Conferencia sobre ideología de género de un padre con hija transexual

Experiencia de un padre de niña transexual y sexólogo

Me lo he tragado enterito, para conocer mejor los argumentos contrarios…

Primero decir que admiro la faceta paternal de este hombre y me compadezco de su sufrimiento como padre, por ver que su hija está en esta situación.

También tengo que decir que siento, aunque me apedreen muchos, que esta niña tenga este PROBLEMA… Como dice su propio padre “incluso ella querría ser un niño y así no tener más problemas de todo tipo”.

En definitiva, no creo que, al igual que la homosexualidad, la transexualidad sea un “vicio” o cualquier otro tipo de maldad o actitud persona por la que se deba discriminar de ninguna manera. Al contrario, al considerarlo un grave problema personal, considero que estas personas, más si son niños, deben estar muy acompañados y queridos, por todos, no sólo por sus padres, sino la sociedad al completo.

Dicho lo cual, paso a comentar este vídeo:

  • Critica que se hable de forma ABSOLUTISTA (“un niño tiene pene”) pero, al mismo tiempo, generaliza una grandísima excepción como es la transexualidad. Es decir, en cierto modo, “absolutiza” una parte de la sociedad que es mínima, sólo porque a él le parece moralmente correcto; es decir, comete el mismo error que critica con el agravante de que se trata de una parte que NO representa a la mayoría (no es una actitud democrática).
  • Miente al decir que 1 de cada 1000 son transexuales. Según las fuentes consultadas, como mucho, 1 de cada 10.000 son transexuales.
  • Dice amar la DIVERSIDAD individual, sin embargo ataca las diferencias obvias (y muy mayoritarias) entre hombres y mujeres. La diversidad individual empieza en la diversidad por grupos sociales. Es decir, somos diferentes como individuos, entre otras cosas, porque el 50% son hombres y el 50% mujeres. No se entiende (incoherencia) que amen la diversidad y al mismo tiempo quieran uniformar a los dos sexos (aunque es muy difuso en este concepto tan de ideología de género).
  • Respecto de la tolerancia a la DIVERSIDAD individual es muy demagógico decir que se debe aceptar sin ningún límite porque en ese caso, deberíamos aceptar sin reparos cualquier tipo de malformación y enfermedades, puesto que son los mecanismos naturales para conseguir mucha más diversidad y selección natural.
  • Yo también creo que deberíamos dejar actuar más a la naturaleza para ser mucho más diversos en todos los sentidos (genéticamente, para empezar). Pero también parece razonable que tengamos en cuenta algunos cánones esenciales para facilitarle la vida a las personas. En esos cánones entra la función reproductiva que un transexual, por definición, tiene alterada.
  • Basa la diversidad individual en el proceso de “sexuamiento”, cuando eso sólo es uno de tantos procesos que intervienen en generar individuos diversos y a lo largo de toda la vida.
  • Mayoritario versus normal versus correcto… Es cierto que no tenemos argumentos finales a favor de lo que es normal o correcto, por eso sólo tenemos el valor estadístico para poder saber cuán saludable es una persona… Sin embargo, la alternativa es ignorar la mayoría (decidida por la Naturaleza) e INVENTARSE una nueva distribución de variedades, acorde con un pensamiento u otro. Es lo que se llama ingeniería social, al margen de la Evolución Natural de cualquier especie, no sólo la humana. Eso es lo que pretenden estas personas, los “ingenieros sociales”, que usan la demagogia (“pobrecitos los transexuales tan discriminados siempre”) y otras formas de manipulación, para lograr modificar las reglas esenciales de la naturaleza, reflejadas en la sociedad.
  • Es cierto que el cerebro también se puede “sexuar”… Y ese es el caballo de troya de los ingenieros sociales: Manipulación para logar sus objetivos ideológico-sociales.
  • “Uno se sentirá hombre o mujer”… ¿Por qué, de repente, es necesaria esa clasificación? ¿No defendían la diversidad individual, en una especie de caos de género? ¿Es naturalmente práctico ese caos de género para mantener una especie? ¿No es acaso muy lógico que lo “normal” es que ambos géneros se diferencien bastante para que no haya dudas sobre eso y así poder asegurarse la perpetuación de la especie? Son preguntas muy retóricas evidentemente.
  • “Ese recién nacido va ir creciendo en función de esas expectativas (su sexo asignado)”… Falso, ellos mismos reconocen que en muchos casos (todos?) los niños con problemas de transexualidad enseguida empiezan a destacar… Es decir, esas expectativas no influyen (manipulan) en nada.
  • “Prohibimos que nos regalaran ropa rosa, el cuarto lo pintamos de naranja… pero al final la niña se decantó por un “estilo femenino” (hablando de su niña mayor, no la transexual)… Eso demuestra la obsesión de estos ingenieros sociales por negar la mayor: Las niñas y los niños son (muy) diferentes y sólo intentan MANIPULARLOS constantemente en pro de sus absurdas ideologías… Por suerte, la Naturaleza suele ser más poderosa que estos manipuladores…
  • “Gente que no quiere hacer caso a un niño que dice ‘guapo no guapa'”…. A ver, los niños COPIAN e IMITAN constantemente y además no entienden conceptos lingüísticos como el género o el sexo… Qué argumentos más vacíos!!!
  • “Con 5 y 6 años se traumatizaba al vestirse como niño”… A esa edad, se puede usar ropa unisex… Qué sarta de mentiras o medias verdades, como mucho!
  • “Me siento un traidor al decir ‘pregúntale a XXX si es niño o niña'”… ¿Por qué? Si amas la diversidad, no debería suponerte ningún trauma que tus hijos sean tan “diversos” y así presumir de tener una sexualidad tan mixta…. (es un discurso lleno de incoherencias).
  • “Mientras yo lo le vea como niña, XXX no será vista”…. Es decir, la sexualidad sí depende de factores externos, no de uno mismo…. (más incoherencia). Por otro lado, si es algo tan ambiguo, lo correcto es permanecer al margen, aunque seas su propio padre. El problema de estos padres es no asimilar que sus hijos tienen realmente un PROBLEMA personal muy grave y acusar constantemente a la sociedad de su normal confusión.
  • “La identidad es algo que sale de dentro y uno no puede decidir”… ¿Por qué será que los procesos bioquímicos si pueden definir claramente los rasgos físicos y no los psicológicos?… Hablar poéticamente no es una buena justificación de nada. Sin embargo, lo más razonable es pensar que si un niño tiene todos los rasgos físicos de niño entonces si ese niño se identifica con una niña es que ese niño tiene algún problema de mayor o menor complejidad. Eso es lo coherente y razonable. El resto sólo son patrañas de padres irresponsables que no quieren asimilar que su hijo tiene un grave problema personal.
  • “La homosexualidad no es cambiable” Rotundamente falso. Conozco más de un caso personalmente y sin lugar a ninguna duda.
  • Por otra parte, antes dijo que todos estamos “sexuandonos” constantemente… por lo tanto, ¿porque no se puede cambiar tanto la orientación sexual como la identidad sexual?… 😉 La verdad, su discurso es tremendamente incoherente.
  • Si todos somos en gran parte hombres y mujeres, y si uno es un niño físicamente, ¿No es mejor “encaminar” a esa persona a la masculinidad? Si realmente se creen que somos enormemente diversos y que el género no es tan importante, ¿para qué complicarse la vida y complicársela al niño/a? Es de nuevo “inventarse las reglas sociales”, al margen de la Naturaleza. Son verdaderos ingenieros sociales!
  • En la adolescencia, sin bloqueos hormonales, la persona podría recobrar una identidad sexual diferente y acorde con su físico. ¿Qué locura es esa de bloquear el proceso de hormonación natural en un adolescente sin tener la certeza de cuál es su identidad sexual final?! Qué locuras proponen estos ingenieros sociales!!!
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Eternidad versus Humanidad y Cotidianidad

