Cómo un conservador se vuelve libertario

libertario-e1324186424277A partir de ahora me declaro libertario, que no es liberal o neo-liberal, no confundir términos.

Ser libertario significa abogar por la libertad máxima del individuo. Una libertad tanto en el plano económico como en el plano social. Muchos diréis que ser liberal en el plano social es ser progresista social, pero también os estáis equivocando y ahora os explicaré porqué.

El conservadurismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la supuesta naturaleza del individuo.

El conservadurismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la supuesta naturaleza del individuo. Digo “supuesta” porque siempre es discutible qué se entiende por “naturaleza del individuo”.

En el otro extremo está el progresismo. El progresismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la imposición de ideas de ingeniería social, que nunca o casi nunca tienen nada que ver con la realidad natural del individuo: Feminismo radical, ideología de género, creencia absoluta en el concepto de maldad, etc; son sólo algunas de las ideologías que se intentan imponer desde un gobierno progresista.

El progresismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la imposición de ideas de ingeniería social.

Filosóficamente, me sigo confesando conservador porque creo que, en general, este movimiento es el más realista y general posible. No obstante, a nivel político, real y práctico, he optado por el libertarianismo porque eso libra de la imposición progresista a toda la sociedad, que yo considero poco menos que delirante en casi todos los aspectos de esa ideología.

En el libertarianismo cada individuo decide qué hacer en su vida, no sólo con su vida, sino con las de sus congéneres. Es decir, operar con total libertad. La cara amarga de tal situación es que hay que ser muy responsable de los actos que, en libertad absoluta, se realizan. Por lo tanto, si por ejemplo uno mata injustamente, se arriesga a que la sociedad le condene. Y la condena social puede llegar a ser mucho peor que la de un juez, sobre todo en la era de la globalización, donde “todo se sabe”…

En el libertarianismo cada individuo decide qué hacer en su vida, no sólo con su vida, sino con las de sus congéneres.

Puede ser que haya muchos lectores que crean que hay hechos obviamente perversos para toda la sociedad y que, por lo tanto, no es necesario que sean juzgados a nivel individual, sino colectivamente, instaurando las leyes necesarias; y que su ausencia llevaría a un caos social extremo. Pero hay un ejemplo muy claro donde esta hipótesis falla rotundamente: La aprobación/desaprobación del aborto en nuestra sociedad:

Para un conservador, un aborto es un crimen que está, cuando menos, a la misma altura que un asesinato común. Sin embargo, siendo legal, la sociedad no se derrumba. Los progresistas pueden argumentar que esta es la prueba que demuestra que el aborto no es un crimen, pero los conservadores dirán que lo que ocurre es que la justicia estatal es injusta, porque en libertad real, la sociedad acabaría por condenar el aborto, al igual que hoy todos condenamos la muerte de otros individuos totalmente indefensos, como son los bebés (nacidos).

Inciso: Yo diferencio tres tipos de justicia:

  • Justicia natural: “La ley del más fuerte”, tanto a nivel físico como mental.
  • Justicia social: “La ley de la sociedad”, como conjunto de individuos, no como Estado, ni tampoco relacionado con el concepto de democracia. Es decir, que sea la sociedad, independientemente de cómo esté organizada (Estado-anarquía), ni de donde provenga (totalitarismo-democracia) sea la que imparta justicia, según sus propias respuestas a los actos de sus individuos.
  • Justicia estatal: “La ley del Estado”, independientemente de cómo se haya instaurado ese Estado (totalitarismo-democracia).

Yo entiendo que la justicia social es una evolución de la justicia natural, cuando se trata de individuos sociales como los Seres Humanos. La justicia estatal debería ser una copia calcada de la justicia social, pero como entidad compleja que es, una sociedad es muy difícil de analizar y determinar qué es realmente justo para ella. Es decir, un Estado nunca o casi nunca estará ni cerca de determinar que es justo o no es justo en su sociedad. El ejemplo del aborto es el más claro ejemplo de esta afirmación. Por lo tanto, al contrario que progresistas y conservadores, el libertarianismo cree que la justicia social no puede provenir del Estado, sino directamente de los individuos que forman la sociedad, con sus críticas activas o pasivas y sus actitudes de aprobación o desaprobación correspondientes.

