¿Que es y que no es machismo?

Se habla mucho de machismo en nuestros días y lo cierto es que la información que tenemos yo creo que es muy tergiversada con el objetivo de manipular a la sociedad con claros objetivos políticos.

Primero de todo, ¿qué dice la RAE acerca del machismo? Veamos:

“Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.” (https://dle.rae.es/machismo)

Dicho de otro modo, el machista se cree mejor que las mujeres, en general.

Una primera pregunta que yo me hice es: ¿Creerse mejor que otro implica ser “mala persona” en términos generales? Yo creo que si la gente contestara honestamente, todos nos creemos mejores que algunas personas en particular, sin generalizar por sexos, religiones o cualquier otra característica. Incluso, yo creo que muchos, siendo honestos, pensamos que somos mejores que algunos grupos sociales específicos, sólo por diferenciarnos en alguna característica en particular. Por ejemplo, un católico se puede sentir mejor que un musulman o viceversa, sólo porque creen en religiones diferentes.

Yo creo que creerse mejor que otro no implica maltratar a ese otro en algún sentido. Por ejemplo, por lo general, los niños no están evolucionados y, en algún sentido, podemos afirmar sin mucho lugar al error, que somos “mejores” que ellos. Sin embargo, esa afirmación no va acompañada de que los maltratemos en algún sentido, sino todo lo contrario: Al vernos “mejores” que ellos, intentamos ayudarlos en lo posible…

Hay más ejemplos reales dónde se comprueba que la prepotencia (masculina, en este caso) no es directamente malvada con las mujeres: La cultura árabe… Muchos en occidente pensamos que los árabes son muy machistas y que, por lo tanto, maltratan a sus mujeres en algún sentido. Pero en general eso no es cierto. Son muy machistas, es cierto. Por lo tanto, se creen superiores a ellas por lo general. Pero si las quieren, al creer que son seres más débiles que ellos, lo que hacen es sobre-protegerlas y mimarlas en exceso…

Otro ejemplo más cercano a nosotros es el de los animales domésticos: En general (salvo gente que está algo mal de la cabeza) sabemos que el Ser Humano, es decir nosotros mismos, somos en general “superiores” a cualquier animal, pero eso no nos empuja directamente a maltratarlos sin más… Todo lo contrario, intentamos cuidarlos y protegerlos…

Al final, si uno analiza bien este tema, se trata de AFECTO… Si le tienes afecto a una persona (o a un animal, en el caso de uno de los anteriores ejemplos), es igual que te sientas superior o no a ella. Puedes ser tu pareja, tu hijo, tu amigo, tu perro…

Otro tema paralelo pero asociado es cómo asimiles tú el concepto de “superioridad”… Es cierto que si entiendes que ser superior a alguien es un concepto absoluto, puedes llegar a menospreciar a ese alguien, como menospreciamos muchas veces a otros animales de nuestro entorno, como los insectos: Los pisamos sin mayor problema al verlos, por instinto y por esa sensación de superioridad absoluta. Sin embargo si relativizamos el concepto de superioridad y vemos que es muy osado decir que somos superiores a una hormiga (por poner un ejemplo típico) entonces puede que intentemos evitar pisarlas…

Por lo tanto, el problema del machismo es mucho más general, no sólo afecta a las mujeres. El problema del machismo es un problema de prepotencia personal que, o bien puede ser generaliza (menosprecias a todo el mundo) o bien es “selectivo” por alguna razón absurda. Yo creo que, quien parece sólo un machista, es realmente una persona prepotente que, por alguna razón, esconde o bien no evidencia bien su prepotencia hacia otros grupos sociales.

En definitiva, el problema no es el machismo. El problema es la prepotencia, la soberbia y la arrogancia de las personas y eso, señores, por desgracia, existe en todos nosotros, en mayor o en menor medida, y lo más importante, independientemente de nuestras ideologías políticas, con las que muchas veces se asocia el machismo.

