Libertad e Ingeligencia

La LIBERTAD es una bendición… y una maldición! 😉

Aparentemente, la libertad parece como una de esas facultades totalmente positivas. Pero la libertad implica un nivel de RESPONSABILIDAD que va creciendo proporcionalmente al nivel de libertad:

LIBERTAD => RESPONSABILIDAD

¿Y cómo se ejerce la responsabilidad? A mi sólo se me ocurre de una manera: Con conocimiento, es decir, conociendo el entorno vital que nos rodea… A mayor conocimiento de nuestro entorno, con más responsabilidad podremos obrar. “Podremos”, no “obraremos”. Porque para que esa posibilidad se materialice es necesario otro importante factor: La inteligencia. La inteligencia procesa los datos que nos llegan, para tener un conocimiento funcional (que sea realmente útil). Por lo tanto, la cadena de implicaciones es la siguiente:

LIBERTAD => RESPONSABILIDAD =>

=> CONOCIMIENTO => VIDA + INTELIGENCIA

Y vida e inteligencia es justo lo que más nos define como Seres Humanos. Vivimos y por eso podemos “absorber” nuestro entorno (mediante nuestros sentidos). Pero también podemos procesar esos datos para que tengan algún sentido. El propósito final de todo esto es que podamos vivir en libertad, sin instintos, y aún así subsistamos. Yo siempre digo que somos un experimento natural, que aún estamos en fase de prueba, por cierto.

Un ser no inteligente no puede ser responsable de nada y, por lo tanto, no puede tener ninguna libertad real, es decir la consciente (consciente de ser libre). Por eso, esencialmente, los niños ni son responsables ni son libres: Aunque sean biológicamente muy inteligentes, aún no disponen del conocimiento funcional y deben ser guiados. Hay muchos otros ejemplos similares, pero vayamos al grano.

Pero suena raro aún que libertad e inteligencia deban ir siempre de la mano… Eso significaría que los más inteligentes en una sociedad deberían ser más libres que los menos inteligentes… POR SUPUESTO! El problema es que no hay ningún marcador objetivo de inteligencia y entonces esa posibilidad se anula. De todos modos, los individuos más inteligentes suelen actuar más libremente, aunque eso implique saltarse las normas (leyes) mucho más. Otro tema diferente es si esa percepción de la inteligencia propia es objetiva y qué riesgo se asume al equivocarse.

Llegados a este punto, parece ser que el nivel de libertad de un individuo dado, le permite vivir de una forma óptima en su entorno. Es decir, libertad es el sustituto o el complemento (depende de las proporciones y su uso) del instinto. En realidad, la cadena de implicaciones anterior, provienen de una cadena de “consecuencias”:

vida + inteligencia => conocimiento => responsabilidad => libertad =>
=> infinidad de opciones vitales

Es decir, lo que nos ha dado la libertad es nuestra capacidad racional, no al revés, obviamente. De la misma forma, en el caso de la ausencia de inteligencia, la anterior cadena parece simplificarse como sigue:

vida + instintos => opciones vitales muy limitadas

Por lo tanto, parece admisible que el fin último de la inteligencia en la Naturaleza, a través del Ser Humano, es acelerar su proceso de Evolución, ya que, al experimentar mucho más (más opciones) el Ser Humano se enfrenta a muchas más variantes en su entorno, que aceleran la Selección Natural de una forma exponencial… Es decir, el Hombre actual, puede volar, por ejemplo. Esa experiencia le reporta tanto beneficios como inconvenientes. Esos inconvenientes (cáncer debido a las radiaciones solares, por ejemplo), le pueden hacer evolucionar en ciertos sentidos que, si no hubiera sido libre/inteligente, nunca hubieran aparecido.

…el fin último de la inteligencia en la Naturaleza, a través del Ser Humano, es acelerar su proceso de Evolución…
Por lo tanto, una primera e interesante conclusión es que la inteligencia no fue introducida en la Naturaleza de forma arbitraria, aunque las leyes de la Evolución natural puedan parecer arbitrarias en sí mismas. En cualquier caso, parece que la inteligencia no contradice a la propia Evolución de las especies, como a veces parece. Pero este no era el tema que yo quería desarrollar.

Los límites de la libertad

Otro punto interesante, más político, es que la libertad es un MEDIO no un FIN en sí mismo. Es decir, la libertad, como se ha visto antes, es una herramienta de la evolución, como son las mutaciones genéticas espontáneas que se dan entre generaciones. Por lo tanto, al ser un medio y no un fin, se debe “modular” su importancia. Es decir, la libertad para el Ser Humano no debería tener un valor absoluto, sino relativo, muy relativo. Esta relativización implica directamente, que existe un factor más importante y/o absoluto que la propia libertad. Y recordando el objetivo fundamental que persigue la libertad (o inteligencia), que no es más que favorecer la vida al Ser Humano, posibilitando más y mejor su evolución natural, parece ser claro que libertad sin un sentido práctico no tiene razón de ser. Un sentido práctico que realmente mejore la vida de los individuos.

Por lo tanto, la libertad debe siempre ir de la mano de la “eficiencia vital”, o natural. La libertad puede dar resultados negativos que sólo sirven a NIVEL DE ESPECIE para poder explorar otras opciones evolutivas. Pero esos resultados negativos no sirven de nada al nivel del individuo que los sufre. Por lo tanto, la libertad debería siempre estar modulada por la inteligencia.

