Los túneles claros/oscuros… Reflexiones de un emigrante…

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Pues nada, ya me fui de… ¿mi tierra? (Mallorca-España)… Estoy de nuevo en Perth (Australia)…

Definitivamente, para bien o para mal, ya ni me siento de “mi tierra”, ni de Australia, ni de ningún lugar en particular. Esa es la verdad. Con mi vida, seccionada en dos trozos (de momento!), ya no me siento de ninguno en particular. Durante mi visita a España, tenía muchos de mis objetos personales en Australia; no estaba en mi propio “hogar” (que estaba alquilado) y bueno, por qué no decirlo; mi familia y amigos me consideraban algo más que una “visita agradable”… Ya no era como antes y es lógico…

Yo no soy de los que dicen que una amistad es para siempre, ni mucho menos. Puede serlo, pero que duda cabe que, la amistad es fruto de una RELACIÓN y no al revés, como muchos ingenuamente quieren creer. Por lo tanto, si por la razón que sea, una relación se debilita, la amistad también lo hace, sin discusión ni argumentos de “cuentos de hadas”, jejeje… Y el tiempo y la distancia, son dos parámetros decisivos que debilitan cualquier tipo de relación (incluso la familiar!). Seamos coherentes y maduros de una vez! 😉

Y aquí, en Australia, tampoco tengo un futuro muy definido, esa es otra gran verdad… En Australia, los emigrantes no somos bienvenidos (digan lo que digan mis amigos “australianos” que quieren tener buenas razones para seguir luchando por quedarse, jejeje!). Antes de comprobar tus actitudes laborales, incluso tu nivel de inglés, comprueban si eres RESIDENTE… Y para conseguir la residencia tienes que “lamer muchos culos” antes, jejeje… Y como yo nunca he sido un buen “lame culos” (jajaja!), creo que mi futuro no está aquí definitivamente.

¿Y dónde estará mi futuro pues?, me pregunto muchas veces, como ahora… Hasta que España no arregle sus evidentes problemas socio-económicos no me apetece en absoluto volver, lo tengo claro. Prefiero “mendigar” por el mundo antes que “humillarme” en España. Mendigar, al menos, tiene un punto de emoción pero la humillación de estar preparado para un trabajo de alto nivel y no poder pagar tu hipoteca, no tiene nada de emocionante, por supuesto.

Tengo algunas ofertas laborales en otras partes del mundo (Kuwait, Inglaterra…) pero ninguna confirmada… Pero lo mejor que he sacado de mi “aventura australiana” es que ya no tengo ningún problema en marcharme donde me den algún indicio de “mejora vital”. Ni siquiera siento esa “tristeza latente” que antes sentía en España… Sí, se podría llamar así, “tristeza latente”; porque aunque intentaba ser feliz, era complicado viendo el negro futuro que ese camino me mostraba. Ahora sigo viendo caminos oscuros en mi vida, pero además, también veo otros caminos más claros, que aunque aún no los haya tomado aún, ahí están, para cuando “yo quiera”. Antes, yo mismo los negaba. Ahora sólo se trata de decidir cuál tomar. Y mi posición de temporalidad me ayuda a eso, me ayuda a que una decisión no sea tan dramática y la pueda tomar con más facilidad y libertad. Antes, en España, dejar mi hogar, mi familia y grandes amigos se veía como un muro infranqueable… Ahora ya, esa “esclavitud” no existe, aunque aquí haya hecho muy buenos amigos. En ese sentido, ya no soy el de antes, claro.