Orgullo versus admiración

complicidad

Puedes estar orgulloso de tu pareja, pero nunca ADMIRARLA…

Ya…, suena demasiado radical. Por eso vamos a ver qué nos dice el diccionario antes de continuar. El verbo “admirar” es más objetivo que el sustantivo “orgullo”, a menudo definido como soberbia o arrogancia; es decir, en un sentido negativo. Las definiciones más ajustadas a lo que nos referimos, son las siguientes:

Con estas definiciones iniciales, ya se aprecian ciertos puntos interesantes:

  • La admiración a una persona se basa en una característica muy especial de esa persona. Es decir, no es una característica “habitual” que cualquiera pueda tener y que, en este caso nos enamore igualmente. Un caso típico es de los artistas: Crean admiración por tener cualidades especiales, en este caso artísticas. Enamorarse por admiración, implicaría que para el amor lo importante es ser un “artista” en algún sentido. Por lo tanto, las personas “normales” no tendrían opciones para vivir un enamoramiento por ser corrientes. Parece que la admiración, según estas premisas, no es un camino adecuado para enamorarse.
  • En cuanto al orgullo hay un punto muy interesante en la anterior definición que, en mi opinión, es fundamental: Es una satisfacción por algo propio o RELATIVO a algo propio… Es decir, te puedes sentir muy orgulloso por algo que, sin ser tuyo directamente, te implica de manera personal: Un hijo, un gran amigo, tu pareja, etc…

Esta simple analítica semántica ya puede dar algunas pistas sobre lo que afirmo al principio de este artículo.

Para empezar, tanto la admiración como el orgullo del que hablamos, tienen un carácter general e indefinido. Por un lado, si admiramos a alguien, normalmente lo admiramos de forma general, aunque sólo destaque por pocas cualidades. En caso contrario no decimos que lo admiramos a él/ella, sino que admiramos esas cualidades que tiene (y las otras puede que hasta las odiemos!). Lo mismo pasa con el orgullo: Si decimos que estamos orgullosos de alguien, es por todo su conjunto, no por determinadas áreas o acciones particulares, en cuyo caso, las debemos especificar. Además, ambos, admiración y orgullo, suelen tener carácter indefinido, a no ser que se acote en el tiempo: “Me sentí muy orgulloso de ti cuando te licenciaste”, por ejemplo. O “Hoy he admirado cómo te has comportando ante esa situación tan delicada”…

El orgullo tiene una connotación personal. Es decir, me siento orgulloso de alguien, cuando hace algo que yo también haría. El orgullo es siempre una satisfacción sobre algo personal o algo que nos implica tanto personalmente que lo consideramos así, aunque no sea una cualidad realmente nuestra.

Sin embargo, la admiración no tiene esa connotación personal: Admiras a alguien por algo de lo que tú no te sentirías especialmente orgulloso… Es algo que “no va contigo” aunque te guste en los demás… Un ejemplo de admiración entre la pareja sería la admiración por la musculatura del hombre, por parte de la mujer. O del cabello o la piel de la mujer, por parte de hombre. Ambos ejemplos son admiraciones superficiales que no implican a nivel personal a quien las admira. El admirador es un simple “espectador” que disfruta con esas cualidades, pero nada más. De hecho, cuando esas cualidades se pierden con el tiempo, el amor no debería perderse (al menos en teoría!). Lamentablemente, eso no pasa en muchas ocasiones. Lo que es otra prueba más de que la admiración en la pareja debería estar casi “prohibida”.