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Siempre se nos plantea el concepto de Eternidad como algo muy alejado de nuestras vidas cotidianas. Sobre todo para los laicos y ateos, la eternidad es algo irreal, o cuando menos, tan subjetivo que no puede estar en ningún tipo de debate formal. Yo no lo creo y además creo que la Eternidad tiene una implicación importantísima en nuestro día a día y por lo tanto, en nuestro propio carácter, actitud, principios… Nuestra personalidad en definitiva. No es un debate sin sentido, ni mucho menos. Veamos.

El egoísmo

A efectos filosóficos yo soy de los que no cree en el Egoísmo. Yo creo más bien que todo lo hacemos por “puro y duro” interés personal, incluso cuando ese interés es ayudar a nuestro prójimo. La razón es que, sean cuales sean nuestros ideales vitales, lo que está claro es que buscan nuestra propia felicidad. La cuestión se reduce pues, a decidir qué nos hace felices a cada uno: A una persona le hará feliz un buen coche y a otro ayudar a los demás, por poner dos ejemplos muy simples pero evidentes.

Por lo tanto, no hay egoístas sino, hasta cierto punto, “opciones vitales”. Pero ese “hasta cierto punto” intenta subrayar que “no todo vale” para llegar a la felicidad personal. Y ese límite se establece, casi milagrosamente, considerando un concepto intrínseco a la propia Vida que, por desgracia, muy poca gente lo tiene asimilado: Todos somos uno y uno somos todos, y además eternamente; es decir que no sólo estamos intrínsecamente unidos a nuestros semejantes ahora, en vida; sino también después de nuestra muerte… Es decir, somos realmente eternos…

La Eternidad

Hay muchas evidencias científicas que nos encaminan hacia la consideración de que somos realmente eternos (no metafóricamente). La más evidente es que la biología podría generar individuos “biológicamente eternos”. Es decir, morimos porque así lo decide nuestro cuerpo. TODAS las células de nuestro cuerpo se renuevan muchas veces durante toda nuestra “vida biológica” (incluso las neuronas), hasta que esas células deciden dejar de renovarse.

Hay muchas paradojas relacionadas con el anterior hecho científico, como es el hecho de que nosotros realmente morimos “físicamente” varias veces en nuestra vida y ni siquiera nos damos cuenta; puesto que nuestro cuerpo “físico” desaparece varias veces antes de nuestra “muerte final” porque TODAS las células que lo componen mueren antes de ese momento… Curioso, ¿verdad?

Pero también hay una contradicción esencial importante: ¿Cómo se explica que sea la Vida la que programe nuestra muerte al dejar de auto-regenerarse las células? Sólo existe una explicación a esta otra paradoja: Que eso no sea cierto… Es decir, esa contradicción sólo puede ser explicada considerando que nuestra muerte no es tal, sino una etapa más de la Vida, ya considerada como un “todo”, que nos aglutina junto a todos nuestros antepasados y a nuestros descendientes en un único Ser… Y eso, incluye no sólo a los seres vivos humanos, sino al resto de seres vivos también…

La ignorancia nos conduce al egoísmo

Yo creo que lo que todos entendemos cotidianamente como Egoísmo, no es más que ignorancia sobre nuestra propia “naturaleza vital”: Si somos aparentemente egoístas es sólo porque no conocemos las verdaderas raíces de nuestro ser. Y una de las más importantes es nuestro carácter eterno, tal y como he expuesto.

Uno de los efectos más claros de ese “egoísmo ignorante” es que, al no considerar nuestra naturaleza eterna, nuestras acciones están diseñadas para “80 años vista”, o el tiempo que pensemos que nos quede de vida, sin importarnos lo que sucederá después, porque después realmente no existiremos, en ningún sentido o aspecto. La ignorancia es pues, la verdadera y esencial fuente de egoísmo en la sociedad, sin duda.

Las personas que, de un modo u otro, consiguen asimilar que sus vidas no acaban nunca, son las que realmente se preocupan de hacer lo correcto según sus ideales, incluso aunque esos ideales atropellen sus propios intereses personales actuales. Por eso, no existen ideales reales si no se cree en la eternidad de algún modo. Es decir, no hay modo objetivo de que una persona sea “de fiar” si no cree en la eternidad.

El ejemplo del moribundo

Pongamos un ejemplo extremo pero muy gráfico: ¿Podemos realmente confiar en la palabra de un moribundo que no cree en algún tipo de eternidad? No, por supuesto que no. ¿Por qué vamos a confiar en la palabra de una persona que cree que no va recibir ningún tipo de represalia por sus errores propios? ¿Qué interés real puede tener esa persona que cree que haga lo que haga, ella misma no va disfrutar de su acierto o no va a sufrir por su error?

Habrá quien responda que la creencia en el Amor es una alternativa a la de la Eternidad, y que ese moribundo sería una persona “de principios” sólo porque ama a su prójimo; a sus hijos, por ejemplo. Pero haciendo una introspección profunda, nos daríamos cuenta de que la naturaleza última del amor es la creencia en la eternidad. Por ejemplo, ¿qué sentido tiene desear la felicidad a nuestros hijos una vez nos hayamos muerto si no vamos a “conocer/disfrutar” de su felicidad de ninguna forma? De nuevo, no tiene ningún sentido final y real para un “no creyente en la eternidad”.

Lo que ocurre es que, sobre todo cuando se acerca el momento de nuestra muerte, todos creemos en la existencia de “algo más”. Si una persona muere con la firme convicción real de que no hay nada después, su muerte es necesariamente una etapa extremadamente angustiosa, básicamente porque ya no tiene sentido que ame a nadie… Y ese absurdo absoluto sobre algo tan importante como es el amor, le hace asimilar el concepto de eternidad, aunque sea inconscientemente… Se podría llegar a decir que creer en la Eternidad es creer en el Amor y viceversa. De ahí nacen muchas equipararaciones religiosas entre Eternidad y Amor.

Otra evidencia de que la Eternidad es una realidad, es que está impresa en TODOS los seres vivos a excepción del Ser Humano…  Para un animal cualquiera, no existe el concepto de muerte. Hasta ahora yo pensaba que eso nos hacía más inteligentes que ellos, pero ahora me doy cuenta de que lo estúpidos somos nosotros, al haber considerar lo contrario.

 

Consciencia versus Eternidad

La principal réplica de los “no creyentes en la eternidad” es que no somos conscientes después de morir… Aunque ese es un debate mucho más complejo, donde discutir la verdadera esencia o definición de Ser Humano (los únicos seres creemos en la muerte como un fin absoluto), puedo dar algunos puntos importantes. En este debate debería aparecer la excesiva importancia que le damos a nuestra consciencia, nuestra forma de percibir nuestra propia existencia.