Y es que ahora me siento más CIUDADANO DEL MUNDO que nunca antes. Y sólo por haber salido de mi “madriguera”… Definitivamente, hay que viajar. Viajar no sólo como turista, sino como emigrante, “buscándose la vida” por el mundo, como yo y mis amigos emigrantes hemos hecho… Todos ellos, en mayor o menor medida ya nos sentimos así, “ciudadanos del mundo”. Seguiremos apoyando nuestra “tierra natal” claro, pero ya sin patriotismo obsesivo, ni nacionalismos repugnantes, como en mi tierra se ven todos los días en las noticias… y como algunos (como yo) sufrimos en nuestro “día a día”…

Sentimentalmente también he tenido una evolución con mi nuevo estatus de emigrante/”ciudadano del mundo”… He podido comprobar lo que yo siempre he afirmado: La gente, en su interior, es muy parecida, sea donde sea… Al final nuestra esencia, está conectada con nuestra naturaleza y ésta es la misma, claro. Y es que las diferencias reales que hay entre las personas, normalmente no están ligadas a la sociedad y cultura de sus tierras, sino a “algo” que las desvincula precisamente de esas sociedades, pera empezar a “crear” una personalidad INDIVIDUAL y REAL. Una verdadera personalidad que, sin entrar en conflicto directo con su sociedad, sí que puede llegar a ser muy crítica con ella si es necesario, al comprobar los defectos y problemas de la misma… Yo puedo “presumir” de ser así precisamente.

Y es que un emigrante nunca podrá ser un patriota fanático porque, precisamente se ha ido de su patria. Por eso, un emigrante es una persona mucho más objetiva a la hora de analizar la sociedad de dónde proviene y las otras sociedades que conoce. Pero eso es sólo un resultado más de esa evolución personal, de los  que nos desvinculamos de alguna manera de la sociedad en la que vivimos: Somo personas más independientes y menos “animales domesticados” que siguen sin rechistar unas normas sociales que, muchas veces, son bastante absurdas y estúpidas.

Centrándose en el “tema del corazón”, aquí, en Australia, las mujeres son básicamente como las mujeres españolas, sólo que influenciadas/manipuladas (según lo expuesto anteriormente) por una “forma de vida” distinta. Pero cuando “acuden” a su “esencia como personas” (lo verdaderamente importante e interesante), siguen teniendo las mismas emociones que las españolas, por supuesto. Es decir, en el fondo no hay nada de nuevo en cada una de ellas. Todos, como yo ya preveía, reaccionamos en lo esencial de forma muy parecida.

Es un tema algo complejo de explicar… Por un lado digo que lo verdaderamente nos diferencia está en “nuestro interior”, que no proviene de nuestra sociedad ni nuestra cultura. Pero al mismo tiempo, digo que al ser básicamente naturaleza, somos “interiormente” muy parecidos… Creo que no es una contradicción: Quiero decir que las “reglas instintivas” son tan complejas que si las seguimos, podemos llegar a ser muy distintos. Pero también son muy objetivas y eso significa que en cualquier lugar del mundo, dadas algunas circunstancias “internas” (no sociales), podremos conocer a personas muy parecidas y predecibles (aunque sea intuitivamente)… Y eso es lo que yo he experimentado aquí con las personas de otras culturas que he conocido: Aparentemente puede que fueran muy distintas pero, si me han dejado “escarbar” en sus  “interiores”, he visto comportamientos muy normales o naturales y a la vez muy personales e “intransferibles”… Se podría considerar como la “magia de la naturaleza”: Las mismas reglas generan resultados siempre diferentes pero esperados… 😉

Por lo tanto, al final, sentimentalmente hablando, uno sólo debe estar atento e indagar en la personalidad de la gente que conoce para ir comprobando hasta qué punto esas “esencias interiores” de las personas que conoce, independientemente de sus culturas, “conectan” con las suyas propias… Ahora ya sé, por lo tanto, que aunque una asiática me parezca aparentemente muy lejana a mí, en el interior puede estar muy cerca. El problema, por lo tanto, siempre es intentar abstraerse de esa capa superficial que la sociedad nos impone para poder llegar a conectar con quien sea.

