¿Qué nos hace verdaderamente felices?

Hace ya muchos años formulé una teoría que me lleva inspirando desde entonces. La “Teoría de la Expansión Personal”, la llamé, de una forma no demasiado comercial tengo que admitir. Lo cierto es que me siento muy orgulloso por ese ejercicio filosófico que, en aquel momento, no conocía, al menos en los parámetros básicos que yo formulé.

He sido un perezoso…, un humano perezoso, eso sí. Quiero decir, que no quiero fustigarme por mi falta de voluntad para seguir investigando esa hipótesis, para darle publicidad, para incluso volverme mi fan número uno… Pero lo cierto, es que, a pesar de creer muy seriamente en toda esa teoría, y de lo profunda que era, no he sido coherente con ese “descubrimiento” tan esencial sobre la Vida y he continuado siendo un “mortal más”, consolándome con eso de que “solo soy un hombre más”…

Pero acabo de ver una película realmente inspiradora: “Living proof”… Una película de las que te hacen reflexionar profundamente sobre tu vida y sobre la de los demás, sobre todo, los más queridos… Sobre el sentido final de la Vida, sobre mi teoría… Sobre si hago realmente lo correcto, lo que “se supone” que debo hacer… Sobre si no tengo la obligación de hacer algo realmente importante, es decir, algo que realmente pueda ayudar a mucha gente, cuando tengo la certeza, la intuición e incluso la seguridad de que puedo hacerlo. Y cuando, en lugar de esforzarme, aunque sea mucho, me dejo llevar por el estúpido “sólo soy un hombre más”…

No sé…, quizás este escrito sólo sea uno más de los “arranques de caballo”, al que le siguen “llegadas de burro”, que supongo tenemos todos en nuestras vidas, al menos en algunas pocas ocasiones a lo largo de la vida… Y posiblemente, mañana, pasado o el otro, volveré a ser “uno más”, que se deja llevar por la “inercia social” que es la auténtica muerte del individuo… Es que hay muchas muestras de que las comunidades “aborregan”, más que ayudan. Basta ver las pandillas de adolescentes, en las que todos parecen idiotas y que, individualmente, esos chicos tienen muchísimo potencial que, lamentablemente, muchos perderán por el camino, para convertirse en “uno más”… “Uno más” que acabará su vida siendo “uno menos”… en el “libro del olvido” de la historia humana… ¡Cuántos “Einstein”, “Da Vinci”, etc… se han perdido por el camino!

O quizás no… Quizás me ha llegado el momento en mi vida, a mis casi ya 48 años de vida, de no rendirse a esa “inercia social” que parece susurrarte al oído lo minúsculo que eres y que lo que mejor puedes hacer es seguir la corriente general…

Nunca he sido “un trasto”…, siempre he intentado ser un hombre de principios, honesto conmigo mismo, luchador, voluntarioso… Ahora tengo mucho más claros y ratificados mis ideales, muchos de los cuales, he macerado durante muchos años ya. Pero también es cierto que me he ido “desinflando” a lo largo de mis años de madurez. Me he dejado llevar por esta inercia social que, inevitablemente, a todos nos envuelve más pronto que tarde. Y esa inercia no es nada buena, creo yo. Te hace más “perrito”, más “obediente” y, por lo tanto, te evita problemas, pero también evita algo muy triste: Que seamos nosotros mismos. Y es muy frustrante ver como, sin dejar de pensar en tus principios, cada vez los respetas menos, dejándote llevar por esta inercia social, que nos idiotiza a todos, en mayor o menor medida. ¿Y es que es muy cómodo verdad? “Si lo hacen todos, será porque no es tan malo”, pensamos, para consolar nuestra pereza infinita, nuestra auto-traición infinita…

Pero es que luego, películas como esa, nos “tiran a la cara” la cruda realidad: Que lo establecido y aceptado por la sociedad, es una farsa… y además una farsa muy peligrosa, que acaba con nuestras vidas, no sólo desde un punto de vista emocional, espiritual, intelectual… sino físicamente! Farmacéuticas compradas, que viven de las donaciones robadas a los incautos que creen en el Sistema y de las subvenciones de gobiernos más corruptos si cabe… Farmacéuticas que no dudan en denunciarte y hacerte la vida imposible por denunciar su repugnante actitud…

¿Qué estamos haciendo? En la Naturaleza, los seres vivos forman comunidades que les ayudan a sobrevivir, les ayudan a ser más “felices”, aunque sea a su manera muy especial. Pero a nosotros, los seres humanos, nuestra sociedad nos está matando, desde todos los puntos de vista…

