La alternativa a la democracia

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Ser demócrata implica aceptar que la sociedad puede aplastar los intereses individuales de cualquiera, si con esa acción la mayoría va a salir ganando… ¿Puede haber actitud más ruin?!

Sí, existe una alternativa al “menos malo” de los sistemas de gobierno: Que no haya gobierno.

Habría que dejar que cada individuo sea EDUCADO en total RESPONSABILIDAD de sí mismo, para hacerse cargo de su vida al 100%, aprendiendo a CONVIVIR realmente, RESPETANDO los derechos de los demás individuos y COOPERANDO con ellos para obtener mutuamente aquello que necesitamos para ser… FELICES…

En todo el proceso descrito anteriormente, no hace falta ningún Estado, coaccionador y desestabilizador de la verdadera naturaleza e intereses Humanos.

No, ya no me considero demócrata… La democracia es la dictadura del pueblo; un pueblo, además!, ignorante que no duda en aplastar los derechos esenciales de cualquier minoría, aunque sea la de un sólo individuo.

A partir de ahora me declaro abstencionista… Quizás algún día toda la sociedad se de cuenta de esta gran farsa y los Estados, como acaparadores de poder absoluto, queden ilegitimados por siempre jamás. Evidentemente, soy consciente de que eso, hoy por hoy, es una gran utopía. Pero no me distingo por ser demasiado pragmático en temas profundos. Prefiero seguir mis razonamientos personales y meditados.

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Homosexualidad: Del complejo personal a la manipulación masiva.

 

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Mi evolución personal

Naci en 1971 y, como todos los niños de mi generación, crecí con la idea de que los “maricas” eran algo malo… En mi adolescencia entendí que, aunque no me gustaba esa opción, debía respetarla.

En mi joven etapa madura encaré la homosexualidad en alguien muy cercano que no quiso salir del armario por miedo… Era lógico puesto que, a pesar de todo el “progreso” social, ser “marica” era, cuando menos, un problema grave.

Al poco tiempo acepté totalmente a esa persona, aunque nunca apoyé que los, ya no “maricas” sino homosexuales, se manifestaran de esa forma tan ridícula como en esa cabalgata del “orgullo gay”… En esa misma expresión siempre denoté mucho complejo, en lugar de orgullo.

Al cabo de los años, después de vivir como homosexual totalmente integrado en la sociedad  (pareja incluida), ese homosexual tan cercano a mí … cambió! En un proceso paulatino pero voluntario y natural cambió y volvió a la heterosexualidad… La razón esencial era intentar tener familia, hijos… naturales, claro. Pero también se mostraba muy decepcionado del mundo gay en su conjunto: Promiscuidad altísima, actitudes sexuales sin límites, etc…

La reflexión

Ese cambio tan sorprendente de un homosexual volviendo a la heterosexualidad de una forma voluntaria me hizo pensar que, probablemente, todos fuéramos víctimas de una manipulación a gran escala: La manipulación de quienes se sienten acomplejados por algún problema personal importante y no quieren aceptarlo, obligando a TODA la sociedad a acatar una realidad inventada, que acomode ese problema.

Medite mucho, intentando encontrar una prueba definitiva que confirmara que la homosexualidad era realmente un problema y no una opción tan normal como la heterosexualidad. Y la encontré.

Encontré una razón indiscutible que demostraba que las alternativas a la heterosexualidad son realmente un problema: No permiten la reproducción del individuo…

Encontré una razón indiscutible que demostraba que las alternativas a la heterosexualidad son realmente un problema: No permiten la reproducción del individuo…

La función reproductiva de cualquier SER VIVO es una función esencial, sin discusión alguna. Por lo tanto, cualquier actitud que se le opusiera debía ser, a la fuerza, una desviación de la regla natural, un problema…

¿Un problema físico o psicológico?

Investigando por la red, no me queda claro si la homosexualidad tiene una base física o psicológica. Hay muchos expertos que afirman que no es un problema físico, pero cualquiera de nosotros creo que ha conocido alguna vez a alguien que aparentemente no ha sufrido la manipulación social y es gay. Aunque muchas veces, tampoco podemos saber si esa persona sufrió algún trauma psicológico (infantil o adolescente) que pudiera afectar de forma decisiva a su identidad de género y/u orientación sexual.

