permite ver esa realidad.

Después de esa reflexión anterior, seguramente, la otra pregunta más típica ya habrá perdido toda su importancia y, además, todos empezaremos a aceptar que una mujer, por su “estructura mental” se adapta mucho mejor al cuidado del hogar que un hombre.

Y es que, al igual que los desarrolladores y los comerciales, ambos necesarios, y no debemos caer en el estúpido error de pensar que los directivos en una empresa (varones) son mejores que sus mujeres, trabajando exclusivamente “cuidando del hogar y de los niños”. Y simplemente porque ellos son los que “llevan el dinero a casa”. Sí, ellos son los que lo llevan a casa, pero sólo eso: En realidad, un matrimonio dónde sólo él trabaje, es un “equipo con componentes especializados”, donde ninguno tiene realmente más valor que el otro. Es exactamente el mismo ejemplo que los equipos de desarrolladores y comerciales de una empresa.

Para acabar, en cuanto al intercambio de papeles, sólo decir que, como cualquier regla, existen sus excepciones; siempre muy respetables pero que se deben etiquetar como eso, excepciones, y no seguir generalizando engañosamente a millones de hombres y mujeres, que llegando a una edad adulta avanzada incluso, se sienten totalmente frustrados y engañados por un modelo mal llamado progresista que sólo ha jugado con sus vidas y, finalmente, con su felicidad. Lamentable.

La DIFERENCIA no es MALA

El título de este artículo parece muy obvio y respetable para casi toda la gente (al menos los más civilizados y democráticos). En particular, esa simple frase les encanta a los progresistas (o izquierdistas).

Pero los progresistas no son consecuentes con esa frase, en absoluto: Porque sólo buscan anular la diferencia, buscando y forzando la igualdad en cualquier área:

– Género: Hombres y mujeres iguales.
– De orientación sexual: Heterosexuales y homosexuales.
– Económica: Ricos y pobres.
– Etc.

¿Y por qué los progresistas están obsesionados en anular las diferencias si por un lado aceptan que las diferencias son buenas?

Simplemente porque no aceptan que cualquier opción tiene su parte negativa, al menos relativamente negativa:

– No aceptan que ser mujer pueda tener inconvenientes.
– No aceptan que ser homosexual pueda tener inconvenientes.
– No aceptan que no ser rico no tiene porque ser tan malo y que ser pobre puede ser, en gran parte, una decisión (por estimación de prioridades).
– Etc.

En general, los progresistas son individuos muy NEGATIVOS y bastante obsesivos porque se centran en los aspectos más negativos de cualquier opción. Al obsesionarse con esos aspectos negativos y olvidar casi por completo los aspectos positivos, los progresistas no pueden más que ver una gran INJUSTICIA. Finalmente, no saben hacer otra cosa más que liquidar esa injusticia, liquidando de un zarpazo aquello que aparentemente la ha creado: Las diferencias.

Al eliminar/ignorar/ocultar las diferencias, los progresistas, no sólo engañan a la sociedad, sino que son radicalmente INTOLERANTES con esos individuos diferentes, aunque paradójicamente, esos mismos individuos les están agradecidos por su labor:

– Las mujeres se sienten agradecidas al ser tratadas como hombres…
– Los homosexuales se sienten agradecidos al ser tratados como heterosexuales…
– Los pobres se sienten agradecidos al ser “forzados” a un modelo de extremo capitalismo, donde “no tener dinero” es considerada una gravísima condición…

En general, los grupos o individuos diferentes se pueden llegar a sentir muy agradecidos a los movimientos progresistas de Igualdad, puesto que los deja al mismo nivel que los SUPUESTOS individuos privilegiados de la sociedad. Y es ahí dónde radica el problema de su argumentación: Los progresistas son los que realmente SUPONEN que las mujeres, homosexuales, pobres, etc; son realmente individuos inferiores por sus diferencias. Por lo tanto, de nuevo, eliminando/ignorando/ocultando esas diferencias, ya no existen individuos inferiores…

Y es que el quid de la cuestión es NO suponer que los individuos puestos como ejemplos son realmente “débiles” en algún sentido. Si una mujer parece débil en la sociedad seguramente será porque la sociedad tiene deficiencias que se deben eliminar para que no sea así: Una mujer, al igual que un hombre tiene su papel en la sociedad y NINGUNO es mejor, ni es más afortunado, ni más privilegiado que el otro.