¿Quienes de vosotros recuerda eso de que nuestra generación (tengo 47 ahora) iba a ser la primera en vivir 100 años de media? ¿Dónde queda esa “promesa” ahora que veo morir a bastantes conocidos y amigos de terribles enfermedades, como el cáncer y otras similares y a edades muy tempranas? También oí recientemente que ya las generaciones nuevas tendrán menos esperanza de vida que las de sus padres!…

¿Qué más pruebas queremos de que estamos idiotizados por unas reglas sociales que nos están arruinando la vida? Empezando por lo más esencial: Nuestros hábitos culinarios…, nuestro sedentarismo… Pero sin descuidar nuestro intelecto… o nuestra ausencia de él, donde ya mucha gente se cree que piensa por sí misma, pero no hacen más que repetir como loros lo que otros, que son casi tan idiotas como ellos, dicen.

Es realmente alarmante, la idiotez profunda a la que estamos llegando y en todos los niveles y áreas de nuestras vidas. Y todo porque se ha perdido el sentido del INDIVIDUO… Nos hemos aborregado todos, como los adolescentes pandilleros, que pueden cometer cualquier idiotez, al estar arropados por la pandilla. En nuestros caso, nos sentimos arropados por la “masa”… Una falsa protección, dados los datos más reales, aunque no oficiales, puesto que la “oficialidad” es la menos interesada en que despertemos de nuestra idiotez profunda, claro.

En fin, todo este “descargue emocional” viene porque, de nuevo, estoy cansado de seguir a la manada y abandonar cada vez más a ese proyecto de Ser Humano que se llama Alberto y que cada vez está más decepcionado de mi actitud personal ante la vida… No puedo seguir dejándome llevar por esta inercia social y menos cuando ya tengo muchísimas pruebas de que no lleva a ningún lado bueno…

Tengo ideas muy interesantes que aportar a una sociedad, para volverla más sana y no tan inercial, tan aborregada, “pastosa”… Ideas en todos los ámbitos y niveles…, tantos que no sé bien por donde empezar y que posiblemente sea uno de los motivos por no haber empezado aún… Pero sea por donde sea, debo empezar. Supongo que el inicio más coherente, es por mí mismo, al intentar ser más estricto con mi propia salud, que siempre he cuidado bastante y que, paradójicamente ahora, que ya soy “mayor” y que debería ser más cuidadoso, estoy haciendo todo lo contrario… Debo mejorar mi alimentación, volver a hacer el deporte que regularmente siempre había hecho… Paralelamente, plasmar en algo concreto todas mis ideas humanísticas y técnicas…

También una tarea que me persigue en los últimos tiempos: Intentar ayudar con todas mis posibilidades a mis padres, concretamente a mi padre, que sufre de Alzheimer… Ya no confío casi nada en las instituciones, ni las médicas… No puedo, tampoco en este área, seguir confiando en que se está haciendo lo mejor para mi padre. Para empezar, el Estado no es más que un escollo que ni ayuda a mi padre, ni deja que la familia le podamos ayudar… Y el tiempo pasa y cada vez se “aleja” más y más… Es realmente patético como el Estado, de nuevo, en lugar de ayudar, no hace más que fastidiar la vida de la gente, y además, tenemos que mostrarnos agradecidos… Confiar en estados corruptos e ineficientes como el nuestro es quizás la idiotez más grande que nos infesta a todos…

¿Y qué tiene que ver todo este “rollo” con conocer el “santo grial” de la felicidad? Pues ni más ni menos, que SER UNO MISMO… Ya, esa “tontería” que dicen algunos pero que, ni significa mucho ni es realmente práctica, cual pastilla que te tomas para quitarte el dolor de cabeza, no? Jejeje…

Y es que, realmente, “ser uno mismo” significa mucho y es realmente muy práctico. Lo que pasa es que hemos llegado a tal nivel de idiotez y “bajeza intelectual” que ya muy poca gente es capaz de entender qué significa “ser uno mismo”. Y mucho menos, estamos dispuestos a invertir nuestra entera vida para ver que, ser uno mismo, es realmente algo muy práctico para ser felices… Es más, es la única vía para la felicidad. La única vía práctica, no sólo teórica.