Por lo comentado, el orgullo por los demás es una parte fundamental en las relaciones personales, como la amistad y el amor. El amor es un proceso en el que te sientes UNIDO a tu pareja: Tus virtudes o tus logros vitales, son en gran parte, las virtudes o logros de tu pareja y viceversa. Y son, por lo tanto, motivos de orgullo real y sincero. Es por eso que yo no veo adecuado que ante un acto de ADMIRACIÓN PÚBLICA de algún logro de tu pareja, tú también te consideres un admirador en lugar de “simplemente” sentirte muy orgulloso de él/ella… Por eso, en este tipo de circunstancias, los admiradores de tu pareja también te admiran a ti, como parte integrante de esa persona, por vuestro vínculo personal. Tanto es así que hasta te pueden dar también la enhorabuena por los logros personales de tu pareja y nadie se tiene que extrañar por eso, claro.

En el momento que empezamos a admirar a nuestra pareja, empezamos a distanciarnos de ella porque la admiración es uno de los precursores de la COMPETICIÓN. Si admiro a alguien, lo tendré como referencia para mejorarme a mi mismo y establezco una competición bastante evidente. Y una pareja nunca debe competir entre ella, por supuesto. Sobre todo, porque la competición puede implicar un nivel de FRUSTRACIÓN relativamente importante. Y en este caso, nuestra pareja sería el responsable directo de nuestra frustración. En este punto, la relación sentimental (o amistosa para el caso) tiene los días contados.

El problema de la admiración se ve muy claro en etapas tempranas de algunas relaciones. En este tipo de relaciones, el admirador está impresionado por las diferentes cualidades de su pareja. Y disfruta de forma casi “egoísta” de las mismas, porque no se siente implicado personalmente en ellas (no son parte de ellas). Por otra parte, inicialmente, a cualquiera le gusta que le admiren pero en las relaciones personales esa admiración debe pasar rápidamente a orgullo. Si esa “conversión” no se produce, pronto el admirador empezará a verse a sí mismo por debajo del admirado. El complejo de inferioridad hace acto de presencia y pasará muy poco tiempo antes de que el admirador empiece a intentar revertir esa situación, simplemente para “estar a la altura” de su amigo/pareja. Inicialmente no es una mala intención, por supuesto. Sólo es eso, intentar dar a mi pareja lo mismo que él me da. Pero nadie puede cambiar muy rápido y sobre todo, a raíz de haber conocido a otro y para querer satisfacerle. Así que pronto empezará la competición, al principio muy sutil, pero al final muy agresiva. Una agresividad que deja de lado la admiración y deja paso al odio: El individuo inicialmente admirado pasará ahora a ser visto como soberbio, arrogante, egoísta, prepotente, etc… Y solamente porque el admirador no ha podido “alcanzarlo” y la última alternativa es intentar “desmoronarlo”, e incluso “destruirlo” para evitar su frustración… Y es aquí donde la admiración en la pareja tiene su peor cara, evidentemente.

¿Pero por qué hay personas que necesitan admirar en lugar de sentirse orgullosas de sus parejas? Imagino que habrá varios motivos. El motivo más importante creo que es la INSEGURIDAD PERSONAL… Ésta es una terrible “enfermedad” que bloquea al individuo en muchas facetas y también le afecta muchísimo a su vida personal e íntima. Y el motivo esencial de esa inseguridad personal podría ser la INMADUREZ a causa de problemas importantes en la infancia. Problemas que dejan a esa persona en un estado perenne de inmadurez ante el que necesita un “papá” o “mamá” a la que ADMIRAR…

Realmente, la relación padre-hijo no es simétrica. La relación padre-hijo se basa en el orgullo paternal y la admiración de los hijos… Los hijos admiran a sus padres y los padres se sienten (o deberían sentirse) orgullosos de los logros de sus hijos. Eso es así porque, los niños necesitan REFERENCIAS para su educación. Y sólo toman las referencias de quien admiran, principalmente, sus padres. No están “formados” por lo que es muy complicado sentirse “iguales” a sus padres y sentir ese orgullo del que hablamos. Además, los niños son inicialmente muy egoístas y egocéntricos: Son ellos y el mundo; todo gira a su alrededor. Sólo a través de la educación, los niños comprenden que forman parte de los demás, de la sociedad. Pero si la educación fundamental del niño es mala, el niño nunca asimila ese concepto y tendrá futuros problemas de relación interpersonal (amistad, amor, compañeros, etc.). Lo que también resultará en muchos “episodios de admiración”… Por eso, se toma como ejemplo de inmadurez las hordas de fans quinceañeras en un concierto por algún ídolo musical del momento. Y es que, en general, la admiración no se puede considerar una emoción o sentimiento bueno. En su lugar, siempre debería aparecer el sentimiento de orgullo “ajeno”.