En cualquier caso, sea físico o psicológico, de momento me parece muy claro que las alternativas a la heterosexualidad son el resultado de un problema personal real y muy imporante, puesto que, como ya he dicho, imposibilitan la reproducción natural del individuo.

No afrontar un problema existente es la razón esencial para no solucionarlo jamás. En el caso de un problema de naturaleza genética, parece claro que la solución es muy compleja. Pero en esos casos, el problema simplemente se puede aceptar y, paralelamente, exigir respeto a ese problema, como se exige respeto ante cualquier otro tipo de problema personal.

En el caso de problemas físicos de tipo hormonal, imagino que hay soluciones más sencillas que puedan corregir el problema de la homosexualidad.

Pero el caso especial de que la homosexualidad sea un problema psicológico la solución parece más sencilla que las anteriores. Traumas infantiles o adolecentes, confusiones puntuales mal confrontadas, etc; parecen tener mejor solución que no los problemas físicos.

Manipulación y abandono de las víctimas

Pero muy lejos de afrontar los hipotéticos problemas de un homosexual, los  psiquiatras y psicólogos los han abandonado a su suerte, siguiendo los dictámenes de dos grupos de presión social muy poderosos: Los líderes del colectivo de feministas radicales y del colectivo LGTBI; ambos defensores extremistas de la IDEOLOGÍA DE GÉNERO.

En resumen, la ideología de género establece que ni el género de una persona ni su orientación sexual está fijada por la Naturaleza y sí por la Sociedad, mediante la mentira y la manipulación. Pero con este artículo creo dejar muy claro quién es ciertamente el que miente y manipula.

En las últimas décadas (desde los años 70-80), parece muy claro que hemos sido víctimas de una manipulación a gran escala respecto del concepto de homosexualidad. Las víctimas principales de esta manipulación han sido los propios homosexuales, al convencerles de que no tenían ningún problema y, por lo tanto, no tuvieron ninguna opción para solucionarlo. Y es que muy pocos individuos han podido salir de esa espesa mentira social y no han podido vivir más plenamente sus vidas, disfrutando de sus familias naturales y otras “ventajas naturales” de la heterosexualidad, que no son tan obvias y que, además, han sido muy bien ocultadas por esos grupos de poder mencionados (feministas radicales y LGTBI).

Comprensión y apoyo al homosexual sin dejar de denunciar la manipulación

Lejos de sentir odio por la comunidad gay, hay que solidaridarse con ellos y ayudarles a aceptar su problema e intentar solucionarlo. Pero no hay que forzarlos nunca a cambiar de actitud sexual o aceptar su género. Ni tampoco despreciarlos si no quieren ser ayudados al negar su problema. Esa negación forma parte de su problema; hay que entenderla y aceptarla.

Lejos de sentir odio por la comunidad gay, hay que solidaridarse con ellos y ayudarles a aceptar su problema e intentar solucionarlo. Pero no hay que forzarlos nunca a cambiar de actitud sexual o aceptar su género. Ni tampoco despreciarlos si no quieren ser ayudados al negar su problema. Esa negación forma parte de su problema; hay que entenderla y aceptarla.

Pero lo que no hay que hacer es permanecer impasible ante esta gran mentira gay. Hay que abandonar la hipocresia, el miedo a lo políticamente incorrecto y criticar todos los actos públicos que demuestren que realmente hay una gran manipulación en todo el mundo.

Las marchas por el “orgullo gay” son la actividad más evidente de manipulación a gran escala por parte del lobby gay. Hay que tacharlas de lo que son: Patéticas representaciones de un grupo de personas manipuladas (y manipuladoras) y que han encontrado un cobijo a sus complejos homosexuales. Nada más. No hay nada de qué sentirse orgulloso por ser gay, tanto si es considerado un problema como si no.

A partir de ahora espero que cada vez haya más desengañados de esta gran “mentira gay” y, entre todos podamos caminar hacia una sociedad más sana en todos los aspectos, tristemente adulterada en muchos sentidos, en los que la aceptación de la homosexualidad como algo natural ha sido, probablemente, uno de los peores errores cometidos en toda la historia de la Humanidad.

La DIFERENCIA no es MALA

El título de este artículo parece muy obvio y respetable para casi toda la gente (al menos los más civilizados y democráticos). En particular, esa simple frase les encanta a los progresistas (o izquierdistas).