Si lo pensamos detalladamente, ¿tiene realmente tanta importancia ser conscientes de nuestros actos para decidir que vivimos o no?… Es decir, si el problema para aceptar que no existe la muerte es que después de ella no somos conscientes de nada, habría que preguntarse algunas cuestiones importantes:

  1. ¿Qué papel juega la inconsciencia en todo este juego de la vida y la muerte? ¿Es posible que esos seres que nos reemplazan tengan un tipo de inconsciencia heredada de forma genética? Yo creo que es mucho más que probable. De hecho, la intuición o el instinto se podría considerar que forman parte de esa inconsciencia heredada genéticamente…
  2. ¿Mueren y vuelven a nacer realmente aquellos individuos que, por las causas que sean, no recuerdan NADA de su pasado a partir de cierta fecha y que, por lo tanto, no tienen consciencia de su vida pasada? La respuesta es obvia pero sus implicaciones muy importantes: La consciencia no es realmente un factor decisivo a la hora de valorar si se vive o no…
  3. Realmente no es cierto que nosotros tengamos asimilado el concepto de muerte. Al menos no tanto como los laicos y ateos piensan. Es decir, el hecho espiritual es intrínseco a la naturaleza del Ser Humano y eso se demuestra en que desde siempre el Ser Humano ha necesitado creer en la Eternidad, aunque no supiera como demostrar su existencia. La razón de esta obstinación es que realmente es cierto: La Eternidad realmente existe, aunque posiblemente nunca conseguiremos demostrar ese hecho de una forma totalmente lógica y científica. Por eso existen las religiones.

La Eternidad en nuestro día a día

Volviendo a las implicaciones cotidianas que tiene no creer en la Eternidad y siguiendo el razonamiento expuesto, un “no creyente en la eternidad” se convierte en una persona cada vez más egoísta a medida que su vida se va consumiendo; porque sus intereses reales cada vez tienen más corto plazo y más allá de este plazo, no tiene realmente ningún interés en nada, porque según estas personas, ellos desaparecen total y absolutamente.

Este razonamiento nos lleva a pensar que la creencia en la eternidad de los seres vivos debe forzosamente ser un parámetro muy importante en la personalidad de cualquier individuo. Porque los que tenemos este “horizonte vital eterno” consideramos todos los factores a la hora de tomar decisiones, no sólo el “aquí y ahora”, sino también el “allí y mañana”… Y ese “allí” podría estar a millones de kilómetros de distancia y ese “mañana” a muchos milenios vista…

Conclusiones

¿Qué pasaría si todos nosotros tomáramos consciencia de nuestra vida eterna?

  • Respeto máximo entre nosotros…
  • Cooperación máxima por lograr un futuro mejor para nosotros mismos…
  • Respeto a todas las otras criaturas del mundo, que ahora ya no serían ajenos a nuestra propia esencia, sino nosotros mismos…
  • Abolición de sentimientos artificiales creados para unirnos ante la ausencia de eternidad, como son el patriotismo y los nacionalismos…
  • Abolición de las leyes y las religiones, como mecanismo artificiales de dotarnos de principios universales para mantener la paz y la justicia…
  • Se acabarían las luchas de las dos tendencias esenciales en política: Los que luchan por la sociedad (social-comunismo) y los que luchan por el individuo (liberalismo). Ambas luchas quedarían integradas de forma automática en todos los individuos y cada individuo colaboraría personalmente en conseguir un equilibrio de los esos dos campos..

En fin, un mundo totalmente diferente, ¿verdad? Pero lo más esperanzador (me gusta ser positivo) es que, a pesar de la trascendencia de la afirmación esencial de este escrito, toda esta exposición se basa en hechos objetivos, no subjetividades varias, que son las que han inundado nuestras vidas hasta ahora para poder auxiliarnos ante nuestra ignorancia esencial: Considerar que la vida no era realmente eterna.. 😉

El progresismo es absurdo

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Demostración matemática de que el progresismo es absurdo:

  1. Los progresistas afirman que la Naturaleza puede ser no perfecta. Por ejemplo, es muy cruel e injusta con los débiles.
  2. Los progresistas también dicen que el Ser Humano puede alterar la Naturaleza para mejorarla.
  3. Pero el Ser Humano es Naturaleza en sí mismo.

La contradicción es evidente (“reducción al absurdo”):

Partiendo de que la Naturaleza no es perfecta, los progresistas llegan a la conclusión de que nosotros (parte de ella) podemos solucionar los problemas de la Naturaleza, con lo que la Naturaleza, mediante nosotros mismos, sí que es perfecta.

CONCLUSIÓN: La Naturaleza sí es perfecta, incluso sin nuestra intervención. El progresismo es absurdo. El conservadurismo, la sumisión y respeto absoluto por la Naturaleza, es el único camino.

Cómo un conservador se vuelve libertario

libertario-e1324186424277A partir de ahora me declaro libertario, que no es liberal o neo-liberal, no confundir términos.

Ser libertario significa abogar por la libertad máxima del individuo. Una libertad tanto en el plano económico como en el plano social. Muchos diréis que ser liberal en el plano social es ser progresista social, pero también os estáis equivocando y ahora os explicaré porqué.

El conservadurismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la supuesta naturaleza del individuo.

El conservadurismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la supuesta naturaleza del individuo. Digo “supuesta” porque siempre es discutible qué se entiende por “naturaleza del individuo”.

En el otro extremo está el progresismo. El progresismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la imposición de ideas de ingeniería social, que nunca o casi nunca tienen nada que ver con la realidad natural del individuo: Feminismo radical, ideología de género, creencia absoluta en el concepto de maldad, etc; son sólo algunas de las ideologías que se intentan imponer desde un gobierno progresista.

El progresismo es un movimiento político que busca imponer un modelo social basado en la imposición de ideas de ingeniería social.

Filosóficamente, me sigo confesando conservador porque creo que, en general, este movimiento es el más realista y general posible. No obstante, a nivel político, real y práctico, he optado por el libertarianismo porque eso libra de la imposición progresista a toda la sociedad, que yo considero poco menos que delirante en casi todos los aspectos de esa ideología.

En el libertarianismo cada individuo decide qué hacer en su vida, no sólo con su vida, sino con las de sus congéneres. Es decir, operar con total libertad. La cara amarga de tal situación es que hay que ser muy responsable de los actos que, en libertad absoluta, se realizan. Por lo tanto, si por ejemplo uno mata injustamente, se arriesga a que la sociedad le condene. Y la condena social puede llegar a ser mucho peor que la de un juez, sobre todo en la era de la globalización, donde “todo se sabe”…

En el libertarianismo cada individuo decide qué hacer en su vida, no sólo con su vida, sino con las de sus congéneres.