Consecuentemente, como siempre se ha visto, “conectar” con alguien suele ser una ardua tarea, puesto que el primer paso, es “desnudar a esa persona socialmente”… Y no todo el mundo está dispuesto a hacer eso claro! Y después, la “conexión interna” no siempre es posible, por simple, pura y “dura” incompatibilidad “genético/hormonal” (amistad/sexualidad, respectivamente). Hay sociedades donde se estimula el primer paso (libertad individual) pero hay otras donde se prohíbe literalmente y mucha gente vive sometida a esas reglas, con independencia de sus propias inquietudes personales. Particularmente, creo que aquí, el “australiano medio” está más esclavizado a esas reglas que el “español medio”. Por lo tanto, creo que me será más complicado encontrar a una australiana con la que “fundar una familia”, jejeje… Y así lo he comprobado en el último año!

Como conclusión a este escrito reflexivo y meditabundo, puedo decir que en todas las áreas de mi vida, veo túneles oscuros y algo más brillantes (trabajo, dinero, amor…). Aún no he tomado ninguno realmente brillante aunque ahora, no como en España, veo su existencia. Ahora sólo estoy tanteando cuál de ellos debo coger para seguir con mi vida… No hay nada especialmente maravilloso en mi vida pero sí bastante emoción, aunque sólo sea por tener un nivel de ILUSIÓN aceptable. Una ilusión que creo que todos necesitamos en nuestras vidas, en cualquiera de sus ámbitos.

Finalmente, creo que la ILUSIÓN, una ilusión basada en parámetros ciertos, es la que aleja esa “tristeza latente” de mi vida, no como me pasaba en España, que mirara donde mirara y en cualquiera de los ámbitos de mi vida, sólo veía “túneles oscuros”. Ojalá algún día encuentre un “túnel brillante” en ese lugar llamado España, concretamente Mallorca, pero el nombre del lugar dónde encuentre ese “túnel” ya es algo que no me importa demasiado… 😉

Abstinencia sexual

Abstinencia sexual… Tema crítico a tratar en estos tiempos de libertinaje sexual total y absoluto como los que vivimos ahora… Yo soy el primero que no practico la abstinencia pero admito que no es una actitud tan descabellada como hace algunos años pensaba. La razón fundamental de eso es que el sexo está LIGADO de forma natural a la PROCREACIÓN (otra cosa son las modificaciones que los “humanitos” hemos hecho con ese hecho objetivo). Otra razón es comprobar los desequilibrios emocionales que el hecho de tener “sexo por sexo” puede implicar.

Hoy día, sigo pensando que no debemos mantener un nivel de abstinencia total antes del matrimonio. Pero también pienso que TODOS deberíamos moderar mucho más nuestro “apetito sexual”. Racionalizarlo o mejor, “SENTIMENTALIZARLO” más. Es decir, no estoy a favor de la castidad hasta después del matrimonio pero si abogo por una educación infantil que, desde el inicio, haga mucho hincapié en el VALOR SENTIMENTAL DEL SEXO… y no lo trivialice para dejarlo a la altura de un simple “juego para adultos”.

No!, ese ha sido el error más grande cometido para nuestras generaciones recientes: Considerar que la REPRESIÓN SEXUAL se combatía con LIBERTAD SEXUAL ABSOLUTA… No señores, la represión sexual se combate con INFORMACIÓN acerca de la relación intrínseca entre SEXO y SENTIMIENTO.

El problema es que la relación entre sexo y sentimiento es muy COMPLEJA… mucho. Seguramente, ni siquiera los psicólogos-sexólogos más expertos pueden aún entender esa relación casi mágica entre esos dos conceptos. Pero aún así, el sentido común, el instinto, etc… nos dice a todos (hombres y mujeres) que el sexo no es un simple juego… Deberíamos pues, ser mucho más HUMILDES y moderados e intentar cada día controlar nuestra vida sexual fuera de una pareja “establecida” (novios, pareja, matrimonio, etc…). Lo digo con la “boca pequeña” porque yo soy el primero que no lo consigo, seguramente porque soy fruto de esas generaciones frustradas por la represión sexual de antaño y que nos inculcaron que el sexo debía ser totalmente libre…

Espero que algún día esta relación SEXO-AMOR sea bien entendida, respetada y seguida por la gran mayoría… Seguro que esa es la base de una vida realmente plena y feliz. Y por lo tanto, nuestras vidas, nuestras sociedades serán mucho más sanas y felices…