Se establecen, por lo tanto, dos relaciones contrarias entre inteligencia y libertad, que establecen una rango de libertad para el individuo que la ejerce:

la INTELIGENCIA permite la LIBERTAD
la INTELIGENCIA limita la LIBERTAD

Esta relación, mediante la que limitamos nuestro nivel de libertad mediante la inteligencia se ejemplifica muy fácilmente: No nos tiramos “libremente” por un precipicio porque sabemos (inteligencia) que nos mataríamos. Es decir, no somos libres totalmente ya que nuestro propio cuerpo y entorno físicos nos imponen unas limitaciones infranqueables. Y si insistimos en ignorar esas limitaciones entonces morimos.

En definitiva, la relación entre inteligencia y libertad es de “amor/odio” ya que la inteligencia es el factor que permite la inteligencia pero a la vez es el factor que la restringe.

Además, esa limitación de la inteligencia no impide que la libertad pueda dar resultados negativos para el individuo, pero “asumibles”. Es decir, no son resultados catastróficos para el propio individuo, como el tirarse por un precipicio, por ejemplo. Es decir, comprobamos que la aplicación de la inteligencia para limitar la libertad no impide el objetivo esencial de la libertad, la evolución de la especie. Es más, sólo los menos inteligentes (los idiotas) son los que no tienen ese límite a su propia libertad y por ello, muchos de ellos se “extinguen”, utilizando la terminología evolutiva aplicada a cierto ADN. Es decir, sólo los “tontos se extinguen”. Por lo tanto, vemos que la característica “inteligencia” se protege a sí misma, lo que también viene a confirmar toda esta teoría.

La Ley es para los tontos

¿No podríamos ser solidarios con los “tontos” y limitarles su libertad individual acorde con su capacidad intelectual para así evitar que se extingan y así permitir que sus descendientes, ya no tan “tontos” tengan la oportunidad de vivir, ya con más libertad y así, con todo, la Evolución sea aún más rápida y eficiente?… Es una pregunta muy larga, pero creo que se puede entender bastante bien. Y creo que la respuesta es un rotundo SÍ…

Si limitamos la libertad de los individuos de una sociedad en relación a su capacidad intelectual hacemos una triple “buena acción”:

  • Al propio individuo, al que lo protegemos ante su propia irresponsabilidad.
  • A los otros individuos, protengiéndolos de los más irresponsables.
  • Y a la especie, permitiendo que los descendientes de un individuo poco inteligente (responsable, libre, etc) tenga la opción de ser más inteligente (…) si sus mutaciones de ADN así lo permiten.

El problema sería pues, identificar a los “tontos” para poder limitarles su libertad, es decir, aplicándoles leyes, que a los otros no les serían aplicadas (no las necesitarían). El problema para esta hipotética situación es que aún no sabemos valorar objetivamente el nivel de inteligencia de un individuo y, por lo tanto, no podemos aplicar leyes de forma selectiva, y éstas deben ser de aplicación general, tanto a los “listos” como a los “tontos”.

Por lo tanto, para acabar, no queda otra opción (al parecer) que crear leyes muy generales, y por lo tanto, muy poco restrictivas, pero muy obvias (objetivas) que sean de aplicación segura a cualquier individuo de una sociedad. Los inteligentes ni deberían pensar en ellas (aunque por humildad estaría bien que las conocieran, por si no son tan inteligentes…) y los menos inteligentes podrían aferrarse a esas leyes para poder vivir seguros y, al mismo tiempo, convivir en paz con los demás individuos.

Por lo tanto, de toda esta argumentación, se deduce que la libertad absoluta no es en absoluto un objetivo a perseguir y que, sin embargo, hay que establecer leyes que la coarten. Eso sí, esas leyes siempre deben ser “de mínimos” para no interferir en la libertad individual que la Naturaleza le confiera a todo ser, regulada por su inteligencia.

Gobierno de inteligentes: Científicos y sabios (Tecnocracia + Sofocracia)

Las leyes, que ya se ha visto son necesarias, serían totalmente anecdóticas para un individuo muy inteligente, ya que él mismo las deduciría. Y son precisamente estos individuos más inteligentes los que deberían instaurarlas, imponerlas. Pero deberían ser leyes muy “naturales” para que cualquiera que las siguiera al pie de la letra estuviera seguro que no está infringiendo ninguna norma esencial o natural. Es el problema de las leyes positivas actuales: Que muchas están muy alejadas de las leyes naturales y que, por lo tanto, son muy peligrosas para la convivencia de una sociedad.

Una ley debe ser muy “natural”, es decir, representar a alguna ley natural que afecte al comportamiento social de los Hombres. Pero eso es muy complicado ya que el comportamiento social es un concepto muy subjetivo y difícil de simplificar en una ley… Por eso, es necesario acudir a los datos más objetivos que existan para legislar. Y lo más objetivo que tenemos a nuestro alcance son los resultados científicos. Es decir, el buen legislador debería ser muy científico.

Pero a parte de ser muy técnico (científico), un legislador debe entender muy bien las consecuencias y/o implicaciones sociales de los resultados científicos y eso no lo sabe hacer por definición el mejor de los científicos. Por lo tanto, hay que buscar otra categoría personal que englobe tanto la capacidad técnica como la capacidad de integrar multitud de datos técnicos y sacar conclusiones sociales de ellos. Podríamos hablar de sabios, para referenciar este tipo de personas.