Pero los progresistas no son consecuentes con esa frase, en absoluto: Porque sólo buscan anular la diferencia, buscando y forzando la igualdad en cualquier área:

– Género: Hombres y mujeres iguales.
– De orientación sexual: Heterosexuales y homosexuales.
– Económica: Ricos y pobres.
– Etc.

¿Y por qué los progresistas están obsesionados en anular las diferencias si por un lado aceptan que las diferencias son buenas?

Simplemente porque no aceptan que cualquier opción tiene su parte negativa, al menos relativamente negativa:

– No aceptan que ser mujer pueda tener inconvenientes.
– No aceptan que ser homosexual pueda tener inconvenientes.
– No aceptan que no ser rico no tiene porque ser tan malo y que ser pobre puede ser, en gran parte, una decisión (por estimación de prioridades).
– Etc.

En general, los progresistas son individuos muy NEGATIVOS y bastante obsesivos porque se centran en los aspectos más negativos de cualquier opción. Al obsesionarse con esos aspectos negativos y olvidar casi por completo los aspectos positivos, los progresistas no pueden más que ver una gran INJUSTICIA. Finalmente, no saben hacer otra cosa más que liquidar esa injusticia, liquidando de un zarpazo aquello que aparentemente la ha creado: Las diferencias.

Al eliminar/ignorar/ocultar las diferencias, los progresistas, no sólo engañan a la sociedad, sino que son radicalmente INTOLERANTES con esos individuos diferentes, aunque paradójicamente, esos mismos individuos les están agradecidos por su labor:

– Las mujeres se sienten agradecidas al ser tratadas como hombres…
– Los homosexuales se sienten agradecidos al ser tratados como heterosexuales…
– Los pobres se sienten agradecidos al ser “forzados” a un modelo de extremo capitalismo, donde “no tener dinero” es considerada una gravísima condición…

En general, los grupos o individuos diferentes se pueden llegar a sentir muy agradecidos a los movimientos progresistas de Igualdad, puesto que los deja al mismo nivel que los SUPUESTOS individuos privilegiados de la sociedad. Y es ahí dónde radica el problema de su argumentación: Los progresistas son los que realmente SUPONEN que las mujeres, homosexuales, pobres, etc; son realmente individuos inferiores por sus diferencias. Por lo tanto, de nuevo, eliminando/ignorando/ocultando esas diferencias, ya no existen individuos inferiores…

Y es que el quid de la cuestión es NO suponer que los individuos puestos como ejemplos son realmente “débiles” en algún sentido. Si una mujer parece débil en la sociedad seguramente será porque la sociedad tiene deficiencias que se deben eliminar para que no sea así: Una mujer, al igual que un hombre tiene su papel en la sociedad y NINGUNO es mejor, ni es más afortunado, ni más privilegiado que el otro.

Lo mismo con los otros ejemplos. Pero es que el grave problema de toda esta trama de incoherencias es que se está limitando la DIVERSIDAD de una forma alarmante, forzando a los individuos a ser iguales entre ellos. Evidentemente, eliminar/ignorar la diferencia, no sólo es un gravísimo error conceptual sino que es extremadamente AUTORITARIO el hecho de fijar un valor homogéneo para toda la sociedad, sin respetar las diferencias existentes.

La solución pasa por la ACEPTACIÓN de las diferencias, en lugar de su ocultación. Aceptar las diferencias no significa resignarse a los puntos débiles que impliquen esas diferencias, sino a la POTENCIACIÓN de los puntos fuertes y la HUMILDAD ante los puntos débiles, para dejar paso a aquellos otros individuos que sí los “dominan”.
En los ejemplos indicados anteriormente se podría plantear que la actitud correcta sería la siguiente:

– Mujeres: Promover sus valores femeninos generales en lugar de forzar los masculinos en ellas mismas. La mujer valora mucho la seguridad, el afecto, el respeto, los resultados a largo plazo, etc. El hombre valora mucho más otros aspectos; como la competitividad, el riesgo, los resultados inmediatos, etc. Ambos conjuntos de valores son interesantes en cualquier área de la vida y, casi seguro que son complementarios. Por eso, ambos “mundos”, el femenino y el masculino, son necesarios, no sólo uno de ellos, y en particular el masculino. Igualar a las mujeres (o “masculinizarlas”) no sólo no es bueno para ellas (por lo evidente) sino para toda la sociedad en su conjunto.