Como ejemplo de verdadera justicia social, y siguiendo con el ejemplo del aborto, si los conservadores tienen razón, la justicia social (real) acabaría por apartar a los abortistas de la sociedad y esa actitud acabaría como una actitud residual, así como otras muchas, que sólo demostraría la variabilidad del Ser Humano debido a su libertad intrínseca, que le puede llevar incluso a su propia infelicidad (ser apartado socialmente, en este caso). Lo mismo se puede decir si fueran los progresistas los que tienen la razón en este tema: Acabarían arrinconando a los conservadores. Pero mientras haya un estado manipulado por lobbies de presión, eso nunca se sabrá y siempre se mantendrá un clima de tensión social con éste u otros muchos temas polémicos y controvertidos.

Personalmente, creo que el Estado está tremendamente manipulado por pequeños grupos de presión (“lobbies”) progresistas, que dirigen la justicia estatal muy lejos de la social, la real. Por lo tanto, desde el libertarismo ya me basta que al menos los progresistas no puedan imponer a la fuerza sus ideas. Ya me encargaré yo (y los que piensan como yo) que las ideas coherentes del conservadurismo sean adoptadas libremente: Si los conservadores (filosófico en mi caso) estamos en lo cierto, nuestras ideas serán la mayoría en la sociedad y se habrá derrocado el progresismo como movimiento generalizado en la sociedad. En caso contrario, lo mismo; pero en el camino no se habrá crispado la sociedad, llena de fanatismo agresivo que, al final, no hace más que cohibir la verdadera y última expresión de… LIBERTAD INDIVIDUAL…

Feminazismo. Cuando una buena idea se corrompe.

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No me desagrada la definición del término FEMINAZI que propone esa imagen. Pero yo la haría extensiva a cualquier individuo, no sólo mujeres. Simplificando, yo diría que un feminazi es un feminista radical que impone al hombre unas reglas discriminatorias, bajo la etiqueta general de “Discriminación Positiva” y que se basan en una supuesta inferioridad de la mujer.

 

Este concepto tiene unas implicaciones y consecuencias muy importantes y negativas:

1) El feminismo radical; de ahora en adelante, “feminazismo”; aunque no lo acepte, da por hecho que la mujer es realmente inferior al hombre en términos generales y por eso necesita una defensa especial. Esa defensa, ha llegado a convertirse en un claro ataque al hombre. Paradójicamente, el feminazismo va en contra de los primeros movimientos feministas, que intentaban promulgar una igualdad entre hombres y mujeres.

2) Como, evidentemente, la mujer no es inferior al hombre en términos generales, esas reglas impuestas por el feminazismo son absolutamente injustas con el hombre, que sin ser más poderoso que la mujer, se ve sometido a un trato desigual por parte de la ley, la justicia y, por extensión, la sociedad, extraordinariamente “hipnotizada” por el movimiento feminazi.

3) Es muy grave que en un sistema de justicia general se acepte una ley que es de partida injusta, sólo por el simple hecho de que las leyes vigentes y/o su aplicación no han sido suficientes para solucionar un problema social grave. La llamada “Discriminación Positiva” no tiene pues, nada de positiva. En todo caso, es aún más negativa por la carga de hipocresía y de injusticia que conlleva.

4) Las consecuencias generales de la aplicación de estas leyes, impulsadas por el movimiento feminazi, es que las mujeres siguen siendo violentadas y los hombres están siendo arruinados económica y personalmente. Concretamente existen las siguientes situaciones:

– Muchos hombres en la actualidad están también siendo maltratados por sus parejas pero lo sufren en silencio, por el desamparo legal que existe y por el miedo a las represalias de sus parejas, que gracias a estas leyes injustas, le pueden dar la vuelta a la situación muy fácilmente. Al mismo tiempo, estas situaciones no trascienden apenas por el miedo a la incomprensión popular de ser maltratado por una mujer. Pero en definitiva, psicólogos y psiquiatras expertos aseguran que la violencia no es patrimonio exclusivo del hombre.