Los equipos de gobierno podrían estar liderados por este tipo de “inteligencias sociales”, sabios, rodeadas de “inteligencias técnicas”, técnicos. Los técnicos tendrían dos misiones esenciales:

  • Asesorar a sus líderes, sabios pero no infalibles a nivel técnico.
  • Controlar a sus líderes, sabios pero humanos, ante los errores técnicos más evidentes.

Con este tipo de gobiernos se podrían legislar efectivamente sobre temas tan controvertidos como los siguientes:

  • El aborto o la eutanasia: Serían regulados por médicos, biólogos, antropólogos, genetistas y los líderes sabios correspondientes. Decidirían entre todos si es aceptable matar a un embrión o no y bajo qué circunstancias exactas.
  • La economía, debería estar dirigida por reconocidos economistas, empresarios, etc; que tuvieran experiencias en este sector y pudieran argumentar sus opiniones suficientemente.
  • Cambio climático.
  • Demografía.

Y todos los individuos deberían acatar las normas (leyes) que salieran de estos gobiernos, sin discusión. Estos gobiernos se deberían renovar con la incorporación de nuevos y mejores científicos periódicamente. El problema es cómo elegirlos si no es a través del sufragio universal (democracia). Deberían existir restricciones legales como la formación universitaria obligatoria y especializada para cada ministerio. Además, se deberían pedir responsabilidades ante programas electorales incumplidos y otras similares.

Democracia y demagogia

La democracia es todo lo contrario a un gobierno “de inteligentes”. Democracia implica dejar que la parte más ignorante de la sociedad dicte las leyes para todos, incluso a los muy inteligentes. Una verdadera burrada.
Contra los efectos devastadores de la democracia, el medio menos malo para seleccionar a nuestros políticos, lo único que queda es que los intelectuales (los más inteligentes) INSTRUYAN a la sociedad y ésta, descarte a los más ignorantes del gobierno.

Lo que ocurre es que los ignorantes utilizan muy bien un recurso para protegerse de la inteligencia: La DEMAGOGIA. Son idiotas, pero su nivel de idiotez les es suficiente para manejar la demagogia suficientemente bien. Ante esta arma, los intelectuales deben también utilizar la demagogia para llevarse a los “borregos” a su redil y allí, empezar la instrucción propiamente dicha. De nada sirve intentar instruir a una masa aborregada que está siendo bombardeada con argumentos demagogos, ya que éstos llegan antes al sistema emocional de las personas y anulan sus procesos de razonamiento.

Por eso estamos presenciando una guerra demagógica actualmente, en la que es complicado ver a priori quién tiene la razón (el intelectual) y quien es el ignorante que se cree con la razón. El intelectual debe, por lo tanto, provocar, atacar al ignorante manipulador, para traerse a su redil a las mentes más débiles y luego, en esa posición de seguridad, instruirlas para que se puedan enfrentar a la demagogia por sí mismas. Es lo que hacemos con nuestros propios hijos: “si ves a un desconocido que te regala un caramelo, no lo cojas”, y luego les explicamos por qué no deben cogerlo. Pero lo primero es sacar del “campo de batalla” a la gente inocente y luego instruirla para su propia auto-defensa, si sirve la analogía.

La demagogia es el acto violento por excelencia en nuestra era y hay que combatirla con más y mejor demagogia, para luego pasar a la instrucción.
La demagogia es el acto violento por excelencia en nuestra era y hay que combatirla con más y mejor demagogia, para luego pasar a la instrucción. Esta fase, la instrucción no existe en los demagogos ignorantes. En este caso, la fase de instrucción se sustituye por una fase de “instrucción manipuladora”, donde se formarn los nuevos manipuladores. La evidencia es que esta gente no sabe razonar lo más mínimo y repiten como loros las consignas demagogas (“bonitas”) que les dictan sus manipuladores. En general, hay que desconfiar de todos los “caramelos” gratuitos que nos ofrezcan. Si alguien se nos acerca y nos “vende” algo (un bien por otro) entonces es más creible. El problema es el que hemos mencionado: Un ignorante que no conoce ni esa norma mínima (un bien por otro) sólo responde a actitudes demagogas y es por ahí por donde hay que “cazarlo”.

Conclusiones

Hecho este largo inciso, sobre las formas de gobierno, creo que se puede confirmar que la libertad absoluta es una utopía absoluta y que siempre serán necesarias leyes de aplicación generalista y no sólo acuerdos voluntarios entre individuos, como pretende el liberalismo/libertarismo. Y el problema de cómo elegir a los legisladores pasa por combatir la demagogia con más demagogia, pero en este caso más efectiva al salir de seres más inteligentes. Y seguidamente, a diferencia de los reales manipuladores, instruir al ignorante. El problema hasta ahora es que los intelectuales han intentado convencer a los que no querían razones, sino sólo emociones.

Ya aterrizando en el panorama político español, VOX es el único partido que intenta instaurar leyes naturales (inteligencia) y además utiliza la emotividad para “captar” a los ignorantes que han sido hipnotizados por aquellos “ingenieros sociales” que han instaurado leyes positivas muy alejadas de las leyes naturales y que, por lo tanto, están llevando al caos a la sociedad española, de una forma muy alarmante.