– Homosexuales: Tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Y ambos se centran esencialmente en el aspecto reproductivo: Al no reproducirse naturalmente (véase “naturalmente” de forma general, no sólo física), disponen de mucho más tiempo libre y libertad general que los heteros, que sí se reproducen naturalmente. El inconveniente evidente deriva del mismo hecho: No se pueden reproducir naturalmente. Este inconveniente debería ser aceptado y no reclamar un cambio de legislación para “igualarse” en ese derecho a los heterosexuales, mediante la adopción legal.

– “Pobres”: Hay mucha gente que, afortunadamente, no valora el dinero de la misma forma que, habitual y lamentablemente, se valora en las sociedades capitalistas actuales. Por lo tanto, estas personas no necesitan ninguna “ayuda” excepcional. En general, los gobiernos deben poner a disposición de todos los individuos los mecanismos para elegir qué opciones quieren para si mismos. Pero el gobierno no debe regalar dinero a los individuos por el simple hecho de no tenerlo.

En fin, el progresismo es una ideología muy negativa. cerrada. autoritaria y manipuladora que lleva a las sociedades a unos modelos monolíticos, donde las diferencias son ocultadas para no crear problemas sociales. entre los mismos individuos pero que también buscan facilitar su control por parte de quien les gobierna. Ejemplo de estas sociedades se ven en el progresismo radical o comunismo, que lleva esta intolerancia a lo diferente hasta el extremo.

¿Igualar lo desigual es igualdad?

mentes_thumb1Yo creo que intentar igualar lo que no lo es, es cualquier cosa menos igualdad. Y la esencia de esa necesidad es no entender el concepto de RESPETO.

Quien sabe lo que es el respeto, no siente esa necesidad imperiosa de igualar lo que de echo es diferente. El que entiende el concepto de respeto y también es humilde, intenta entender lo diferente pero no lo elimina para ocultar su incapacidad de entendimiento.

Un claro ejemplo y muy tradicional de diferencias en la sociedad, es la “guerra de sexos”: En términos generales, los hombres, asociadas a nuestro género, tenemos virtudes generales así como defectos generales también. Las mujeres más de lo mismo. Ambos, en términos generales siempre, somos bastante distintos en muchas facetas de nuestra personalidad. Pero lo esencial es respetar todas esas virtudes y defectos en lugar de intentar homogeneizarnos a todos.

La “ideología de género” pretende ignorar las diferencias naturales y evidentes entre hombres y mujeres para no afrontar las dificultades que ello conlleva. Un grave error que nos conduce al fracaso en muchas facetas de nuestras vidas y que crispa la sociedad desde sus bases esenciales (educación).

Acepta y respeta lo diferente y no necesitarás tanta “igualdad” en ningún sentido ni en ningún área.

La igualdad no debería ser la prioridad

(English version)

No a la igualdad1

No es lo mismo ser iguales que forzar la igualdad … La igualdad no puede ser forzada … A continuación, voy a tratar de explicar por qué.

Forzar la igualdad…:

  • Es uniformar a la gente de acuerdo con el concepto de la igualdad vigente. En otras palabras, forzar la igualdad es evitar la diversidad.
  • Es detener la creatividad porque la gente no ve la realidad. En mi país (España) hay un dicho para mostrar esa idea: “La necesidad agudiza el ingenio “.
  • Es promover la envidia de las personas que no tienen habilidades naturales para lograr el modelo especificado de acuerdo con el concepto de igualdad.
  • Es promover los grandes problemas que la envidia a menudo genera en la sociedad.
  • Es provocar otro tipo de problemas que, al final, son peores que los beneficios que reporta forzar esa igualdad.

El proceso de “igualación” (forzar la igualdad) en la sociedad tiene un error fundamental : Implica que todo puede ser clasificado como bueno o malo … Creo que es un gran error, porque todo en la naturaleza (incluso nuestras sociedades) es “correcto” … El concepto del bien y del mal es una invención del Ser Humano. En realidad y, en teoría , no hay nada absolutamente bueno o absolutamente malo. Este tipo de clasificaciones son necesarias en el ciclo normal de la vida social, pero son contraproducentes si queremos analizar un problema social complejo o esencial, como el actual.