Lo mismo con los otros ejemplos. Pero es que el grave problema de toda esta trama de incoherencias es que se está limitando la DIVERSIDAD de una forma alarmante, forzando a los individuos a ser iguales entre ellos. Evidentemente, eliminar/ignorar la diferencia, no sólo es un gravísimo error conceptual sino que es extremadamente AUTORITARIO el hecho de fijar un valor homogéneo para toda la sociedad, sin respetar las diferencias existentes.

La solución pasa por la ACEPTACIÓN de las diferencias, en lugar de su ocultación. Aceptar las diferencias no significa resignarse a los puntos débiles que impliquen esas diferencias, sino a la POTENCIACIÓN de los puntos fuertes y la HUMILDAD ante los puntos débiles, para dejar paso a aquellos otros individuos que sí los “dominan”.
En los ejemplos indicados anteriormente se podría plantear que la actitud correcta sería la siguiente:

– Mujeres: Promover sus valores femeninos generales en lugar de forzar los masculinos en ellas mismas. La mujer valora mucho la seguridad, el afecto, el respeto, los resultados a largo plazo, etc. El hombre valora mucho más otros aspectos; como la competitividad, el riesgo, los resultados inmediatos, etc. Ambos conjuntos de valores son interesantes en cualquier área de la vida y, casi seguro que son complementarios. Por eso, ambos “mundos”, el femenino y el masculino, son necesarios, no sólo uno de ellos, y en particular el masculino. Igualar a las mujeres (o “masculinizarlas”) no sólo no es bueno para ellas (por lo evidente) sino para toda la sociedad en su conjunto.

– Homosexuales: Tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Y ambos se centran esencialmente en el aspecto reproductivo: Al no reproducirse naturalmente (véase “naturalmente” de forma general, no sólo física), disponen de mucho más tiempo libre y libertad general que los heteros, que sí se reproducen naturalmente. El inconveniente evidente deriva del mismo hecho: No se pueden reproducir naturalmente. Este inconveniente debería ser aceptado y no reclamar un cambio de legislación para “igualarse” en ese derecho a los heterosexuales, mediante la adopción legal.

– “Pobres”: Hay mucha gente que, afortunadamente, no valora el dinero de la misma forma que, habitual y lamentablemente, se valora en las sociedades capitalistas actuales. Por lo tanto, estas personas no necesitan ninguna “ayuda” excepcional. En general, los gobiernos deben poner a disposición de todos los individuos los mecanismos para elegir qué opciones quieren para si mismos. Pero el gobierno no debe regalar dinero a los individuos por el simple hecho de no tenerlo.

En fin, el progresismo es una ideología muy negativa. cerrada. autoritaria y manipuladora que lleva a las sociedades a unos modelos monolíticos, donde las diferencias son ocultadas para no crear problemas sociales. entre los mismos individuos pero que también buscan facilitar su control por parte de quien les gobierna. Ejemplo de estas sociedades se ven en el progresismo radical o comunismo, que lleva esta intolerancia a lo diferente hasta el extremo.

¿Igualar lo desigual es igualdad?

mentes_thumb1Yo creo que intentar igualar lo que no lo es, es cualquier cosa menos igualdad. Y la esencia de esa necesidad es no entender el concepto de RESPETO.

Quien sabe lo que es el respeto, no siente esa necesidad imperiosa de igualar lo que de echo es diferente. El que entiende el concepto de respeto y también es humilde, intenta entender lo diferente pero no lo elimina para ocultar su incapacidad de entendimiento.