Ser uno mismo es la tarea más complicada a la que nos enfrentamos cada día

frases-de-coherencia-de-Gabriel-Marcel-01Qué poca COHERENCIA he visto siempre a mi alrededor!… Un día, trágico día…, me enemisté con el que fue un grandísimo amigo… Y lo que más me dolió en su comportamiento fue eso precisamente: Su INCOHERENCIA…

Estamos “impregnados” de incoherencia hasta las cejas… Y en los sentimientos es dónde se aprecia más, sin duda. “Hoy te quiero muchísimo, pero mañana te puedo odiar con toda mi alma”…

Y es que, en los últimos tiempos he recibido algunas noticias de este tipo que me causan gran desasosiego, la verdad. Me generan bastante decepción, ya no en las personas que han protagonizado esas incoherencias, sino en las Personas en general. Y es que somos seres total y absolutamente EMOCIONALES… No nos “rige la cabeza”, nos rige “otra cosa” que poco o nada tiene que ver con la coherencia…

Y es que yo creo que los SENTIMIENTOS, los sentimientos de verdad, se apoyan definitivamente sobre eso: La SINCERIDAD, La SENSATEZ, la HONESTIDAD, la RESPONSABILIDAD… etc… Y cualquier relación humana “intensa”, amistad y/o amor, debe apoyarse necesariamente sobre esos “pilares fundamentales” de la esencia humana…

Cuando, forzamos esos sentimientos sin esa base “coherente” estamos condenados al fracaso sentimental, más tarde o más temprano. Con el agravante “gravísimo” de estar implicando a otra persona en nuestro “pecado”…

Multitud de parejas y supuestos grandes amigos de “naturaleza incoherente” se han formado tan rápido como se han destruido también… Pero sólo los que se dejan de “tonterías” (atracción básicamente sexual para las parejas, o meros actos de apariencia en la amistad, por ejemplo) son los que verdaderamente superan las barreras del tiempo e, incluso, incrementan sus lazos de una forma casi indestructible a lo largo de los años….

Y no quiero que nadie se equivoque: Cuando hablo de esta coherencia, no hablo de AFINIDAD, ni de COMPLEMENTARIEDAD… La sinceridad es, sin duda alguna, el ingrediente imprescindible en esta receta tan especial llamada Amor o Amistad… No importa que tu amigo sea como tú o que os complementéis… En absoluto!

Lo único que hace falta para tener “sentimientos coherentes” es SER UNO MISMO… Lo que me lleva a concluir que para tener verdaderos amigos, debes conocerte y RESPETARTE muchísimo… (ser coherente contigo mismo vamos!). Lamentablemente, hay muy pocas personas que realmente sean ellos mismos. La gran mayoría se pasan la vida intentando ser otras personas sólo para “corresponder”… Se creen erróneamente que así serán más queridos… Enorme y trágico error para todos los que los rodean, pero sobretodo, para ellos mismos…

El amor versus “la fluidez sentimental”…

¿Por qué insistimos la gran mayoría en que las relaciones de pareja siempre deben “fluir”? ¿Y que si no “fluyen” por si solas es porque no deben existir? ¿Qué majadería es esa? Jejeje… ¿Es que acaso la Naturaleza previó que los Seres Humanos íbamos a tener costumbres, cultura y, sobretodo, unas “mochilas emocionales” que a muchos les cuesta descargar de una forma inaudita?

En fin señores, por mucho que lo divulgue me siento (como en otras ideologías mías) bastante solo al afirmar que NO ES CIERTO QUE LAS RELACIONES SÓLO MEREZCAN LA PENA CUANDO “FLUYEN”… (maldita palabra estúpida!)… No obstante, lo voy a exponer brevemente de nuevo por si alguno “cae en la cuenta”…

Una relación sólo es potencialmente válida si existe algún indicador de que lo sea… Parece una obviedad lo que acabo de escribir, pero es una frase que da paso a la gran pregunta:

¿Cuál es el indicador que determina que una relación recién iniciada podría llegar a funcionar?