Lo ideal sería que la gente fuera socialmente perfecta (remarcar “socialmente”, no “personalmente” perfecta). Bajo esa condición, todos podríamos elegir con libertad, sin perjuicio de la libertad de los demás. Para ello, todos nosotros deberíamos asimilar un alto nivel de humanidad. Probablemente, un nivel mucho más alto del que en realidad tenemos. Hablamos de un humanismo muy centrado en el valor del altruismo como un concepto totalmente opuesto al concepto de egoísmo.

En una sociedad perfecta, todos actuaríamos en nuestro propio beneficio, sin que eso implicara una pérdida mayor para nuestros vecinos. Pero ese nivel de intuición parece que no lo tenemos y la alternativa es lograrlo mediante la inteligencia y las razones humanísticas. Pero esta manera todavía parece más difícil que la instintiva. La conclusión es que hay personas que no sienten y no entienden que deben respetar a los demás y no por cortesía o por cuestiones religiosas o leyes, sino porque sienten que tienen que hacerlo sin ningún tipo de sensación similar a sacrificio. Creo que este es el elemento educativo más importante a considerar aunque parece el más complicado también.

Para aquellas personas que no tienen ” insertados ” los valores humanistas (la mayoría desgraciadamente) y que no pueden vivir de manera armoniosa en la sociedad, existe la política. De acuerdo con las razones expuestas, la política no debe ser un obstáculo para la libertad individual de las personas. Sobretodo, la gente que es realmente altruista no necesita la política para hacer lo correcto en todo momento en su entorno social. Por lo tanto, la política debe consistir en un conjunto de normas sociales mínimas para lograr una convivencia armoniosa. Un exceso de intromisión política haría que la tendencia general fuera forzar la igualdad en lugar de la promoción de la libertad y las alternativas naturales. Y esa situación es obviamente errónea .

Por otro lado, la política se debería evaluar a sí misma para controlar su nivel de intromisión constantemente. Pero la única herramienta legal que tenemos para cambiar la política actual es la democracia. Pero la democracia por sí sola no puede solucionar ese problema de intromisión porque la gente puede confundirse y elegir un camino equivocado, por supuesto. Por lo tanto, la democracia no es una herramienta suficiente para conseguir un buen gobierno. La democracia sólo evita el fascismo de una o un pequeño grupo de personas, pero no el “fascismo de toda la sociedad contra sí misma”… En otras palabras, la ignorancia de una sociedad puede condenar a la sociedad a ocultar una falta de libertad. En consecuencia, parece que la única buena herramienta para el control de la intromisión política, que la estamos hablando, es la educación. La educación humanista en particular.

Por cierto, los conceptos humanistas implican conceptos políticos, no al revés. Eso significa que para obtener buenas leyes, la característica más importante es conseguir un buen nivel de educación para elegir correctamente para toda la sociedad, no sólo para cada uno de nosotros, individualmente.

El último punto interesante a tratar es la hipocresía de la sociedad: En lugar de aceptar las diferencias, las personas tratan de ocultar éstas, utilizando el concepto de igualdad. La gente trata de considerar la diferencia como algo malo, aunque no se den cuenta de eso. Sin embargo, es un hecho. Esa situación la podemos ver en la controvertida cuestión de la igualdad de género: Los hombres y las mujeres no son iguales, es un hecho  No somos físicamente iguales y no somos iguales psicológicamente tampoco. Estos hechos deberían hacernos pensar que estamos siendo hipócritas cuando queremos igualar a los hombres y mujeres. Somos diferentes y la única alternativa a estas diferencias es aceptarlas y respetarlas, sin tratar de evitarlas. Si tratamos de igualarnos estaremos siendo injustos para nosotros mismos, porque vamos a bloquear nuestras propias alternativas.

En conclusión, no hay atajos para evitar los principales efectos colaterales de la política, en este caso, la intromisión que bloquea la libertad individual. La única manera es el “largo camino de la educación”. En particular, la única y verdadera educación: La educación humanística y todas sus formas similares (religiosas, por ejemplo). Todos los caminos que implican conceptos humanistas esenciales deberían ser suficientes. Después, es posible que el valor de la política en estas sociedades hipotéticas fuera realmente insignificante, ya que no se necesitaría.

Por último, con independencia de las formas de conseguir un buen gobierno, parece que forzar la igualdad en lugar de promocionar las diferencias en la sociedad no parece una buena opción, aunque a primera vista parece una muy buena alternativa, incluso en el marco del Humanismo. Por esta última razón, es necesario un análisis profundo, como puede ser el actual.