Un claro ejemplo y muy tradicional de diferencias en la sociedad, es la “guerra de sexos”: En términos generales, los hombres, asociadas a nuestro género, tenemos virtudes generales así como defectos generales también. Las mujeres más de lo mismo. Ambos, en términos generales siempre, somos bastante distintos en muchas facetas de nuestra personalidad. Pero lo esencial es respetar todas esas virtudes y defectos en lugar de intentar homogeneizarnos a todos.

La “ideología de género” pretende ignorar las diferencias naturales y evidentes entre hombres y mujeres para no afrontar las dificultades que ello conlleva. Un grave error que nos conduce al fracaso en muchas facetas de nuestras vidas y que crispa la sociedad desde sus bases esenciales (educación).

Acepta y respeta lo diferente y no necesitarás tanta “igualdad” en ningún sentido ni en ningún área.

La igualdad no debería ser la prioridad

(English version)

No a la igualdad1

No es lo mismo ser iguales que forzar la igualdad … La igualdad no puede ser forzada … A continuación, voy a tratar de explicar por qué.

Forzar la igualdad…:

  • Es uniformar a la gente de acuerdo con el concepto de la igualdad vigente. En otras palabras, forzar la igualdad es evitar la diversidad.
  • Es detener la creatividad porque la gente no ve la realidad. En mi país (España) hay un dicho para mostrar esa idea: “La necesidad agudiza el ingenio “.
  • Es promover la envidia de las personas que no tienen habilidades naturales para lograr el modelo especificado de acuerdo con el concepto de igualdad.
  • Es promover los grandes problemas que la envidia a menudo genera en la sociedad.
  • Es provocar otro tipo de problemas que, al final, son peores que los beneficios que reporta forzar esa igualdad.

El proceso de “igualación” (forzar la igualdad) en la sociedad tiene un error fundamental : Implica que todo puede ser clasificado como bueno o malo … Creo que es un gran error, porque todo en la naturaleza (incluso nuestras sociedades) es “correcto” … El concepto del bien y del mal es una invención del Ser Humano. En realidad y, en teoría , no hay nada absolutamente bueno o absolutamente malo. Este tipo de clasificaciones son necesarias en el ciclo normal de la vida social, pero son contraproducentes si queremos analizar un problema social complejo o esencial, como el actual.

Lo ideal sería que la gente fuera socialmente perfecta (remarcar “socialmente”, no “personalmente” perfecta). Bajo esa condición, todos podríamos elegir con libertad, sin perjuicio de la libertad de los demás. Para ello, todos nosotros deberíamos asimilar un alto nivel de humanidad. Probablemente, un nivel mucho más alto del que en realidad tenemos. Hablamos de un humanismo muy centrado en el valor del altruismo como un concepto totalmente opuesto al concepto de egoísmo.

En una sociedad perfecta, todos actuaríamos en nuestro propio beneficio, sin que eso implicara una pérdida mayor para nuestros vecinos. Pero ese nivel de intuición parece que no lo tenemos y la alternativa es lograrlo mediante la inteligencia y las razones humanísticas. Pero esta manera todavía parece más difícil que la instintiva. La conclusión es que hay personas que no sienten y no entienden que deben respetar a los demás y no por cortesía o por cuestiones religiosas o leyes, sino porque sienten que tienen que hacerlo sin ningún tipo de sensación similar a sacrificio. Creo que este es el elemento educativo más importante a considerar aunque parece el más complicado también.

Para aquellas personas que no tienen ” insertados ” los valores humanistas (la mayoría desgraciadamente) y que no pueden vivir de manera armoniosa en la sociedad, existe la política. De acuerdo con las razones expuestas, la política no debe ser un obstáculo para la libertad individual de las personas. Sobretodo, la gente que es realmente altruista no necesita la política para hacer lo correcto en todo momento en su entorno social. Por lo tanto, la política debe consistir en un conjunto de normas sociales mínimas para lograr una convivencia armoniosa. Un exceso de intromisión política haría que la tendencia general fuera forzar la igualdad en lugar de la promoción de la libertad y las alternativas naturales. Y esa situación es obviamente errónea .