Por todo esto a mi no me gusta oír eso de que el amor se fundamente en la admiración hacia tu pareja. Dejando de lado los problemas semánticos típicos, cuando un amigo dice eso me quedo algo preocupado… El amor, así como la verdadera amistad, se debería fundamentar en el orgullo ajeno…; en sentirse bien por los méritos de nuestra pareja o nuestros amigos, porque los consideramos como propios, nada más.

¿Genocidio cultural?

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El concepto GENOCIDIO CULTURAL es una más de las demagogias que circulan en nuestros días, que sólo buscan MANIPULAR a los más ignorantes de la sociedad.

Genocidio cultural es ese acto que IMPIDE utilizar cierta cultura a una comunidad. Por lo tanto, existiendo una población que quiere y no puede practicar esa cultura debido a otras imposiciones culturales, se puede hablar de genocidio cultural.

Sin embargo, genocidio cultural NO es que una cultura, por la simple EVOLUCIÓN, FUSIÓN e INTERACCIÓN con otras, acabe desapareciendo…

Este término, es frecuentemente utilizado por aquellos, que no conformándose con vivir su cultura libremente, también quieren asegurarse que las generaciones futuras también lo hagan. Eso, además de ser un acto de PREPOTENCIA por no “preguntar” a esas generaciones qué cultura quieren; también es un acto de INTOLERANCIA con la “fluctuación natural” de las culturas en las sociedades. Una fluctuación, que únicamente debería estar dirigida por la DEMOCRACIA, como único sistema socio-político ampliamente consensuado en el mundo entero.

Por lo tanto, no te dejes manipular más por los que con “genocidio cultural” lo único que buscan es IMPONER su cultura a la mayoría, con burdos argumentos basados en la territorialidad y eventos históricos; ignorando el mucho más importante argumento democrático. Son “totalitarios culturales”. Descubrelos y denúncialos!

La Naturaleza es sabia…

… pero los Humanos somos muy tontos… Y muy prepotentes… Y muy soberbios… Y muy déspotas… Y creemos que podemos estar por encima de todo, incluida la Madre Naturaleza.

El motivo de mi afirmación anterior es el visionado de este vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=48dIekteGmw

En la Naturaleza, los seres homosexuales (que empiezo a dudar que sean como en el Homo Sapiens) no se reproducen… Noooo… no se reproducen… Imposible que dos machos o dos hembras logren reproducirse!… Es decir, la Naturaleza “prohíbe” la reproducción entre seres homosexuales…

La homosexualidad NO hay que perseguirla. Claro que no. Pero darle el mismo valor LEGAL que la heterosexualidad es una gran ABSURDO. No tenemos ni idea de cómo se genera la VIDA pero osamos imitar los procesos que la generan otorgándoles por LEY hijos a los homosexuales… ¿Alguien ha visto un acto mayor de prepotencia en el Universo? ¿Imitar el acto de creación de la vida mediante la ley?!

¿Cuando empezaremos a poner límites a nuestra soberbia humana?