Pero yo ya tengo la mitad del camino recorrido para “ser yo mismo”: Sé quién esa persona que quiero ser… Bueno, yo creo que es más de la mitad del camino, dado lo complicado que suele resultar saber eso, para la gran mayoría de personas… perdón “borreguitos”, que circulan por esta manada, llamada sociedad…

Pero me cuesta seguir en el camino para cumplir con esa última parte de él. Supongo que sufro de “perfeccionismo” también: Esa “enfermedad” que te impide llevar a cabo un plan porque siempre lo ves defectuoso… Entre este problema, la pereza, la inercia social y otras banalidades mundanas, mi proyecto personal (“Alberto”) no avanza, sino me temo que todo lo contrario, porque a determinadas edades (como la mía) parece que si no avanzas, retrocedes… Y entonces, parece lógica la alarma: ¿Quiero empezar a envejecer también a nivel psíquico? ¿O quiero seguir en esa lucha que nunca dejé incluso cuando era un jovencito enérgico y sano? No nos mata la edad, nos mata pensar que ya debemos parar de luchar… esa falsa creencia que, por cierto, también intenta inocularnos el repugnante estado (jubilados).

Yo decido Vivir… y con eso decido ser feliz… Así de simple se consigue ser feliz: Viviendo… pero no la vida de los otros, ni de un “otro” inexistente, representado por una sociedad idiotizada que nos lleva a barranco…

Para ser feliz el único camino es vivir tu vida propia, con tus propias “reglas”, con tus propios retos y, por lo tanto con tus propias luchas, unas ganadas o otras no tanto…, pero que siempre te dejarán el buen sabor de boca de haber hecho todo lo posible, de haber luchado hasta es final… No existe la felicidad como objetivo final, sino como un camino personal, un camino en el que puedes arroparte con los demás, pero que no debes “colgarte” de nadie… Punto y final… 😉

¿Cuándo empezamos a ser nosotros mismos?

¿Alguna vez os habéis parado a pensar por qué nos gusta ser diferentes a los demás?

Nuestras diferencias nos hacen existir…, ratifican nuestra existencia… Mis rasgos diferenciadores me definen… Cuanto más nos parecemos a los demás, menos definidos estamos, menos “existimos”, menos vivos estamos… Por otro lado, sentirse parte de un grupo y, por lo tanto, perder cierta parte de esas diferencias personales, nos gusta… porque nos hace más fuertes… Y muchas veces, cuando pertenecemos a un grupo, sentimos deseos irrefrenables de “hacer valer nuestra pertenencia”, intentado dirigir al grupo en algún sentido y así compatibilizar ambas fuerzas internas…

Es decir, como otras tantas cosas en la vida, parece que siempre estaremos en una eterna “lucha interior” entre ser diferentes a los demás y no serlo tanto, con tal de ser bienvenido a algún grupo social, en el que sentirnos más arropados.

¿Pero qué es más importante, ser “uno” o ser “grupo”? ¿O depende de cada cual?… ¿De qué depende eso?… ¿Es posible que los que se sienten menos “uno”, necesiten compensar esa carencia, siendo más “grupo”? ¿Es posible que en el fondo de la cuestión radique el concepto de PERSONALIDAD, que todos necesitamos y, cuando no lo conseguimos “destilar” de nosotros mismos (en su mayor medida) intentamos adoptarlo de algún grupo más o menos popular, sin plantearnos demasiado si va realmente con lo que nosotros somos potencialmente?

Muchas preguntas se me ocurren al respecto de este tema. Seguramente sin una respuesta clara y evidente.

Lo que sí tengo clarísimo es que el inicio de esas diferencias personales, a partir del cual se creará nuestra personalidad particular, empieza en un momento clave de nuestra vida: La concepción…, donde se genera un código genético ÚNICO y estable durante el resto de toda nuestra vida…

Por eso esencialmente estoy contra el aborto: Porque se mata a un ser DIFERENCIADO…, el único anhelo real, aunque muy inconsciente, que TODOS tenemos… Y claro, ¡también es inconsciente para el propio embrión, por supuesto!, pero eso no significa que lo podamos aniquilar, porque ni nosotros mismos, adultos, somos realmente conscientes de este detalle tan importante… Nuestra vida, o nuestra vida “diferenciada”, empieza justamente en un hecho diferencial que nos acompañará toda nuestra vida (si nos dejan): Nuestro ADN… ¡Déjalo vivir!

¿Capitalismo o manipulación salvaje?

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En términos generales, yo creo que la libertad es imposible sin RESPONSABILIDAD. Y a la vez, la responsabilidad es imposible sin EDUCACIÓN. Y ahí es donde radica el problema del capitalismo, digamos ideal: Necesita que la gente esté “educada”.