VOX es un partido que apuesta por esa libertad comedida y ajustada a la ley natural e impuesta por líderes sabios, rodeados de técnicos que garantizan la naturalidad en esas leyes.

El resto de partidos, sólo pretenden inventarse una “realidad” (Naturaleza) inexistente pero muy “bonita” y crear leyes que se adecuen a esa realidad simulada, con lo que las consecuencias son desastrosas, como estamos viendo en la actualidad y en multitud de campos socio-políticos.

See ya Australia! مرحبا الكويت! (Hola Kuwait!)

 

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Bueno, finalmente… ¡dejo Australia!

Después de un año y casi tres meses me iré de Australia para otra gran aventura en mi vida. En este caso me tocará… ¡Kuwait! 😀 Me voy por dos años con un buen contrato con mi actual compañía australiana (Schneider Electric Australia). Mi puesto será de encargado de una instalación meteorológica en el aeropuerto principal, que servirá de apoyo a los pilotos en los aterrizajes y despegues.

Este trabajo supone un gran avance en mi carrera profesional y espero así confirmarlo al final del contrato. Por eso estoy contento claro.

Pero por otro lado, este trabajo implica una “ligera” decepción en mi aventura australiana, porque no he conseguido un buen trabajo aquí, en Australia. Como dice mi último profesor de inglés, vivir en Australia es muy interesante si estás dentro del sistema, sino es todo lo contrario, bastante duro… Y es que, como ya he comentado muchas veces antes, Australia es un país coherente que no permite que los extranjeros se aprovechen de su estatus sin “pagar mucho por ello”… Y lo cierto es que, a rasgos generales y aunque yo salga perjudicado, me parece una actitud frente a la inmigración algo exagerada pero bastante responsable, políticamente hablando… Si en España, hiciéramos lo mismo, quizás “otro gallo cantaría” actualmente en España…

En el terreno emocional y sentimental tengo que reconocer que me iré con mucha pena, porque he hecho muy buenos amigos aquí… Las dos últimas familias con las que he convivido la mayor parte del tiempo, que me han tratado casi como uno más de la familia. Pero sobretodo mis amigos españoles y latino-americanos…  Y que es fácil de entender para todos, que los amigos para un emigrante son algo más que amigos, son parte de tu familia y así lo he vivido yo… Muchas gracias pues a estas dos familias y a todos mis buenísimos amigos!

No sé donde me llevará el “destino” después de esta nueva aventura que empezará en breve, pero quizás para entonces vuelva a mi España natal o bien me vuelva a Australia puesto que, al tener ya bastante experiencia trabajando en una compañía australiana, quizás ya, entonces!, me acepten dentro de su “sistema”, jejeje… O quizás a cualquier otra parte del mundo! 😀

No sé, supongo que, poco a poco, cada vez soy más “ciudadano del mundo”…, como cuando era niño/adolescente solía decir… Poco a poco ya no me sentiré de ninguna tierra pero parte de la Tierra, del planeta Tierra, del Mundo… Quizás, casi sin pretenderlo, finalmente seré cada vez más coherente con mis principios esenciales…

Una de las cosas que más he notado en mi mismo es que aún soy mucho menos materialista que antes… Se podría decir que soy más humanista… Los que me conocen algo sabrán que nunca he sido materialista pero ahora lo soy mucho menos. Se podría decir que nada… Ya no valoro casi nada el dinero ni lo que implica… Me preocupé algunas semanas al no tener apenas dinero, sí… Pero también he comprobado que es mucho más fácil conseguirlo de lo que muchas veces nos parece… Sólo hay que “dejarse de tonterías”, aceptar tu destino y adaptarte a él con principios mucho más “elevados”… Muchos no estarán de acuerdo conmigo, pero a mi me ha servido para relativizar mucho su poder; el poder del dinero… En realidad, necesitamos mucho menos dinero del que creemos necesitar para lo esencial y prioritario: Ser Felices… Podría concluir que, más que el inglés, mi gran aprendizaje/asimilación en esta experiencia australiana ha sido ésta.

Por otra parte, mi gran anhelo sentimental, encontrar esa mujer tan especial con la que formar una familia, tampoco se ha materializado… Posiblemente por el idioma, he tenido algún problema adicional para “socializar” tanto a nivel amistoso o sentimental con australianos/as. Pero también he notado que en Perth (no sé en otras ciudades australianas) la sociedad australiana no es mucho mejor (ni peor) que la española. Quizás por eso, ya empiezo a asumir que el que “falla” soy yo, jejeje… Y es que soy raro de narices! 😉 Aunque, como siempre he dicho, no me arrepiento de lo “raro” que soy (y espero no hacerlo jamás!).

Como conclusión, podría acabar diciendo lo que digo muchas veces: Es una suerte que muchos de nosotros no consigamos lo que supestamente tanto hemos deseado en nuestra vida y que, en lugar de eso, consigamos algo que parece ser tan valioso o incluso más que nuestros antiguos deseos… 😉 Esto me lleva a ratificar la idea de que nada es absolutamente bueno (o malo). La perseverancia, por ejemplo, en exceso, puede anular otros ideales o incluso otras “fuerzas ocultas” (instinto, intuición,…) que en nuestro “organismo” operan y que pueden llegar a ser mucho más sabias que nuestros propios ideales… Pero ese es otro gran debate… 😉

SeeMedOMedkuwait ya Australia! مرحبا الكويت! (Hola Kuwait!) 😉

 

Debate y EGO, mala combinación.