Puede ser que haya muchos lectores que crean que hay hechos obviamente perversos para toda la sociedad y que, por lo tanto, no es necesario que sean juzgados a nivel individual, sino colectivamente, instaurando las leyes necesarias; y que su ausencia llevaría a un caos social extremo. Pero hay un ejemplo muy claro donde esta hipótesis falla rotundamente: La aprobación/desaprobación del aborto en nuestra sociedad:

Para un conservador, un aborto es un crimen que está, cuando menos, a la misma altura que un asesinato común. Sin embargo, siendo legal, la sociedad no se derrumba. Los progresistas pueden argumentar que esta es la prueba que demuestra que el aborto no es un crimen, pero los conservadores dirán que lo que ocurre es que la justicia estatal es injusta, porque en libertad real, la sociedad acabaría por condenar el aborto, al igual que hoy todos condenamos la muerte de otros individuos totalmente indefensos, como son los bebés (nacidos).

Inciso: Yo diferencio tres tipos de justicia:

  • Justicia natural: “La ley del más fuerte”, tanto a nivel físico como mental.
  • Justicia social: “La ley de la sociedad”, como conjunto de individuos, no como Estado, ni tampoco relacionado con el concepto de democracia. Es decir, que sea la sociedad, independientemente de cómo esté organizada (Estado-anarquía), ni de donde provenga (totalitarismo-democracia) sea la que imparta justicia, según sus propias respuestas a los actos de sus individuos.
  • Justicia estatal: “La ley del Estado”, independientemente de cómo se haya instaurado ese Estado (totalitarismo-democracia).

Yo entiendo que la justicia social es una evolución de la justicia natural, cuando se trata de individuos sociales como los Seres Humanos. La justicia estatal debería ser una copia calcada de la justicia social, pero como entidad compleja que es, una sociedad es muy difícil de analizar y determinar qué es realmente justo para ella. Es decir, un Estado nunca o casi nunca estará ni cerca de determinar que es justo o no es justo en su sociedad. El ejemplo del aborto es el más claro ejemplo de esta afirmación. Por lo tanto, al contrario que progresistas y conservadores, el libertarianismo cree que la justicia social no puede provenir del Estado, sino directamente de los individuos que forman la sociedad, con sus críticas activas o pasivas y sus actitudes de aprobación o desaprobación correspondientes.

Como ejemplo de verdadera justicia social, y siguiendo con el ejemplo del aborto, si los conservadores tienen razón, la justicia social (real) acabaría por apartar a los abortistas de la sociedad y esa actitud acabaría como una actitud residual, así como otras muchas, que sólo demostraría la variabilidad del Ser Humano debido a su libertad intrínseca, que le puede llevar incluso a su propia infelicidad (ser apartado socialmente, en este caso). Lo mismo se puede decir si fueran los progresistas los que tienen la razón en este tema: Acabarían arrinconando a los conservadores. Pero mientras haya un estado manipulado por lobbies de presión, eso nunca se sabrá y siempre se mantendrá un clima de tensión social con éste u otros muchos temas polémicos y controvertidos.

Personalmente, creo que el Estado está tremendamente manipulado por pequeños grupos de presión (“lobbies”) progresistas, que dirigen la justicia estatal muy lejos de la social, la real. Por lo tanto, desde el libertarismo ya me basta que al menos los progresistas no puedan imponer a la fuerza sus ideas. Ya me encargaré yo (y los que piensan como yo) que las ideas coherentes del conservadurismo sean adoptadas libremente: Si los conservadores (filosófico en mi caso) estamos en lo cierto, nuestras ideas serán la mayoría en la sociedad y se habrá derrocado el progresismo como movimiento generalizado en la sociedad. En caso contrario, lo mismo; pero en el camino no se habrá crispado la sociedad, llena de fanatismo agresivo que, al final, no hace más que cohibir la verdadera y última expresión de… LIBERTAD INDIVIDUAL…

Soy un ser despreciable… :'(

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Qué mala suerte tuve… Nací varón y además heterosexual!.. 😦

Por lo visto, yo no lo sabía, pero ya desde el principio, al nacer varón, ya tengo un “chip de la maldad”, que me convierte de forma ineludible en mala persona…, sobre todo para las mujeres… Pobrecitas ellas también, que tienen que sufrir mi naturaleza masculina… Por suerte para ellas, la ley las protege de mi maldad absoluta y me pre-condena con mucha anterioridad si ella me denuncia ante cualquier acto que la pueda incomodar. Hasta un insulto, que yo creía una actitud negativa pero bidireccional en una pareja… Pero no!, un simple insulto es también una actitud realmente de naturaleza masculina… Estúpido de mi! Soy lo peor… soy escoria masculina… y además ignorante absoluto!

Sí, tendré el “poder masculino”, no sólo por mi evidente mayor fuerza física, sino porque soy malvado y egoísta y me aprovecho de todos y cuantos seres débiles me encuentro a mi paso: Mujeres, niños, ancianos y, por qué no, otros hombres que no son tan mezquinos como yo… Con esta actitud no sólo abuso de individuos sino que llevo toda la sociedad a la ruina en todos los sentidos, a destruir la paz social… Qué desastre!!!

Pero la verdad es que me entristece mucho mi destino inalterable por culpa de mi hormonas… Yo también querría querer y ser querido, como, por lo visto sólo las mujeres pueden hacer… La verdad, es que, después de todo, desprecio ese “poder masculino” que se me fue concedido desde mi fecundación… Maldito poder que no me permite amar y que destruye el mundo!

Y claro, además soy heterosexual! Qué desgracia la mía! ¿Se puede ser más desgraciado que sentirse atraído por un género que nunca te amará de verdad porque eres un monstruo? ¿Se puede ser más desgraciado que pensar que si amo a una mujer y la pobre confía en mi, la maltrataré y abusaré inevitablemente de ella siguiendo el dictado de mi sistema hormonal?… Y ya nada qué decir de mis futuros hijos, a los cuales, como seres realmente débiles, mi maldad intrínseca, educará a palos, día sí, día también! Madre mía qué angustia más extrema…

Pero… tengo una solución a mi desgracia personal! 😀 Ufff…, qué alivio me ha dado una inteligentísima mujer que me ha propuesto algunas soluciones a mis problemas personales… Qué afortunado soy de, al menos, tener una esperanza a este futuro frío y sombrío, que me esperaba para el resto de mi vida! 😀

Esta bellísima mujer (ya de por sí buena persona, por no tener el chip de la maldad masculina) me ha propuesto tres soluciones. Todas serán difíciles de tomar, pero con esfuerzo y, sobre todo, el refuerzo social y educativo, son posibles, me ha asegurado. Como es mujer, bondadosa por naturaleza, voy a confiar plenamente en ella…

Las tres alternativas que tengo según esta mujer son las siguientes:

  1. Dejar de ser hombre! 😀 Siii… Esta señora me ha dicho que no sería una mujer real, pero sí legal, sería un transsexual… pero que me quitarían ese chip malvado que me vuelve un ser tan deleznable… Dice que no confíe más en la Naturaleza. La Naturaleza es sólo un concepto inventado por el varón heterosexual para poder seguir aplastando el resto de personas, a su antojo! Joder!, qué gran enseñanza me ha dado esta bondadosa mujer… Uf!, qué revelación más esperanzadora! Gracias, gracias! Me explicó que ya puedo abandonar mi condición masculina de forma artificial, sin ningún problema ni impedimento de ningún tipo!!! Además, no hace falta ni que tenga dinero para eso, puesto que la sociedad me lo paga!!! Ufff… es genial, por fin un rayo de luz en mi sombría vida como varón…
  2. Pero, como sabia y bondadosa persona que es, esta mujer me ha dado otra alternativa, si es que me da algún miedo dejar de ser hombre: Me ha propuesto dejar de abusar de las mujeres con mis actitudes viriles (machistas, me ha dicho que se llaman). Es decir, me ha recomendado que me haga homosexual!!! Fantástica idea!!! Uf… con lo poco que me gustan los quirófanos y medicarme toda la vida para anular mi “chip masculino”.., no sé si podría optar por la transexualidad, la verdad. Me dice que, al igual que mi género, mi orientación sexual natural es gran otra mentira del “patriarcado heterosexual”! Jo!…, no sabía del poder ilimitado de la Maldad masculina y que yo mismo tenía inserta en mi mismo por ser hombre heterosexual… Uf, sabias y bondadosas palabras las de esta mujer, como no podría ser de otra forma por ser mujer, claro!
  3. Como tercera opción; esta mujer; sabia, bondadosa y comprensiva con mis limitaciones como hombre; me ha dado una alterativa “de mínimos”: La bisexualidad… Me lo ha dicho con la boca un poco pequeña porque es un “mal menor”, pero que al menos, ayuda a derrotar este “patriarcado heterosexual” que tantísimo daño está haciendo a la sociedad, oponiéndose ferozmente a aceptar su maldad intrínseca y luchando con todas sus fuerzas contra toda la sociedad, aplastándola cual insectos infectos!

Uf… por fin… tengo alternativas, fuera de la asquerosa Naturaleza, que me hizo pensar, junto a una sociedad arcaica, que debía seguir siendo un hombre heterosexual, malvado y ruín… No… ya no me voy a dejar engañar más y voy a iniciar una nueva etapa en mi vida ayudado por el colectivo LGTBI, que es el colectivo donde se agrupan todas estas personas maravillosas que han decidido tomar alguna de esas tres inteligentes alternativas.

Un último consejo que me ha dado esta sabia señora, es que no me alarme si veo en el colectivo LGTB algunas mujeres que han decidido volverse hombres… “Que?!!!”, exclamé yo indignado!… Pero enseguida me lo explicó, tan sabiamente como era de esperar:

“Estas mujeres no serán hombres reales nunca: El nivel de hormonas ‘malignas’ que les suministran nunca llegará a ser nocivo para su salud y siempre mantendrán su ‘pureza femenina’. Son la mejor versión del varón que hemos conseguido CREAR, fuera de la asquerosa Naturaleza, que sólo sabe crear monstruos machistas”.

Ufff…, fantástica estructura social, pensé enseguida. Estas personas lo tienen todo pensado para ir eliminando el “varón natural” de la sociedad. Incluso me comentan que está muy ilusionad@s porque se espera que, en el futuro ya no habrá más varones (“naturales”, claro), porque ya se está consiguiendo fecundar óvulos con el material genético de otros óvulos! Maravilloso!, vamos hacia la sociedad perfecta! Sin horribles machos, rebosantes de hormonas masculinas, causantes de todos los males de la sociedad actual! Genial!!! Me encanta el plan!, si señor!… señora!!, a partir de ahora!, putos machistas asquerosos que hasta en la lengua nos han pisoteado! Buaaahg!!!

En fin, hoy en día, estoy en mi “viaje LGTB”, hacia un futuro mejor, como persona. Me alegra por fin saber que podré amar de verdad sin tener que hacer daño a nadie y contribuyendo a un mundo mucho mejor, lejos del repugnante “patriarcado heterosexual”… Ganaremos!, porque el Amor siempre triunfa, aunque para ello haya que superar a la sobrevalorada Naturaleza!

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Fin de la parodia acerca de la supuesta maldad intrínseca del varón y de cómo los líderes del colectivo LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales y BIsexuales) quieren imponer un modelo social anti-natura, sólo porque no son capaces de aceptar las limitaciones de sus orientaciones sexuales y/o de género.

Esta supuesta maldad intrínseca del varón es promovida por el colectivo feminazi (no confundir con feminista), que a su vez forma parte del colectivo LGTBI, porque sus integrantes suelen ser lesbianas radicales que odian al varón infinitamente.

Los líderes del colectivo LGTBI (no todo el colectivo) intuyen/saben que, en el fondo, tienen un problema psicológico importante que no están dispuestos a asumir y a aceptar y, por lo tanto, buscan otras causas a sus problemas personales derivados de ese problema psicológico esencial.

Un LGTBI tine un problema psicológico que le impedirá ser padre/madre natural. En lugar de aceptar ese hecho esencial y vivir conforme a él, muchas de estas personas (no todas, por suerte) intentan modificar las reglas sociales, para permitir que ellos también puedan tener hijos, de alguna forma artificial.

Muchos heterosexuales defensores de las leyes naturales esenciales, nos oponemos a las pretensiones del colectivo LGTBI. No aceptamos que quieran imponer un nuevo “orden social” que no sea el que directamente dicta la Naturaleza. Por eso, los líderes del colectivo LGTBI culpan de sus problemas personales al colectivo heterosexual que se opone a sus pretensiones. Concretamente, odian al hombre heterosexual, que promovido por el colectivo feminazi, es como Satán para los religiosos.

El colectivo LGTBI profesa la IDEOLOGÍA DE GÉNERO, cuyo eje central es la abolición de las diferencias entre géneros, que consideran insignificantes y que generan discriminación.

El colectivo LGTBI realmente considera que el varón heterosexual es muy nocivo para la sociedad: Desde el capitalismo salvaje hasta las guerras en el mundo, pasando por el problema de la violencia en el seno familiar, lo que llaman ellos con mucho odio, “violencia machista”… Incluso tachan de machistas muchas actitudes típicamente varoniles de otras épocas como la caballerosidad, la ayuda a la mujer en cualquier ámbito, el piropo… Recientemente, incluso he leído que algunas feminazis aconsejan a las mujeres volverse homosexuales para que no les permitan a los hombres heterosexuales tener el “poder de crearles orgasmos”…

En general, la Ideología de Género va contra la Naturaleza. La considera injusta por no dar al colectivo LGTBI la opción de reproducirse y la quiere ignorar. De hecho, la Ideología de Genero aboga por la separación total entre sexualidad y reproducción. Esa asociación natural les discrimina y no están dispuestos a tolerarla mucho tiempo. Poco a poco, el colectivo LGTBI irá manipulando la sociedad para que piense que la reproducción natural es algo retrógrado y absurdo en las sociedades modernas. En su lugar, dirán que hay que generalizar la reproducción artificial, donde la sexualidad no tenga ningún protagonismo y lo más importante, los heterosexuales no tengamos ninguna ventaja natural. La sexualidad pasará entonces, a ser un mero “juego lúdico-afectivo” para todos, no sólo para los LGTBI.

Las líderes feminazis odian tanto al varón que incluso aspiran algún día a poder eliminarlo de la sociedad y pasar a un método reproductivo artificial y “homosexual”, basado en la fertilización de óvulos con material genético de otros óvulos. Esta es una técnica puede ser viable en muy poco tiempo (si no lo está ya). Por supuesto, mediante esta técnica, sólo nacerían niñas.