Por otro lado, la política se debería evaluar a sí misma para controlar su nivel de intromisión constantemente. Pero la única herramienta legal que tenemos para cambiar la política actual es la democracia. Pero la democracia por sí sola no puede solucionar ese problema de intromisión porque la gente puede confundirse y elegir un camino equivocado, por supuesto. Por lo tanto, la democracia no es una herramienta suficiente para conseguir un buen gobierno. La democracia sólo evita el fascismo de una o un pequeño grupo de personas, pero no el “fascismo de toda la sociedad contra sí misma”… En otras palabras, la ignorancia de una sociedad puede condenar a la sociedad a ocultar una falta de libertad. En consecuencia, parece que la única buena herramienta para el control de la intromisión política, que la estamos hablando, es la educación. La educación humanista en particular.

Por cierto, los conceptos humanistas implican conceptos políticos, no al revés. Eso significa que para obtener buenas leyes, la característica más importante es conseguir un buen nivel de educación para elegir correctamente para toda la sociedad, no sólo para cada uno de nosotros, individualmente.

El último punto interesante a tratar es la hipocresía de la sociedad: En lugar de aceptar las diferencias, las personas tratan de ocultar éstas, utilizando el concepto de igualdad. La gente trata de considerar la diferencia como algo malo, aunque no se den cuenta de eso. Sin embargo, es un hecho. Esa situación la podemos ver en la controvertida cuestión de la igualdad de género: Los hombres y las mujeres no son iguales, es un hecho  No somos físicamente iguales y no somos iguales psicológicamente tampoco. Estos hechos deberían hacernos pensar que estamos siendo hipócritas cuando queremos igualar a los hombres y mujeres. Somos diferentes y la única alternativa a estas diferencias es aceptarlas y respetarlas, sin tratar de evitarlas. Si tratamos de igualarnos estaremos siendo injustos para nosotros mismos, porque vamos a bloquear nuestras propias alternativas.

En conclusión, no hay atajos para evitar los principales efectos colaterales de la política, en este caso, la intromisión que bloquea la libertad individual. La única manera es el “largo camino de la educación”. En particular, la única y verdadera educación: La educación humanística y todas sus formas similares (religiosas, por ejemplo). Todos los caminos que implican conceptos humanistas esenciales deberían ser suficientes. Después, es posible que el valor de la política en estas sociedades hipotéticas fuera realmente insignificante, ya que no se necesitaría.

Por último, con independencia de las formas de conseguir un buen gobierno, parece que forzar la igualdad en lugar de promocionar las diferencias en la sociedad no parece una buena opción, aunque a primera vista parece una muy buena alternativa, incluso en el marco del Humanismo. Por esta última razón, es necesario un análisis profundo, como puede ser el actual.

La diferencia no es mala…

… ¿Lo asumiremos algún día?

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La gran mayoría asumimos que las diferencias no son malas, sino más bien todo lo contrario. Pero esa obviedad implica otra más: La diferencia conlleva DERECHOS y DEBERES diferentes también. Aparecen problemas cuando las diferencias no son muy evidentes. En este caso hay que aplicar baremos generales que sean superados por cualquiera para acceder a cierto derechos y comprometerse con ciertos deberes.

Pero esta sociedad tiene un problema muy real e importante a mis ojos: Muchas veces las diferencias son muy EVIDENTES y sin embargo, seguimos negándolas para poder seguir aprovechándonos de aquellos derechos que, debido a esas diferencias, no tenemos. Eso sí, también nos preocupamos mucho de ignorar aquellos deberes que implican esa opción que “fraudulantemente” hemos tomado. Vamos, todo un ejemplo de comportamiento! (es sarcasmo claro).

Y ahora es el momento de los ejemplos. De los ejemplos críticos. Críticos porque creo que hasta ahora, el lector habrá aceptado mayoritariamente todo lo expuesto. Pero cuando uno va a los ejemplos, es cuando el ego de cada uno de nosotros empieza a seleccionar lo que le conviene. En este caso, empieza a decidir lo que es una diferencia evidente y lo que no. Es asombroso el poder del egoísmo para camuflar hasta la más evidente de las realidades, con tal de “salirse con la suya”… No deja de sorprenderme.