– Otros tantos hombres sufren las injusticias de esas leyes, cuando, por ejemplo, una mujer puede denunciar a un hombre de maltrato sin tener que demostrarlo; es el hombre que tiene que demostrar su inocencia… Es puro barbarismo medieval.

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– Se cree incluso que el nivel de suicidios masculinos en los últimos años por estas leyes injustas ha aumentado exponencialmente. Lo que lo equipararía o, incluso superaría, al número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas.

 

 

– La propia desesperación personal a la que son sometidos socialmente estos hombres incrementa asimismo el nivel de violencia hacía sus parejas. Es decir, en lugar de rebajar el nivel de “violencia machista”, estas leyes injustas incluso lo incrementan.

– Estos son datos que al feminazismo, a las entidades políticas y otros grupos de interés, no les interesa airear; en parte por ignorancia, en parte por hipocresía, en parte por intereses económicos (millones en subvenciones en planes de apoyo a estas leyes injustas) y en parte por obstinación y puro complejo de inferioridad de una parte de las mujeres de esta sociedad, las potenciales feminazis que seguirán alimentando este movimiento y convenciendo a algunos hombres muy débiles y manipulables.

– Para acabar, un tema que parece no relacionado pero que lo está y mucho: El auge del aborto en las sociedades modernas se debe en gran medida al feminazismo que lucha sin tregua para que los niños aún no nacidos sean considerados “basura orgánica”, que se puede despreciar sin contemplaciones. Es un genocidio real, impulsado esencialmente por este movimiento que, como dije antes, está fundamentado en un terrible complejo de inferioridad respecto del hombre y que, en el campo de la sexualidad, necesita ponerse al mismo nivel que el hombre: “Si el hombre puede gozar libremente de su sexualidad, nosotras también podemos ser igual que ellos”… Ese es su estúpido eslogan interno, que oculta la verdadera necesidad de re-educar a los hombres en el plano sexual, en lugar de imitarlos sin tener realmente esa misma necesidad sexual (que no la tienen, por mucho que “berreen” lo contrario).

En fin, esto es todo… Mientras tanto, muchas mujeres siguen siendo violentadas y asesinadas por sus parejas y muchos hombres siguen siendo objeto del mismo maltrato sin poder acudir a la justicia y otros, siendo culpados injustamente por mujeres desquiciadas que usan y abusan de estas leyes injustas. Muchos de ellos recurren al suicidio ante tal desamparo. Mujeres y hombres son víctimas, ya no de los problemas normales entre parejas, sino de la estupidez y la ignorancia de una sociedad que se deja llevar por lo aparente, sin analizar objetivamente el fondo de los problemas sociales ni las soluciones propuestas.

Nacionalismos: La mejor defensa es un buen ataque.

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Los nacionalismos, basados en la idea inicial de defender sus culturas (la lengua esencialmente), han basado su estrategia en el famoso “La mejor defensa es un buen ataque”.

Esa es la conclusión a la que han llegado los nacionalistas en España al ver que ante el castellano era complicado subsistir… Esa es la verdad más coherente y hasta comprensible que podrían argumentar. Curiosamente, casi nunca la oigo. Pero hoy por hoy, ya es muy evidente que hace ya años decidieron que lo mejor para mantener sus culturas era acabar con todo rastro de la cultura “castellana” en sus “territorios”.

Y algunos lingüistas expertos les darán la razón. Aunque también hay muchos que dicen todo lo contrario: Que IMPONER una lengua (sean cuales sean los motivos) es uno de los motivos para acabar con esa lengua… Y yo creo que si los nacionalistas siguen por ese camino, serán los responsables de acabar con sus propias culturas y lenguas. Es imposible mantener un nivel de protección “artificial” de forma indefinida. La cultura no funciona así, en absoluto.