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Se produce un “extraño efecto” sobre muchas personas que ante la falta de argumentos en un debate, se sienten atacadas… El “ataque de la Verdad” se podría llamar…

Lo más humilde sería analizar realmente esos argumentos y si comprobamos que no podemos rebatirlos, tenemos dos opciones:

1) Si nuestro “INSTINTO” nos dice que aún así esos argumentos fallan, simplemente abandonar el debate. Una forma elegante y educada es decir “mira, no te lo puedo replicar, pero algo me dice que no tienes razón, por lo tanto, abandono el debate”… 😉 Otra forma es, simplemente “desaparecer”… (la más utilizada).

2) Y si entendes esos argumentos y compruebas que rebaten los tuyos, deberíamos dejar de lado nuestro ORGULLO y darle la razón a nuestro contertulio, sin más. Bueno, los más humildes hasta podrían dar las gracias, claro, jejeje.. Por desgracia, ninguna de las dos opciones son habituales. El Ego, en este caso, es el principal culpable de esta actitud.

En fin, ya lo decía mi abuela que en paz descanse: “Di las verdades y perderás las amistades!” Lo más curioso es que esas verdades no tienen porque afectar directamente a la persona, sino también a sus ideas… Y es que al final, somos lo que pensamos… 😉

Prejuicio? Sí, por favor! jejeje!

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El PREJUICIO no debería estar DENUNCIADO, sólo EVITADO mediante una buena educación y no mediante la OCULTACIÓN de nuestra realidad.

Denunciar el prejuicio es el paso previo a la intolerancia, la represión y la falta de libertad individual, en general. Por otra parte, prevenir el prejuicio ajeno, ocultando tu realidad es mentir, lo que tampoco es ético. Además, al ocultarte para prevenirlo, te estás auto-restringiendo a ti mismo. O lo que es lo mismo, dejas que los demás, a través de sus prejuicios, limiten tu libertad…

Una implicación directa de esto es que no puedes culpar a tu jefe porque te prejuzgue, aunque eso pueda significar hasta tu despido. Además, estoy a favor de contratar HUMANOS (no “robots”) y, por lo tanto, yo sí apoyo las entrevistas REALMENTE personales en las que se pregunte sobre cuestiones personales, claro… Y eso puede generar muchos prejuicios pero hay que asumirlos… y tendríamos que aceptar que se nos prejuzgue en una entrevista personal-laboral, el despido de un jefe prejuicioso, etc… Ahí queda esa… 😉

Para empezar a ser realmente diferentes, debemos aceptar la parte negativa que implica denunciar a los prejuiciosos… Si denunciamos a nuestro jefe por prejuicioso le negamos la libertad de poder llevar su negocio como le de la gana, aunque sea de forma incorrecta… Porque los prejuicios, como su nombre indica, son juicios que, por precipitados, suelen ser totalmente incorrectos. Y es imposible que una empresa esté bien gestionada si está en manos de gente prejuiciosa… Así que el prejuicio, más que para el prejuzgado, es malísimo para el que prejuzga. Ya tiene suficiente castigo pues.

De la misma forma ocurre en el terreno personal y sentimental: A los amigos y parejas prejuiciosos, simplemente hay que “dejarlos ir”, sin más dramatismos añadidos… Peor están ellos que viven en un mundo de fantasía y que, además, se lo quieren imponer a los demás, no? 🙂

Por otra parte, lejos de ocultar nuestras “extrañas” ideas sobre el mundo (trabajo, emociones, ideas, etc) deberíamos exponerlas con determinación, sin miedos al prejuicio y a la represión, aunque sea indirecta. Lo más seguro es que muchas de esas “locas” ideas no sean del todo correctas, pero también es muy probable que tengan mucho de interesante y es una pena que, por reprimirlas, nunca las podemos disfrutar.

En otro sentido, existe un prejuicio “correcto”… Es ese prejuicio que proviene de nuestra intuición o nuestro instinto… Proviene de esas sensaciones que nos hacen “cerrarle la puerta” a alguien en todos los morros, sin justificación clara y coherente; sólo por “intuición”! Me perdonarán los “exterminadores de prejuiciosos”, pero esas sensaciones “prejuiciosas” son totalmente aceptables y hay que respetarlas… Un ejemplo de esto, son las relaciones sentimentales: Normalmente, se inician con una intuición (flechazo) y si no se da esa intuición especial, no hay nada que hacer, por muy “prejuiciosa” que pueda ser y de echo lo es, porque no se basa en ningún parámetro objetivo…, jejeje… Pero no hace falta irse a las relaciones de pareja: ¿Cuántos de nosotros no se ha sentido incómodo ante cierta persona, sin conocerla de nada? Pues eso, una razón de más para respetar los prejuicios, sean justificables o no…

Finalmente, yo concluyo que los prejuicios sólo deberían evitarse mediante la educación, no mediante la represión, del tipo que sea (legal o sólo social). Lo verdaderamente importante es quitarse la careta, independientemente de lo que digan los demás! Dejemos de buscar malas escusas para no hacerlo! 🙂

En el fondo, el que se siente muy ofendido por el prejuicio, en realidad está molesto porque le obligan a ser sincero en un mundo de prejuicios. Muy poca gente acepta el reto de ser uno mismo en una sociedad de prejuicios constantes. Pero si todos empezáramos a ser nosotros mismos, el prejuicio desaparecería. Se podría decir que el prejuicio es el resultado de la falta de criterio propio, de la ausencia de valores; que nos hace (estúpidamente) creer a ciegas en las ideas de los otros y menospreciar las nuestras o las de los que “osan” tener las suyas propias.