Un ejemplo muy evidente y uno de los más polémicos es la diferencia entre Hombres y Mujeres. A nivel fisiológico, las diferencias son evidentes e inapelables. Ya no tanto los derechos y deberes de Hombres y Mujeres, ligados a esas diferencias. Para no entrar en polémicas, sólo voy a lanzar algunas preguntas al aire relacionadas con este tema y algunas otras igual de polémicas. Si algún “valiente” las responde prometo dar mi réplica sincera y respetuosa… 😉 :

  • Las mujeres tienen útero para engendrar a un Ser Humano, pechos para alimentarlo a posteriori y otras diferencias físicas muy evidentes respecto del hombre, sobretodo relacionadas con la función reproductora. Vale, ¿Qué derechos y qué deberes se derivan de estas diferencias tan evidentes? Es decir, ¿qué ventajas especiales tienen las mujeres sobre los hombres? y ¿qué obligaciones especiales tienen las mujeres que no tienen los hombres? Las mismas preguntas respecto del hombre… (Todo eso, relacionado sólo con su diferencias físicas).
  • También creo que todos aceptamos que a nivel psicológico, hombres y mujeres somos también bastante distintos. En mi opinión, la mujer es más emotiva, más sensible, más cariñosa,… También, parece tener una fisiología cerebral que le permite hacer varias tareas a la vez, por ejemplo… Sin embargo, el hombre suele ser más rudo, más “elemental”, más agresivo, más competitivo, etc… Y su cerebro parece mejor diseñado para realizar tareas concretas de forma más secuencial (no paralela). Ni unas características son mejores ni peores que las otras, aunque lo pueda parecer por nuestra educación e influencia socio-cultural. Pues bien, la pregunta es la misma que antes: ¿Qué ventajas especiales deberían tener las mujeres respecto a los hombres por estas diferencias psicológicas? Lo mismo respecto de las obligaciones…
  • Una persona homosexual es físicamente igual a otra heterosexsual. Al menos, en apariencia. Pero creo que todos tenemos claro que la sexualidad es un aspecto importantísimo en la vida de cualquier persona. Consecuentemente, deberíamos aceptar que un homesexual es significativamente diferente a un heterosexual… Otra vez, lanzo las mismas preguntas que en los dos ejemplos anteriores: ¿Derechos y deberes de homosexuales y heterosexuales?
  • En el sistema capitalista está claro que hay que gente valora mucho el “capital” (dinero) y otros que no tanto. Es decir, que habrá siempre “ricos y pobres” pero no por obligación sino por decisión. ¿Suena raro? No lo es. Yo mismo, no soy rico por decisión: El dinero nunca me ha preocupado tanto como otros aspectos de mi vida. El dinero es importante en mi vida, claro. Pero no quiero priorizarlo. Otras personas, sin embargo, y sin entrar en valoraciones, lo “adoran”, lo “necesitan”… Y se esfuerzan muchísimo por conseguir mucho más que lo que necesitan realmente. Pues bien, otra vez, lanzo las mismas preguntas: ¿Qué derechos y obligaciones tienen aquellos que optan por una vida menos “capitalista” y los que optan por una vida más “capitalista”.

Los ejemplos anteriores son quizás de los más polémicos que se podían poner. Soy muy consciente de eso. Y por eso no he querido dar mis opiniones al respecto. Sobretodo, porque tocan mucho el EGO de cada uno. Por lo tanto, al dar nuestras opiniones, poco o muy poco afectan a los demás. Por eso me ha parecido interesante lanzar estas preguntas al aire, a modo de reflexión interna de cada uno… Para ver, si de este modo, todos empezamos a vencer ese ego que nos confunde, nos separa de los demás y que, finalmente, no nos deja evolucionar como sociedad plural, y sólo nos deja hacerlo como sociedad “monolítica” donde las diferencias se están intentando eliminar para evitar afrontar la realidad. Una realidad que, cuanto más tardemos en asumir y considerar, más nos va a “fastidiar” la existencia a todos.