Este texto puede considerarse muy absurdo por mucha gente cabal, pero es una hipótesis que podría ser finalmente muy cierta si no se prohíbe la Ideología de Género. Es dañina y nociva para la sociedad, ya que crea grupos sociales enfrentados e incluso podría acabar con ella en sólo algunas generaciones, si se logra implantar con todas sus consecuencias: Eliminación de la reproducción natural (sexual) e imposición de sistemas reproductivos basados sólo en óvulos…

Políticas económicas: Izquierda versus Derecha.

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En mi eterno esfuerzo para entender la política económica de la Izquierda, he llegado a una pregunta, creo que bastante interesante:

¿Tiene realmente más sentido apoyar a los consumidores que a los productores en una sociedad?

Haciendo de “abogado del diablo” (la izquierda, según mi forma de pensar), he pensado que, eso de apoyar el consumo en lugar de la producción tiene, a priori, bastante sentido, no os lo parece? Veamos pues, por dónde puede estar la contradicción o si es posible que haya visto la lógica en la ideología socialista.

Necesidad, consumo y producción.

¿Para qué producir si no hay consumo? Es decir, parece que aquí no debería haber un dilema tipo “huevo-gallina”: Parece claro que primero es la NECESIDAD (que crea el consumo) y luego el mecanismo para satisfacerla (producción). Voy a analizar ambas posibilidades.

¿Es realmente necesario fomentar el consumo? No parece necesario, verdad? El consumo debería estar guiado exclusivamente por la necesidad real. Una necesidad que estimularía la producción, satisfaciendo cada vez mejor esa necesidad y, posiblemente, creando nuevas necesidades “derivadas”.

Pero, volviendo a hacer de abogado del diablo: ¿Qué ventajas puede tener estimular el consumo, ya sin el empuje natural de la Necesidad? ……..

Después de pensar varios minutos…, ¡no encuentro ninguna ventaja objetiva y general para fomentar el consumo, lo juro! Los únicos que sacan tajada real son los productores de “basura” (cosas innecesarias y de baja calidad). De hecho, fomentar el consumo suele ser (menos mal!) algo muy mal visto desde todos los puntos de vista (derechas e izquierdas). Por lo tanto, a menos de que alguien se le ocurra una “idea feliz”, descartamos la opción de fomentar el consumo, es decir, apoyar a la gente para que consuma; aunque eso es una proclama social-comunista muy habitual y una de las grandes contradicciones progresistas que algún día me gustaría que alguien me explicara.

Inconformismo como motor productivo

Por lo tanto, sólo queda una alternativa para generar verdadera riqueza (lo siento por los progresistas!): Apoyar a los productores. Veamos cómo podría darse esa actitud de una forma racional, objetiva y, a la vez, social.

Primero: Siempre habrá necesidades que cubrir porque el Ser Humano es INCONFORMISTA por naturaleza: “Todos queremos más”, como decía la famosa canción de los años… 80?

Segundo: Si siempre existirán necesidades que satisfacer, siempre habrá un mercado potencial que cubrir. Bajo esta premisa, ¿es realmente necesario fomentar/apoyar la Producción? En realidad, no lo parece, pero quizás (sólo quizás!), el problema no es fomentar la producción, sino no ponerle trabas…, podría ser?!

Llegados a este punto, lo siento mis queridos progresistas, creo que hemos llegado a la conclusión de que el liberalismo económico, en términos generales, es la opción correcta. Pero sigamos con nuestro viaje ideológico.

Un empresario no es avaro, sólo estúpido.

Una empresa no necesita que el gobierno la apoye, porque el estímulo esencial de una empresa es la necesidad de la población, punto. Pero si una empresa no puede obrar con suficiente libertad, asfixiándola a base de impuestos, obligándola a contratar gente que no necesita y otros impedimentos importantes, al final, la empresa no le queda más remedio que cerrar o funcionar “a medio gas”, asegurándose la subsistencia el propio empresario, con lo que la explotación encubierta de sus empleados está a la vuelta de la esquina (hecha le ley, hecha la trampa).

¿Significa esta conclusión que debemos dejar libertad absoluta a los empresarios para dirigir sus empresas? ¿Deben poder hacer absolutamente lo que les de la gana para satisfacer esas necesidades detectadas en la población? NO, evidentemente. Veamos los matices.

Un empresario no puede tener libertad absoluta en el control de su empresa por una simple y llana razón: No es absolutamente SABIO. Eso significa que puede equivocarse, siempre hablando en modo muy, muy general y casi filosófico. Aclaro esto último porque muchos ya pensarán que lo que ocurre es que muchos empresarios no son estúpidos, sino avaros. Pero, desde el punto de vista filosófico y atendiendo al contexto expuesto previamente, ser avaro es sinónimo de ser estúpido: Porque si se atiende al 100% una necesidad, el éxito está asegurado y, contrariamente, si engañas a la gente, el fracaso es muy posible…

Por lo tanto, el empresario debe ser auditado para evitar que su “ignorancia acerca de la necesidad real” (o su maldad, para los que prefieran insistir en este término tan negativo), se imponga de una forma muy dañina a parte de la población.

Y aquí llegamos a otro punto muy importante: Debemos evitar que la estupidez de cualquier persona (no sólo empresarios) dañe a cualquiera. Al menos de una forma importante. Es decir, es necesario no pasarse en ese control para preservar un principio fundamental en la sociedad: El de libertad, por supuesto. Y es aquí, como en otros muchos ámbitos, donde encontramos el verdadero problema sobre el control legislativo sobre el empresario.

Perseguir sólo el fraude comercial

Yo creo que el problema del control justo de la actividad empresarial se fundamenta en algo muy simple: El ENGAÑO. Es decir, el Gobierno debería controlar que entre lo que se promete y lo que se vende, no hay diferencias, o son las mínimas posibles. Con esta sencilla premisa, todo sería factible, incluso vender basura, si es que hay gente que realmente la “necesita”. El ejemplo más claro de esto es la comida basura: Yo no creo que el gobierno debiera restringir la actividad de las empresas alimentarias que fabriquen bajos unos estándares de calidad muy bajos: Lo único que el gobierno debería obligar es a informar correctamente sobre la calidad de sus productos de la forma más objetiva posible. Eso implicaría, por supuesto, informar sobre el origen de las materias primas utilizadas (utilización de transgénicos, por ejemplo). En fin, esa sería la estricta [pero dura] labor gubernamental. Sería muy difícil porque el gobierno debería ser experto (o rodearse de ellos) para detectar esas “mentiras”, que es en el fondo, de lo que hablamos. Una vez detectada una “mentira” (en la forma que ya hemos visto), el gobierno debería actuar en forma de asesoría (la más leve), multando (actuación moderada) o con penas de cárcel (actuación más enérgica). Realmente, no parece muy complicado lanzarse a esta tarea. Para eso deberían servir los funcionarios, entre otras cosas.