El caso del inglés es un claro ejemplo de ésto: Como lengua internacional es el ejemplo más directo de que no imponer una lengua, la hace ser aceptada: Hace unos 30 años, la candidata a lengua “internacional” era el francés, pero “gracias” a la extrema protección de la que “gozaba” esta lengua, sus potenciales hablantes la acabaron rechazando. Estos lingüistas dicen que esa fue la razón esencial para que el francés “perdiera esa batalla”. La cultura siempre debe ser LIBRE, incluso las lenguas. Por cierto, el inglés no dispone de ninguna academia oficial que lo represente, lo promocione o lo proteja… A diferencia del francés, español, catalán y otros idiomas… Libertad cultural es el primer paso para que la cultura se mantenga. Todos rechazamos la cultura impuesta (véase la imposición del castellano en tiempos de Franco).

En fin, esto es sólo una muestra más de las ocultaciones, las mentiras y las manipulaciones de los movimientos nacionalistas en España… En lugar de eso, podrían empezar a jugar limpio aceptando algunas razones como ésta: Emplean el ataque para defenderse de algo que, a priori no es nada malo: La fusión y evolución natural de las culturas y las lenguas.

Inmersión lingüística e independentismo, dos puntos de inflexión en el conflicto catalanista.

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He estado inmerso muchísimos años en ambientes nacionalistas (más de 20 años). En estos ambientes me “vendieron” que su único interés era la PROMOCIÓN CULTURAL, con la lengua a la cabeza, claro. Me parecía aceptable mientras no ATACARAN a mi lengua materna que también adopté en “tierras catalanas”. Lo entendí tanto que incluso yo también adopté esa lengua (catalán/mallorquín) como lengua “secundaría”… La escribía a la perfección y en determinados momentos, hasta la utilizaba al mismo nivel que mi lengua materna…

Todo cambio cuando hace unos años, se empezó a discriminar mi lengua materna (castellano) con la mal denominada INMERSIÓN LINGÜÍSTICA, puesto que realmente se trataba de discriminar el castellano de forma encubierta… Es decir, no se trataba de inmersión sino de IMPOSICIÓN LINGÜÍSTICA… Y decidí que por ahí ya no iba a pasar: Se empezaba a ver la gran MENTIRA que durante muchos años había sido ocultada para ganar adeptos a la “causa”. Adeptos que, como yo, no tenían esa cultura/lengua como materna…

Y las pretensiones INDEPENDENTISTAS catalanistas han acabado por “cerrar el círculo”… Hoy por hoy ya es una evidencia total y absoluta que las verdaderas intenciones del catalanismo (nacionalismo catalán) no están directamente relacionadas con la cultura ni la lengua. Y el nacionalismo del que me hablaron mis antiguos “amigos” tampoco era en absoluto una forma de promoción cultural “inofensiva”… Era NACIONALISMO en su vertiente más agresiva, política, rupturista e intolerante…

Y todos los acontecimientos que están ocurriendo en relación a este tema demuestran mis acusaciones una y otra vez… Y el más grave con gran diferencia es el ADOCTRINAMIENTO en las escuelas, con símbolos político/nacionalistas evidentes (la señera, bandera de la independencia, que nada tiene que ver con la cultura). Adicionalmente, conozco en persona a muchos padres que se quejan de que han sido mentidos y coaccionados por los profesores, jefes de estudios y directores de las escuelas e institutos de Baleares… No me lo han contado, he hablado directamente con ellos… Además, las organizaciones que deberían defender y proteger a estudiantes y padres hacen todo lo contrario! Es repulsivo…

La conclusión es muy simple para quién tenga dos dedos de frente y no se haya dejado manipular por estos fanáticos: ABSOLUTAMENTE TODO apunta a que estamos ante un movimiento nacionalista radical que no respeta nada ni nadie con tal de conseguir sus objetivos políticos que van en contra de la paz y la concordia social.