Yo, ahora, tengo una respuesta muy contundente: La “química”… Sí, eso que muchos llaman “flechazo”, “tontería”, “gusanitos en el estómago” y otros términos que no acaban de ser demasiado objetivos pero que cualquier Ser Humano creo que puede entender… Y no!, no hablo de sexo, ni siquiera de la burda atracción puntual y temporal de una “noche de sábado” o en la cola del supermercado… Hablo de aquella sensación que te hace dejar precisamente el sexo de lado para entrar en un mundo de sensaciones que no parecen objetivas a nuestros torpes ojos pero que son unas sensaciones seguramente muy objetivas y razonables para la propia Naturaleza que nos “diseñó”…

Para que se entienda mejor, voy a usar una analogía Natural, también muy extendida en la población y muy poco meditada en lo que se le asemeja a esta fase de “química” entre dos personas que son casi desconocidas entre sí…

¿Por qué una madre adora a su bebé recién nacido? La respuesta es muy simple: Es el mecanismo natural (instintivo) que permite que ese bebé pueda vivir… Esa “personita” no tiene nada de lo que consideramos como valioso a nivel Humano: No habla, no tiene consciencia ni de sí mismo y por lo tanto no sabe ni quién es su madre, etc… Pero aún así, una madre daría su propia vida por ese “pedazo de carne y huesos”…

El ejemplo anterior nos da una prueba de que la Naturaleza no hace nada si no tiene un objetivo claro y evidente… Como dijo Einstein, “Dios no juega a los dados”… Para los laicos, se puede substituir “Dios” por “Naturaleza” y la frase tiene el mismo valor…

Es decir, cuando en la Naturaleza observamos un proceso tan potente como el amor de una madre por su bebé recién nacido, o esa atracción tan demoledora por otra persona… NO ES CASUALIDAD señores… No es un capricho natural…No obedece sólo a unas reglas sexuales que sólo buscan la burda reproducción… El Ser Humano también tiene INSTINTO SOCIAL del que, seguramente depende directamente esa capacidad de sentirse atraído de esa forma tan integral y poderosa por otra persona… Esa atracción, sin ser aún amor, es el precedente del mismísimo Amor…

Por lo tanto, de la misma forma que una madre no desprecia ese amor incondicional por su bebé recién nacido, una persona no debería despreciar tampoco esas sensaciones que le llevan a “glorificar” a otra persona y no querer separarse de ella aunque… apenas se conozcan!

A efectos prácticos, esta conclusión se traduce en que debemos SACRIFICARNOS mucho más de lo que popularmente y en la actualidad se cree. Porque no es un sacrificio baldío… Al igual que el sacrificio de la madre por su bebé, ese sentimiento o “pre-sentimiento amoroso” es el inicio de GRANDES experiencias vitales que son casi más importantes que la propia vida! De hecho, el amor es la fase previa a la propia concepción de ese bebé que después adoraremos incondicionalmente… Por eso, la Naturaleza “estimó apropiado” que esa “química inicial del amor” fuera tan intensa, tan arrolladora… Por que es IMPORTANTE…

Pero no, nosotros, estúpidos soberbios e “ignorantes naturales” nos cavamos una y otra vez nuestra propia “tumba sentimental” argumentando verdaderas falacias para no sacrificarnos por ese “sentimiento incipiente”, por ese “amor fetal” que, con esa actitud prepotente con nosotros mismos, jamás nacerá… Es por esta causa que creo que las relaciones de pareja en el mundo occidental son un auténtico desastre… Y por extensión, es por esta causa que las familias están súper desestructuradas… Y finalmente, es por eso que la sociedad occidental está sumida en una auténtica crisis global… Porque hemos corrompido la misma base de cualquier sociedad Humana: El Amor.

Conclusión final: Aunque evidentemente hay circunstancias que son intolerables, EL AMOR MERECE MUCHO SACRIFICIO… y no tanta absurda y banal “fluidez”…