Pero de ninguna forma, un Gobierno debería entrometerse en ninguna decisión empresarial, que no fuera la de la detección de Mentira, en el sentido expuesto. Por ejemplo, un gobierno no podría decidir el sueldo de los empleados, ni ningún otro aspecto relacionado con el tema laboral. Sí, parece demasiada libertad, cierto? Veamos qué podría pasar en ese supuesto…

Los esclavistas pertenecen a otra época

El objetivo fundamental de una empresa debería ser satisfacer las necesidades de la población. Si ya damos por supuesto, que no miente en los productos o servicios ofrecidos, ¿podemos suponer que la empresa está libre de cualquier otra culpa a parte de la mentira?

Imaginemos el peor caso: Una empresa que esclaviza casi literalmente a sus empleados. Bajo este supuesto, podemos suponer que hay otras empresas que no esclavizan a sus empleados y otro supuesto en el que todas los esclavizan (!). En este último supuesto, los trabajadores trabajarían bajo unas condiciones físicas y psicológicas horribles. ¿Es posible ser eficiente bajo estas circunstancias? Utilizando una analogía muy clara:¿Es posible sacar leche de una vaca que no se le alimenta o cuida mínimamente? El problema pues, se traslada al trato mínimamente aceptable al trabajador. Es decir, se da por hecho que, por propio interés, el empresario no explotará de una forma radical a sus trabajadores.

El trato laboral “justo” se gana, no se exige.

¿Sería suficiente esa situación “natural” de no explotación laboral para confiar que los trabajadores reciben un trato laboral justo? De nuevo, entra un parámetro muy subjetivo como es qué se considera “trato laboral justo”…

En general, yo estoy bastante en contra de la Declaración Universal de los Derechos Humanos… Me explico… 😉 Esta Declaración Universal, es asimétrica puesto que habla de DERECHOS pero no de DEBERES. Donde hay derechos, debe de haber también deberes, de lo contrario, seguro existirá una descompensación en algún sentido. Además, esa Declaración Universal no es válida “universalmente” porque, muchas ocasiones, entra en conflicto con reglas sociales y culturales, aceptadas por todos los miembros de las sociedades en particular. Finalmente, decide una forma bastante anárquica qué es una “vivienda aceptable” de forma universal (imposición), o cualquier otro parámetro incluido en la vida de cualquier individuo, como la de qué es un “trato laboral justo”… Nada, “no me trago” esa Declaración, para nada…

El anterior inciso era necesario porque es probable que esa declaración “universal” establezca qué es un “trato laboral justo”. Mi planteamiento, más que “universal”, es NATURAL… Y es que la Naturaleza es muy a menudo muy “cruel” con sus individuos, pero, en definitiva, como naturalista que me considero, no puedo dejar de aceptar esa “crueldad natural”. Por otra parte, me gusta esa “decisión natural” puesto que viene apoyada por el Principio Fundamental de la no existencia de la Maldad pura ni de la Bondad pura… Pero ese es otro tema; vuelvo al que nos toca.

Para solucionar el dilema del “trato laboral justo” yo abogo por una actitud NATURAL ante algo que no gusta, en el nivel que sea: Rechazo. Es decir, abogo por la MOTIVACIÓN del trabajador: Es imposible que todas las empresas traten por igual a sus trabajadores. Por lo tanto, se convierte en un DEBER del trabajador (esos omitidos en la Declaración Universal), el buscar otros empleos, en proporción directa con su nivel de insatisfacción laboral y por las causas que sean.

Gobierno facilitador pero no paternalista

Bajo el anterior supuesto, el Gobierno sólo debería facilitar mucho la movilidad laboral de los trabajadores, ayudándoles a encontrar la mejor empresa para su desempeño profesional. Eso haría que las empresas, no sólo compitieran entre ellas por vender sus productos y servicios, sino también para obtener los mejores trabajadores, a los que tendrían que mejorar constantemente sus condiciones laborales, bajo la presión de que se fueran a la competencia… Vaya, eso creo que ya está pasando cuando las condiciones laborales son ya bastante buenas y el gobierno no tiene ninguna competencia… Por lo tanto…. ¿Por qué no hacer extensiva esta regla natural? Muchos dicen que porque hay gente “ignorante” que no sabe/puede mejorar su propia vida por iniciativa propia… ¿Debe actuar el Gobierno como el “papá” de cierto sector de la población ignorante/inmadura? Mi respuesta es muy tajante: NO, por supuesto.

Otros de los DEBERES que también debería aparecer en esa declaración universal (de derechos y deberes, por lo tanto) es la de MADURAR. Es decir, no se puede consentir que la gente se “cuelgue” de forma consciente del Gobierno, lo que, en última instancia, implica que esa gente se “cuelga” de la otra parte de la población que ha DECIDIDO responsabilizarse de su propia vida y “tira adelante con lo que sea”… Es inaceptable por parte de un Gobierno que fomente la pereza, la irresponsabilidad y cualquier otra actitud que vaya en contra de la Sociedad en su conjunto, generando grupos sociales que viven a costa de los demás. Son los parásitos de la Sociedad.

Las sociedades deben fomentar la proactividad, la madurez, la responsabilidad, el compromiso social y frenar todo lo contrario. Por eso, las ayudas sociales deben estar EXTREMADAMENTE controladas y justificadas, por supuesto.

Por lo tanto, y para ir concluyendo, “el trato laboral justo” debería ser uno de los parámetros básicos para fomentar la buena actitud y predisposición laboral de la población, “forzando” a los trabajadores a mejorar día a día ese trato, tanto de forma “interna”, al demostrarle su valía al empresario; como de forma “externa”, buscando alternativas en otras empresas.

¿Réplicas?

En fin, me encantaría que este escrito recibiera muchas criticas, realmente objetivas que me hicieran cambiar o moderar mi actual convencimiento de que la política económica de izquierdas es un error casi total (no digo total para no irme al extremo, aunque así lo sienta). Lamentablemente, si alguien lee totalmente este escrito, será porque en principio, está bastante de acuerdo con él. Me gustará encontrar gente que también esté en lo correcto (según mi pensamiento), pero sería mucho más enriquecedor que alguien encontrara los puntos negros a todo este humilde ensayo sobre política económica. Quién sabe, a lo mejor tengo suerte! Saludos!

NOTA: Prometo que he emprendido la pregunta inicial con la sincera esperanza de encontrar algún punto débil en la teoría del liberalismo económico. “Desgraciadamente”, no lo he he encontrado… 😉

Naturismo versus Naturalismo

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Para empezar, una pequeña aclaración semántica: No es estrictamente lo mismo “naturalista” que “naturista”. Lo primero es una corriente filosófica que toma la Naturaleza como modelo de vida, mientras que lo segundo es una doctrina naturalista centrada en la conservación de la salud y prevención de enfermedades (fuente: RAE).

Otra aclaración necesaria es que ambos términos también representan dos conceptos que poco tienen que ver con los precedentes. Naturalismo es también una corriente artística que tiene bastante relación con el concepto filosófico pero no es exactamente lo mismo. Por otro lado, naturista también se considera un sinónimo de nudista. No queda muy claro si un nudista es también un naturalista en su sentido más estricto pero dejaré ese debate de lado, y hablaré de naturistas y naturalistas en el sentido expresado en el anterior párrafo.

 

Los naturistas, por definición, tienen una actitud naturalista sólo en lo que a la alimentación y el tratamiento de enfermedades se refiere. Pero no es seguro que un naturista tenga esa misma “confianza natural” en otros aspectos de su vida.