¿Por qué no se admite ya la CLONACIÓN humana ya que estamos? Estoy segurísimo de que es viable (pero no se publica)… Los gemelos son clones naturales… ¿Por qué no imitamos la clonación natural pues?! El problema señores, es que no tenemos todas las VARIABLES NATURALES en la mano e intuimos que eso sería un grandísimo error… De momento claro… Porque pronto habrá leyes que permitan a los más egocéntricos clonarse, en lugar de reproducirse… Tiempo al tiempo… La estupidez humana, como decía Einstein no tiene límites…

Pero no me preocupa: Estoy seguro que la Naturaleza se “ríe a carcajadas entre bastidores” de nuestros ingenuos y absurdos intentos por imitarla con leyes ridículas que se escudan en la DEMAGOGIA (amor, amor, amor… uffff!!!), la IGNORANCIA y la facilidad de MANIPULACIÓN de esta sociedad, más pendiente de APARENTAR ser semi-dioses que de vivir en ARMONÍA y HUMILDAD con la Naturaleza que los ha creado…

Nuestra supuesta “inteligencia”, que nos lleva a cometer estos actos prepotentes, será la que también nos auto-regule, llevando a gran parte de la población a la muerte prematura (las guerras son un claro ejemplo).

Pero qué pena que no seamos capaces de ver estos absurdos y empecemos a evolucionar de verdad, “de la mano” de la Naturaleza y no enfrentándonos a ella… Enfrentándonos a ella nunca conseguiremos llegar a conocerla de verdad… Y ese siempre ha sido nuestro gran anhelo… Conocer la Verdad… Supongo que, definitivamente, siempre seremos simples “humanitos jugando a ser dioses”… (sino nos extinguimos antes con tales juegos!).

En lugar de admitir nuestra ignorancia, abortamos… “Genial”…

Foto de aborto

¿Esto es un derecho de la mujer?!

Hoy, en mi concentración mensual “pro-vida”, he tenido una intensa charla con una pareja de chicas… Eran bastante liberales y, sobretodo una, bastante “agresiva”. No obstante, hemos debatido cordialmente sobre el tema del aborto y creo que, sobretodo, la más “tranquila” ha reflexionado mucho sobre su postura… Hemos expuesto bastantes argumentos, pero aquí os dejo uno importante a favor de la vida del no nacido:

El día que seamos tan “inteligentes” que no necesitemos el útero de una mujer para engendrar una persona, ¿seguiremos “abortando”? Si la respuesta es sí, ¿a partir de qué mes de gestación “extra-corpórea” ya lo consideraremos asesinato y por qué razón exactamente? Ah… ¿porque ya no será una “mierdecilla”, como decían estas chicas de un embrión o un feto en sus primeras fases? Si claroooo…., qué argumentos más sólidos y, sobretodo, HUMANISTAS… Por esa razón, conozco mucha gente a la que ir matando también…

La verdadera razón que justifica el asesinato de un feto es que no SABEMOS mantenerlo con vida fuera del útero de la madre… Es decir, justificamos nuestro crimen por nuestra IGNORANCIA: Como no sabemos mantener vivo un feto sin la madre, entonces es que no es persona (!!!) y, por lo tanto, ¡no pasa nada si lo matamos! Ale!, qué bonito! Osea, no es persona porque somos unos ignorantes! Tócate los…!!! Alucinante el nivel al que puede llegar la SOBERBIA y la PREPOTENCIA humanas, que junto a la ignorancia, causan verdaderos estragos en la sociedad…

Por favor…, qué basura de sociedad estamos engendrando… El movimiento pro-abortista es el ejemplo más claro de manipulación y de aborregamiento social jamás visto en la historia de la Humanidad…

El Ser Humano, ser racional? Já!!! Emocional? Puede, pero hasta nuestra emoción instintiva intentamos ignorar ante las espeluznantes fotos de abortos que se pueden ver por toda la red… Hitler a nuestro lado era un santurrón dados los millones de personas que ya se han matado en todo el mundo por los métodos salvajes abortistas (succión/troceamiento, envenenamiento, etc).

Aborto: El mayor genocidio de la historia. Sin ninguna duda.