El movimiento “feminazi” y sus graves repercusiones sociales

El feminismo actual es andrófobo y misógino a la vez… porque tiende a odiar al hombre que no quiera ser como una mujer y a menospreciar a la mujer que no quiera ser como un hombre… Y como la mayoría no queremos dejar de ser ni hombres ni mujeres, el odio del feminismo a tod@s está servido…

El ejemplo más claro de androfobia por parte del feminismo es cuando parece indicar que solamente el hombre es el culpable de los maltratos a las mujeres y de otras injusticias sociales que se comenten con ellas… Yo, sin embargo, creo que todos estos problemas son responsabilidad de toda la sociedad en su conjunto: Hombres y mujeres por igual.

Por otro lado, el feminismo también es misógino porque menosprecia las características fundamentales de las mujeres al ignorarlas e intentando aplicarles las características masculinas en su obsesión por la igualdad de sexos.

Y es que el feminismo menosprecia el valor de las diferencias entre los sexos al intentar ignorar las grandes diferencias psicológicas entre ambos. En su lugar, lucha por la igualdad, uniformándonos a todos en una ridícula y patética fiesta de disfraces donde todos adoptamos roles artificiales que ni son de hombre ni son de mujer, sino todo lo contrario…

Sin embargo, yo considero que las diferencias entre ambos sexos son muy importantes y que, lejos de disimularlas, ignorarlas o incluso menospreciarlas; hay que fomentarlas y potenciarlas para que todos saquemos el mayor provecho de ellas. Por lo menos, es necesario preparar a los futuros hombres y mujeres para que sepan afrontar sus actitudes naturales con la mayor de naturalidad posible y, enseñarles que también pueden optar voluntariamente por experimentar las vivencias menos frecuentes según su género. Pero que nunca deben aceptar la presión manipuladora de quienes intentan igualarlos artificiosamente…

Creo que los movimientos feministas son falsos porque no han defendido los valores femeninos, sino que han enaltecido los masculinos y han colaborado a que, en la sociedad actual, los valores masculinos sean “objeto de deseo” por todos, hombres y mujeres. Mientras, los valores más típicamente femeninos han sido totalmente infravalorados e, incluso, menospreciados y ridiculizados absolutamente… Y ahí es dónde creo que se ha cometido el gran error. Ese error ha provocado una hecatombe social en la que el maltrato a la mujer es sólo la punta del iceberg.

Por otra parte, los feministas infravaloran, creo que injustamente, el problema del maltrato a los hombres… Ya sé que no es políticamente correcto comparar un bofetón masculino con un desprecio o una manipulación femenina… Además, no es demostrable, no es viril, no es justificable, y bla, bla, bla… Pero lo cierto que es existe. Y a veces es muy grave y causa graves trastornos psicológicos al hombre. Y, en mi humilde opinión, el maltrato masculino existe exactamente por las mismas razones que existe el maltrato femenino: El intento de igualarnos todos. Un intento que, por anti-natural, acaba por desquiciarnos a unos y a otras. Probablemente esa locura, lleva a muchos hombres a maltratar a sus parejas…

¿Y por qué los movimientos feministas no han fomentado los valores más típicamente femeninos? La razón esencial es que los valores valores femeninos son aparentemente inútiles en nuestro sistema capitalista. Un sistema en el que el valor humano se mide por el dinero y el poder y en el que se desprecian todas las características humanas que no intervengan directamente en la obtención de esos objetivos capitalistas.