Los túneles claros/oscuros… Reflexiones de un emigrante…

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Pues nada, ya me fui de… ¿mi tierra? (Mallorca-España)… Estoy de nuevo en Perth (Australia)…

Definitivamente, para bien o para mal, ya ni me siento de “mi tierra”, ni de Australia, ni de ningún lugar en particular. Esa es la verdad. Con mi vida, seccionada en dos trozos (de momento!), ya no me siento de ninguno en particular. Durante mi visita a España, tenía muchos de mis objetos personales en Australia; no estaba en mi propio “hogar” (que estaba alquilado) y bueno, por qué no decirlo; mi familia y amigos me consideraban algo más que una “visita agradable”… Ya no era como antes y es lógico…

Yo no soy de los que dicen que una amistad es para siempre, ni mucho menos. Puede serlo, pero que duda cabe que, la amistad es fruto de una RELACIÓN y no al revés, como muchos ingenuamente quieren creer. Por lo tanto, si por la razón que sea, una relación se debilita, la amistad también lo hace, sin discusión ni argumentos de “cuentos de hadas”, jejeje… Y el tiempo y la distancia, son dos parámetros decisivos que debilitan cualquier tipo de relación (incluso la familiar!). Seamos coherentes y maduros de una vez! 😉

Y aquí, en Australia, tampoco tengo un futuro muy definido, esa es otra gran verdad… En Australia, los emigrantes no somos bienvenidos (digan lo que digan mis amigos “australianos” que quieren tener buenas razones para seguir luchando por quedarse, jejeje!). Antes de comprobar tus actitudes laborales, incluso tu nivel de inglés, comprueban si eres RESIDENTE… Y para conseguir la residencia tienes que “lamer muchos culos” antes, jejeje… Y como yo nunca he sido un buen “lame culos” (jajaja!), creo que mi futuro no está aquí definitivamente.

¿Y dónde estará mi futuro pues?, me pregunto muchas veces, como ahora… Hasta que España no arregle sus evidentes problemas socio-económicos no me apetece en absoluto volver, lo tengo claro. Prefiero “mendigar” por el mundo antes que “humillarme” en España. Mendigar, al menos, tiene un punto de emoción pero la humillación de estar preparado para un trabajo de alto nivel y no poder pagar tu hipoteca, no tiene nada de emocionante, por supuesto.

Tengo algunas ofertas laborales en otras partes del mundo (Kuwait, Inglaterra…) pero ninguna confirmada… Pero lo mejor que he sacado de mi “aventura australiana” es que ya no tengo ningún problema en marcharme donde me den algún indicio de “mejora vital”. Ni siquiera siento esa “tristeza latente” que antes sentía en España… Sí, se podría llamar así, “tristeza latente”; porque aunque intentaba ser feliz, era complicado viendo el negro futuro que ese camino me mostraba. Ahora sigo viendo caminos oscuros en mi vida, pero además, también veo otros caminos más claros, que aunque aún no los haya tomado aún, ahí están, para cuando “yo quiera”. Antes, yo mismo los negaba. Ahora sólo se trata de decidir cuál tomar. Y mi posición de temporalidad me ayuda a eso, me ayuda a que una decisión no sea tan dramática y la pueda tomar con más facilidad y libertad. Antes, en España, dejar mi hogar, mi familia y grandes amigos se veía como un muro infranqueable… Ahora ya, esa “esclavitud” no existe, aunque aquí haya hecho muy buenos amigos. En ese sentido, ya no soy el de antes, claro.

Y es que ahora me siento más CIUDADANO DEL MUNDO que nunca antes. Y sólo por haber salido de mi “madriguera”… Definitivamente, hay que viajar. Viajar no sólo como turista, sino como emigrante, “buscándose la vida” por el mundo, como yo y mis amigos emigrantes hemos hecho… Todos ellos, en mayor o menor medida ya nos sentimos así, “ciudadanos del mundo”. Seguiremos apoyando nuestra “tierra natal” claro, pero ya sin patriotismo obsesivo, ni nacionalismos repugnantes, como en mi tierra se ven todos los días en las noticias… y como algunos (como yo) sufrimos en nuestro “día a día”…

Sentimentalmente también he tenido una evolución con mi nuevo estatus de emigrante/”ciudadano del mundo”… He podido comprobar lo que yo siempre he afirmado: La gente, en su interior, es muy parecida, sea donde sea… Al final nuestra esencia, está conectada con nuestra naturaleza y ésta es la misma, claro. Y es que las diferencias reales que hay entre las personas, normalmente no están ligadas a la sociedad y cultura de sus tierras, sino a “algo” que las desvincula precisamente de esas sociedades, pera empezar a “crear” una personalidad INDIVIDUAL y REAL. Una verdadera personalidad que, sin entrar en conflicto directo con su sociedad, sí que puede llegar a ser muy crítica con ella si es necesario, al comprobar los defectos y problemas de la misma… Yo puedo “presumir” de ser así precisamente.