La gran cuestión que siempre he tenido en mente es ¿por qué los naturistas no son habitualmente naturalistas también en otros aspectos de sus vidas? ¿Por qué hay gente que cree casi ciegamente en el beneficio de las dietas y los tratamientos de salud naturales y, sin embargo, rechazan (incluso violentamente) cualquier otro tipo de naturalismo en sus vidas? Veamos…

Yo no tengo claro si el cuerpo humano conseguirá, con los años, adaptarse finalmente a tanta basura que le metemos dentro y que mal llamamos “comida” y, por lo tanto, no tengo muy claro si los beneficios de comer sano son realmente tan necesarios para nuestra vida particular y la de la especie en sí misma. Lo que si tengo bastante más claro es que hay otros tipos de comportamientos no naturales, que de mantenerse, serán el fin definitivo de la especie humana.

Porque la gente entiende bastante bien sólo lo experimenta en primera persona. Pero cuando se trata de entender situaciones abstractas la cosa cambia mucho. Yo creo que hay dos procesos naturales abstractos (“intangibles”) esenciales en la vida del cualquier ser vivo que los Humanos estamos deliberadamente masacrando. Y como procesos naturales esenciales, finalmente acabarán pasándonos factura. Y es posible que nos la pasen antes de la ingesta de “comida basura”.

Me refiero  a la falta de respecto “natural” por los niños no nacidos (pero ya engendrados) y a la legalización de la descendencia homosexual.

En el primer caso, me refiero al mal llamado aborto y que sólo es un eufemismo de asesinato de seres no natos. Nuestra supina ignorancia natural, nos hizo creer que un Ser Humano no nacido no era una persona. Que no tenía derechos naturales esenciales, como la vida. Y por eso, empezamos a matarlos, sin contemplaciones. De muy poco ha servido el extraordinario avance TÉCNICO de los últimos años. Un avance que nos ha mostrado la naturaleza realmente humana de los embriones y fetos. Un avance técnico que no ha implicado un avance MORAL.

Como en otros muchos aspectos, el Hombre ha avanzado mucho técnicamente, pero muy poco moral o éticamente. Seguimos masacrándonos en guerras injustas, seguimos luchando por poder, dinero, placer… Y el dinero y el placer son básicamente nuestros “principios” a la hora de abortar, por supuesto. Porque abortamos para no tener que “cargar” con un ser inocente porque hemos querido disfrutar de nuestra sexualidad, desvinculándola por completo de nuestros sentimientos. Porque quien “hace el amor”,  no le teme al embarazo. Esa es una regla natural que muchos desprecian y/o ignoran. Nos hemos creído que el placer es el criterio más importante. Mucho más que el respeto a la vida, la coherencia con los sentimientos y la responsabilidad materno-paternal. Es el triunfo del placer ante todo.

Por otro lado, el aborto limita extraordinariamente la capacidad regenerativa/evolutiva de la especie humana porque además, en nuestras sociedades egoístas-individualistas, se alarga artificialmente la vida de los ancianos mucho más allá de sus posibilidades naturales. Es decir, matamos niños y mantenemos vivos a los ancianos a toda costa… (suena bastante… estúpido?).

En el segundo caso, el derecho de adopción homosexual, ya hace un tiempo que las sociedades “progresistas” han decidido también dar un vuelco absoluto a las formas de paternidad del futuro. Por lo visto, a tenor de estos “principios progresistas”, la descendencia deberá dejar de ser una consecuencia directa de las relaciones sexuales. Porque de esa forma se “iguala” a los heterosexuales y a los homosexuales. Es decir, si conseguimos desvincular sexo y descendencia, habremos conseguido eliminar la discriminación por orientación sexual… Eso es lo que piensan los “sabios” progresistas, claro. Evidentemente, es uno de los mayores errores socio-culturales de toda la historia de la Humanidad. No tengo ninguna duda de ello.

Lo correcto sería reclamar el RESPECTO por cualquier condición humana, la etiquetemos de natural o no. De forma tradicional y conservadora, se ha discriminado a los homosexuales por no ser “naturales”, por enfermizos y/o depravados. Pero sea cual sea el origen de esta orientación sexual, lo que hay que fomentar es el respeto a la misma, no la IGUALDAD entre estos individuos. Y la razón es única pero fundamental: Los homosexuales no pueden tener hijos NATURALES…  Eso, es suficiente para no considerar a un heterosexual “igual” a un homosexual. O, si se quiere, somos iguales en todos los aspectos menos en ese: Un homosexual JAMÁS debería tener derecho de adopción, como cualquier otro heterosexual, puesto que eso es otorgar el derecho paternal/maternal a un individuo que, por NATURALEZA, no lo tiene. Fin del debate.

Ambos gravísimos errores, aborto y descendencia homosexual, marcarán el principio del fin de la especie. Y sino, esperemos “unos años”… (Quizás me esté leyendo ahora mismo algún tataranieto mío y, desgraciadamente, esté asintiendo con la cabeza mientras lee esto).

 

Conclusiones…

 

Sin entrar en la importancia del “respeto natural”, con el que se puede estar o no de acuerdo, este artículo sólo quiere llamar la atención a todos aquellos que viven obsesionados  por intentar comer natural, por intentar hacer ejercicio cada día, por observar a la naturaleza para decidir cuestiones simples en sus vidas y, sin embargo, la ignoran completa y absolutamente cuando se trata de decidir nuestro “rumbo” en estas dos materias esenciales, las dos relacionadas con la reproducción/descendencia…

Si todos los movimientos naturalistas actuales fueran realmente coherentes y aplicaran su naturalismo a todas las facetas de su vida (no solo a la alimentación, por ejemplo), podríamos empezar a pensar que el aborto y el matrimonio gay tienen los días contados y por lo tanto, respetando todas las opciones individuales que no impliquen matar a nadie indiscriminadamente, conseguiríamos sociedades mucho más sanas y equilibradas en todos los aspectos.

Lamentablemente, la mayor parte de los naturalistas lo son sólo parcialmente, sin razón aparente. En realidad yo creo que son “rebeldes sin causa” que sólo se dejan manipular por discursos demagógicos de los movimientos progresistas. Sólo son naturistas porque el naturismo no va en contra del progresismo, nada más. En caso contrario, los progresistas se hubieran cuidado de limitar el naturismo, claro.

Y ese es el verdadero error social de nuestros tiempos: Este falso “progresismo” que ya ha dinamitado las bases de nuestra civilización: Sus principios naturales reproductivos… Y con ese discurso demagógicamente falso, han manipulado a millones de personas que, paradójicamente, se creen muy naturalistas…

 

¿Conseguirnos eliminar esta lacra social del progresismo a tiempo? ¿O sólo nos daremos cuenta de que estos energúmenos (progresistas) nos llevaron por la senda de la muerte cuando ya no haya camino de vuelta?

No sé, somos aún muchos los habitantes humanos de la Tierra y “la vida da muchas vueltas”, pero por desgracia, de momento, todo apunta que nuestro camino es sin billete de vuelta… Antes que los gases nocivos, las hormonas o los pesticidas, nos matarán los progresistas con su simplista, incoherente y demagoga manera de ver la Vida…