¿Hay algo peor que un NAZI?

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Yo, hasta ahora, pensaba que el fascismo (imponer tus ideas a toda costa) era una de las peores opciones políticas… El nacional-socialismo, abreviado como nazismo, es un tipo de fascismo en el que se imponen las ideologías y la cultura de una determinada sociedad o nación. Esa imposición implica la eliminación de cualquier otra opción. Esa intolerancia, casi siempre se justifica con argumentos muy demagógicos y, por lo tanto, absolutamente falsos que inducen a los individuos más ignorantes y manipulables, a seguir a sus líderes nazis de una forma muy visceral y fanática, incluso ofreciendo sus propias vidas por esa causa. Hasta ahora, yo pensaba que esa, el nazismo, era una de las peores alternativas políticas y personales de un individuo, claro.

El más famoso nazismo fue el promovido por Hitler, que impuso sobre la nación alemana falsas creencias relacionadas con la democracia, el valor de las razas y otras discriminaciones igual o más intolerables (por religión, por ejemplo). Casi todo el mundo acepta que el nazismo de Hitler fue total y absolutamente repugnante, despreciable e intolerable. Por esa razón, hasta los pacifistas más extremistas, entienden que la segunda guerra mundial librada contra Hitler, fue por lo menos, un mal necesario.

Pero actualmente, en la sociedad española estamos asistiendo a un fenómeno bastante preocupante y a la vez muy extraño: La ideología socialista se está alineando con la ideología nacionalista… Eso, de por sí, es muy peligroso porque lo convertiría de forma casi automática en una ideología nacional-socialista, es decir en un nuevo nazismo… El “casi” estamos viendo que está desapareciendo ante los constantes ataques del socialismo español al resultado de las últimas elecciones democráticas… Con esta falta de respecto a las “urnas“, el socialismo español se está dotando de una gran parte de fascismo, con lo que pasaría a se real y auténtico nazismo… Eso, en si mismo, es una gravísima situación, claro. Pero hay no se acaba el problema ni la estupefacción por parte de los que vemos y analizamos esta situación.

El problema añadido a este cambio de rumbo en el pensamiento tradicional del socialismo en España, es que su actual tendencia nacionalista no se basa en imponer los valores propios de la nación española, sino en imponer los valores propios de otros nacionalismos que quieren destruir la unidad y los valores de la nación española… !!! Sí, ¿es de locos verdad? Pues sí, eso es lo que parece según sus últimos movimientos políticos y el sentir generalizado de su electorado… Un electorado socialista que, en una gran parte, rechaza de lleno todo aquello que tenga que ver con el concepto España.

Por lo tanto, sí que parece haber algo peor que un NAZI: Ser un NAZI que apoya a otros nacionalismos que no son el propio… Y por desgracia, parece que nuestra sociedad española se está infestando de este nuevo tipo de nazismo: Desprecio por la democracia, defensa fanática de ciertos valores nacionales y ausencia total de tolerancia hacia otros valores diferentes. Con la característica sub-realista de que esos valores nacionales no son los propios.

El lado positivo de esta nueva variante nazi es que tiene los días contados claro. Se ataca a sí misma! Por lo tanto, todos estos “neo-nazis”, si todo sigue igual, pronto se quedarán sin nación a la que atacar y tendrán que incorporarse a las naciones que tan fanáticamente defendían… ¿Seguirán entonces actuando de esta forma tan irracional y pasarán ahora a ir contra su nueva y propia nación? ¿O pasarán a ser nazis tradicionales defendiendo las banderas catalanas, vascas o gallegas con el mismo fanatismo? O, en el mejor de los casos, ¿se darán cuenta por fin de su grandísima ignorancia y estupidez y empezarán a considerar otras ideologías más Humanísticas?