Y es que un emigrante nunca podrá ser un patriota fanático porque, precisamente se ha ido de su patria. Por eso, un emigrante es una persona mucho más objetiva a la hora de analizar la sociedad de dónde proviene y las otras sociedades que conoce. Pero eso es sólo un resultado más de esa evolución personal, de los  que nos desvinculamos de alguna manera de la sociedad en la que vivimos: Somo personas más independientes y menos “animales domesticados” que siguen sin rechistar unas normas sociales que, muchas veces, son bastante absurdas y estúpidas.

Centrándose en el “tema del corazón”, aquí, en Australia, las mujeres son básicamente como las mujeres españolas, sólo que influenciadas/manipuladas (según lo expuesto anteriormente) por una “forma de vida” distinta. Pero cuando “acuden” a su “esencia como personas” (lo verdaderamente importante e interesante), siguen teniendo las mismas emociones que las españolas, por supuesto. Es decir, en el fondo no hay nada de nuevo en cada una de ellas. Todos, como yo ya preveía, reaccionamos en lo esencial de forma muy parecida.

Es un tema algo complejo de explicar… Por un lado digo que lo verdaderamente nos diferencia está en “nuestro interior”, que no proviene de nuestra sociedad ni nuestra cultura. Pero al mismo tiempo, digo que al ser básicamente naturaleza, somos “interiormente” muy parecidos… Creo que no es una contradicción: Quiero decir que las “reglas instintivas” son tan complejas que si las seguimos, podemos llegar a ser muy distintos. Pero también son muy objetivas y eso significa que en cualquier lugar del mundo, dadas algunas circunstancias “internas” (no sociales), podremos conocer a personas muy parecidas y predecibles (aunque sea intuitivamente)… Y eso es lo que yo he experimentado aquí con las personas de otras culturas que he conocido: Aparentemente puede que fueran muy distintas pero, si me han dejado “escarbar” en sus  “interiores”, he visto comportamientos muy normales o naturales y a la vez muy personales e “intransferibles”… Se podría considerar como la “magia de la naturaleza”: Las mismas reglas generan resultados siempre diferentes pero esperados… 😉

Por lo tanto, al final, sentimentalmente hablando, uno sólo debe estar atento e indagar en la personalidad de la gente que conoce para ir comprobando hasta qué punto esas “esencias interiores” de las personas que conoce, independientemente de sus culturas, “conectan” con las suyas propias… Ahora ya sé, por lo tanto, que aunque una asiática me parezca aparentemente muy lejana a mí, en el interior puede estar muy cerca. El problema, por lo tanto, siempre es intentar abstraerse de esa capa superficial que la sociedad nos impone para poder llegar a conectar con quien sea.

Consecuentemente, como siempre se ha visto, “conectar” con alguien suele ser una ardua tarea, puesto que el primer paso, es “desnudar a esa persona socialmente”… Y no todo el mundo está dispuesto a hacer eso claro! Y después, la “conexión interna” no siempre es posible, por simple, pura y “dura” incompatibilidad “genético/hormonal” (amistad/sexualidad, respectivamente). Hay sociedades donde se estimula el primer paso (libertad individual) pero hay otras donde se prohíbe literalmente y mucha gente vive sometida a esas reglas, con independencia de sus propias inquietudes personales. Particularmente, creo que aquí, el “australiano medio” está más esclavizado a esas reglas que el “español medio”. Por lo tanto, creo que me será más complicado encontrar a una australiana con la que “fundar una familia”, jejeje… Y así lo he comprobado en el último año!

Como conclusión a este escrito reflexivo y meditabundo, puedo decir que en todas las áreas de mi vida, veo túneles oscuros y algo más brillantes (trabajo, dinero, amor…). Aún no he tomado ninguno realmente brillante aunque ahora, no como en España, veo su existencia. Ahora sólo estoy tanteando cuál de ellos debo coger para seguir con mi vida… No hay nada especialmente maravilloso en mi vida pero sí bastante emoción, aunque sólo sea por tener un nivel de ILUSIÓN aceptable. Una ilusión que creo que todos necesitamos en nuestras vidas, en cualquiera de sus ámbitos.

Finalmente, creo que la ILUSIÓN, una ilusión basada en parámetros ciertos, es la que aleja esa “tristeza latente” de mi vida, no como me pasaba en España, que mirara donde mirara y en cualquiera de los ámbitos de mi vida, sólo veía “túneles oscuros”. Ojalá algún día encuentre un “túnel brillante” en ese lugar llamado España, concretamente Mallorca, pero el nombre del lugar dónde encuentre ese “túnel” ya es algo que no me importa demasiado… 😉

Leyes naturales versus leyes sociales

ley

Ayer tuve un extraordinario debate (en persona) sobre la esencia de las LEYES. Yo afirmaba que las leyes (o leyes “sociales”) tienen como objetivo fundamental imitar las leyes naturales y los otros (el resto del grupo, cómo no?, jejjee!) decían que no…

Está claro que en la Naturaleza existen unas normas muy estrictas seguidas por todos los seres vivos, sin excepciones. Esas normas o leyes naturales son seguidas por los seres vivos de muchas maneras, en función de sus características y etapas vitales, claro: La GENÉTICA es uno de los primeros mecanismos que “guían” nuestra vida y la del resto de los individuos en la Tierra. El INSTINTO animal más de lo mismo. Instinto del que nosotros no somos una excepción; aunque muy frecuentemente pensamos que estamos muy por encima de nuestro propio instinto (equivocadamente, por supuesto).

