¿Por qué hay quién quiere forzar diferencias inexistentes?

ElitismCreo que esta actitud se le denomina ELITISMO. Los elitistas son aquellas personas que, sin ser diferentes, se inventan unas diferencias para intentar sentirse superiores al resto. Estos individuos comenten tres errores básicos:

 

  1. Pensar que las diferencias siempre implican algo bueno y algo malo de forma absoluta: Entre dos características diferentes, siempre habrá una más correcta que la otra, piensan erróneamente estas personas.
  2. Pensar que sus características propias siempre serán las buenas.
  3. Finalmente, necesitan inventarse unas características propias inexistentes o ensalzar exageradamente algunas muy sutiles para conseguir sobrevolorarse por encima del resto de personas.

El primer punto es falso: Habitualmente las diferencias no implican opciones mejores ni peores. Una característica en particular, suele tener pros y contras. Por lo tanto, al comparar diferencias es muy difícil afirmar de forma absoluta cuál es mejor o peor: Depende de muchos factores circunstanciales.

El segundo punto evidencia la prepotencia y la soberbia del elitista: Si hay diferencias, las mías siempre serán las buenas, las mejores, las más apropiadas; piensa el elitista.

El tercer punto, finalmente deja en evidencia la fuente del elitismo de estas personas: La inseguridad personal. El elitista no se aprecia a sí mismo y, como no quiere/puede cambiar realmente, necesita aparentar una realidad para intentar engañar a los demás y conseguir que lo valoren y lo aprecien.

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Un ejemplo de elitismo en la sociedad española actual son los nacionalistas… Un nacionalista es un individuo claramente elitista que se cree muy por encima de los individuos de su nacionalidad originaria. El nacionalista sigue exactamente al pie de la letra los tres puntos anteriores:

  1. Cree que ser de una nacionalidad u otra realmente es determinante ya que les hará mejores o peores personas de forma absoluta. Un absurdo ya que la personalidad depende de muchos y más importantes factores personales.
  2. Su nacionalidad deseada es realmente mejor que su nacionalidad oficial y repudiada.
  3. Su falta de autoestima general les obliga a reinventar la historia, los eventos socio-políticos que acontecen e incluso sus propias características genéticas para enfatizar sus diferencias, que fomentan su sentimiento nacionalista.

Cabe decir que otros tipos de nacionalismos, como el “españolismo”, también puede ser considerado de la misma forma que los nacionalismos “regionales”. Contrariamente, aquella actitud UNIONISTA que no excluye otras características, sino que intenta buscar similitudes, puntos en común por los que luchar juntos o enriquecerse mutuamente de las diferencias, no la considero nacionalista.

“No hay que apagar la luz del otro para lograr que brille la nuestra” Gandhi

GAndhiNo lo parece pero esa frase encierra la razón esencial de toda la maldad… La INSEGURIDAD PERSONAL, junto al EGOÍSMO desmedido hacen que haya muchos que necesiten pisotear a su prójimo para destacar ellos mismos…

Sí, tú que lees ésto y asientes con la cabeza, ¿seguro que no eres uno de ellos? Cualquiera de nosotros podemos ser culpables de tan sutil (a veces) pero grave error…

El verdadero ALTRUISMO, realmente entendido y asimilado, es la única garantía contra esa grave “enfermedad”. Y en nuestra sociedad, materialista, hedonista, superficial y egoísta…; el altruismo es considerado casi como una cursilada… Y así nos va…

Anexo: ¿Qué es ser altruista?

Ser altruista es asimilar que nuestra esencia personal no reside en nuestro cuerpo físico. Esa esencia va mucho más allá. Se expande hacia nuestro entorno. Hacia nuestros seres próximos, ya sean queridos o no. Y no sólo seres humanos. Y no sólo seres vivos, ya rozando la paranoia… Somos “entidades universales” y somos tan prescindibles como imprescindibles en la inmensidad del Universo…

Por lo tanto, el altruismo no es un acto de bondad gratuita sino un acto de asimilación de nuestra realidad personal… Una realidad que va mucho más allá de nuestro cuerpo… o de nuestra conciencia… o de nuestra alma… o de nuestro espíritu… Va muchísimo más allá…

Sí, a causa de estas grandilocuentes palabras, finalmente el verdadero mensaje de altruismo no llega a casi nadie. Somos tan soberbios y, a la vez, tan inseguros y limitados en nuestras capacidades de discernimiento e intuición, que no somos capaces de asimilar la idea de altruismo con toda su plenitud y “pegada”…

Quizás algún día la sociedad, siguiendo los modelos socio-político-culturales que sean, llegue finalmente a esa realidad…. Pero de momento, me temo que nos queda mucho camino por recorrer para llegar a esa gran meta…