Sólo el tiempo nos dará las respuestas. Sólo espero y deseo que estos neo-nazis extraños se den cuenta pronto de sus grandisimos errores de percepción y pronto empecemos a luchar por los problemas reales, TODOS UNIDOS, con banderas únicamente simbólicas de esa unión y como SERES HUMANOS que casualmente han nacido en un territorio llamado España…

La lengua aborigen catalana

australia-aborigines-460-40343_460x316En Australia es conocido que hay una minoría social autóctona: Los aborígenes australianos… No he estudiado mucho el tema pero todo parece indicar que es un grupo social muy marginado. Lo que no tengo tan claro es que se hayan “auto-marginado” o que los hayan marginado el resto de grupos sociales, todos inicialmente forasteros en estas tierras australianas.

Independientemente de los problemas sociales e integración que tenga el pueblo aborigen australiano, hay un aspecto de su cultura y su interacción con la cultura “extranjera” que voy a utilizar para crear una analogía entre los problemas culturales, sociales y políticos que tenemos en España actualmente.

El idioma oficial en Australia es el inglés. El idioma (o idiomas realmente) aborigen no tiene apenas valor en la cultura australiana. Independientemente de las razones que hayan llevado a esta situación, lo que está claro es que sería una barbaridad que el idioma aborigen se considerara a efectos prácticos, por ejemplo en la Administración australiana. La razón es muy simple y a la vez cruel para el pueblo aborigen: Son una minoría absoluta frente al resto de la sociedad… (no llegan ni al 5% de la población aproximadamente).

Sí…, la razón más importante por la cual el idioma del pueblo aborigen australiano no es considerado ni en las escuelas es porque es MUY MINORITARIO… Por contra, un idioma que sólo lleva en este país unos dos siglos es el idioma oficial (inglés)… Además, el idioma aborigen tiene una antigüedad milenaria!

Pues bien, a mi me resulta muy “curioso” que en Australia les importe un bledo el aspecto cultural, tradicional y autóctono de una lengua y finalmente implanten otra lengua que no posee en esta tierra ninguna de las anteriores características. Mientras que en España, cierto grupo de aborígenes catalanes quieren imponer su lengua… Una lengua, el catalán, con mucha menos historia, tradición y “localización” que la lengua aborigen australiana… Evidentemente, lo de “curioso” era pura ironía…

Resulta bastante triste el destino de la cultura aborigen australiana, incluida su lengua. Seguramente acabará desapareciendo. Pero, dada esta diferencia demográfica tan acentuada (5% población aborigen) es normal que la DEMOCRACIA sea el valor fundamental a tener en cuenta en esta problemática social. Es decir, por mucho valor cultural, histórico o autóctono que tenga la lengua aborigen australiana, nunca podrá superar el valor de la democracia que hace prevalecer con muchísima diferencia al inglés como lengua vehicular y exclusiva en esta sociedad.

En la sociedad australiana, el peso democrático del inglés es muy evidente pero también lo es el peso cultural de la lengua aborigen y sin embargo es evidente para cualquier individuo realmente democrático cuál de las dos lenguas debe prevalecer: El Inglés.

La pregunta final, ya en la sociedad española, es la siguiente: ¿Por qué debemos seguir engañados por el argumento cultural, histórico y autóctono de las lenguas locales y también minoritarias en sus localidades cuando el castellano/español es la lengua mayoritaria? Y la pregunta está formulada dando por buenos los argumentos históricos y autóctonos de dichas lenguas minoritarias. Situación que ya hace mucho que se cuestiona dada la probada tendencia de los grupos nacionalistas, que imponen dichas lenguas, a la mentira, la demagogia y la manipulación.

Respuesta: Al igual que en Australia o cualquier otro país de mundo que se considere realmente DEMOCRÁTICO, en España se deberían instaurar unas leyes que favorecieran la propagación de las culturas locales minoritarias pero en ningún caso se debería permitir que esas culturas se IMPUSIERAN a la mayoría de la población. La mal llamada “discriminación positiva” otra vez vuelve a pinchar como una discriminación que atenta contra el derecho democrático fundamental de cualquier sociedad.