Pero un “sistema de vida”, esté basado en el dinero o no, se asienta en el Ser Humano y es estúpido no considerar todo el potencial humano para poder sacarle mayor partido al sistema en sí mismo (sea dinero o sea lo que sea). Es decir, ¿de que sirve un sistema de vida que no la considere la vida para lograr sus objetivos? Sería como intentar que un ejército de robots supiera satisfacer al 100% las necesidades de un colectivo humano: Imposible. El mejor “ejército” para satisfacer las necesidades humanas es precisamente de Seres Humanos. El mejor capitalismo sería pues el basado en TODAS las características humanas, no sólo en una parte de ellas.

Y las características generales masculinas son más “rudas”, más “esenciales”, más “animales”… En definitiva, son características que permiten una consecución de los valores capitalistas de una forma más inmediata: Agresividad, competitividad, riesgo, etc… Sin embargo, las características generales femeninas son más “elaboradas”, más “evolucionadas”: Sensibilidad, seguridad, empatía, intuición… Seguramente, estas características permiten una consecución de los valores capitalistas más a largo plazo pero de una forma más estable y segura… ¿Sólo a mi me parece que es eso lo que precisamente falta en las empresas actuales? Me refiero a la estabilidad, la seguridad, el aplomo…

Todas las características, las más típicamente masculinas y las más típicamente femeninas, son NECESARIAS para lograr el equilibrio general en la sociedad. Y en la actualidad hemos trastocado artificiosamente ese equilibrio porque hemos interpretado erróneamente la realidad, nuestra realidad, como hombres y mujeres.

Todos, los feministas a la cabeza, deberíamos por ejemplo, empezar a respetar la maternidad y, especialmente a las mujeres embarazadas… A una mujer embarazada se le debería  brindar la mayor de las adoraciones y no tratarlas como simples “fábricas de niños”… La procreación es un hecho esencial para todos, hombres y mujeres y no se debe menospreciar como hasta ahora lo estamos haciendo y asumiendo todos. Es inaudito el menosprecio que está sufriendo la maternidad en nuestra sociedad “avanzada”.

Es muy respetable que la mujer no quiera tener hijos y, en general, vivir como lo hace un hombre. Claro que sí. Pero considero que la sociedad, al ridiculizar el rol femenino, está manipulando a millones de niñas y adolescentes que, probablemente no seguirían ese camino si no se las acribillara con esa propaganda “feminazi”, demagógica y manipuladora.

Por otra parte, la sociedad debería educar a los “futuros hombres” con un sentido mucho mayor del “hecho paternal” y también fomentar la idea de que, aunque una mujer pueda parecer el “sexo débil” no lo es, sino que las virtudes femeninas son quizás menos evidentes pero igual de importantes que las del hombre.

Pero no somos iguales. No hay que promover la igualdad. Hay que promover el respeto a las diferencias entre los sexos porque una sociedad sana y próspera necesita todas las características del Ser Humano: Las más masculinas y las más femeninas. Y es absurdo obligar a todos a ser de todo si, por naturaleza, tenemos unas tendencias muy claramente definidas (ni mejores ni peores, insisto). No es un respecto compasivo, sino necesario y vital para todos y en todos los sentidos de nuestras vidas.

En ese marco de respeto, quien quiera salirse de lo genérico, de lo habitual, perfecto! Pero también bajo las mismas y exactas condiciones: Mujer, ¿quieres ser bombera? Perfecto, pero a pasar exactamente por las mismas pruebas físicas que los hombres… Hombre, ¿quieres ser enfermero? Perfecto, pero a pasar las mismas pruebas psicotécnicas que demuestren que eres tan sensible, empático como puede llegar a ser una mujer…

Con todo eso, creo que ya no tendríamos que lamentar todos esos maltratos, más físicos en las mujeres y más psicológicos en los hombres… Es más, avanzaríamos socialmente a pasos agigantados. Probablemente, la mejora más sustancial sería en la  educación de nuestros hijos… Las familias actuales están muy desestructuradas y pienso que el motivo esencial es esta obsesión por la igualdad de sexos…

En fin, creo que los movimientos feministas actuales se deberían llamar mejor “feminazis” por su intolerancia a las diferencias entre sexos, su demagogia y su manipulación de la sociedad, sobretodo los más jóvenes…