El movimiento “feminazi” y sus graves repercusiones sociales

El feminismo actual es andrófobo y misógino a la vez… porque tiende a odiar al hombre que no quiera ser como una mujer y a menospreciar a la mujer que no quiera ser como un hombre… Y como la mayoría no queremos dejar de ser ni hombres ni mujeres, el odio del feminismo a tod@s está servido…

El ejemplo más claro de androfobia por parte del feminismo es cuando parece indicar que solamente el hombre es el culpable de los maltratos a las mujeres y de otras injusticias sociales que se comenten con ellas… Yo, sin embargo, creo que todos estos problemas son responsabilidad de toda la sociedad en su conjunto: Hombres y mujeres por igual.

Por otro lado, el feminismo también es misógino porque menosprecia las características fundamentales de las mujeres al ignorarlas e intentando aplicarles las características masculinas en su obsesión por la igualdad de sexos.

Y es que el feminismo menosprecia el valor de las diferencias entre los sexos al intentar ignorar las grandes diferencias psicológicas entre ambos. En su lugar, lucha por la igualdad, uniformándonos a todos en una ridícula y patética fiesta de disfraces donde todos adoptamos roles artificiales que ni son de hombre ni son de mujer, sino todo lo contrario…

Sin embargo, yo considero que las diferencias entre ambos sexos son muy importantes y que, lejos de disimularlas, ignorarlas o incluso menospreciarlas; hay que fomentarlas y potenciarlas para que todos saquemos el mayor provecho de ellas. Por lo menos, es necesario preparar a los futuros hombres y mujeres para que sepan afrontar sus actitudes naturales con la mayor de naturalidad posible y, enseñarles que también pueden optar voluntariamente por experimentar las vivencias menos frecuentes según su género. Pero que nunca deben aceptar la presión manipuladora de quienes intentan igualarlos artificiosamente…

Creo que los movimientos feministas son falsos porque no han defendido los valores femeninos, sino que han enaltecido los masculinos y han colaborado a que, en la sociedad actual, los valores masculinos sean “objeto de deseo” por todos, hombres y mujeres. Mientras, los valores más típicamente femeninos han sido totalmente infravalorados e, incluso, menospreciados y ridiculizados absolutamente… Y ahí es dónde creo que se ha cometido el gran error. Ese error ha provocado una hecatombe social en la que el maltrato a la mujer es sólo la punta del iceberg.

Por otra parte, los feministas infravaloran, creo que injustamente, el problema del maltrato a los hombres… Ya sé que no es políticamente correcto comparar un bofetón masculino con un desprecio o una manipulación femenina… Además, no es demostrable, no es viril, no es justificable, y bla, bla, bla… Pero lo cierto que es existe. Y a veces es muy grave y causa graves trastornos psicológicos al hombre. Y, en mi humilde opinión, el maltrato masculino existe exactamente por las mismas razones que existe el maltrato femenino: El intento de igualarnos todos. Un intento que, por anti-natural, acaba por desquiciarnos a unos y a otras. Probablemente esa locura, lleva a muchos hombres a maltratar a sus parejas…

¿Y por qué los movimientos feministas no han fomentado los valores más típicamente femeninos? La razón esencial es que los valores valores femeninos son aparentemente inútiles en nuestro sistema capitalista. Un sistema en el que el valor humano se mide por el dinero y el poder y en el que se desprecian todas las características humanas que no intervengan directamente en la obtención de esos objetivos capitalistas.

Pero un “sistema de vida”, esté basado en el dinero o no, se asienta en el Ser Humano y es estúpido no considerar todo el potencial humano para poder sacarle mayor partido al sistema en sí mismo (sea dinero o sea lo que sea). Es decir, ¿de que sirve un sistema de vida que no la considere la vida para lograr sus objetivos? Sería como intentar que un ejército de robots supiera satisfacer al 100% las necesidades de un colectivo humano: Imposible. El mejor “ejército” para satisfacer las necesidades humanas es precisamente de Seres Humanos. El mejor capitalismo sería pues el basado en TODAS las características humanas, no sólo en una parte de ellas.

Y las características generales masculinas son más “rudas”, más “esenciales”, más “animales”… En definitiva, son características que permiten una consecución de los valores capitalistas de una forma más inmediata: Agresividad, competitividad, riesgo, etc… Sin embargo, las características generales femeninas son más “elaboradas”, más “evolucionadas”: Sensibilidad, seguridad, empatía, intuición… Seguramente, estas características permiten una consecución de los valores capitalistas más a largo plazo pero de una forma más estable y segura… ¿Sólo a mi me parece que es eso lo que precisamente falta en las empresas actuales? Me refiero a la estabilidad, la seguridad, el aplomo…

Todas las características, las más típicamente masculinas y las más típicamente femeninas, son NECESARIAS para lograr el equilibrio general en la sociedad. Y en la actualidad hemos trastocado artificiosamente ese equilibrio porque hemos interpretado erróneamente la realidad, nuestra realidad, como hombres y mujeres.

Todos, los feministas a la cabeza, deberíamos por ejemplo, empezar a respetar la maternidad y, especialmente a las mujeres embarazadas… A una mujer embarazada se le debería  brindar la mayor de las adoraciones y no tratarlas como simples “fábricas de niños”… La procreación es un hecho esencial para todos, hombres y mujeres y no se debe menospreciar como hasta ahora lo estamos haciendo y asumiendo todos. Es inaudito el menosprecio que está sufriendo la maternidad en nuestra sociedad “avanzada”.

Es muy respetable que la mujer no quiera tener hijos y, en general, vivir como lo hace un hombre. Claro que sí. Pero considero que la sociedad, al ridiculizar el rol femenino, está manipulando a millones de niñas y adolescentes que, probablemente no seguirían ese camino si no se las acribillara con esa propaganda “feminazi”, demagógica y manipuladora.

Por otra parte, la sociedad debería educar a los “futuros hombres” con un sentido mucho mayor del “hecho paternal” y también fomentar la idea de que, aunque una mujer pueda parecer el “sexo débil” no lo es, sino que las virtudes femeninas son quizás menos evidentes pero igual de importantes que las del hombre.

Pero no somos iguales. No hay que promover la igualdad. Hay que promover el respeto a las diferencias entre los sexos porque una sociedad sana y próspera necesita todas las características del Ser Humano: Las más masculinas y las más femeninas. Y es absurdo obligar a todos a ser de todo si, por naturaleza, tenemos unas tendencias muy claramente definidas (ni mejores ni peores, insisto). No es un respecto compasivo, sino necesario y vital para todos y en todos los sentidos de nuestras vidas.

En ese marco de respeto, quien quiera salirse de lo genérico, de lo habitual, perfecto! Pero también bajo las mismas y exactas condiciones: Mujer, ¿quieres ser bombera? Perfecto, pero a pasar exactamente por las mismas pruebas físicas que los hombres… Hombre, ¿quieres ser enfermero? Perfecto, pero a pasar las mismas pruebas psicotécnicas que demuestren que eres tan sensible, empático como puede llegar a ser una mujer…

Con todo eso, creo que ya no tendríamos que lamentar todos esos maltratos, más físicos en las mujeres y más psicológicos en los hombres… Es más, avanzaríamos socialmente a pasos agigantados. Probablemente, la mejora más sustancial sería en la  educación de nuestros hijos… Las familias actuales están muy desestructuradas y pienso que el motivo esencial es esta obsesión por la igualdad de sexos…

En fin, creo que los movimientos feministas actuales se deberían llamar mejor “feminazis” por su intolerancia a las diferencias entre sexos, su demagogia y su manipulación de la sociedad, sobretodo los más jóvenes…