Pero nosotros, los Seres Humanos, hemos creado un mundo artificial, donde las leyes naturales no tienen fácil aplicación. Pero, en cualquier caso, la Naturaleza es el mejor ejemplo a seguir para generar esas nuevas leyes… La Naturaleza es sabia y deberíamos IMITAR a la Naturaleza a la hora de generar nuestras leyes particulares de una forma similar a las leyes naturales. Por la misma razón, deberíamos procurar NO CONTRADECIR las leyes naturales, por supuesto. Realmente, en los códigos penales habituales no se acepta que unas leyes “menores” contradigan otras leyes “mayores”, obviamente. En este caso, las leyes naturales son las “mayores” posibles; mucho más que cualquiera de las nuestras propias (constituciones o similares).

Además, en el fondo de la cuestión, cualquiera de las leyes sociales que podamos generar, seguro que ya existen en la Naturaleza en alguna forma, puesto que nuestra inteligencia, la que creó todo nuestro mundo “social”, también es un elemento natural, por supuesto. Por lo tanto, estas leyes sociales, además de observar una compatibilidad absoluta con las leyes naturales, deberían intentar simular esas leyes naturales que, aún no conocemos y que, por alguna razón, no se aplican automáticamente y debemos “forzarlas” con la aplicación de nuestras propias leyes particulares.

Las razones por las que esas hipotéticas leyes naturales no nos rigen en nuestro entorno específico, aparentemente alejado de un ecosistema natural, podría ser nuestra diversidad contextual: Habitamos multitud de diferentes ecosistemas artificiales (ciudades, pueblos, etc); tenemos multitud de culturas y creencias diferentes; etc… Un león de determinada raza parece comportarse exactamente igual en cualquier lugar y época. El Ser Humano no, en absoluto. Por eso, parece ser que necesitamos instaurar nuestras propias leyes…

Nuestra inteligencia y conciencia parecen ser los elementos responsables de que nuestros ecosistemas sean tan diferentes y es precisamente con esos elementos que también debemos crear esas leyes particulares para “gobernarnos”. Parece lógico pues.

Conclusión: Si bien nuestras leyes no tienen porqué parecerse a las leyes naturales que conocemos, sí que parece que no deben contradecirlas y además deben servirnos de punto de partida para descubrir esas leyes naturales que aún no conocemos, convirtiéndolas en nuestras propias leyes, las leyes sociales… Unas leyes que, finalmente, nunca serán naturales porque siempre serán deducidas por nosotros mismos, no realmente descubiertas en la Naturaleza… En cualquier caso, parece muy evidente después de este análisis, que las leyes sociales deben estar en perfecta armonía con las leyes naturales: Ni contradecirlas ni despreciarlas a la hora de cotejar nuestras propias leyes debidamente.

Corolario: Posiblemente, el progresismo, como corriente política que no sólo ignora la Naturaleza para generar sus ideologías, sino que entra en evidente enfrentamiento con ella, es totalmente erróneo. Por otro lado, el conservadurismo, que sólo osa “jugar” con las leyes que hemos creado realmente (económicas, esencialmente), es mucho más respetuoso con las leyes naturales y por lo tanto, potencialmente menos errado en su ideología.

¿Qué es manipular?

1223176397398_fEste artículo es comprometido… Es comprometido porque voy a intentar explicar qué es manipular. Por lo tanto, podría intentar manipular directamente con él, jejeje… Si no se entiende lo que digo, quizás deba seguir leyendo mi querido lector… 😉

Si eres de los que vives de forma “sencilla”, sin pensar mucho y no tienes intuición alguna (típico hombre, por ejemplo?) eres la presa perfecta de los manipuladores…

Los hombres normalmente nos salvamos de la manipulación si somos muy inteligentes (nuestra intuición es nefasta). Por eso, la mayoría de las víctimas de la manipulación suelen ser hombres puesto que tampoco somos especialmente inteligentes en relación a las mujeres (eso creo!).

Con los efectos de la “masculinización” del “feminaZismo” actual, gran parte de las mujeres también están siendo terriblemente manipuladas: Ignoran su intuición femenina y como tampoco creo que sean especialmente inteligentes, finalmente se convierten también en víctimas de la manipulación… Y es que el movimiento feminaZi es intrínsecamente manipulador y lo primero que ha hecho es destruir la principal defensa de las mujeres contra la manipulación: Su intuición, claro. Pero bueno, ese es otro tema (ya tratado en este blog, por cierto).

Con todo eso, es fácil comprender por qué vivimos en una sociedad tan manipulada. Nos hemos convertido en animales sin instintos/intuición (plantas quizás?) y sin capacidad práctica de razonamiento. Por lo tanto, eso de que el Ser Humano es un ANIMAL RACIONAL… queda en suspenso puesto que ni es tan animal ni tan racional.

Mal futuro nos espera si no volvemos a nuestras raíces más “animales” (intuitivamente hablando) o si no conseguimos ser realmente más racionales.