Yo entiendo “Educación”, no como un concepto MORAL, sino como un concepto PRÁCTICO, para facilitar la vida de cada INDIVIDUO, sin olvidar su pertenencia a una SOCIEDAD. Es decir: No es más listo el que fastidia a su semejante en beneficio propio, porque en definitiva, esa otra persona es, un posible aliado en el futuro y, si también está instruido, esa persona detectará la “inmoralidad” previa y no le ayudará en el futuro. Esto es sólo la punta de iceberg de una teoría filosófica muy personal y basada en el “todos somos uno y uno somos todos”.

Pero como todo ideal, esta sociedad capitalista ideal, nunca será real. Pero, también con el tema del Idealismo, el que nunca se alcance plenamente, no significa que no “haya que poner rumbo hacía él”.

¿Qué hacer en sentido práctico? Pues muy sencillo: Actuar de forma NATURAL. Es decir, dejar que la gente se ENFRENTE A LA CRUDA REALIDAD de la vida para que, de esa forma, tenga motivaciones reales para progresar.

“La necesidad agudiza el ingenio”, fabulosa cita…

De ese enfrentamiento contra la Realidad, nacerá irremediablemente, la propia necesidad educativa, y el rumbo hacia una sociedad capitalista muy instruida (y por lo tanto, muy justa) ya se habrá puesto.

El concepto de ideal capitalista es realmente SIMPLE… y complicado si no se entiende y se insiste en recetas absurdas que, en lugar de apostar por la NATURALIDAD de la “crudeza de la vida”, se insiste en mentir a la gente, al decirle que tiene una serie de derechos, inventados por los que quieren mantener a la sociedad en la pobreza indefinidamente, al haber acabado con su instinto natural de evolucionar y mejorar día a día.

Como conclusión, NO existe eso que algunos llaman “capitalismo salvaje”. Lo que existe es la manipulación salvaje, que va de la mano de mantener a la gente ignorante (no educada) y que así necesite a un “papá-Estado” que sea el que dirija a la sociedad ignorante por el “camino de la luz y del bienestar”… Nada más absurdo, mentiroso y manipulador, por supuesto. Eso sí que es verdaderamente salvaje.

Abortos Falsos y Abortos Verdaderos

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Después de documentarme de una forma exhaustiva (aunque sólo desde Internet), voy a romper una lanza a favor del aborto.

Hechos científicos:

  1. La fecundación no es instantánea, una que vez un espermatozoide ha penetrado en el óvulo.
  2. Se calcula que la fecundación tarda algo menos de un día en completarse (20-22 horas). Se considera que la fecundación se completa cuando se crea el ADN del nuevo individuo. Hasta ese momento, técnicamente hablando, sólo existen dos células, de dos individuos diferentes (madre y padre), intentando combinarse, para crear una nueva.
  3. Por lo tanto, a partir del segundo día desde el inicio de la fecundación, ya se tiene la primera célula completa del NUEVO individuo: El CIGOTO.

Conclusión: Atendiendo a la evidencia científica, legalmente, se debería considerar que la vida del nuevo individuo empieza el segundo día después del inicio de la fecundación y NO justo en el momento en el que empieza la fecundación.

Por lo tanto, VOY A RECTIFICAR MI POSTURA RESPECTO DEL ABORTO:

  1. El aborto real sólo se da durante el proceso de fecundación, que dura algo menos de 24 horas. Entonces, se hablaría de aborto del proceso de fecundación, no de todo el embarazo, como se sobreentiende erróneamente ahora mismo. El actual concepto de “aborto” es falso, consecuentemente.
  2. Según el punto anterior, no veo ninguna objeción moral o legal para abortar durante las primeras 24 horas (píldora abortiva, DIU, etc.)
  3. Después de que la fecundación se haya completado, ya EXISTE EL NUEVO INDIVIDUO, aunque sea en una etapa muy inmadura.
  4. Por lo tanto, después del primer día de gestación, cualquier muerte provocada de esa nueva vida, y sin razón objetiva y justificada (riesgo de muerte muy elevado de la madre, por ejemplo), debería considerarse ASESINATO a todos los efectos morales y legales y por lo tanto, deberían ser castigados debidamente todos los responsables involucrados en ese hecho; desde la madre, hasta el abortista que realiza el aborto, pasando por el padre, si ha apoyado, animado o presionado a la madre para realizar ese falso aborto (homicidio, en realidad).

Como siempre, me encantaría recibir comentarios al respecto de este artículo.

Abstenerse intolerantes que sólo buscan imponer su criterio a toda costa, sin entrar en ningún tipo de debate argumentado.

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Referencias: